Traigo la última actualización de esta historia, así es, el final, que cuenta quien es el acosador de Kuroko y como se resolvió, esta historia finalizó en marzo en Amor Yaoi
Sin más les dejo leer.
/
Lo arrastró dentro del vehículo, Tetsuya intentó resistirse a su fuerte agarre pataleando, trató de gritar por ayuda, pero la rapidez del sujeto poco le permitió hacer, sintió como le cubría la boca con un pañuelo, después de eso todo se hizo borroso y ya no tuvo más fuerza para seguir luchando.
— ¡Kuroko! — Le costó un poco darse cuenta de la situación, ese tipo se estaba llevando a su Tetsuya, la pesadilla recurrente estaba sucediendo. Corrió intentando dar alcance al vehículo.
Akashi reacciono rápido, tomó de inmediato las llaves del la camioneta que utilizaban para los pedidos y velozmente fue hacía esta sin pensarlo, Takao al verlo fue tras él.
—Taiga es más rápido así ¡sube! — Ordenó Seijuro dándole arranque al vehículo también Fukui se unió al grupo, Kagami quien ya había avanzado logró subirse, la camioneta se podía divisar todavía ya que quedó atrapada en un tumulto de automóviles por una luz roja, Seijuro pisó el acelerador a fondo esperando alcanzarle, pero la luz del semáforo cambio y el vehículo partió a toda velocidad haciéndose espacio entre los demás automóviles de la avenida para finalmente entrar en unos estrechos callejones.
Akashi no dejaría que el maldito se le escapara, pero este era hábil de seguro estaba muy bien preparado, habían pasado meses desde que el acoso comenzó, estaba seguro de que era el sujeto que había estado molestando a su amigo.
El secuestrador había estudiado las rutas, pero Akashi era absoluto y no lo perdería de vista, manejaba lo más rápido que podía, Takao marcó a la policía sin saber muy bien que decir, desconocía un poco las calles por las cuales pasaban y el automóvil al cual seguían tenía la patente cubierta.
Kagami estaba a punto de morirse de un ataque, se veía muy nervioso, apretaba los puños, Fukui se pasó adelante con Akashi para ayudar a dirigirlo, encendió el GPS de su teléfono debían ubicarse, el tipo sabía muy bien donde iba, tomaba rutas expeditas y aceleraba a cada momento, el pelirrojo casi pierde el control varias veces resbalando las llantas.
— ¡Akashi nos vas a matar! ¡Baja la velocidad! — Le ordenó Fukui mientras se sostenía del asiento, vio con espanto como Takao y Kagami quienes no iban acomodados volaban quedando estampados cerca de una de las puertas.
—No permitiré que ese mal nacido se me escape. — Dobló en una esquina pasando a llevar un costado del vehículo, este hizo un sonido bastante feo, estuvieron a punto de volcarse.
— ¡La puta madre no quiero morir! Shin-chan y yo tenemos planes para el futuro— Chilló Takao mientras se sostenía de Kagami.
Finalmente tuvo que detenerse por causa de una luz roja, maldijo al estúpido semáforo. Se fijó el rumbo que tomó el otro vehículo, parecía que la suerte no estaba de su lado, la señal roja se tardó siglos en cambiar a verde, cuando hubo por fin cruzado la calle ni rastro había del otro.
—Lo perdí ¡Maldición!— golpeo el volante con impotencia mientras escuchaba los murmullos de preocupación de sus amigos— lo mejor es que nos separemos, Fukui tú y Takao vayan a la estación de policía a colocar la denuncia formalmente, Taiga y yo intentaremos darle alcance.
—Me parece bien, vamos Takao — Kazunari parecía estar algo mareado, por lo que le tomó algo de tiempo bajar y alcanzar a Kensuke, con fuese estaba feliz de seguir con vida.
— ¿Crees que Kuroko esté bien?— Preguntó con visible congoja a Akashi.
—Taiga él es fuerte, estará bien, aunque fueron un par de tontos por no tomar en serio todas las amenazas, ahora no sacamos nada con lamentarnos, vamos a seguir buscándolo.
—Es mi culpa, yo no supe cómo protegerle — Dijo con rabia.
—Ahora lo importante es que lo encontremos Taiga y para eso necesitas calmarte— siguió conduciendo por las calles, sin rumbo fijo, no quería mostrase nervioso, pero le aterraba que algo muy malo pudiera estar pasándole a su amigo.
/
La cabeza le dolía un montón, se revolvió un poco queriendo despertarse por completo, una sensación de nausea lo atacó, se incorporo quedando sentado, hizo un esfuerzo por recordar lo sucedido.
Miró a su alrededor dándose cuenta que se encontraba en el interior un vehículo en movimiento, los recuerdos algo confusos volvieron a él, el hombre de las gafas ¡Lo había sedado! Tenía que salir de ahí antes de que fuera demasiado tarde.
Se incorporó rápido e intentó escapar, las puertas estaban aseguradas, la cabina de esa camioneta no le permitía tener contacto con el conductor, así era mejor tal vez si rompía el vidrio podría saltar o incluso lograr que alguien se fijara que estaba ahí, descartó esa posibilidad en seguida, ya que con su propio peso no sería capaz de romperlo y si el tipo era un psicópata de seguro le haría daño, sus amigos habían visto el secuestro y conociéndolos a todos no se quedarían tranquilos, por ahora permanecería tranquilo.
Pasaron a lo menos 5 minutos que parecieron horas para Kuroko, al fin el vehículo se detuvo, con temor esperó a ver cuál sería el siguiente movimiento de su secuestrador.
La puerta de la cabina se abrió por fin, pensó en atacar y correr pero al no poder ver bien donde se encontraba prefirió no arriesgarse, por ahora lo mejor era cooperar, ese hombre estaba loco y de seguro lo mataría si se negaba a alguna de sus peticiones.
—Ya llegamos— le informó, su tono de voz era algo diferente a como lo había imaginado.
— Por favor, no me hagas nada.
—No te haré daño si haces lo que te digo— Kuroko asintió y se bajó, el desconocido le inmovilizó las manos y le cubrió los ojos, ni siquiera le había dado tiempo de mirarle bien la cara, a simple vista se veía como alguien bastante normal, de más de 1. 80, su físico era algo robusto, se sorprendió con la delicadeza de su trato, pensó que iba a golpearlo y a tratarlo muy mal.
El ambiente estaba muy frío, temblaba de miedo y por la temperatura ambiente.
Lo condujo por una calle, Kuroko tenía sentidos bien desarrollados intentaba captar bien cada sensación, cada movimiento y ruido que escuchara por si mas tarde le ayudaba en algo.
Oyó cuando su captor abría la puerta y lo forzaba a entrar.
No supo bien que pasó, pero percibió a alguien más dentro, una atmósfera de silencio incomodo envolvió el lugar, escuchó hablar a otra persona en efecto, era más de uno.
—Hola, volví porque se me quedaron los pasajes… oh espera ¿por qué traes a ese chico así? — preguntó una voz que Tetsuya pudo reconocer ¡NO! no podía ser él.
—Ogiwara no debiste volver, te dije claramente que quería la casa por el fin de semana, odio cuando no respetas los acuerdos, ahora que ya viste lo que traje voy tener que callarte, no quería matarte eres un buen sujeto —¿Shigehiro Ogiwara? Su amigo de infancia ¿Qué tenía que ver con todo esto? Se negaba a creer que estuviese metido en algo tan turbio.
— ¿Matarme? No te comprendo Mayuzumi ¿Puedes explicarme que pasa? Ese chico ¿Por qué está amarrado?— No procesaba bien la situación, pese a desconfiar bastante de Chihiro no imaginó que sería capaz de algo así.
— Pasa que ahora te mueres — El peliceleste sintió un estruendo y cosas rompiéndose, aprovecho que su captor se separo de él para soltar el amarré de sus manos.
—No vayas a hacer una estupidez, Mayuzumi si me matas iras a la cárcel, no entiendo nada ¿Qué es lo que te pasa? Somos compañeros. — La voz de Ogiwara sonaba asustada, Chihiro le apuñaló cerca del vientre, el castaño se torció de dolor y cayó de rodillas al suelo.
— Malnacido te dije que te fueras por tu bien— Al juzgar por los sonidos su captor había golpeado y lastimado seriamente al otro chico, mientras tanto él se había desatado, al quitarse la venda de los ojos lo que vio lo dejó impactado.
Ogiwara intentaba incorporarse y parar el ataque del sujeto, pensó un poco si debía ayudarlo o pedir ayuda aprovechando que estaban muy ocupados para prestarle atención, trató de abrir la puerta principal, pero estaba cerrada con llave, había un celular encima de la mesita de centro. Con sumo cuidado se acercó e intentando mantener la cabeza fría y contener las ganas de ayudar a su amigo lo tomó enviando rápidamente un mensaje al número de Kagami, no sabía bien donde estaba, encendió el GPS mandando la información "Taiga estoy en esta ubicación, ayuda" terminó de teclear y envío.
— Que conejito mas desobediente, ¿no sabes acaso que tomar los teléfonos de otros es de mala educación? — le preguntó irónico mientras lo sujetaba por detrás, Ogiwara yacía en el suelo sin conciencia tal vez ¡muerto! Su verdugo le volvió a tapar la boca con el pañuelo, se resistió un poco pero pronto volvió a caer en un profundo sueño víctima del cloroformo.
Cargó a Kuroko sobre sus hombros, el muy astuto había enviado un texto a su novio con su propio teléfono, chisto de rabia y le quitó la batería, debía deshacerse del aparato, era momento de poner a prueba el plan B antes de que llegara ese molesto sujeto a quitarle lo suyo, buscó lo necesario y salió de la casa.
Lo volvió a subir al auto y partió a toda máquina seguro ya no tardaban en venir, al lugar donde iban era muy difícil que los encontraran.
/
Akashi y Kagami seguían buscando infructuosamente por los alrededores, desde hace un rato Seijuro le decía a Taiga que lo mejor era volver a la estación de policía y esperar a que estos hicieran su trabajo, tampoco era de su entero gusto, pero debía aceptar que dando vuelta tras vuelta no sacaban nada, era como buscar una aguja en un pajar.
Mientras tanto Taiga tenía una gran impotencia, le pidió a Seijuro que se detuviera, sorprendiéndolo con la petición, este accedió al parecer Kagami había llegado a su límite de frustración.
Bajó del vehículo y arremetió contra un basurero, la gente salvaje no era del entero agrado del ex emperador, lo dejó desquitarse sin saber en como ese acto "troglodita" y sin cultura ayudaría a Tetsuya, pateo hasta cansarse la estructura.
— ¿Terminaste? — Le preguntó cruzándose de brazos, estaba perdiendo la paciencia.
—Lo siento, no puedo creer que por mi culp…
— Es culpa de todos, yo debí proveerlo, golpear cosas y perder el tiempo así no te traerán de vuelta a Tetsuya ¿Entiendes eso verdad?
Kagami asintió sacando su móvil, había varias llamadas pérdidas y un mensaje de un remitente desconocido que estuvo a punto de ignorar, pero algo dentro de él le dijo que podría ser importante.
"Taiga estoy en esta ubicación, ayuda" adjuntaba la ubicación vía GPS
— Por Dios Akashi ¡Mira! — El pelirrojo se acercó y a penas captó lo que decía corrió a dar arranque al vehículo— Taiga busca la dirección por GPS y guíame, han pasado 10 minutos desde que lo envío si el maldito no se dio cuenta que Tetsuya nos avisó todavía deben estar en la dirección, si no, no deberían ir tan lejos.
Presionó el acelerador a fondo dirigiéndose al sitio, a Kagami la ansiedad lo mataba, de pronto su celular timbro, era Takao informándoles que la policía estaba al tanto de todo, además de sus amigos, Kagami le reenvió el mensaje para que les diera la última información a los agentes.
/
No entendía lo ocurrido, le dolía la cabeza terriblemente el golpe lo dejó muy mal sangraba por la cabeza y tenía una puñalada en el vientre, su compañero de cuarto se había vuelto loco, ya llevaba tiempo sospechando que algo tramaba, las extrañas salidas nocturnas, la vez pasada encontró un traje de Maid y algunas amarras, pensó que era algo fetichista, pero no le dio mucha importancia, hasta que vio una nota con amenazas a alguien, se asustó pero prefiriera seguir ignorando, Mayuzumi era muy reservado y al preguntarle sobre sus fantasías sexuales no se tomaría nada bien.
Se habían conocido en una pensión para estudiantes, pero la dueña les pidió desalojar, ellos quedaron en vivir juntos y pagar a medias una casa junto a otro compañero quien estaba de vacaciones en esos momentos, en efecto él también iba a viajar hoy pero con tan mala suerte olvidó los boletos del tren y regresó a casa por ellos.
Y ahí estaba en el suelo prácticamente desangrándose, ese mal nacido se había llevado a su amigo de infancia, pudo notar que era Tetsuya, por eso le dio pelea, quería salvarlo, pero no fue posible, jamás podía hacer algo por él…
Desde hace unos meses faltaban cosas en la casa, simplemente desaparecían, sospechó de Mayuzumi algo en él no le inspiraba confianza, un día en la noche vio que cargaba un colchón en su camioneta y decidió seguirlo sin que este se diera cuenta, al llegar vio que se detuvo en una bodega a las afueras de Tokio, le pareció extraño pensó que le estaba robando cosas a alguien incluyendo a ellos mismos, desde ahí las cosas cambiaron, decidió alejarse de Chihiro e ignorar sus comportamientos no era de su incumbencia la vida de este, pero jamás se le hubiera pasado por la mente un secuestro, si era capaz de apuñalarlo a él quien sabe qué cosa le haría a Tetsuya, se arrastró e intentó llegar al teléfono tenía que pedir ayuda… las fuerzas lo abandonaron a mitad de camino y volvió a desmayarse.
/
Kuroko se quedó quieto durante todo el tiempo que duró el viaje, fingió estar inconsciente ya que al parecer la dosis del cloroformo no fue en tanta cantidad como la primera vez que se lo había aplicado.
Dejó que el otro lo trasladara donde fuese, era un tipo muy peligroso lo notó después de ver como Ogiwara era atacado tan salvajemente, seguramente algo malo le iba a ocurrir por el acto de rebeldía que realizo al enviarle el texto a Kagami.
Al llegar al sitio lo depositó en una colchoneta, estaba muy aterrado, era demasiado difícil seguir fingiendo su inconsciencia.
— Ya basta, sé que estas despierto desde que llegamos, si cooperas nada malo va a pasar— escuchó ese frío tono de voz y se revolvió abriendo los ojos, una luz cegadora, un olor a humedad hizo que sus sentidos volvieran al cien por ciento.
— Por favor… déjame ir, te prometo… te juro que no haré nada en tu contra… no habrá denuncias— Suplicar era lo único que le quedaba ahora.
—Jamás te dejaré ir, ahora me perteneces, estuve esperando mucho tiempo por este momento Tetsuya, estoy tan seguro de mi mismo que ya no me importa que veas mi rostro, desde hoy yo seré tu mundo, únicamente me veras y me amaras a mí. —Se quitó las gafas y el gorro, era un hombre que había visto antes, visitaba regularmente el café y siempre pedía atención con él, se veía tranquilo y parecía poseer una presencia igual de baja, era una sombra… una oscura sombra, su cabello gris, sus ojos fríos, le penetraba con la mirada de forma lasciva, tuvo miedo… era difícil creer que una persona que lucía tan tranquila era capaz de hacer tales cosas, eso era aun mas escalofriante.
Físicamente era más alto a lo menos 1.80, estaba en franca desventaja física si quería irse por las malas, continuaría cooperando, dentro de sí tenía la esperanza de ser encontrado pronto.
Mayuzumi estaba seguro que eso no pasaría, nadie sabía de ese lugar, fueron meses de planeación, cometió un grave error al concurrir a su casa, pero que ¡estúpido! Ahora se daba cuenta de lo imbécil que fue, no quería que todo el esfuerzo se desperdiciara, trató de calmarse debía tener la cabeza fría, por fin, por fin lo tenía, finalmente alguien lo amaría y no lo rechazaría como todos los demás.
— ¿Por qué a mí? —La voz no le tembló a Tetsuya, pese a todas sus emociones desbordadas su semblante lucía relativamente tranquilo, necesitaba saber porque le estaba pasando eso, la cabeza le daba vueltas y tuvo que reprimir la sensación de nausea.
—Ese día en la estación de trenes tú bajaste con el idiota de tu novio, Shigehiro y yo veníamos de la universidad, tú lo saludaste dulcemente, a tu novio le molestó yo me quede prendado de ti, pronto empecé a averiguar sobre ti, me sentí bendecido cuando supe sobre tu empleo en el café, cada día mi vida a girando en torno a tu persona, tengo muchas imágenes, conozco a tus amigos más de lo que tú los conoces a tu familia a tu novio, sé que crees que estoy enfermo y lo estoy, me enamoré como un idiota y pronto supe que la única manera de tenerte era esta. —mostró una torcida sonrisa, todo era peor de lo que había imaginado.
—Yo… no quiero que me hagas daño.
—Todo estará bien mi pequeño conejito, si te portas debidamente de mi sólo recibirás cariño… te tengo un regalo precioso— Se acercó a unas bolsas que estaban apiladas en un rincón sacando algo de ellas— esto te quedara hermoso, quiero que lo uses para mí.
Era un traje bastante parecido al que usaba en el café sólo que más corto y atrevido, se estremeció al reconocer realmente las intenciones de otro.
—Póntelo—le ordenó mientras le arrojaba la prenda, Tetsuya se levantó de la sucia colchoneta, las piernas le fallaron y apenas logró sujetarse.
—Vamos cariño desnúdate—Le pidió con cariño fingido, Kuroko asintió y comenzó a quitarse las prendas, para su captor no había imagen más hermosa que esa, su objeto de deseo delante de sus ojos… Kuroko terminó de quitarse todo, tomó una de las prendas, estaba humillado y muy avergonzado, no le quedaba de otra más que hacer lo que le pedía y rogar porque su novio y amigos lo encontraran.
—Espera…quédate un poco así, quiero mirar tu hermoso cuerpo, voltéate — dictaminó de nuevo con tono autoritario mientras se relamía, la sensual imagen frente a sus ojos lo estaba excitando, no deseaba perder el control quería disfrutar como lo hacía en sus oscuras fantasías fetichistas.
Así lo hizo se volteo muy avergonzado, si pudiera salir corriendo lo hubiese hecho pero esa bodega estaba hermética, las ventanas estaban demasiado altas para alcanzarlas.
—Excelente ahora agáchate déjame mirar tu trasero,
Era demasiado, ahora quería llorar, jamás pensó ser profanado de esa forma con nadie, nuevamente tuvo que acceder a tan indecorosa petición.
—Lo haces genial mi amor, ya puedes vestirte con la bella ropa que te entregué.
Así lo hizo, se colocó una a una cada penda, la lencería atrevida llena de encajes, el traje de Maid que le quedaba un poco corto, era de de color celeste, se avergonzó de todo eso, se sentía sucio, era lo más traumático que podía haberle sucedido, el sujeto lo iba a violar y no podría hacer nada para resistirse, tomó los accesorios, los zapatos, el delantal blanco, tal y como lo había hecho su primer día de trabajo, si no hubiera ido ese día a esa entrevista, estaría en casa tranquilo, no muchas cosas buenas le habían sucedido en ese tiempo.
"Date prisa Taiga"
/
Llegaron a la dirección que contenía el mensaje, con cautela se acercaron a mirar por las ventanas, estaba muy oscuro por lo que poco pudieron observar.
— Voy a entrar — dijo Taiga impaciente.
— Espera, la policía ya debe estar por llegar.
—No me espero un carajo ¡Necesito rescatar a Tetsu!— Supuso que razonar con Taiga en ese estado de ansiedad era imposible, debía actuar rápido una vez el infierno se desatara, ya tenía más o menos visualizado su actuar.
— Está bien adelante, tira la maldita puerta.
Enseguida el pelirrojo más alto le dio una patada derribando la entrada a esa casa, la oscuridad no les permitía ver más allá, avanzaron con precaución, al poco andar vieron alguien en el piso tirado, Akashi se acercó a inspeccionar al sujeto quien parecía inconsciente, le tomó los signos vitales seguía con vida, le sacudió suavemente mientras escuchaba como el otro buscaba desesperado, al parecer nadie mas estaba en esa casa.
—Oye, oye despierta— Taiga se acercó reconociendo al hombre herido, era el amigo de Kuroko.
—Sabía que este maldito tenía algo que ver con todo esto— Exclamó con rabia observando cómo salía un montón de sangre de la herida— Esto quiere decir que Kuroko está bien, se defendió y huyó.
—No creo, él nos hubiera llamado en seguida, sólo puedo pensar que estuvieron acá pero se lo llevó a otra parte, el secuestrador es otro no este hombre.
Ogiwara abrió los ojosm
— ¿Que pasó amigo? — preguntó impaciente Seijuro.
—Ahh… llamen a la policía, él se lo llevó… a Tetsu, lo secuestró, me apuñaló a mí para evitar que lo impidiera… Mayuzumi él fue.
—Ja, estas tratando de culpar a alguien más, de seguro tienes algo que ver en esto.
—Taiga no miente, estoy seguro de que dice la verdad, el responsable es otro, llama a una ambulancia ahora, Tú, dime ¿Tienes idea donde pudo haberlo llevado?
Ogiwara con dificultad explico brevemente la situación desde la parte en la que su compañero se había vuelto algo psicópata hasta la pelea de ahora, Taiga se paseaba como tigre enjaulado, la ambulancia vendría pronto.
—Tengo una idea de donde puede estar, él tiene una bodega a las afueras de Tokio, no sabe que yo sé, lo seguí un día cuando comencé a sospechar, sé mas o menos como llegar les haré un mapa— Akashi le entregó una libreta y un lápiz, Ogiwara quería hacer todo lo posible por ayudar a Kuroko y a sus amigos por lo que pese al dolor de su herida se dedicó a explicarles como llegar al lugar.
—Te matare si es una trampa— se indignó Kagami, Shigehiro no lo culpaba por desconfiar.
—No lo es, lo juro, por favor rescaten a Kuroko — Akashi lo ayudó a acomodarse en un sillón.
— Tenlo por seguro que rescataremos a Tetsuya, pediré ayuda a alguno de tus vecinos, la policía y la ayuda médica vienen en camino, Taiga vamos— rápidamente salieron del lugar, esperaban que no fuese demasiado tarde.
Akashi gritó por ayuda un joven salió de una casa vecina, desde hace rato sospechaba que algo malo sucedía, Seijuro le explicó que dentro de ese lugar había un hombre herido, él asintió y entró a ocuparse de la situación.
—Ahora Taiga nos vamos, rescatemos a Kuroko y hagamos pagar al cabrón. —Como antes pisó el acelerador a fondo… con el corazón acelerado a más no poder, lo único que deseaban era llegar pronto.
/
Un juego fetichista y del mal gustó, así lo calificó Kuroko, el tipo estaba loco e insistía en reproducir los juegos que se realizan en los cafés, se había sentado en una silla y simulaba estar en uno de esos establecimientos, mientras jugaba con un arma de fuego, le pidió a Tetsu que lo atendiera tal y cual lo hacía en su trabajo.
—Bienvenido mi amo ¿qué es lo que desea servirse?— pero en la versión del café de Mayuzumi no existían las reglas como : "No tocar" "no acosar" le pasó la mano por debajo de la falta tocando descaradamente sus nalgas, Tetsuya permaneció tranquilo en apariencia aunque por dentro se moría, llevaban un rato en esa dinámica, al parecer le excitaba mucho el hacer todo lo que no podía hacer en el local real, era quinta vez en todo ese rato que "jugaban " a eso.
—Ya me cansé pasemos a la acción— se levantó rápido tirando la mesa y silla. Tomó a Kuroko por el brazo y arrojándolo al suelo, poco le importó si se hacía daño, quería poseerlo de todas las formas posibles.
Ahora sí que la ex sombra de Seirin se resistió con todas sus fuerzas, trató de pararse rápido y correr pero fue alcanzado en seguida y arrojado al colchón, Chihiro se puso encima afirmando con sus rodillas las piernas y lo tomó de las muñecas.
— ¿Así que quieres hacerlo de la forma difícil? —Trató de besarlo a la fuerza, pero de nuevo se resistió recibiendo una bofetada— ¿¡QUE ES LO QUE PRETENDES!? ¿Quieres que te mate?
Tetsuya pensó que tal vez la muerte sería más benevolente que el destino desgraciado que había planeado ese hombre.
Ya no pudo resistirse y tuvo que ceder a recibir uno de esos contactos que solo le provocaban repulsión muy distintos a los que le daba su novio, Taiga llegaría pronto, Siempre lo protegería de todo, se había retrasado pero vendría
"Siempre cuidare de ti" comenzó a llorar al recordar lo que le tantas veces le había dicho.
Recorrió ese cuerpo con deleite, las piernas suaves que tanto había deseado tocar bajo esa falda, ese cuello que le apetecía marcar, estaba perdido en su propio éxtasis, de a poco le fue arrancando las prendas hasta dejarlo únicamente con la ropa interior que con tanto cuidado había escogido para ese momento, "Su "Tetsuya era una belleza ¡Que feliz estaba de poseerle por completo!
Comenzó a marcar con ímpetu ese cuerpo tan deseado mientras el menor se revolvía entre sus brazos buscando la libertad arrebatada, su expresión de terror le causaba mas deleite ¡Cuanto lo amaba! Lo tocaba íntimamente como siempre deseo hacerlo ¡era suyo! Y nadie podría separarlos jamás, se lo llevaría muy lejos…
Tan absorto en su excitación estaba que demoró en reaccionar cuando escuchó que uno de los vidrios estalló y que una persona entró por allí.
Seijuro aterrizó en medio de la escena… se golpeo un poco la rodilla ya que no calculó bien el ángulo de la caída.
— ¡Quita tus sucias manos de mi amigo! — le gritó desviando por completo la atención del atacante, Tetsuya suspiró ¡por fin!
— Miren a quien tenemos acá, el precioso pelirrojo, mi ex capitán de Rakuzan, que pequeño es el mundo Seijuro, esto sólo hará más divertido el juego— sonrió maliciosamente, se preocupó, Akashi no estaba solo, seguro Taiga o algún otro entrometido había llegado hasta allá para quitarle a su tesoro, se incorporó buscando su arma, un fuerte estruendo lo distrajo nuevamente, Taiga también había entrado en escena.
—Voy a matarte. — Le soltó con ira al ver lo que había estado haciendo con su pequeño novio.
— Maldito, no te llevaras a mi Tetsu él es mío.
—Jodete maldito puto — Kagami se le abalanzó pero no contaba con la rapidez de la esa sombra maliciosa, quien le dio un golpe con un madero que estaba cerca en la cabeza, se tocó la frente estaba sangrando.
Ustedes no ganarán, no pueden ganar yo… yo — nuevamente Taiga se lanzó en su contra, no iba a darle tregua no después de lo que le había hecho a su amado.
Le quitó el tronco que tenía el otro para defenderse y le dio varios puñetazos, físicamente no era rival para él, cayó hacia atrás con tan mala suerte para el pelirrojo que Mayuzumi supo hacerse del arma de fuego que antes había puesto sobre una mesa.
—Que nadie se mueva— los amenazó apuntado a Kagami, tú serás el primero en morir maldito, quieres quitarme a mi Tetsu—estaba mal de la cabeza, Kagami se detuvo en seguida, era peligroso — Si no quieres que mate a tu adorado "Tiger" vendrás conmigo— dirigiéndose a Kuroko.
—Haré lo que me pidas pero no lo lastimes ¡por favor! —pidió con ojos llorosos mientras se levantaba y acomodaba la poca ropa que traía encima, parecía que Mayuzumi tenía el control, de la situación.
— Es broma lo matare igual, es un obstáculo para lo nuestro.
—Estás loco, la policía viene en camino. —escuchó decir a Akashi
— No me importa nada, de todas formas iré a la cárcel al menos evitare que vuelvan a estar juntos— un ruido fuerte se escuchó justo cuando iba a presionar el gatillo, seguido de un fuerte dolor en uno de sus brazos que le hizo soltar el arma, alguien más le había disparado.
Kagami fue rápido en alejar el arma de ellos.
Akashi sonrió la policía había llegado y quien percuto el disparo no era nada más ni nada menos que Aomine.
—Entrégate por las buenas si no quieres que utilicemos la fuerza — le gritó al secuestrador, ¡estaba perdido!— Sal con las manos en alto— hasta aquí su juego, caminó sujetándose el brazo hacia la salida, donde varios policías lo redujeron.
—Te tardaste "Ahomine"— Sonrío Kagami.
—Siempre salvando tu trasero "Bakagami" no sé que harían sin Daiki policía.
Kagami corrió hacía donde estaba Kuroko estrechándolo entre sus brazos, esté temblaba de frío y de miedo, Taiga lo arropó con su chaqueta.
—También tardaste Kagami-kun—dijo abrazándolo, siempre supo hasta último momento que llegaría y le salvaría como tantas veces lo había hecho antes.
—Lo siento, nos costó bastante dar con el paradero de este lugar—Akashi se les acercó cojeando con la ropa de que había recogido de Tetsuya, se había golpeado bastante fuerte al caer, pero no dolía.
— ¿Como está Ogiwara-kun?
— Lo están atendiendo ahora, ustedes también necesitan atención medica, Bakagami sangras bastante de la cabeza, Akashi, no puedes caminar y claramente Tetsu se llevó la peor parte— dijo Aomine para luego ayudarlos a llegar hasta afuera para que fueran atendidos y llevados al hospital.
—Siempre creí en que vendrías y me rescatarías— le dijo a su novio antes de ser subido a la ambulancia en una camilla rumbo al hospital.
Afortunadamente el episodio del terror que les tocó vivir había terminado bien.
Sus amigos llegaron poco después al hospital.
Atsushi había estado al borde de un ataque de nervios al saber al peligro que estuvo expuesto su pequeño pelirrojo
— Aka-chin eso fue peligroso — le dijo abrazándolo, había entrado al cuarto donde se encontraban los tres descansando.
— Todo estaba bajo control — tranquilizó a su pareja mientras observaba al resto llegar, Midorima, Takao, Himuro, Izuki, Fukui, Aomine. El pelirrojo sonrío, si que era bueno tenerlos a todos de vuelta el último en llegar fue Ryouta.
— ¡Kurokochi! — Gritó haciendo que el resto se sobresaltara—perdona, es todo es mi culpa, yo te recomendé este trabajo que sólo te ha traído desgracias. — Dijo abrazándolo.
Tetsuya rio, estaba pálido pero su estado emocional no se veía alterado.
—No Kise –kun si no hubiese sido por ti, no hubiera conocido a gente maravillosa, no habría encontrado a quien habíamos buscado por tanto tiempo — dirigiéndose a Akashi — y no estaríamos juntos otra vez —suspiró — y por sobretodo tal vez jamás me habría dado cuenta de cuánto me ama Kagami –kun — Taiga se sonrojó
— No deberías decir esas cosas tan vergonzosas— Todos carcajearon.
Era cierto en todo ese tiempo muchas cosas pasaron, pero finalmente todo estaba bien…
Ogiwara se encontraba grave pero estable, se recuperaría, Kagami le debía una disculpa por todo el tiempo que desconfió de él y Tetsuya se moría por verlo y darle las gracias.
Finalmente.
Mayuzumi fue juzgado por varios cargos entre ellos "secuestro" intento de violación e invasión de morada, aunque se comprobó que no estaba en sus cabales por lo que fue trasladado a un sanatorio mental para enfermos peligrosos.
Kuroko siguió trabajando en el café, su relación con Taiga se fortaleció mucho mas, aprendió de sus errores, las mentiras no llevan a ninguna parte por otro lado Taiga se volvió menos posesivo con él y le dejaba tomar sus propias decisiones.
Hanamiya estuvo todo el largo proceso de rehabilitación de Teppei su lado, seguirían estando juntos, Makoto ya no se callaba sus sentimientos y no dudaba un segundo en demostrar su amor por el "corazón de hierro", a veces de formas algo bruscas.
Izuki y Himuro continuaron viviendo juntos, pero pronto se les unió Murasakibara y Akashi, los cuatro compartían el mismo apartamento, Shun ya no era acosado por la yakuza, ahora trabajaba para pagar la deuda a Himuro, Akashi no sentía miedo de su padre, llegado el momento se enfrentaría a él por ahora solo se dedicaba a ser feliz junto a su gigante pelimorado, Murasakibara disfrutaba de eso que tanto añoró, la compañía de su "Aka-chin" ya nunca lo dejaría ir.
Sakurai renuncio al empleo ya que quería concentrarse en su sueño, ser un "mangaka" Imayoshi le apoyaba mientras seguía estudiando y trabajando y a veces le ayudaba con el proceso de edición de sus historias, si que había aprendido del mundo "friki" eran felizmente una pareja de "ñoños"
Takao comenzó a estudiar tal y como le había prometido al principio a Shin-chan este seguía con sus estudios para convertirse en medico, lo que si había cambiado era la aceptación de sus familias su relación era ahora apoyada por ambas, el padre de Midorima le dio las disculpas a Takao y a su hijo por todos los malos ratos que les hizo pasar.
Fukui aceptó salir con Liu, al parecer este tenía planes para conquistarlo, pero conociendo a Kensuke no le sería nada fácil, seguía a cargo de "Rainbows" y cuidando de los descuidados camareros que siempre se metían en problemas.
El café continúo con su éxito desbordante, cada vez atrayendo más gente que se sorprendían por la originalidad de este, ese lugar que les había traído desde las más profundas tristezas hasta la más infinitas alegrías, su añorado café "Rainbows" que tantas experiencias les había hecho vivir.
Así es como termina esta historia, la de un extravagante café en la ruidosa Akihabara…
FIN.
Muchas gracias por leer hasta acá, es el primer fanfic largo que terminó, me di cuenta que al principio de esta historia mi forma de escribir era muy distinta a la de ahora, ha pasado casi un año, tuve algunos problemas durante la duración de esta, muchas veces afectando las actualizaciones, pido perdón por eso, como prometí jamás abandoné aunque me demorara, Tal vez a muchos no les guste el final, pero era la única historia que no se había resuelto, lo del acosador de Kuroko era lo último que faltaba por desarrollar.
Mi historia no es una de las mejores, siento que es cliché, pero aun así muchos le dieron la oportunidad y me animaron para que la terminara, si no hubiera por el apoyo de muchos de ustedes no podría haber llegado hasta acá.
Le tengo mucho cariño a mi "otokonoko café" y me cuesta en algo dejarla ir, estuve pensando en acabar mis historias y retírame del mundo del fanfic, pero actualmente siento que tengo demasiado más que escribir por lo que decidí quedarme en este fandom.
Gracias y mil gracias, espero que sigan leyendo mis historias, de verdad disculpen si este final no fue lo que esperaban.
GRACIAS A TODOS y nos leemos.
