Chasing my destiny
Capítulo 4
La Muerte de Issei (Parte 1).
- ¡Kyaaaaaaaa! -
Con un último gemido de placer, el corazón de Issei se destrozó, Rias había perdido su virginidad, prueba viviente de ello era que por su entrepierna comenzó a escurrir un hilillo de sangre, lo cual dejaba en claro que la pelirroja había sido reclamada como mujer
Algo se había roto dentro del castaño, sabía bien que sus sentimientos acababan de sufrir un golpe devastador, su pecho le dolía a más no poder, sus lágrimas escurrieron por sus mejillas y en su rostro se formó una clara expresión de tristeza, había perdido la batalla por Rias en contra de Saiga.
Ahora la realidad se volvía clara nuevamente, el ya no tenía nada que hacer allí, más aun, ni siquiera tenía intenciones de dirigirse a la casa de Akeno, ahora, solo quería estar solo y desahogar el dolor por cualquier método posible.
Extendiendo sus alas de dragón, Issei comenzó a alejarse de la Residencia Hyodo, en la cual, Rias y Saiga consumaban el acto sexual de una manera tan placentera para ellos, pero tan dolorosa para él.
Issei estaba dispuesto a aumentar la velocidad, pero inesperadamente, sus alas desaparecieron de su espalda, por lo cual, este comenzó a caer lentamente hacia el suelo, después de unos segundos, Issei había impactado dolorosamente en el concreto.
Este fue el momento perfecto para que su cuerpo comenzara a resentir los efectos de la sangre de Samael, por lo cual, de nueva cuenta comenzó a sangrar por lo oídos, ojos y boca, mas sin embargo, la sangre que escurría de sus ojos era demasiado abundante, Issei lloraba lágrimas de sangre.
- ¡ISSEI! - grito espantado Ddraig.
- se acabó Ddraig... Mi razón para existir ha muerto... No importo, en este lugar ya no hago falta... Mi corazón está destrozado y mi cuerpo moribundo... Ya no tengo razones para permanecer aquí -
- Issei, yo...
- Este... Es el adiós, -
Issei fue poniéndose de pie como pudo, si antes el cuerpo le pesaba debido a la maldición, ahora incluso las piernas le temblaban amenazando con fallar en cualquier momento y mandar a Issei al suelo nuevamente.
Mas sin embargo, Issei comenzó a caminar, el cuerpo completo le dolía como el infierno mismo, mas sin embargo, ese dolor no era nada comparado a la enorme herida que ahora este tenía en el corazón.
El viento soplaba fuertemente y relámpagos se originaban en los alrededores, nubes negras rodeaban completamente el cielo, y eso, solo empeoro la situación, no paso mucho tiempo para que una fuerte tormenta azotara a Kuou.
- los cielos también lloran - dijo Issei en un susurro mientras miraba al cielo.
Las gotas de lluvia caían sobre su rostro y estas a su vez se mezclaban con la sangre que el castaño derramaba, lo cual hacia que el hecho de que Issei se estuviera desangrando fuera más notorio.
Aun así, eso no parecía molestarlo, razón por la cual, continuo caminando mientras que a cada paso que daba, el suelo se cubría con un abundante rastro carmesí.
Sin saberlo, Issei se estaba dirigiendo a un punto en el que los pocos sentimientos que aún quedaban en su destrozado corazón desaparecerían de la forma más dolorosa, ahora mismo, se estaba dirigiendo al lugar donde encontraría la muerte, pero eso él no lo sabía.
Al día siguiente:
La mañana era tormentosa en Kuou así como en sus alrededores, la lluvia no había parado en toda la noche, a las afueras de dicha ciudad, en una región boscosa se encontraba Issei.
El castaño se encontraba tirado en un gran charco que era rodeado por las raíces de un inmenso árbol, su respiración era agitada lo cual evidenciaba el cansancio por el que estaba pasando.
El charco en el que se encontraba, así como gran parte de su ropa se encontraba levemente teñida de rojo, todo el lugar se encontraba cubierto por una cortina muy densa de neblina, tanto, que le era casi imposible ver dos metros más allá de su propia nariz.
El lugar se encontraba en completa calma y silencio siendo la excepción el ruido de las gotas de lluvia y los pequeños gemidos de tristeza que Issei emitía.
- ¿Te encuentras bien, Socio? -
Justo en ese momento, una gema de color verde esmeralda se materializo en la mano izquierda de Issei la cual comenzó a emitir la preocupada voz del Dragón Gales que allí residía.
- ¿Te parece que estoy bien, Ddraig? -
Por primera vez desde hace unas cuantas horas, Issei abrió los ojos, estos se encontraban bastante rojos e inchados lo que hacía más evidente que había llorado toda la noche, su rostro se encontraba algo maltratado y sus mejillas enmarcadas con ese característico tono carmesí que evidenciaba las lágrimas de sangre que el castaño había derramado.
- Sería bueno que vayas a la casa de la chica Himejima, tu cuerpo está muy dañado y además pasaste toda la noche bajo la lluvia, no sería extraño que terminaras enfermándote más - dijo Ddraig.
- Como si eso me importara - dijo Issei secamente, su voz expresaba ira a raudales, y muy en el fondo tristeza.
- No te pongas así socio, si algo eh aprendido en todos mis años de existencia es que las mujeres van y vienen - (N/a: Si hay alguna mujer leyendo esto, y este comentario les ha parecido ofensivo, quiero dejar en claro que no lo hice con esa intención, por ello les ofrezco una disculpa)
- No lo entenderías Ddraig, después de todo, tu alma a estado sellada desde hace mucho tiempo - comento Issei tajante - ¡No entenderías lo que se siente perder tus sueños y tu futuro!... ¡No entenderías lo que se siente perder tu razón para luchar!... ¡No entenderías lo que se siente perder a la mujer que amas! -
Las palabras de Issei apenas eran audibles y aun así expulsaban lo sentimientos de su muy dañado corazón, lo cual hizo que incluso Ddraig comprendiera un poco el dolor por el que pasaba su compañero, y que muy en el fondo, su no corpóreo ser se estremeciera al recordar cierto evento similar al que Issei sufría.
- (En ocasiones, las palabras de aliento duelen más que las acciones que te llevan a recorrer el sendero del dolor) -
Ddraig se quedó callado, después de todo, si trataba de animar a su compañero solo terminaría asiéndole más daño y eso era algo que él quería evitar a toda costa.
Issei comenzó a ponerse de pie lentamente, la sangre de Samael que residía en todo su sistema hacia que el cuerpo le doliese como el infierno mismo, pero eso ya no le importaba en lo más mínimo.
- ¿Piensas seguir caminando en tu estado actual?, si sigues de esa manera entonces tu cuerpo quedara inservible y ya no podríamos tener nuestra pelea -
De pronto, Issei pudo escuchar como alguien le hablaba, no era alguien desconocido, ya que después de todo el conocía esa voz, era la voz del sujeto que le había propinado la peor de sus palizas.
Sin demorar más, el castaño comenzó a cubrir el bosque con la vista, pero por más que lo intento, no pudo encontrar a aquel sujeto.
- ¡Issei! ¡Arriba de ti! -
La alarmada voz de Ddraig advirtió al castaño quien rápidamente dirigió su vista hacia lo alto del árbol que se encontraba a su espalda.
Sentado en una de las ramas más altas, con la espalda recargada en el tronco del árbol y las manos tras la nuca, se encontraba el enmascarado que había arrasado con la mitología nórdica en cuestión de minutos.
- ¡Berserker! - dijo Issei iracundo mientras invocaba su Boosted Gear y con ello, el poder del castaño aumentaba. Grave error.
El castaño se disponía a atacar al pelinegro quien no le tomaba mayor importancia a la hostilidad que su auto-nombrado rival profesaba, sin embargo, algo paso.
Antes de que el castaño pudiese dar un solo paso, su corazón comenzó a latir con fuerza, lo cual provoco que su pecho comenzara a presionarse dolorosamente, gracias a ello, Issei llevo su mano directo a donde se encontraba su corazón en un nulo intento de aliviar el dolor.
- ¡ISSEI! - grito espantado Ddraig.
- Que... ¡¿Que me hiciste?! - grito Issei con la respiración entrecortada.
- Yo - dijo el pelinegro señalándose a sí mismo - Yo no te hice nada, el dolor que sientes ahora te lo provocaste tú mismo -
- ¡¿Qué?! ¡¿Qué demonios dices?! -
- parece que no lo entiendes - dijo el pelinegro para después dar un suspiro - en tu situación actual, entre más uses el poder del Sekiryuuttei que reside en ti, más rápido se correrá la sangre de Samael por tu organismo, en palabras más sencillas, entre más aura liberes, más acortaras el poco tiempo de vida que te queda -
A pesar de estar retorciéndose de dolor, el castaño no dejaba de lado su hostilidad. Razón por la cual, después de unos segundos volvió a hablar.
- ¡¿Qué quieres de mí?! -
- Yo no quiero nada, en tu situación actual me eres totalmente inútil, así que supongo que tendré que esperar hasta que te cures de tu enfermedad, hoy solo vine a saludar y a advertirte - dijo el pelinegro mientras se paraba sobre la rama.
- ¿Advertirme sobre qué? -
- bueno, es más una recomendación -
- ¡Habla de una maldita vez!, ¡En estos momentos no estoy para bromas! -
- sería bueno que te vayas de esta ciudad ahora mismo, de lo contrario, morirás antes de tiempo -
- ¡¿A qué te refieres?! -
- bueno, no es como que fueras a morir, si no que más precisamente serás asesinado -
- ¿Por quién? ¿Por ti? -
- si te lo digo ahora, entonces no sería para nada divertido, así que dejare que tú lo descubras -
- ¡¿Es todo lo que tienes que decir?! -
- Por el momento si, solo procura que no te maten tan rápido, después de todo, yo seré el que te del golpe final -
Después de escuchar esas palabras, el castaño dio media vuelta y a paso lento comenzó a alejarse, pero a cada paso que daba, su muerte se hacía más cercana.
Residencia Hyodo.
La mañana era tranquila en la residencia Hyodo, los rayos del sol entraban por la ventana de cierta habitación y hacían que la pareja que allí se encontraba durmiendo comenzara a despertar.
La primera en abrir los ojos fue cierta pelirroja que se encontraba acostada sobre el pecho de cierto pelinegro.
En realidad, hacía ya un buen rato que Rias había despertado, sin embargo había decidido quedarse acostada para pensar en lo que había hecho hasta ahora.
- (No pensé que dolería tanto) - pensó la pelirroja para después dirigir su mano hacia su adolorida entrepierna.
Varias sensaciones invadían su cuerpo que hasta hace no más de unas cuantas horas había sido reclamado por la persona a la que ahora ella creía amar, pero por sobre todo, la sensación que más resaltaba en su ser era felicidad, ¿Por qué?, por el simple y sencillo hecho de ver como Issei derramaba lágrimas de dolor por ella.
Los recuerdos del castaño llorando sobre el balcón mientras ella consumaba felizmente el acto sexual aun pasaban por su cabeza, la expresión que Issei tuvo al ver como ella se entregaba a otro hombre había sido para ella tan satisfactoria que apenas y contenía las ganas de reír sádicamente como lo haría Reynare en su tiempo.
Pero aun así, sentía un hueco muy dentro de sí, no sabía con exactitud que era, pero aunque ella no lo quisiera aceptar, el hecho de haber tenido sexo con una persona que no era Issei le había dolido bastante, en el momento en que ella decidió hacer reverenda estupidez, inconscientemente también comenzó a despreciar todo el tiempo que había pasado junto a aquel pervertido que hasta hace no más de una semana era el dueño de sus suspiros.
Justo en ese momento, llegaron a su mente, recuerdos de ella e Issei juntos, abrazados, besándose tierna y felizmente, platicando de cosas vánales e incluso recuerdos de ella regañándolo cuando hacía algo mal y el respondía con sus característicos pucheros, todas esas imágenes hicieron que por un mínimo instante, la pelirroja tuviera un fuerte sentido de remordimiento.
Pero justo antes de que ella comenzara a lamentarse por sus actos, comenzó a agitar la cabeza en negación, y de pronto, esos bellos recuerdos se convirtieron en esas horrendas y frías palabras que el castaño le había dedicado la tarde anterior.
Al principio, no tuve ningún interés en ustedes, solo servían para entretenerme, por ello, siempre me comporte como aquel chico bueno y pervertido del que ustedes se enamoraron, eso me encantaba, me extasiaba por dentro, cada vez que las hacía pensar que realmente me importaban, cada vez que veía sus rostros ilusionados por mis palabras, verlas así siempre me hacía regocijarme por dentro, se veían sumamente patéticas.
- ¡Desgraciado! - murmuro Rias con veneno en sus palabras, en estos momentos estaba tan enojada, que no se dio cuenta cuando el pelinegro que se encontraba debajo de ella habia abierto los ojos.
- ¿De verdad soy una persona tan desagradable? - pregunto Saiga con un intento de semblante de tristeza en su rostro.
Gracias a estas palabras, Rias por fin salió de sus pensamientos y se dedicó a mirar a Saiga
Lentamente, la pelirroja comenzó a mover los flequillos que cubrían la frente del pelinegro para después plantar un beso en ella
- Sabes que no me refería a ti - dijo la pelirroja con una sonrisa.
- lo sé, pero no me gusta que tengas tanto odio solo por alguien quien no vale la pena, además, me molesta el hecho de que pienses en otro hombre mientras estas en la cama conmigo -
- ese hombre del que tú hablas jugó con mis sentimientos, no hay manera de que alguien así tenga cabida en mi corazón, además, tu eres el único hombre al que amo y al que amare, prueba de ello es que me he entregado a ti en cuerpo y alma -
- puedo darme cuenta de ello, pero aun así me gustaría que dejaras ese tema en paz, después de todo, el hecho de que lo odies y que incluso logres vengarte de él no hará que tu corazón se repare - dijo Saiga con una sonrisa mientras colocaba ambos brazos por detrás de la cintura de Rias - Sin embargo, conozco una forma para hacer que tu corazón vuelva a ser el de antes -
- A si, y dime, ¿Que método seria ese? - dijo Rias con una sonrisa lasciva mientras comenzaba a trazar círculos por el torso desnudo del pelinegro.
- Mantente a mi lado, piensa en mí y en nadie más, déjame disfrutar más de tus expresiones y saborear esos deliciosos labios que tienes, permíteme acariciar ese cuerpo perfecto tuyo y por sobre todo, déjame demostrarte que yo valgo más que aquel desgraciado, déjame demostrarte que te amo -
Las palabras que Saiga soltó hicieron que Rias se estremeciera por completo mientras un leve rubor aparecía en sus mejillas y su cuerpo comenzaba a calentarse.
- Me parece bien - dijo la pelirroja mientras se acercaba más aun a Saiga y comenzaba a lamer su cuello.
Lentamente esta comenzó a descender su mano hasta la entrepierna del pelinegro, pero antes de que ella pudiese continuar su movimiento, este la detuvo.
- El hecho de que quieras demostrarme lo mucho que me amas no significa que tendrás que lastimarte para ello, después de todo, hace unas pocas horas perdiste tu virginidad y justo ahora debes estar adolorida -
- lo supiste durante todo este tiempo, ¿No es así? -
- era de suponerse, además, hace unos minutos te vi sobándote esa región por lo que supuse que te dolía -
- ¿Hace cuánto que estas despierto? -
- Casi 10 minutos desde antes de que empezáramos a conversar -
- ¿Puedo saber la razón por la cual no me despertaste? -
- Porque te veías tan hermosa y pacifica que no fui capaz de destruir aquel escenario tan perfecto -
Nuevamente, las mejillas de la pelirroja comenzaron a ruborizarse y un poco de vapor comenzó a salir de su cabeza.
- ¡Basta! Si sigues diciéndome palabras tan bonitas harás que me sonroje fuertemente - dijo felizmente la pelirroja.
- Lo siento, después de todo, estoy feliz de que te volvieras mi novia - dijo el pelinegro con una sonrisa.
En el momento en que Rias escucho esa palabra, su mente nuevamente comenzó a pensar en Issei, si bien era cierto que "el" había jugado con sus sentimientos, también era cierto que en ningún momento terminaron su relación, ni siquiera en el momento en que Rias se entregó a Saiga, por lo que el hecho de que ahora ella y Saiga fuesen novios sin que ella terminase con Issei seria mal visto por cualquiera, pero eso a ella poco le importaba.
- Sí, soy tu novia, y por eso, te pido que dejes de hacerme sonrojar - pidió Rias.
- Esta bien, está bien, lo que mi princesa ordene - dijo el pelinegro mientras alborotaba los cabellos de Rias - cambiando de tema, ¿No vendría siendo hora de bajar a desayunar? -
La pelirroja asintió con la cabeza.
- Si no bajamos pronto las demás comenzaran a sospechar, y no queremos que ellas se enteren de nuestra relación, o al menos, no aun -
Sin más que decir, la pelirroja y el pelinegro comenzaron a cubrirse con sus ropas, después de 5 minutos, los dos se dirigieron hacia el comedor del primer piso, en donde ya todos se encontraban degustando sus desayunos, incluyendo a los padres de Issei.
Rápidamente, Saiga y Rias tomaron asientos separados el uno del otro para después comenzar con sus respectivos alimentos.
Durante varios minutos, el silencio inundo por completo el comedor, nadie se atrevía a decir palabra alguna sobre algún tema, solo se mantenían comiendo sin mirar a nadie en específico.
Segundos después, el padre de Issei abandono la sala del comedor para después salir de la casa y luego dirigirse a su trabajo siendo seguido en el acto por la madre.
- chicos, iré a visitar la casa de la vecina, tengo asuntos pendientes así que probablemente me tarde, por ello, si tienen alguna noticia sobre Issei, no duden en avisarme - dijo la castaña antes de abandonar la residencia.
Ahora, la casa había quedado vacía en cuanto a los Hyodo se refería.
- ¿Y bien?, ¿Qué es lo que vamos a hacer con Issei? - pregunto Rosseweisee con cara de pocos amigos.
La mención del castaño por parte de la madre y la peli plata hizo que todo el ambiente se tensara y un aura de depresión cubriese el lugar.
- No lo sé - fueron las simples palabras de la pelirroja.
Pocos segundos después, a un lado de la mesa del comedor comenzó a trazarse un círculo mágico, y de dicho circulo apareció un holograma del actual rey demonio, Sirzechs Lucifer.
- ¿Hay nuevas noticias, Oni-sama? - pregunto firme la pelirroja
- Si Rias, por favor, todos escuchen con atención lo que tengo que decirles y traten de no hacer interrupciones - dijo seriamente el pelirrojo.
Al escuchar esas palabras, en el rostro de todos se formó un semblante firme y se guardaron sus preguntas para después.
- Verán, ayer por la noche envié dos escuadrones de persecución para que capturaran a Issei, según se me informo, en el momento en que estos llegaron, el hospital se encontraba parcialmente destruido así como los alrededores, anteriormente había avisado a Grayfia de este asunto ya que ella había partido hacia ese lugar mucho antes de que me llegara la mala noticia, y según su reporte, al momento en que llego para intentar capturarlo, se le atravesaron Ophis y Vali quienes estaban protegiéndolo, en un principio la batalla fue dispareja ya que eran dos contra uno, pero momentos después, Akeno quien también se encontraba allí ayudo a Grayfia a luchar contra ambos, lamentablemente, la batalla que se libró le dio tiempo suficiente a Issei para escapar, después de que llegase el escuadrón, la batalla ya estaba comenzando a salirse de control, y en cierto punto de esta, Ophis y Vali escaparon, el escuadrón actualmente está dividido en dos partes, la primera parte está en busca de Issei por todo el inframundo, mientras que la segunda se encuentra persiguiendo a Vali y a Ophis -
- ¿Grayfia-sama y Akeno-onee-sama se encuentran bien? - pregunto preocupada Asia.
Sirzechs asintió.
- las dos llegaron al castillo con bastantes heridas, pero ninguna de ellas era grave, por lo que ahora se encuentran descansando - dijo Sirzechs.
- ya veo, entonces Akeno hizo eso, en fin, debe haber un razón aparte para que hayas decidido contactarnos, quieres que hagamos algo, ¿No es así Oni-sama? -pregunto Rias.
- tan analítica como siempre, estas en lo correcto, en realidad, quiero que vayan al inframundo y cooperen con los escuadrones de búsqueda, debido al tiempo que pasaron con ese traidor debo suponer que conocen sus puntos débiles -
- Nos encantaría ir al inframundo, pero temo decir que estás perdiendo tu tiempo al buscarlo en ese lugar, Issei no se encuentra haya, el está aquí, en Kuou - dijo Rias.
- hay seguridad en tus palabras, pero ¿Como pruebas que él está escondido aquí? -
- porque lo vi anoche, fue por unos breves instantes, después se fue, pero sigue en los alrededores -
- si lo viste anoche, entonces, ¿Por qué no lo detuviste? -
- solo fue un breve instante, no me dio tiempo de hacer nada, antes de que me diera cuenta él ya se había ido - mintió la pelirroja
- ¿Y cómo sabes que sigue en los alrededores? -
- En el momento en que Kuou paso a mi vigilancia junto a Sona, ambas nos dimos a la tarea de crear un enorme domo de energía que actualmente cubre toda la ciudad y algunos cuantos kilómetros a la redonda, dicho domo es imperceptible hasta para los sentidos aumentados y percepción de un demonio e incluso algún Youkai con afinidad en senjutsu, tiene la tarea de advertirnos cuando algún ser sobrenatural entra a ella y también cuando sale, ayer pude notar que Issei había entrado, pero hasta ahora no ha salido del rango de alcance del domo, justo ahora él se encuentra escondido por los alrededores de la ciudad, pero no sabría decir con exactitud en donde - dijo la pelirroja.
- debo decir que no sabía de la existencia de dicho domo, pero aun así nos ha salvado de estar buscando a ciegas -
- es natural que no lo supieras, solo Sona y yo sabíamos de su existencia, ni siquiera Akeno o Tsubaki sabían que existe -
- bien, con eso dicho, ¡Quiero que vayan a buscar a ese maldito traidor y lo traigan a mí en calidad de muñeco de trapo!, yo me encargare de matarlo - dijo Sirzechs sombríamente.
- Sirzechs-sama - hablo Kiba.
- ¿Que sucede? -
- Se bien que Issei-kun nos traiciono, pero, se me hace difícil de creer que usted, quien consideraba a Issei-kun como su hermano menor, ahora diga que quiere que lo llevemos ante usted en el peor estado posible -
Las palabras de Kiba tomaron por sorpresa tanto a Sirzechs como a los demás presentes, por lo que muy atentamente dirigieron sus miradas al Maou pelirrojo.
- es cierto, para mí, Issei era como mi hermano, lo apreciaba mucho, sin embargo, él se atrevió a traicionarnos y mentirnos, sin recordar que los ha atacado en dos ocasiones, para mi ese tipo de hombres no tiene valor alguno, él se merece la muerte por haber atentado contra mi familia, la familia de un Maou -
Gracias a esas palabras, el ambiente volvió a tensarse, segundos después, Rias volvió a hablar.
- Oni-sama, quiero ser yo quien acabe con la vida de Issei, después de todo, aún no ha pagado por lo que nos hizo - las palabras de la pelirroja eran odio puro y eso pudo notarlo Sirzechs.
- tienes una gran determinación Rias, sin embargo, no puedo encomendarte eso, Issei ya los ha apaleado en dos ocasiones, y ahora que su secreto fue revelado, es probable que se comporte de una manera más hostil que anteriormente -
- tienes razón, si no estuviéramos enfrentando contra Issei en perfectas condiciones de salud, es más que lógico que no tendríamos oportunidad, sin embargo, la sangre de Samael corre por sus venas, ahora mismo, su poder no debe ser mayor al 10% de su capacidad total -
- ¿No me habías dicho que lo de su enfermedad había sido una farsa para lograr sus propósitos? -
- yo también pensé que era una mentira, sin embargo, después de hablar detalladamente con Asia, nos dimos cuenta de que su enfermedad era real -
- ¿Es eso cierto Asia? - pregunto el Maou para después voltear a ver a la rubia.
No solo Sirzechs, si no que todos los presentes posaron fijamente sus miradas en ella.
Gracias a esto, Asia comenzó a ponerse nerviosa hasta llegar al punto en que se escondió detrás de Kiba, sin embargo se decidió a hablar.
- lo supe en el momento en que trate de curar los ojos de Issei-san, como usted ya sabe, Twilight Healling es capaz de curar casi cualquier herida sin importar lo grave que esta sea, sin embargo, el veneno en la sangre de Samael es de las pocas cosas en las que mi Sacred Gear es inútil, es por eso que, cuando intente curar los ojos de Issei-san me di cuenta que el realmente había sido afectado por ese veneno, y por ello no pude hacer nada para ayudarlo -
- si lo que dicen es cierto, entonces eso significa que...
- Significa que Issei no nos mintió en cuanto a su enfermedad, el realmente tiene inutilizados sus ojos y oídos, su capacidad física tampoco debe ser muy alta -
- ya veo, está bien, dejare que te encargues de él, pero ten cuidado, aún no sabemos de lo que es capaz - dijo Sirzechs - por ahora, yo me daré a la tarea de informar a los demás Maous y me encargare de enviar a los mejores soldados disponibles para que los ayuden -
- No te molestes, con nosotros es más que suficiente, si se mete alguien más solo nos van a estorbar - dijo arrogantemente la pelirroja - pero quiero que por favor avises a Sona de esto y solicites su colaboracion -
- me parece bien -
Después de estas palabras, el holograma desapareció.
- ahora mismo iremos tras Issei para castigarlo, vamos a separarnos para poder encontrarlo más rápido, en cuanto lo vean, atáquenlo con todo lo que tengan - la pelirroja tomo un suspiro y después intensifico su tono de voz - ¡Si me llego a enterar de que alguno de ustedes titubeo al atacar!, ¡Serán castigados severamente!, ¡He sido clara! -
- ¡Hi Buchou! -
- bien, Rosseweisee y Asia irán a explorar la zona Norte, Koneko y Gasper van al este, Kiba tú y Xenovia irán individualmente a buscar por el sur, debido a la alta velocidad que poseen les será más fácil cubrir ese territorio, por lo que una vez terminen busquen a otro grupo y ayúdenlo, yo iré hacia el oeste -
- ¿Y yo a dónde iré? - pregunto Saiga con una sonrisa.
- tú no perteneces al inframundo, tampoco puedo meterte en nuestros problemas, además temo por tu seguridad -
- pero que dices, ese maldito se atrevió a lastimarlos a todos ustedes, y a pesar de que no los conozco por tanto tiempo, ustedes son mis compañeros, además, no es por menospreciar a nadie, pero yo soy el más fuerte de los que estamos presentes -
Las palabras arrogantes y dulces de Saiga tuvieron un gran efecto en las chicas ya que por alguna razón sus mejillas se tiñeron levemente de rosa, aunque solo fue por unos segundos.
Si bien las palabras de Saiga fueron bastante reconfortables, hubo alguien quien pareció molestarse por ello, sin embargo, solo fue cuestión de unos segundos para que volviese a su expresión habitual, ese alguien era Kiba.
- bueno, eso es cierto, entonces, quiero que vayas con Kiba hacia el sur, y tu Xenovia, iras hacia el oeste conmigo -
Ante las palabras de la pelirroja, los mencionados asintieron, por lo que después salieron de la casa y luego se dispersaron hacia los lugares indicados siendo los más rápidos Kiba y Saiga.
Ambos se desplazaban por la ciudad a una velocidad bastante alta, razón por la cual llegaron a la zona montañosa en cuestión de minutos.
Ahora, ambos caminaban moderadamente por el lugar, pero por alguna extraña razón, Kiba se veía demasiado serio, cosa que Saiga logro notar.
- oye, será mejor que te tranquilices, después de todo, no es bueno albergar tanto odio solo por alguien que no vale la pena -
Las palabras del pelinegro le cayeron como un balde de agua fría a Kiba, por lo que muy molesto comenzó a hablar.
- voy a ser sincero contigo, no me agradas en lo más mínimo, tu maldita forma de actuar y de hablar como un buen tipo me molesta mucho, aunque trates de esconderlo con palabras bonitas, lo cierto es que eres un maldito mentiroso, no me interesa que tipo de relación tengas con Rias-Buchou, pero si te atreves a hablar mal de mi mejor amigo, ¡Te Mato! -
Esas palabras tomaron por sorpresa a Saiga, por lo que rápidamente cambio su semblante alegre a uno totalmente sombrío.
- esto sí que es una sorpresa, tu eres el segundo que me descubre en menos de dos días, parece ser que el grupo Gremory no es tan débil como creía - se burló el pelinegro.
- el segundo eh, entonces quien fue el otro -
- Akeno, ella descubrió mi farsa hace dos días, pero a diferencia de ti, ella lo hizo por un antiguo recuerdo que lamentablemente no fui capaz de sellar en ella, si no mal recuerdo, dijo que no le diría a nadie y que dejaría que todos cargaran con el precio de sus actos, aun si eso acarreaba grandes problemas -
- ya veo, yo hubiese hecho lo mismo en su lugar -
- ¿Puedo saber cómo me descubriste? -
- tu mirada, tienes la mirada llena de rencor, tus ojos tiene ese brillo característico de hambre de poder y venganza, escondes tus verdaderas intenciones detrás de una sonrisa, tal y como yo solía hacerlo hace mucho. - dijo Kiba.
- y que pretendes, harás que mi farsa termine, porque si es así, no me dejas otra opción que matarte y culpar por ello a tu mejor amigo - se burló Saiga.
Antes de que este se diera cuenta, Kiba ya tenía colocada una sacro-espada demoniaca en su cuello.
- Quiero ver que lo intentes - dijo Kiba mientras comenzaba a liberar su instinto asesino.
- vaya, sí que eres rápido, está claro que te he subestimado, pero, ¿Que pensara Rias si se llega a enterar de que su caballero ataco al hombre que ama?, ¿Qué crees que pensara tu salvadora si llegas a lastimarme? -
- crees que eso me importa - dijo Kiba mientras creaba otra espada en su mano izquierda y la apuntaba hacia la cabeza del pelinegro.
- estás jugando, no te atreverías a matarme - dijo Saiga con una sonrisa.
- mi mirada dice que bromeo -
Era cierto, los ojos de Kiba eran envueltos por un pequeño destello que resaltaba la seguridad en sus palabras y sus acciones, por lo cual, Saiga comenzó a temblar inconscientemente.
Antes de que el pelinegro pudiese reaccionar, Kiba había lanzado una veloz estocada que pasó a rozar la mejilla de este, segundos después desapareció ambas espadas y al momento de hacerlo, hilillos de sangre comenzaron a brotar de aquella pequeña herida en la mejilla izquierda del pelinegro.
Rápidamente Kiba dio media vuelta y comenzó a caminar.
- te dejare con vida por ahora, tampoco le diré a nadie de tu maldita farsa, por que como dijo Akeno-san, dejare que ellos carguen con el precio de sus actos, y también, porque quiero ver que es lo que hará la presidenta cuando se entere de lo que planeas -
Después de decir esto, el rubio desapareció en un estallido de velocidad.
Mientras que Saiga se había quedado paralizado en el mismo lugar, su cuerpo temblaba y la sangre escurría por su mejilla, segundos después, dirigió su mano hacia la herida y luego poso su vista en ella, la cual era cubierta por el intenso color carmesí de su propia sangre.
Fue cuestión de minutos para que este comenzara a reír sádicamente mientras lamia su propia sangre.
- las cosas se están poniendo interesantes, la semilla que sembré está empezando a dar sus frutos, muy pronto, el grupo Gremory se vendrá abajo -
De nueva cuenta, pelinegro paso su mano por su mejilla, solo que al hacerlo, la sangre y la cortada desaparecieron sin rastro alguno de haber existido. Nuevamente, el pelinegro esbozo una sonrisa siniestra.
- pero primero, debo deshacerme de la amenaza principal, por lo que hoy, Hyodo Issei tendrá que morir -
Sin decir una sola palabra más, el pelinegro comenzó a caminar hasta perderse entre los gruesos arboles de la zona.
Alrededores de Kuou
Eran alrededor de las 9:00 am, los leves y cálidos rayos del sol comenzaban a filtrarse entre las nubes grises que adornaban el firmamento, el suelo del lugar era en su mayoría áspero y se encontraba cubierto por un gran número de charcos que contenían en su mayoría agua y lodo.
El lugar en si era bastante bonito, las montañas que rodeaban a la ciudad junto a la vegetación predominante le daban un aspecto boscoso, principalmente porque así lo era, gotas de agua escurrían de las hojas de los árboles y caían con aquel distintivo sonido que lograba romper el silencio.
El lugar estaba en su mayoría vacío como debía esperarse de una zona montañosa, sin embargo, el caso era que cierto castaño pervertido irrumpía en el lugar.
Sus pasos eran lentos y torpes, los movimientos de su cuerpo al caminar eran desequilibrados y exagerados, y como si eso fuese poco, la constancia y sonido con la que dicho castaño trataba de introducir oxígeno a sus pulmones era en exceso ruidosa.
Este castaño respondía al nombre de Hyodo Issei también conocido como el Sekiryuuttei más débil de la historia, sin embargo, aun siendo poseedor de todo el poder que había ganado en los últimos meses, no le era suficiente como para poder caminar apropiadamente, por lo que forzosamente tenía que apoyarse en los troncos de los árboles que lo rodeaban para evitar ir a parar al suelo por segunda ocasión en el día.
En su mano izquierda, se encontraba una gema redonda de color esmeralda, la cual desde hace un buen rato no había dejado de emitir ese distintivo color y brillo que la caracterizaban.
- albou,estas en tus ultimas, deberías descansar un poco, andando así solo estas logrando acortar aún más tu vida -
Las palabras de Ddraig habían sido perfectamente audibles, sin embargo y aun siendo consciente de esto, Issei no respondió.
En realidad, hace ya varios minutos que Ddraig había tratado de hacer que su compañero se detuviera a recuperar la energía que bien le hacía falta, mas sin embargo, cada vez que el castaño escuchaba esas palabras, simple y sencillamente las ignoraba y las dejaba pasar de largo.
Mientras escuchaba las palabras de su compañero por quinta ocasión, Issei se mantenía caminando lentamente, su conciencia lo abandonaba por momentos sin que este se diese cuenta. La sangre que había derramado por la noche aun manchaba sus ropas, su rostro y su cuerpo, cualquier persona ajena a la situación diría que Issei recién había salido de una enorme masacre, mas sin embargo este no era el caso.
Varios metros más atrás, entre las sombras de los árboles se encontraba Berserker. Desde que Issei decidió largarse de la ciudad, dicho pelinegro seguía sigilosamente al castaño quien hasta ahora no se había percatado de la presencia de este.
Finalmente, y después de un buen rato, el pelinegro decidió delatar su presencia, por lo que dando un salto bastante amplio, logro colocarse delante de Issei.
- veo con tristeza que estas en tus ultimas, deberías hacerle caso a Ddraig y descansar un poco, como ya te dije antes, no quiero que mueras por la mano de alguien que no sea yo -
- ¡No te entrometas en mi vida Berserker!, ¡En manos de quien decida morir no es asunto tuyo!, además, si no tienes nada importante que decir entonces ¡Largo de aquí! -
- a pesar de estar en esas condiciones sigues hablándome de una forma tan fría y hostil, te felicito por eso, sin embargo - Rápidamente el pelinegro sujeto con ambas manos el cuello de Issei y lentamente comenzó a estrangularlo - No juegues a ser invencible contra alguien que puede matarte en un abrir y cerrar de ojos.
- ¡Bastardo!... ¡Crees...que me intimidas!... - las palabras salían difícilmente de la boca de Issei debido al hecho de la presión ejercida sobre su cuello, la cual aumentaba a cada segundo.
- deberías, si quisiera, en estos momentos ya estarías muerto - dijo Berserker de manera sombría.
Finalmente, las piernas de Issei terminaron cediendo, por lo que muy pesadamente cayó al suelo a la par en que Berserker lo soltaba.
Una vez libre del agarre, Issei rápida y desesperadamente comenzó a introducir el preciado oxígeno a sus pulmones mientras que expulsaba cortos pero graves tosidos.
- tu muerte se acerca cada vez más rápido, sin embargo, eso es algo que yo no quiero ver, yo quiero verte luchar contra las peores adversidades y que de esta manera puedas darme la pelea que tanto he estado esperando, pero si sigues así entonces no poder lograr mi cometido.
El castaño se mantuvo en silencio ante las palabras del pelinegro.
- mi sangre no está contaminada por la de un dragón o algún otro espíritu mítico ligado a los reptiles, por ello, la sangre de Samael no me afecta - lentamente, Berserker comenzó a agacharse hasta quedar a la altura del castaño para segundos después extenderle la mano - Si quieres que te preste un poco de mi energía vital, creo que podría hacerlo, Hyodo Issei -
Berserker acercaba cada vez más su mano derecha hacia Issei, sin embargo, la acción del castaño lo dejo sorprendido, Issei acababa de golpearle la mano con la que él se disponía a ayudarlo.
- ¡Crees que aceptaría algo de alguien que se atrevió a atacar a las personas importantes para mí!, ¡Prefiero la muerte antes que ser ayudado por un maldito como tú! -
El pelinegro se mantuvo en silencio debido a la impresión, sin embargo, después de unos segundos hablo.
- ya veo, está bien, si así es como lo quieres, entonces respetare tu decisión, pero temo decirte que tus verdugos se acercan -
Dichas palabras dejaron a Issei más que desconcertado, era cierto que el inframundo ahora quería ver rodar su cabeza, sin embargo, el hecho de que lo encontrasen tan rápido debía ser de lejos imposible. En ese momento, un recuerdo recorrió su mente, aquel recuerdo que hasta el momento lo mantenía sufriendo, era el recuerdo de Rias y Saiga entregándose el uno al otro en su cuarto, la mirada penetrante que la pelirroja le dedicaba fue el detonante para que este se diese cuenta.
Rias lo había visto ayer, en todo momento no despego su mirada de él, incluso cuando decidió salir volando de la casa, la pelirroja había visto claramente la dirección en la que se había marchado, por lo que ahora, ya no era tan imposible que su ubicación fuese descubierta tan pronto.
Justo en ese momento, los arbustos más altos de la zona comenzaron a ser movidos por algo o alguien externo a la zona, por lo que Issei rápidamente se puso en pose de defensa, sin embargo, su cuerpo que aún era resentido por aquel veneno maldito no pudo mantener una posición fija, razón por la cual comenzó a tambalearse.
Después de unos segundos, una figura salió de los arbustos, dicha figura era ensombrecida por las sombras de los árboles y el espectro de luz que se hacía presente. Issei le dedicaba una mirada fija a dicha figura, mas sin embargo, cuando este se percató de lo que era, casi cae de espalda al suelo. Era un conejo, un pequeño y lindo conejo blanco que por causas desconocidas había decidido cruzar su destino por aquel lugar.
Gracias a ello, Issei bajo la guardia, mas sin embargo, Berserker no lo hizo, si no que al contrario, se mantuvo emitiendo su aura en un flujo constante.
- ¡ISSEI! -
De pronto, un ensordecedor grito de batalla fue dedicado al castaño por lo que rápidamente este giro su cuerpo a la derecha. Lamentablemente, al hacerlo, este fue recibido con un potente golpe en la mejilla que lo hizo salir volando varios metros hacia atrás, cuando su cuerpo toco suelo, este reboto varias veces hasta detenerse al chocar contra un tronco bastante grueso que se encontraba en su camino.
- no debiste bajar la guardia ¿Sabes? -
La voz de Berserker sonaba en su mayoría burlona con el clásico tono de "Te lo dije".
El castaño lentamente se fue poniendo de pie, gracias al constante choque con el suelo mojado sus ropas se encontraban aún más sucias de lo que ya estaban. Su vista había comenzado a ponerse borrosa, mas sin embargo, esto no fue impedimento para que después de unos segundos pudiera divisar a su atacante.
El castaño sonrió levemente, frente a él estaba la persona a la cual tenía amplias ganas de asesinar.
- por un segundo pensé que era "mi" Rias la que me había encontrado, lamentablemente solo se trataba de ti, Saiga - hablo Issei en decepción.
- no te atrevas a mencionar su nombre tan cariñosamente delante de mi ¡¿Escuchaste?! -
- y tu ni siquiera trates de darme ordenes, en estos momentos mi paciencia esta por los suelos, si me provocas no me hare responsable por lo que pueda pasarte -
Al escuchar las palabras del castaño, Saiga comenzó a reír levemente pero de una manera sumamente burlona.
- y se puede saber con qué fuerzas planeas atacarme, se perfectamente que en estos momentos eres más débil que un humano promedio, por si fuera poco, estas al borde de la muerte, y aun si tuvieras todos tus poderes, no podrías hacer nada en mi contra, además, ¡Yo sería incapaz de perder contra un malnacido traidor como tú! -
La arrogancia y leve toque de maldad en las palabras de Saiga era más que evidente, ya no parecía aquel muchacho tranquilo que Issei pensaba que era, eso solo podía significar una cosa, y eran las terribles intenciones escondidas que el pelinegro tuvo desde el principio, era eso, o el chico era bipolar.
- ¡Y tu Berserker! ¡Espero que estés listo, porque estoy dispuesto a regresarte la paliza que me diste ayer! -
Al escuchar esas palabras, Issei quedo levemente sorprendido, ¿Acaso Berserker había atacado ayer al pelinegro?, no se podía descartar la opción, sin embargo, eso creaba otra incógnita. Según Berserker, Issei era el único que le interesaba en esta ciudad, no había alguien más, por lo que el hecho de que hubiese atacado a Saiga de la nada era bastante sospechoso o por lo menos extraño.
Por otro lado, el pelinegro enmascarado se mantenía sereno aun después de las estruendosas palabras del segundo pelinegro.
- Lárgate, tu no me interesas por el momento, hoy solo vine a saldar cuentas con Hyodo Issei, si te entrometes en ello, te matare -
Las palabras de Berserker les helaron la piel tanto a Issei como a Saiga; el hecho de que este expresara tal declaración con aquel monótono y tranquilo tono de voz que se combinaba con su imponente presencia y sed de sangre hacia que de lejos se supiera que él era un tipo de cuidado.
Gracias a ello, Issei trato de ponerse en guardia. Sin embargo, el efecto en Saiga fue totalmente distinto.
Desesperación, impotencia y rabia, eso era lo que sentía el pelinegro al estar frente a tan sanguinario sujeto, mas sin embargo, lo que más hondo calo en su ser fue el desprecio. Berserker había sido claro y explicito, había dejado en claro que Saiga para él era una molestia, alguien que no le interesaba aun después de que este lo amenazara, el solo tenía en mente destrozar a Issei.
Por un momento, el pelinegro trato de abalanzarse en contra del sujeto frente al debido a la indignación que estaba sufriendo, más sin embargo, se detuvo al escuchar las palabras del castaño.
- ¡Espera Berserker! Yo tengo asuntos pendientes con este maldito, no voy a permitir que tú me robes el honor de molerlo a golpes -
Las palabras de Issei expresaban aquella determinación de la que era poseedor el castaño, segundos después y de nueva cuenta, los cuatro colores de aura que demostró tener en el hospital del territorio Sitri se hicieron presentes detrás de Issei, después de unos segundos, el aura nuevamente tomo forma y se convirtió en los 4 dragones más poderosos de la existencia.
Dicha acción tomo por sorpresa a Saiga e incluso a Berserker quien sonrió levemente por debajo de la máscara.
- sí que es impresionante, no hace más de una semana que nos enfrentamos y tú ya elevaste tu poder hasta este punto, me tienes sorprendido, sin embargo, ¿Cuánto tiempo puedes mantener ese estado en tu condición actual? -
El enmascarado no se molestó en lo más mínimo en tratar de disimular su emoción, el hecho de ver que su rival a muerte había logrado fortalecerse en tampoco tiempo y tan pésimas condiciones era para admirarse. Su sonrisa creció más por debajo de su máscara al ver que las facciones en la cara de Issei comenzaban a volverse algo más animales y sus ojos se pintaban de color carmesí con la pupila rasgada.
Por otra parte, Saiga de nuevo volvió a sentir aquella sensación de desesperación que tuvo al confrontar por primera vez a Issei en el hospital, era una sensación de vacío y opresión que inundaba su cuerpo y corrompía su mente, para ser más claros, terror era lo que sentía en estos momentos.
- no creerás que te dejaría salir bien parado después de que me arrebataste al amor de mi vida ¿Verdad? -
Después de dichas palabras el aura del castaño comenzó a crecer a la par en que los dragones que tenía a su espalda rugían con esplendor. Pareciera que la sangre de Samael había abandonado el cuerpo del castaño ya que este no mostro indicios de malestar alguno al liberar semejante cantidad de aura.
Al ver esto, los ojos de Saiga casi se salen de sus cuencas, ¿No se suponía que Issei estaba medio muerto?, si ese era el caso, entonces ¿Cómo era posible que liberara semejante cantidad de poder en tan poco tiempo? Si bien su rostro y cuerpo expresaban terror puro, en sus adentros el pelinegro se regocijaba con fuerza, todo lo que había previsto hasta el momento había salido tal como quería, ahora, solo bastaba una pequeña actuación y con ello, conseguiría lo que desde hace algunos días estaba buscando.
- (está enojado, eso se puede notar de lejos, ahora mismo, lo único que hace falta es provocarlo lo suficiente, si hago que su rabia explote y me ataque, sin duda alguna lograre vencerlo, aunque no seré yo precisamente quien le gane, aunque eso no importa) - pensó - ¿Dices que te arrebate a Rias? - pregunto Saiga tranquilamente - te equivocas, yo no hice nada, ella fue la que decidió alejarse de tu lado, ella fue la que vino corriendo a mi sin siquiera voltear a verte, las mujeres buscan hombres fuertes que puedan satisfacerlas en todo, tu eres solo un niño -
- ¡Cállate! - hablo Issei por lo bajo y temblando de ira.
A cada segundo que Issei continuaba escuchando la crueldad de Saiga su rabia aumentaba, le dolían demasiado aquellas oraciones porque en el fondo, eran ciertas, Rias Gremory lo abandono al sin que Saiga hiciera un solo movimiento.
- la verdad duele ¿No es así?, ¡Dime que se siente que la mujer que amabas te dejara de lado por un completo desconocido como lo soy yo!, ¡Dime que se siente que alguien a quien no conoces te destruyera la vida!, ¡Dime que se siente ver que la mujer que amas se acuesta con alguien más frente a tus ojos y en tu propia habitación! -
- ¡CALLATE! -
Finalmente la rabia de Issei exploto, ya no podía pasar un segundo más escuchando la palabrería de aquel sujeto, lo único que quería hacer era molerlo a golpes.
En un rápido movimiento Issei acorto la distancia que había entre los dos y le propino un poderoso puñetazo que mando a Saiga a volar al instante justo en dirección a donde se encontraba Berserker.
El enmascarado no se preocupó demasiado por ello, ya que antes de que el cuerpo lo pasase a golpear, este simplemente salto hacia una rama superior de un árbol cercano, en donde después de aterrizar hábilmente, se recostó sobre ella y soltó un amplio suspiro.
- Como tú quieras Issei, dejare que lo acabes, pero ten cuidado, no es el único que esta tras de ti -
El castaño hizo caso omiso a las palabras de Berserker y simplemente comenzó a acercarse a Saiga quien se encontraba dentro de un pequeño cráter que el impacto había creado.
Issei lo miro detenidamente por unos segundos, el pelinegro parecía inconsciente, mas sin embargo no lo estaba.
Rápidamente, Issei sujeto el cuello de la camisa del pelinegro y comenzó a zarandearlo.
- ¡Levántate maldito! ¡Esto no es suficiente!, ¡No es suficiente comparado al dolor que me causaste! -
Al escuchar eso, Saiga abrió lentamente los ojos, una sonrisa se dibujó en su rostro y segundos después, este escupió sangre hacia la cara de Issei.
- ¿Eso es todo lo que tienes? - pregunto el pelinegro mientras de igual forma sujetaba el cuello de la camisa de Issei y comenzaba a alejarlo de su cuerpo.
En un par de segundos, el pelinegro había logrado ponerse de pie mientras que con ambos brazos sujetaba a Issei del cuello y lo alejaba del suelo.
- no tienes fuerza para soltarte de un agarre tan simple, ahora me doy cuenta que lo de hace un rato solo fueron fanfarronadas, no tienes el poder que se necesita para vencerme -
Dicho esto, Saiga soltó el cuerpo de Issei quien lo miraba con rabia, justo antes de que este tocase el suelo, el pelinegro le propino un poderoso golpe que hizo que este saliera en dirección al bosque y en el proceso destruyera varios árboles.
- Así es como se lanza un verdadero puñetazo -
Saiga comenzó a acercarse lentamente hacia el lugar en donde se encontraba Issei, el sitio se había cubierto por una gran cortina de polvo, curioso ya que el suelo se encontraba mojado.
El silencio predominaba nuevamente y eso solo alimentaba el ego de Saiga ya que este creía que había acabado con el castaño de un solo golpe.
Sin embargo.
- ¿Acaso no te dije, que te iba a matar?
Rápidamente de la cortina de polvo comenzó a salir un intenso brillo carmesí que se situaba en el centro de esta. Gracias a dicha escena, las pupilas de Saiga se encogieron y sus sentidos se dispararon, de alguna u otra forma, sus instintos trataban de decirle a gritos que se alejara de allí, por lo que él se dispuso a hacerlo, sin embargo, fue demasiado tarde.
Aquel potente brillo desapareció como si jamás hubiese existido y en cambio, 9 más aparecieron dispersos por la cortina de polvo, segundos después estos salieron disparados en su contra.
- ¡Maldición! -
El pelinegro trato de retroceder apresuradamente, lamentablemente, las esferas ya estaban demasiado cerca de él, por lo que sin más opción aparente, este comenzó a desviar las esferas de energía usando sus brazos, dichas esferas fueron arrojadas hacia los alrededores en donde después de impactar, generaron grandes explosiones que hicieron estremecer al lugar en gran medida.
- Por aquí -
Al escuchar la voz de aquella persona tan cerca, Saiga se estremeció, Issei había acortado la distancia que existía entre ambos en un parpadeo.
- ¡Que demo...! -
Antes de siquiera poder terminar la oración, Saiga noto como a su alrededor nuevamente se formaron pequeñas cortinas de polvo que habían sido producto del poder y velocidad con la que se había movido el castaño, antes de que se diera cuenta, Issei había logrado sacarlo de balance al patear uno de sus pies hacia un lado lo cual hizo que el cuerpo del pelinegro se inclinara hacia la derecha, posteriormente, el castaño golpeo con su puño la mandíbula del pelinegro quien no pudo hacer nada más que retroceder aturdido.
Sangre escurría de la comisura de sus labios, este se dispuso a limpiarla tan pronto como se reincorporo pero no pudo ya que nuevamente la distancia se acorto entre ambos, solo que esta vez el castaño le propino una certera patada en la parte izquierda de la cabeza lo cual hizo que abriese sus ojos por la impresión. Gracias a la fuerza del impacto, este retrocedió nuevamente mientras sus pies se arrastraban por el suelo.
Alertado por un siguiente golpe, el pelinegro se reincorporo y comenzó a buscar al castaño con la mirada, lamentablemente, este ya no estaba frente a él. Después de unos segundos de desesperada búsqueda, los instintos de Saiga nuevamente se dispararon, por lo que lentamente comenzó a voltear hacia atrás. Cabe decir que la expresión en su cara se volvió un poema al ver que Issei se encontraba parado a su retaguardia mostrándole la espalda.
- ¡¿Cómo pudiste?! - pregunto Saiga sorprendido.
Las palabras soltadas parecían más balbuceos que nada, sobraba decir que este se había sumido en la incredulidad.
Rápidamente un sentimiento de ira inundo su cuerpo, por lo que libero un potente puñetazo directo a la espalda de Issei. Antes de que este pudiese impactar, fue detenido por la palma abierta del castaño quien se había volteado sin que el pelinegro lo notara.
Saiga lentamente comenzó a aplicar más y más fuerza a su brazo lo cual hizo que su puño comenzara a empujar la palma de Issei, sin embargo, la expresión en el rostro de este no mostraba signos de esfuerzo lo cual daba a entender que no estaba aplicando tanta fuerza, prueba de ello fue la sonrisa arrogante que decoraba su rostro.
Dicho gesto no pasó desapercibido por el moreno quien comenzó a aplicar más y más fuerza a su empuje, sin embargo, eso le dio a Issei una nueva posibilidad de ataque:
Este rápidamente sujeto el puño de Saiga para después jalarlo con dirección al suelo causando que el cuerpo de este se precipitara de boca al piso, sin embargo, fue frenado al instante por una poderosa patada a la mandíbula que le propino el castaño haciendo gala de la flexibilidad que el poseía, y debido a la fuerza que el golpe llevaba, el cuerpo del pelinegro se dobló violentamente hacia atrás.
Sin perder oportunidad alguna, Issei propino un siguiente puñetazo, solo que esta vez este impacto en el estómago del pelinegro quien nuevamente arqueo el cuerpo a causa del dolor, solo que esta vez este se dobló en dirección al frente a la par que escupía una amplia bocanada de sangre que llego a manchar el rostro del castaño, quien lentamente comenzó a retirar su puño del abdomen de Saiga, este no pudo hacer más que retroceder aturdido nuevamente mientras se sujetaba el estómago.
- ¿Que sucede?, no se supone que no tenía lo necesario para derrotarte -
- ¡Maldito! -
Reincorporándose rápidamente, Saiga tomo un gran impulso y salió disparado hacia Issei con la intención de impactar su puño derecho en su abdomen, sin embargo, este vio el ataque y lo evadió caminando unos pasos hacia la izquierda.
Tomando un nuevo impulso, el pelinegro se arrojó hacia Issei intentando clavarle el puño izquierdo en el rostro, sin embargo, esta vez Issei detuvo el impacto cruzando ambos brazos.
Rápidamente el pelinegro comenzó a arrojar veloces puñetazos contra Issei, pero para frustración de él, el castaño los esquivaba sin problema alguno. En un último intento, Saiga arrojo un golpe lateral de palma extendida a Issei con la intención de arrancarle la cabeza, cosa que no paso ya que este dio un gran salto y logro colocarse a la espalda de su atacante, pero varios metros más alejados.
Sin perder ningún segundo, este se arrojó hacia Saiga quien igualmente dio media vuelta solo que este fue recibido por un potente rodillazo al rostro que lo hizo ir a parar al suelo y arrastrarse varios metros por la fuerza del impacto.
Issei se colocó delante de él.
- No finjas, esos golpes no te hicieron ningún daño, no ganaras nada tratando de engañarme -
Al escuchar esas palabras Saiga alzo la cabeza y comenzó a ponerse de pie, sangre escurrió de la comisura de sus labios la cual fue limpiada por su brazo mientras dedicaba una sonrisa arrogante.
Si bien Issei se encontraba frente al pelinegro había una distancia de unos pocos metros que los separaba, razón por la cual el castaño comenzó a acercarse lentamente a él, pero Saiga no se movía.
- ¿Que sucede?, ¿Por qué no te acercas?, ¿Acaso tienes miedo? -
La actitud tranquila y frías palabras del ahora ojirrojo hicieron que inconscientemente este comenzara a temblar, antes de que pudiese darse cuenta, Issei ya no estaba frente a él.
El pelinegro abrió ampliamente los ojos, no por la impresión, si no por el inmenso dolor que sentía. Issei le había clavado el pie derecho en el estómago, no con la suficiente fuerza para penetrarlo, pero si con lo suficiente para que el pelinegro volviese a escupir sangre y volviese a manchar el rostro de Issei.
Este rápidamente retiro su pie y girando sobre su propio eje le propino una segunda patada, solo que esta fue a dar a la parte izquierda de la cabeza del ojinegro quien retrocedió varios metros por la potencia del golpe. Cuando pudo reincorporarse fue recibido por un fuerte golpe a la parte trasera de la cabeza que hizo que este fuese a parar de bruces al suelo.
Sin perder un instante, Issei se agacho y sujeto a Saiga de los cabellos con ambas manos para después empezar a girar sobre su propio eje y pasados unos segundos, el pelinegro salió disparado hacia una de las montañas cercanas que, en donde al colisionar, levanto una amplia capa de polvo.
Issei comenzó a acercarse a una velocidad bastante notable, pero detuvo su andar al ver que un láser de energía se dirigía hacia él, dicho laser rápidamente se convirtió en una esfera de energía que cada vez se acercaba más. Al ver esto, Issei rápidamente invoco su Boosted Gear pero sin cometer el gravísimo error de aumentar su aura, con ella, golpeo la esfera de energía desviándola a algún lugar indefinido.
¡BOOM!
Una gran explosión se escuchó a lo lejos, lo cual hizo que una segunda cortina de polvo se levantase en el lugar de la explosión y creara una fuerte ráfaga de viento la cual hizo que Issei se distrajera por unos segundos, cosa que Saiga aprovecho para acercarse a él y propinarle un fuerte puñetazo a la cara que arrojo a Issei por los aires y fuese a dar contra una formación rocosa que se encontraba en su trayecto. Rápidamente, Saiga se dirigió a ese lugar.
El castaño se encontraba tirado sobre unas cuantas rocas. El golpe que recibió no había sido tan fuerte como parecía, por lo que rápidamente se puso de pie para después dirigir su mirada hacia la dirección por la que lo habían enviado, segundos después apareció su atacante quien nuevamente trato de golpearlo, pero este, al igual que las primeras veces, deslizo su cuerpo hacia la izquierda y el puño del pelinegro paso derecho.
Frustrado por ello, Saiga nuevamente comenzó a caerle a golpes y patadas al castaño quien los esquivaba y bloqueaba fácilmente.
Gracias a un descuido, Issei logro sujetar el brazo del pelinegro y haciendo gala de la fuerza que poseía, giro sobre su propio eje un par de veces para después arrojar al pelinegro a las alturas.
Un pequeño destello se hizo presente en la espalda de Issei, segundos después, de esta emergieron dos enormes alas de dragón que mínimo le doblaban la estatura al castaño. Dando un fuerte aleteo, este comenzó a ascender al cielo a una gran velocidad, en pocos segundos ya se encontraba a la espalda de Saiga quien seguía elevándose.
Este veía aterrado como el dragón a su espalda se disponía a propinarle un poderoso codazo a las costillas que seguramente le rompería varias de estas, sin embargo, el golpe jamás llego, Issei nuevamente dio un fuerte aleteo y con ello logro ascender aún más rápido. Al llegar a cierto punto se detuvo y espero a que el cuerpo de Saiga llegase, cuando esto paso, Issei realizo una patada martillo a la cabeza que obligo a Saiga a regresar por donde había venido. Segundos después impacto en el suelo.
Una nueva cortina de polvo se generó gracias al impacto, mientras que un pequeño cráter se creaba en el cual yacía Saiga bastante malherido.
Una vez que el polvo generado por el impacto se disipo casi en su totalidad, el pelinegro trato desesperadamente de buscar a Issei con la vista, pero este no aparecía por ningún lado. Sin poder encontrarlo, la desesperación inundo su cuerpo.
- Aquí estoy -
Al escuchar ese monótono tono de voz que tanto le disgustaba, sus ojos se ensancharon ampliamente, por lo que aun sin poder verlo giro su cuerpo quedando boca abajo mientras su mentón tocaba el suelo.
En su rostro maltrecho comenzó a figurarse una mueca de terror, frente a él, a no más de diez pasos Issei lo veía con una sonrisa psicópata bastante impropia de él.
- Estas acabado -
Dichas palabras tuvieron un fuerte impacto en Saiga quien comenzó a apretar los dientes por la ira, lentamente comenzó a ponerse de pie.
- ¡¿Que estoy acabado?! ¡¿QUE ESTOY ACABADO?! - preguntaba Saiga más que molesto e indignado - ¡ESCUCHAME BIEN...! -
Sin siquiera hacer un movimiento perceptible para el ojo humano, Saiga desapareció de su lugar dejando "solo" al castaño.
- ¡hmp! -
Issei bien sabia donde aparecería el pelinegro, por lo que rápidamente alzo su brazo izquierdo, apretó el puño y luego bruscamente lanzo un codazo hacia atrás. Cuando Saiga volvió a aparecer fue abruptamente recibido por un doloroso codazo que le dio de lleno en la cara, segundos después Issei le propino una poderosa patada al brazo izquierdo lo cual hizo que el pelinegro retrocediera sumamente adolorido mientras se sujetaba el brazo y en su cara aparecía una genuina expresión de dolor, su brazo se había roto.
Sin hacer espera, un estridente alarido de dolor fue liberado por Saiga. Su brazo izquierdo estaba desecho, prueba de ello es que se podía ver claramente como uno de los huesos rotos salía de su piel mientras la sangre fresca brotaba sin señal de detenerse.
Lentamente Issei comenzó a acercarse, cuando estuvo lo suficientemente cerca, le hizo un gran favor a los pocos animales aturdidos que aún se encontraban en los alrededores; silencio a Saiga, no de una manera amable, sino que le propino un tremendo golpe al estómago que, aparte de sacarle el aire, le hizo escupir una gran bocanada de sangre, segundos después, cayo de rodillas.
Minutos Antes.
La ciudad de Kuou había sido cubierta por un gran capa de neblina que hacía difícil el trabajo de la vista. Las calles se encontraban mojadas como el resultado de que toda la noche había estado lloviendo, los arboles dejaban escapar pequeñas gotas de sus hojas y por las alcantarillas caía el agua con aquel distintivo sonido que la caracterizaba.
El frio se hacía presente en cada rincón del sitio debido a que todavía era algo temprano, además de que la neblina contribuía en ello. Por ende, las calles se encontraban casi sin peatones que se dirigiesen hacia algún lugar indefinido, sin embargo la ausencia de gente no era total.
Debido a la falta de ruido, las calles tenían un poco de aquel toque tétrico que todos esperarían encontrar en una peli de terror, siendo que lo único que rompía el silencio era el agua cayendo de diferentes lugares, eso y que además se podía escuchar claramente el eco de las pisadas de aquellas personas que se encontraban corriendo velozmente por las calles mientras que de vez en cuando pisaban el agua encharcada.
Dichas personas eran en realidad dos bellas adolescentes que corrían incesantemente mientras giraban la cabeza de un lado a otro como si estuviesen buscando algo. Después de unos segundos, las dos tuvieron que detenerse para poder recuperar algo de aire.
- Buchou, él no está por este lugar, lo mejor sería que regresáramos con alguno de los demás grupos para ayudarlos -
La primera en hablar fue la más joven de las dos, se trataba de una linda chica de personalidad energética quien tenía un corto cabello color azulado con un mechón verde al frente de su cara. Era Xenovia.
- lo sé, pero es probable que él sepa que lo estamos buscando, por lo que sería lógico pensar que él también se está desplazando de un lugar a otro, si nos movemos de este lugar, es probable que el venga hacia acá, y al no haber nadie que lo detenga, escaparía fácilmente -
- eso lo se Buchou, pero si no lo encontramos aquí entonces da lo mismo a que... -
La peli azul fue incapaz de continuar con sus palabras ya que un potente y estruendoso ruido seguido de una fuerte ráfaga de viento se hizo presente, la magnitud con la que había golpeado dicha ráfaga casi hizo que ambas chicas fuesen a dar al suelo, sin embargo pudieron mantenerse en pie, mas no asi sus faldas, ya que al ser esto high school DxD, la rafaga de viento hizo de las suyas y se las arregló para levantarle la falda a ambas demoniacas.
Cuando por fin esta ceso, las dos chicas fijaron su vista hacia el oeste, la fuerte rafaga de viento había disipado la cortina de neblina casi en su totalidad, pero aun asi, había algunos cuantos lugares de la ciudad que aún se mantenían con poca visibilidad siendo uno de ellos la academia Kuou. Cuando ambas pudieron divisar el lugar de origen del vendaval quedaron notoriamente perplejas.
Al otro lado de la ciudad, dentro de la zona montañosa se podía ver con claridad como intensos destellos carmesí sobresalían de las montañas, seguidas de estos, aparecían grandes cortinas de polvo que comenzaban a desaparecer en las alturas, la escena se repitió un par de veces solo que los destellos aparecían intercalados entre azul y carmesí dando a entender que una pelea de grandes proporciones se estaba llevando ahí.
- ¡Lo encontraron! - grito Rias precipitadamente para después salir corriendo hacia la dirección de las explosiones.
Por otro lado, Xenovia se quedó viendo aquella escena por un par de segundos, ni siquiera su cañón Durandal sería capaz de crear semejante alboroto como lo hacían aquellos destellos, al ver esto, su corazón se estrujo con fuerza y su cuerpo comenzó a temblar inconscientemente, sin embargo, esto no fue impedimento para que esta de igual forma comenzara a correr en esa dirección.
Minutos después:
Ambas Gremory ya habían entrado a la zona montañosa que rodeaba a la ciudad, sin embargo, aún les faltaba por lo menos un kilómetro para poder ver el lugar de la pelea que se estaba llevando acabo.
Las dos mantenían una velocidad constante, pero en el momento en que empezaron a encontrarse árboles en su trayecto todo se volvió más difícil, ya que tenían que ir corriendo mientras esquivaban cuanto árbol se les pusiese enfrente. Por lo que, cansada de la situación, Rias lanzo una gran rafaga de poder de la destrucción que arraso con todo lo que se encontraba delante de ellas en casi todo lo que les faltaba de recorrido.
Sin el principal obstáculo que las mantenía al margen, ambas decidieron incrementar su velocidad, aunque a cada paso que daban, las fuertes ráfagas de viento azotaban más fuertemente a ambas.
- Creo que fue mala idea haber desaparecido a los árboles que se encontraban por aquí - grito Rias para que Xenovia pudiese escucharla mientras que se cubría la parte superior del rostro con el antebrazo para asi poder tener un poco más de visibilidad ante los vendavales.
- si aún estuviesen entonces tendríamos con que cubrirnos, pero eso significaría que también iríamos más lento, además, si el viento se vuelve más fuerte cada que avanzamos eso quiere decir que estamos cerca - contesto Xenovia con el mismo volumen en su voz.
- tienes razón - justo en ese momento Rias abrió ampliamente los ojos por la impresión - ¡CUIDADO XENOVIA! -
Al escuchar el estruendoso grito de su Rey, la peli azul dirigió su mirada hacia donde se dirigía la de Rias, y al igual que esta quedo prácticamente muda.
Justo al lado izquierdo de la peli azul, a una distancia no muy grande se venía acercando una gran esfera de energía de color azul, dicha esfera venía con el propósito de carbonizar a ambas demoniacas, sin embargo y saliendo de su asombro, ambas extendieron sus alas y tomaron un fuerte impulso hacia adelante.
¡BOOM!
Después de pasar el lugar donde anteriormente se encontraban las chicas la esfera finalmente exploto generando asi un poderoso estruendo y potentes oleadas de viento.
Si bien las dos habían agrandado la distancia entre ellas y el lugar de la explosión, eso no significo que las dos salieran bien paradas. Las potentes oleadas de viento hicieron que ambas perdieran la estabilidad en su vuelo y lamentablemente fuesen a parar al suelo.
Todo se quedó en silencio por unos segundos, las dos para su suerte recibieron solo algunos raspones en piernas y brazos que eran los únicos lugares que el uniforme no cubría apropiadamente, de allí en fuera solo estaban algo aturdidas.
Lentamente comenzaron a ponerse de pie y comenzaron a observar el estado en el que había quedado el sitio, el lugar que antes era zona boscosa ahora había pasado a ser un gran cráter de por lo menos 50 metros de diámetro, dicha escena las hizo sudar frio.
- Si nos hubiese golpeado no habríamos salido bien paradas- dijo Rias evidentemente nerviosa.
- déjese de eso, si nos hubiese golpeado entonces nos habría borrado de la existencia - dijo Xenovia aún más nerviosa que Rias.
Después de un par de segundos las dos recobraron la compostura y voltearon a verse fijamente para después dar un asentimiento de cabeza y salir corriendo hacia el lugar de la colisión.
Fue cuestión de tiempo para que en su camino nuevamente se cruzase la vegetación predominante, sin embargo esta vez Rias decidió no volar nada ya que al estar tan cerca de su objetivo, un ataque de esa magnitud delataría su posición.
Ambas comenzaron a bajar la velocidad hasta que prácticamente estaban caminando, los estruendosos gritos de batalla parecían estar a no más de 30 metros de distancia, lo único que se oponía entre ellas y su objetivo eran los amplios arbustos que allí se encontraban. Por lo que sin más remedio, las dos comenzaron a arrastrarse por debajo de estos, después de avanzar un poco, finalmente tuvieron vista a la pelea, aunque la escena no fue nada grata para ninguna.
Fue un solo instante, la velocidad con la que la pelea se llevaba a cabo era muy alta, sin embargo los últimos tres ataques realizados fueron perfectamente visibles para ambas.
Parado cerca del borde de un pequeño cráter que se encontraba en la zona, se encontraba Issei. El castaño mostraba una personalidad que ninguna de las dos había visto jamás. Sus ojos se habían vuelto color carmesí, su rostro mostraba facciones más animales y severas, sumado a eso, la expresión psicópata y fría que este mostraba le helo la sangre a las dos.
Al ver al castaño solo, las dudas rápidamente surgieron en sus cabezas, ¿No se suponía que Issei estaba peleando con alguien?, el verlo solo en el lugar hizo que las dos comenzaran a dudar sobre aquella situación, sin embargo, instantes después la pregunta fue respuesta.
Sin moverse de su lugar, el castaño alzo su brazo al aire y apretó su puño con fuerza, instantes más tarde, bajo su codo con una intensidad sin comparación.
Ambas espectadoras vieron esto con un semblante de duda para segundos después voltear a verse, el intentaba golpear algo, sin embargo no había nadie más en su rango de alcance.
¡Crack!
El sonido de algo rompiéndose hizo que ambas nuevamente fijaran su vista al frente, al ver de qué se trataba se horrorizaron.
Issei había golpeado descomunalmente a Saiga con su codo a media cara. El pelinegro después de recibir el impacto no pudo hacer más que retroceder unos pasos aturdido mientras se sujetaba la cara. Sangre fresca escurría de los dos poros de su nariz mientras que pequeñas lágrimas aparecieron en su rostro.
Sin perder un instante más, Issei le propino una poderosa patada al brazo izquierdo, instantes más tarde el pelinegro retrocedió sumamente adolorido mientras se sujetaba dicha extremidad y en su cara aparecía una genuina expresión de dolor, su brazo se había roto.
Sin hacer espera, un estridente alarido de dolor fue liberado por Saiga. Su brazo izquierdo estaba más que roto, prueba de ello es que se podía ver claramente como uno de los huesos rotos salía de su piel mientras la sangre fresca brotaba sin señal de detenerse. Dicha escena hizo que Rias se estremeciera de sobremanera, sin poder controlarse, unas cuantas lagrimas se formaron en sus ojos.
Las dos veían como lentamente Issei comenzaba a acercarse al pelinegro, cuando estuvo lo suficientemente cerca ambas vieron espantadas como Issei le propino un tremendo golpe al estómago que, aparte de sacarle el aire, le hizo escupir una gran bocanada de sangre, segundos después, cayo de rodillas.
Justo en ese momento, su ira comenzó a superar sus límites, de los ojos de ambas escapaban gruesos hilillos de lágrimas que parecían no tener fin, sus dientes habían comenzado a apretarse fuertemente al igual que sus puños. En pocos segundos, el aura de ambas apareció.
Sin que Xenovia hiciera un solo movimiento, Durandal aprecio justo a su lado. Dicha espada legendaria estaba emitiendo una descomunal cantidad de poder sacro, lo cual era prueba de que estaba respondiendo a los sentimientos de su portadora.
Sin perder un segundo más, la peli azul tomo su espada y comenzó a ponerse de pie, sin embargo, Rias se le adelanto.
La pelirroja había arrojado una enorme rafaga de poder de la destrucción a Issei quien en estos momentos se encontraba de espaldas a ellas. Un acto cobarde, pero que cumpliría perfectamente su trabajo.
- ¡ISSEI! -
Siguiendo el ejemplo de su ama, Xenovia se arrojó contra Issei, la peli azul mostraba un rostro iracundo que contrastaba totalmente con las gruesas lagrimas que escapaban de su rostro.
Con Issei y Saiga (instantes antes)
El pelinegro se encontraba humillantemente arrodillado justo delante de Issei. El castaño lo miraba con puro odio en sus ojos. Frente a él se encontraba el desgraciado que había tomado al amor de su vida, sin fuerzas para defenderse y severamente lastimado, era su oportunidad.
- ¡Ascalon! -
[BLADE]
Después de pronunciar esas palabras, en el brazo izquierdo de Issei, unida a su guantelete, apareció una majestuosa espada que despedía un aura dorada.
Dicha arma emitió un brillo carmesí mientras que la gema de la Boosted Gear emitía su característico brillo, instantes después se separaron. Ahora, Issei era capaz de sujetar la espada por el mango negro de esta.
- ¿Acaso creíste que después de tomar a Rias, saldrías bien parado en mi contra? -
Seguido de sus palabras, el castaño soltó una fuerte bofetada a la mejilla izquierda del pelinegro.
- ¿Pensaste que podrías acercarte a MI mujer y que nada malo te pasaría? -
Por segunda ocasión Issei abofeteo a Saiga solo que esta vez del lado contrario.
Los dos consecutivos golpes hicieron que Saiga bajase la cabeza y sus cabellos ensombrecieran su rostro, sin embargo, este no parecía perturbado en lo absoluto, por el contrario, tenía una amplia sonrisa dibujada en su rostro maltrecho.
- Déjame decirte, que todo lo que haces en este mundo tiene consecuencias y que sin importar quien seas, siempre deberás afrontarlas - dijo Issei mientras cambiaba de mano a Ascalon teniéndola ahora en la mano izquierda - Y tu mi querido bastardo, estas apunto de pagar por tus actos, ¡ME ARREBATASTE LO MAS PRECIADO DE MI VIDA, ESO ES ALGO QUE SE PAGA CON LA MUERTE! -
Sin titubear, Issei retrajo su brazo para después regresarlo con una potente estocada dirigida al cuello de Saiga, a escasos centímetros de impactar, algo sucedió.
- ¡ISSEI! -
Aquel estruendoso grito de batalla alerto al castaño quien rápidamente detuvo su ataque y giro su cabeza hacia donde este se había originado, la escena no le gusto para nada.
Frente a él se venía acercando una enorme rafaga de energía oscura, sin poder reaccionar a tiempo, esta le dio de lleno en la espalda, pero hay no acabo el asunto, sino que instantes después pudo sentir como su espalda era atravesada diagonalmente por algo en extremo afilado, sin poder resistir el impacto, salió despedido por los aires.
Después de unos segundos, el ojirrojo volvió a impactar contra la formación rocosa en la que se encontraba antes, solo que esta vez sí le había dolido el golpe.
- ¡MALDITOS! -
El castaño se reincorporo rápidamente mientras que en su brazo izquierdo se generaba una pequeña esfera de color rojo.
DRAGON SHO...
Antes de poder arrojar su más fuerte técnica, el castaño pudo ver el rostro de sus atacantes, al hacerlo, todo el instinto asesino que residía en él se disipo, y en su lugar aquel dolor que lo había estado carcomiendo durante toda la noche se hizo presente.
Sin poder hacer nada, el Dragón Shot que había cargado en su mano desapareció sin dejar rastro alguno, segundos después, su brazo cayo a su costado
- ¿Por qué lo hicieron?- pregunto Issei mientras veía como Rias abrazaba con fuerza a Saiga y Xenovia se posicionaba delante de ellos mientras empuñaba su espada con fuerza. Las dos Gremory le dirigían intensas miradas de muerte al castaño.
Este estaba confundido, si bien era cierto que Rias lo había abandonado, eso no justificaba los actos de Xenovia quien mantenía una severa expresión en su rostro.
Este se dispuso a acercarse a ambas para poder obtener una respuesta que acabase con su sufrimiento, sin embargo, antes de que siquiera pudiese dar un solo paso, cayó de rodillas y brazos al suelo.
Sin poder entender por qué, Issei giro su cabeza hacia la izquierda para asi poder tener visibilidad a retaguardia, la escena lo asqueo en gran medida.
Su espalda había obtenido un color en extremo negro, su piel estaba calcinada en su totalidad lo cual hacia justificable el olor a carne quemada que ahora invadía su nariz, por si fuera poco, cruzando toda su calcinada espalda se encontraba un profundo corte en diagonal del cual salían incesantes chorros de sangre.
Antes de siquiera poder hacer un leve movimiento, Issei fue impactado por una potente patada a la parte derecha de su cabeza que lo hizo arrastrarse dolorosamente por el suelo hasta ir a impactar con un árbol.
Gracias a ello, Issei no fue capaz de ponerse de pie nuevamente, lo único de lo que fue capaz fue quedar de rodillas.
Su ojo derecho se había cerrado debido a la patada que le propinaron, sin embargo, con su ojo izquierdo fue capaz de ver a su atacante.
Una peli plateada de cuerpo voluptuoso la cual portaba una extraña armadura un tanto reveladora, a su lado se encontraban una Loli peliblanco que vestía el uniforme de la academia Kuou y una rubia de ojos verdes con el mismo uniforme. Eran Rosseweisee, Koneko y Asia.
Esta última se dirigió rápidamente hacia donde yacía Saiga malherido, instantes después comenzó a curarlo mientras que Rias y Xenovia se adelantaban junto a las demás.
Esta vez, el impacto emocional que azoto su mente fue más fuerte que el anterior. Frente a él, las chicas que algunas vez dijeron amarlo se venían acercando con fuertes intenciones asesinas.
Por si eso fuera poco, la enfermedad que profesaba Issei una vez más le paso factura. Su cuerpo comenzó a estremecerse y su corazón a estrujarse, razón por la cual dirigió una de sus manos a su pecho tratando inútilmente de aligerar el dolor, pero fue inútil, instantes después comenzó a toser sangre bruscamente.
Nuevamente, Issei trato de ponerse de pie, las piernas le temblaba, razón por la cual cayó al suelo de espaldas, solo que esta vez se encontraba dolorosamente recargado en el árbol con el que había chocado instantes atrás, sin emoción en su rostro, alzo su magullada cara para poder ver mejor a sus atacantes quienes se encontraban a no más de diez metros de él.
La primera en hablar fue la pelirroja mientras creaba una esfera de poder de la destrucción en su palma derecha.
- nos traicionaste Issei, no solo eso, jugaste con nuestro sentimientos y nos atacaste a muerte, y por sobre todo, ¡LASTIMASTE A MI QUERIDO SAIGA! -
Las palabras la pelirroja penetraron profundamente en su cabeza, en especial lo último que dijo ya que ella solo se había referido a él con el adjetivo "querido", por lo que el que ella se lo dijera a alguien más de tan cariñosa manera lo había molestado.
Sin remordimiento de conciencia alguno, la pelirroja arrojo la esfera de energía directo al pecho de Issei.
El castaño no pudo hacer nada para defenderse, por lo cual la esfera impacto violentamente, la fuerza de impacto fue tanta, que el árbol detrás de él se quebró y cayó sobre él.
Sin remedio alguno o solución, la vista y conciencia de Issei se oscurecieron sin que los presentes lo notaran.
- levántate, aún no hemos terminado -
Nuevamente, la pelirroja emitió un tono de voz demasiado impropio de ella, aunque era comprensible después del dolor que "Issei" le había causado estos días.
Boosted Gear
(Pov Issei)
De pronto deje de sentir dolor, no entiendo cómo ni por qué, pero toda sensación abandono mi cuerpo, por si esto fuera poco no puedo sentir nada sobre mi piel lo cual me decía que posiblemente estaba total o parcialmente desnudo, asi mismo, mi cuerpo se encuentra en perfectas condiciones, como si jamás me hubiese pasado nada, lo cual me hacía preguntarme, ¿Dónde estaba y porque?
Nadie contesto a mis preguntas por lo que lentamente comenzó a abrir mis ojos, mas sin embargo no fui capaz de ver nada a excepción de la infinita oscuridad que cubría el lugar.
Trate de moverme para asi poder familiarizarme un poco con el entorno en el que ahora me veo forzado a estar, mas sin embargo, mi cuerpo no respondía.
De pronto, un brillo singular comenzó a ser expulsado de mi mano izquierda, razón por la cual dirigí toda mi atención a ella.
Al poder verla mejor me di cuenta de que en realidad era una esfera que se encontraba incrustada en mi mano, sobre esta, se encontraba la marca de lo que parecía ser un dragón... Esperen un segundo, ¿Dragón?
Como si fuese un baldazo de agua fría, las ideas llegaron a mi mente, solo un dragón goza de "alojo" dentro de mi cuerpo, y si es lo que creo que es, entonces...
Antes de que pudiera siquiera formular una sola conclusión, el silencio, asi como el espacio infinito que era absorbido por la oscuridad comenzó a desquebrajarse como si se tratase de un vidrio al cual habían golpeado con bastante fuerza.
Los primeros pedazos comenzaron a caer emitiendo un clásico sonido de crujidos, y de ellos comenzaron a salir tanto fuertes oleadas de calor, asi como segadores destellos de luz que, por un momento, lograron inutilizar mi vista.
Mis ojos se mantuvieron cerrados, pero eso no evito que mi cuerpo sintiera la diferencia, ¿Cual diferencia?, es sencillo, en aquel espacio oscuro no podía sentirse nada en absoluto, pero ahora era diferente, la temperatura que este lugar irradiaba era tan alta como sofocante, sin embargo, por extrañas razones no me veía mayormente afectado
Intrigado por este nuevo ambiente, lentamente comenzó a abrir mis ojos, terminada la acción, mi rostro se desencajo en una clara expresión de incredulidad.
Se trataba de un espacio quizás infinito de un color blanco puro, lo más destacable sin lugar a dudas era que dicho lugar estaba casi totalmente cubierto por una gran infinidad de llamas carmesí, las cuales se hacían más poderosas a cada segundo que pasaba, la vista en si dejaba pequeña a la idealización del mismísimo infierno.
- Aibou -
De la nada, una voz bastante gruesa azoto mis oídos, después de ello, las llamas que se encontraban a mi alrededor comenzaron a moverse y juntarse hacia un punto en específico y al mismo tiempo comenzaron a tomar forma.
Más tarde que temprano, las llamas a mi alrededor desaparecieron, y en su lugar, hizo acto de presencia mi compañero de pelea y tal vez mejor amigo; el Sekiryuutei Ddraig.
Aunque a mi parecer había algo diferente en aquel dragón todopoderoso, no sabría cómo explicarlo, pero podría decirse que mi compañero estaba en extremo preocupado.
- Me trajiste a la Boosted Gear, ¿Porque? - cuestione. Ya que si él me había forzado a entrar, entonces debería tener una muy buena razón.
- ya no estás en condiciones de pelear, mucho menos de caminar, tu cuerpo y alma están al límite, es probable que no puedas sobrevir una hora más, es por eso que... -
- ¿Que vas a hacer Ddraig? - pregunte consternado esperando que no fuera lo que pensaba
- Voy a ayudarte, no puedo permitir que una existencia como lo eres tu perezca de esta forma -
- agradezco el gesto, pero no puedes salir del sello, además, preferiría no involucrar tu alma en un asunto como este, si yo muero aquí, entonces lo único que tu tendrías que hacer seria buscar a otro portador -
- ¡TE EQUIVOCAS!, es imposible que yo pueda encontrar un portador mejor que tú, no puede haber ningún otro al que realmente pueda llamar amigo -
Me sorprendí en gran medida ante sus palabras, el realmente me consideraba su primer amigo, por unos instantes me quede sin habla.
- Gracias a que tu cuerpo a entrado en contacto dos veces con la sangre de Samael, el sello que restringe mi alma dentro de la Boosted Gear está casi roto, solo hace falta golpearlo con un poco de fuerza para que me deje salir, si hacemos eso, entonces, podría salir y pelear a tu lado -
- No lo hagas, suelo ser un idiota, pero hasta yo sé, que si tu alma sale al exterior, desaparecería en cuestión de minutos -
- Sé que es arriesgado, pero mi alma contiene dentro una gran cantidad de poder, si salgo podría aguantar por lo menos 5 minutos, eso es más que suficiente -
Dicho esto, Ddraig extendió su gigantesca garra y la coloco delante de mí.
- Solo necesito que me ayudes un poco, confía en mí -
Nuevamente la sorpresa invadió mi cuerpo, Ddraig estaba dispuesto a arriesgar su propia alma con tal de que yo saliera de este aprieto. Estaba decidido en su totalidad, y eso podía notarse con solo verlo a los ojos, me estaba pidiendo el darle la oportunidad de pelear a mi lado, no como mi fuente de poder, sino como un compañero, negarle tan noble petición sería lo mismo que escupirle a la cara, por lo que aun con dudas extendí mi puño hacia su garra.
Cuando estábamos a punto de tocarnos, algo extraño sucedió, mi cuerpo comenzó a dolerme nuevamente, instantes después, Ddraig y el espacio infinito desaparecieron de mi vista.
Alrededores de Kuou (Zona montañosa)
Pasaron segundos y estos se convirtieron en minutos, sin embargo, el árbol caído no mostraba indicios de ser movido pronto, razón por la cual, Rosseweisee y Koneko se acercaron y de una sola patada, lo arrojaron a las lejanías.
Instantes después, Koneko, haciendo uso de su descomunal fuerza, pateo a Issei en el estómago, lo cual hizo que este quedase de rodillas y manos contra el suelo.
El castaño, quien recién recuperaba la conciencia se encontraba sorprendido. Koneko y Rosseweisee habían destruido la conexión que hasta hace poco tenía con Ddraig.
Consternado por su actitud, el Sekiryuutei no tuvo otra opción que ponerse lentamente de pie, aunque con sus piernas temblando como gelatina, la tarea era algo difícil.
Tal como dijo Ddraig, su cuerpo estaba en sus últimas, no podía permitir que lo siguiesen atacando, tenía que defenderse, sin embargo y aun después de lo que había vivido, el seguía siendo incapaz de golpearlas, porque aun después de todo, el las seguía amando.
Solo quedaba una salida para él, algo que se juró que jamás haría mientras tuviera una pisca de vida en su ser, pero ahora era eso o atacar a sus seres queridos, no tenia de otra, tendría que huir cobardemente.
Lentamente dio la espalda a sus contrincantes y a paso tembloroso comenzó a alejarse de ellas. Aunque el bien sabía que esto no sería suficiente, ya que a pocos segundos de haber iniciado el paso, frente a él se paró Koneko y detrás de ella aparecieron Xenovia y Rosseweisee.
- Háganse a un lado, no quiero tener que lastimarlas, no me lo perdonaría -
Sus palabras fueron un detonante para la ira de las chicas quienes lentamente comenzaron a expulsar su aura. Las primeras en atacar serían las dos torres quienes sin remordimiento de conciencia golpearon a Issei en el estómago y el rostro respectivamente.
La fuerza fue suficiente para que este saliese disparado por los aires y pudiese sentir como sus huesos comenzaban a astillarse, por lo que nuevamente, su cuerpo se arrastró dolorosamente por el suelo siendo que cuando se detuvo, quedo a los pies de Asia.
Como pudo se puso de rodillas mientras le dirigía una mirada de sufrimiento a la rubia quien se estremeció al ver a Issei de esa forma. Instantes después el castaño le extendió la mano.
- Ayúdame, Asia. Por favor, no sé porque me atacan, pero estoy seguro que no eh hecho nada malo -
Sin poder controlarse, de sus ojos comenzaron a escurrir lagrimas mientras comenzaba a rogar por su vida.
Las palabras del castaño penetraron en la rubia de una manera devastadora, le dolía ver al Issei que la ayudo y cuido por tanto tiempo en semejantes condiciones.
- por favor, ayúdame, como yo te ayude a ti en aquella ocasión, ayúdame a seguir viviendo, te lo ruego, ¡Asia!
Fueron sus últimas palabras, el castaño no diría mas, ya había pisoteado su orgullo demasiado como para seguir suplicando, lo unico que podía hacer era mirar a Asia esperando que esta tuviera compasión de su ahora miserable existencia.
La rubia no dudo ni un instante, razón por la cual invoco su Sacred Gear y lentamente comenzó a acercarse al maltrecho castaño, sin embargo, antes de que siquiera pudiese comenzar con su labor, se detuvo.
En ese mismo instante, en la mente de Asia cruzaron los dolorosos recuerdos de los últimos días. El como el había atacado sin remordimiento alguno a todos sus amigos y también como casi mata a Rias y a Akeno de no haber sido por Saiga, a quien había dejado al borde de la muerte. Sin ser consciente de ello, en el corazón de la pequeña rubia había comenzado a surgir un sentimiento que jamás se imaginó que profesaría, aquel por el cual ella había sido expulsada de la iglesia cuando realmente era feliz. En su corazón había comenzado a existir el odio hacia Issei por lastimar a sus seres queridos.
El castaño, extrañado por eso comenzó a acercar su mano hacia la rubia, quien entro en pánico, instantes después hizo lo que el jamás pensó que ella haría. Le abofeteo la mano mientras le dedicaba en menor tono una pequeña mirada de desprecio, tal como lo había hecho con Diodora hace mucho.
- Issei-san lastimo a mis amigos, me lastimo a mí, destrozo mi corazón, yo... ¡YO NO AYUDARE A ALGUIEN COMO ISSEI-SAN! - la rubia había alzado mucho su tono de voz, sus ojos comenzaron a lagrimear y su voz comenzó a quebrarse, ella no quería hacer eso, pero él ya la había herido demasiado.
Los ojos de Issei se abrieron de par en par y asi como si nada, estos perdieron el brillo, Asia le había dado la espalda, aquella niña rubia que era quien más sentimientos tenía hacia él ahora lo despreciaba.
Lentamente comenzó a bajar su brazo a la par en la que miraba hacia el suelo y sus cabellos ensombrecían su mirada.
- Se acabó Issei, nadie aquí disfruta de tu presencia, no nos haces más falta, y por sobre todo, te odiamos demasiado como para dejarte vivir. Por eso, ahora mismo voy a quitarte lo último que te liga a nosotros -
La pelirroja comenzó a acercarse a Issei hasta quedar frente a él, una vez quieta, esta extendió su mano derecha de la cual un círculo mágico salió disparado hacia el castaño.
Este no opuso resistencia, no se defendería mas, no quería seguir sufriendo. Si morir a manos de la pelirroja era lo que necesitaba para liberarse de todo, no se opondría.
Sin que este lo quisiera, su cuerpo comenzó a elevarse hasta el punto en que sus pies habían quedado a dos metros del suelo, sus brazos se encontraban apuntando a direcciones opuestas y su cabeza se encontraba agachada haciendo incapaz el verle el rostro. A su espalda había aparecido una enorme cruz que era la que lo mantenía sujeto y en el aire por medio de diversas cadenas que terminaban incrustándose en el suelo
- Por orden de Rias Gremory, tú Hyodo Issei quedas expulsado del clan -
Dicho esto, a espaldas de Issei apareció un círculo mágico que rodeaba por completo su cuerpo.
Instantes después, un incesante brillo cubrió la mano de Rias, dicho destello se convirtió en una pequeña esfera de la cual salieron disparadas ocho cadenas carmesí que se enterraron en el cuerpo de Issei
Dos en cada brazo, una cerca de los pulmones, riñones, hígado, páncreas, el bazo, y la última, la última se encontraba apuntando a su corazón.
- ¡EXILIO! -
El enorme grito que dio la pelirroja fue la clave para que las cadenas de su mano comenzaran a adentrarse aún más en su objetivo.
Desgarrando músculos y cortando nervios, los huesos de dichas zonas comenzaban a quebrarse y a enterrarse en la carne del castaño quien no podía hacer más que gritar en agonía.
- ¡RIAS! ¡DETENTE! ¡TE LO RUEGO! -
La sangre lentamente comenzó a escurrirse de las ocho perforaciones que ahora tenía Issei siendo que una de ellas no era tan severa como las otras siete, esta se deslizo por su cuerpo y comenzó a recorrer la enorme cruz de madera que tenía a su espalda, finalmente, la sangre termino su trayectoria en el suelo, encharcándose rápidamente y esparciéndose por el sitio.
Fue cuestión de segundos para que las cadenas comenzaran a retroceder su camino y con ello, también lo hiciera la vida de Hyodo Issei.
Siete de las ocho piezas demoniacas comenzaron a salir lentamente, emitiendo un leve brillo carmesí que identificaba la propiedad del clan Gremory y que lentamente comenzaba a perder intensidad.
Después de ello y por razones que los presentes desconocían, la cadena que se encontraba ligada al corazón de Issei se rompió antes de que siquiera pudiese hacer una herida profunda y mortal.
Todo quedo en un silencio absoluto, ninguno de los presentes hacia ruido alguno, mucho menos se movía de su lugar.
El viento comenzó a correr por la zona, era una brisa agradable que lentamente comenzó a azotar con fuerza a los presentes. La presión que ejercía la misma tierra sobre los Gremory comenzó a volverse más intensa hasta el punto en que un gran peso se sentía sobre ellos.
El origen no era ni más ni menos que el moribundo cuerpo del castaño, el cual había comenzado a emitir un aura verdosa que lentamente comenzó a destruir la cruz a su espalda.
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Lentamente, de sus heridas comenzaron a salir intensos brillos de color verdoso que posteriormente se convirtieron en las joyas de la armadura del Balance Breaker. Lamentablemente, Issei estaba demasiado dañado como para que dicha armadura fuese materializada, por lo cual a pocos segundos de haberse manifestado, el aura desapareció y el castaño cayó al suelo.
Los parpados le pesaban, su vista se había vuelto borrosa y no tenía sensación alguna en su cuerpo. No podía levantarse, mucho menos escapar y desde luego, tampoco podría defenderse de sus atacantes, aunque claro estaba que él no deseaba hacerlo.
Las Gremory lo veían incrédulas y con los ojos abiertos de par en par. El había logrado sobrevivir a la extracción de las piezas malignas, no solo eso, si no que en los últimos momentos había expulsado una gran cantidad de poder de la nada aunque solo había sido por unos segundos y ahora el yacía inmóvil en el suelo.
No podían desperdiciar la oportunidad, aun tenían que exterminarlo y llevarle su cabeza a Sirzechs quien seguramente las esperaba impaciente en su hogar. Razón por la cual Rias comenzó a avanzar, sin embargo fue detenida por Xenovia quien se cruzó en su camino mientras le dedicaba una mirada con ira contenida.
La pelirroja sin siquiera refutar al comportamiento de su sierva detuvo su avance y dejo que ella hiciera lo que tenía que hacer.
Por otro lado, la peliazul continuaba caminando hacia el castaño con su espada en mano mientras esta emanaba el aura sagrada que la caracterizaba de manera descontrolada. Cuando estuvo a un metro de su objetivo fue que se detuvo.
- Hasta nunca, Issei -
Fueron las últimas palabras que Issei la escucho decir, lo siguiente que este vio fue como ella levantaba lentamente su espada con dirección al cielo mientras la sujetaba con ambas manos y al mismo tiempo, Durandal comenzaba a brillar insesantemente.
Sabía que iba a morir, desde que Rías le arrebato las piezas hace solo unos segundos se había hecho a esa idea, pero eso no significaba que moriría de forma patética, no señor, lo haría como cuando enfrentaba las peores adversidades en su vida sobrenatural, por lo que cerrando los ojos y agachando los hombros, este le dedico una sonrisa sincera a la peliazul.
Al ver esto Xenovia realmente se enojó, la enorme fuerza de voluntad que Issei tenía y que había sido una de las principales razones por las que ella se había enamorado de el ahora mismo era lo que le impedía ser feliz junto a sus compañeros, y por qué no, al lado de Saiga por quien recientemente había comenzado a despertar sentimientos.
Todo ruido fue eliminado del lugar, lo unico que prevalecio en la zona fue el eco de la espada colisionando con su objetivo.
Las Gremory simplemente dieron media vueta y comenzaron a alejarse de la zona, todas tenian dentro de si una gran sensacion de alivio que lentamente comenzo a expandirse a todo su cuerpo. Todo se habia acabado, o al menos eso creian.
- ¡¿QUE ESTAS HACIENDO AQUI?! -
Aquel estruendoso grito que habia proclamado Xenovia hizo que todas volteasen hacia donde se encontraba esta.
La escena era la siguiente:
La peliazul sujetaba su espada con ambos manos mientras ejercia una gran cantidad de fuerza para que esta pudiese avanzar, sin embargo, algo la obstruia.
No podia verse a simple vista ya que el polvo de la colsion aun cubria el cuerpo de Issei, sin embargo algo resaltante era que en el lugar en el que Xenovia ejercia precion de vez en cuando salian algunas pequeñas chispas.
Pasaron un par de segundos y por fin el polvo se disipo, pero eso solo hizo que las presentes se impresionaran nuevamente. La primera en reaccionar fue Rias quien miraba incredula la escena.
Frente a Issei se encontraba un sujeto cuya rodilla se encontraba en el suelo mientras en sus manos tenia una espada que desprendia de si un aura demoniaca, dicha espada era lo que detenia a Durandal.
Si, señores y señoras, no era otro que Kiba Yuuto quien sujetaba con fiereza a la espada demoniaca imperial Gram en contra de Xenovia y que justo ahora era lo unico se interponia en la muerte de Issei.
- No permitiré que lastimen a mi mejor amigo -
Fin del capítulo.
Como estan mis queridisimos lectores, despues de haber estado casi tres meses muerto regreso con este cap que es un tanto largo.
Me disculpo por mi demora pero estaba en un viaje de autodescubrimiento... naaaaah mentira, la verdad es que estaba haciendome pendejo leyendo otros fics, viendo anime y trabajando en la escuela. (Aunque lo duden yo si le hecho ganas a la escuela y llevo buen promedio)
En fin, nuevamente una disculpa y en cuanto a la actualizacion del siguiente cap, les digo que no se preocupen demasiado, estara listo a no mas tardar dentro de dos semanas.
En fin, hace ya un tiempo que queria decir esto pero como no habia actualizado hace mucho no tenia oportunidad y no queria publicarlo dentro del fic por que no queria que pensaran que era el nuevo cap. Les queria decir que lamentablemente no voy a publicar mas historias, (al menos por el momento).
Decidi esto hace ya un tiempo por que si me dedico a escribir otras cosas es mas que seguro que dejaria de actualizar esra historia o lo haria por periodos sumamente largos como paso esta ocacion. A decir verdad tengo en puerta otras cinco historias que eh estado deseando publicar, pero eso ya no lo hare, primero voy a enfocarme en normalisar mi tiempo de actualizacion y luego pss ya vere.
Para los que de pura casualidad esten esperando el nuevo cap de MI LADO MALIGNO, lamento decirles que apesar de que va mas de medio año no tengo ni la mitad del cap hecho y gran parte de este no me gusto por lo que lo voy a reescribir, es probable que me vuelva a tardar con ese fic, pero espero que no sea una demora muy grande, asi que por favor tenedme paciencia.
Bueno, en cuanto al cap., ¿Que les pareció?, bueno, malo o de lo peor, dejen sus revises que últimamente me llegan bastante y es muy entretenido leerlos.
Contestando reviews
Las siguientes respuestas y comentarios están ordenados conforme fueron apareciendo en esta página desde el primero hasta el último que llego y no como en mi Gmail, los ordene asi para no confundir a los lectores identificados como "Guest"
Sekiryuuttei: no crees que es algo excesivo cocinarla y comerla jajajaja, como me rei cuando lei eso.
Dantrlan: JODER MACHO! por fin alguien que me entiende, tienes toda la razon, eso de que Issei se valla siempre al bando demoniaco ya me empezo a cansar, por otra parte, ¿Crees que de verdad seria bueno emparejar a Issei con Gabreil?, tengo que pensar bien las posibilidades antes de escrbir algo asi, asi que te pido que me des tiempo.
colocolo4178: ¿En verdad crees que me he excedido?, bueno en cuanto a lo demas;
pregunta 1: lo dudo mucho
pregunta 2: vere que puedo hacer, pero si te aseguro una buena pelea.
En cuanto a Rias, si la voy a hacer sufrir como no tienes idea.
pregunta 3: no lo se, todavia debo pensarlo.
romerolaguado: más que revise, tu comentario parece rima, pero aun asi, tratare de hacer todo lo que mencionaste.
Raulex44: jajajaja, si en realidad logre hacer que le gritaras a tu ordenador, entonces quiere decir que estoy haciendo algo bien ¿No?, la tortura psicológica es un gran método, asi que ten por seguro que la incluiré, en cuanto a Saiga, bueno, en unos cuantos caps. veras lo que le espera.
JAEGER G-14: yo supongo que en el cap. anterior te pudiste dar cuenta que Valí e Issei ya son técnicamente amigos, prueba de ello es lo que valí decidió hacer, en cuanto a Smaug, no lo se, tengo que pensarlo.
The Gold Dragon: lo de cambiar la apariencia es muy buen punto, solo que no se como hacer que Issei lusca despues de esto ¿Alguna idea?
Tambien es una gran idea el hecho de que Issei sea serio y no tenga piedad a la hora de luchar, eso si lo incluire,
Renacer la faccion de dragones puede que si, solo que eso sera mas adelante.
rami457: puedo ver que le tienes un tremendo odio a los Gremory de mi fic, ¿o es que los odiabas desde antes? en fin, tu comentario me alegro bastante el dia, tienes buenos argumentos, y lo de Ophis a mi tambien me gustaria escribirlo, pero todo a su tiempo.
Tenza-z: hacer de Issei un emo-vengador que supere a Sasuke, creeme que me rei cuando lei eso, tambien estoy considerando lo del power up, y en cuanto a pagarle a rias con la misma moneda, no lo se, puede ser.
erendir: que diferencia al tipico Issei badass del mio, me encantaria decirtelo, pero si lo hago entonces les haria un enorme spoiler a todos, tampoco comas ancias, dentro de poco lo sabras.
Darker 201: me alegra que te guste mi manera de escribir, a mi tambien me gusta leer fics en los que Rias no sea la pareja principal, espero que te haya gustado el cap.
Guest: lamento la demora, pero como ya explique tenia mis razones, en cuanto a tus preguntas:
1: supongo que este cap fue capas de responder eso.
2: es casi seguro que tenga esa personalidad.
3: creo que es mas que logico que se va a vengar.
y si, tienes razón, las palabras siempre duelen mas que los golpes, sin embargo, un poco de dolor físico tampoco esta de mas .
Guest: no se como lo hiciste, pero de alguna manera lograste adivinar mis intenciones para con el.
antisaiga: eso de hacer que Raiser le restriegue su error a rias en la cara es de lo mejor que se te pudo haber ocurrido
Guest 1: lamento decirte esto, pero yo no he visto one piece, así que no estoy muy al tanto de los personajes, sin embargo eh escuchado muchas veces decir que shirohige es muy fuerte así que supongo que puedo hacer algo.
Cota1313(primer review): no lo se primero tengo que ver la reacción de mis lectores.
Gladiador: son buenas ideas espero poder incluirlas.
Guest: un nuevo amigo eh? es probable, pero a quien propones?
Cota1313(segundo review):
1: no lo se así que mejor are una pregunta general a mis lectores.
2: lo dudo mucho
3: es probable
4: esa era mi intencion.
5: eso si te lo aseguro
6: si es asi como te gustaria que fuese, que sea una desgraciada con issei o que le demuestre su amor
James Anderson: me alegra que te agrade el fic y mi manera de escribir, si tambien me agrada la idea de que issei sea pura venganza.
DarkKayser: Se agradece tu review, me dio bastante curiosidad el saber quien piensas que es el enmascarado, ¿Enserio cambio tu forma de ver al leer el fic?
Eso es todo por los reviews, si me olvide de contestar uno aganmelo saber y yo les respondo en un pm.
Ahora bien, yo quiero hacerles unas preguntas y espero que me respondan:
¿Quieren que haiga romance en el fic?
Si asi es ¿Que personajes femeninos serian? (se aceptan oc,) pero de serlo, porfa envienme una descripcion de su apariencia, poderes, etc. Y en verdad, si me quieren entregar un OC, que no sea, uno como, la mas hermosa, la de mejor corazon, la mas voluptuosa o la mas poderosa, por que llega a haber gente que luego hace que algunos Oc se vuelvan incluso mas poderosos que Ddraig y Albion y eso a mi parecer es exagerado. (Me senti identificado con eso que escribi)
Yo no tenia planeado escribir sobre ravel, pero como ya muchos me preguntaron si la introducire, ¿Quieren que entre o no? si es que entra ¿Que sea buena o mala con issei? lo mismo va con irina a quien tampoco e redactado
Tengan en cuenta que la respuesta a estas dos preguntas haran que el fic cambie un poco.
Eso es todo por hoy, nos leeremos en la próxima, y de nuevo, disculpen por la demora.
