En este Fanfic he tocado temas que pueden llegar a ser hasta ofensivos como las drogas o la infidelidad, pero no me gusta creer que por ser personajes de ficción tienen una vida perfecta, las personas cometen errores y la vida está llena de situaciones que no podemos controlar, en las que si solo hubiésemos hecho algo diferente todo habría sido de otra forma y aunque nos lamentemos ya no podemos volver atrás…
ADVERTENCIA: El lemon de este cap. podría resultar un poco incómodo para algunas personas…
Capítulo 24: Hospital III
/ Tu perspectiva… /
Si alguien me hubiese dicho en ese momento que las cosas iban a salir tan terriblemente mal, habría congelado esa noche para siempre, hubiese vendido mi alma por quedarme en ese momento para siempre…
/ Perspectiva de Piers… /
A veces ser el héroe si tiene recompensa, aunque estoy en un hospital improvisado, muy lejos de casa me siento como en mi hogar, mis compañeros y amigos están aquí, la chica de la que estoy enamorado se arriesgó para venir a verme, aún estando herida y está sentada en mis piernas, mientras devora su cena, el vendaje de mi cara se ha ido, por fin puedo comer comida normal y dicen que puedo irme mañana, aunque tenga que venir cada día a que revisen las heridas de mi cara y aunque el Capitán aún no ha despertado estamos todos aquí en su habitación alentándolo a reponerse rápido.
Todos reímos mientras recordamos situaciones penosas sobre cada uno, a pesar de ser tan diferentes somos una familia y nos llevamos muy bien – Recuerdan cuando David quería quedarse en Filipinas porque encontró una hermosa chica y quería casarse con ella - - ¿Lo logró o no? - - Si se retiró de servicio por una chica eso es patético – otro de mis compañeros comentó y es gracioso que lo mencionen porque a pesar de que amo a la BSAA y le he dedicado mi vida, estoy dispuesto a dejarla si es necesario para poder estar al lado de (nombre) – Oye James ya me siento mejor ahora si puedo patearte si aún lo deseas - (nombre) retó a Marco – Ustedes dos vinieron juntos ¿Cómo rayos se conocieron? - - Pues intentábamos entrar al ejercito de Los Estados Unidos cuando el Capitán Redfield vio a (nombre) pateándome el culo y la retó a luchar con él – - Desearía haber visto eso – Ellis comenzó a reír – Claro que no imbécil, el Capitán me pateo el trasero en cinco minutos – dijo (nombre) con decepción – Por fin el universo me devolvía el favor – dijo Marco y ella solo sonrió, su mano se mantiene firme sobre la mía creo que en realidad está cómoda conmigo a pesar de que me dijo que jamás volvería a pasar lo de aquella noche, aceptó sin protestar hacerlo de nuevo hace un rato.
No puedo creer lo bien que me siento, tal vez es egoísta que quiera quedarme así para siempre si tomo en cuanta la condición del Capitán, pero el momento es demasiado perfecto, tal vez no sobreviví a Edonia y este sea mi paraíso - ¿Estas bien? – ella me pregunta al notar que no he dicho nada desde que llegamos – Si claro – respondo con un sonrisa - Creo que no quedará ninguna marca - sus dedos rozan las heridas de mi cara – Eso no me importa - - ¿En serio? Serás un chico guapo toda la vida - - ¿Chico? – la cuestiono y ella ríe como respuesta, no sé porqué siempre le gustó tratarme como un niño a pesar de que mi posición en la unidad es mayor que la suya, además solo soy unos cuantos años menor que ella – Piers recuerdas nuestra segunda misión juntos - - Claro cómo olvidarlo – respondí a Max – Estábamos rodeados en un viejo almacén de metal solamente quedamos cinco soldados en pie el Capitán, Piers, Evans, Jorge y yo, los demás estaban heridos y habían sido evacuados "Soldados recuerden que si caemos lo haremos peleando" nos gritó el Capitán – Max empezó a contar la historia, pero yo la continué – De pronto el Capitán vio una vieja grúa que estaba abandonada al fondo del almacén "Piers necesito que veas si funciona" me ordenó, corrí lo más rápido que pude …- Los miembros más nuevos escuchaban con curiosidad y de los cuatro que estuvimos ahí ese día dos estaban asintiendo con su cabeza mientras yo continuaba la historia -… Pero la mierda estaba atrofiada hacía tiempo "Es inútil" le grité, parecía que estaba decepcionado "Prepárense a luchar" nos ordenó "Señor vienen por el frente" le indicó Max en ese momento noté que la grúa sostenía una gigantesca viga de metal "Capitán hay que destruirla" le grité señalando la base de la grúa, el Capitán comprendió rápidamente y subió junto a mí …- - Fue una locura – Jorge me interrumpió y Evans terminó la historia – En un segundo Piers y el Capitán colocaron todo el C4 que teníamos en la base de la maldita cosa "Salgan por atrás" nos ordenó el Capitán y se quedó para accionar las cargas él solo, dejó a Piers a cargo por si no volvía a vernos - - ¿Y qué ocurrió después? – (nombre) pregunto impaciente – El maldito almacén se vino abajo con todos esos malditos dentro, fue increíble entre todos los escombros y la nube de polvo que salió después, el Capitán Redfield había logrado sobrevivir – todos observamos al legendario Chris Redfield que seguía inconsciente en su cama.
/ Tu perspectiva… /
- Es tarde y debes descansar – me levanto y ayudo a Nivans a levantarse – Descuida yo puedo solo – me dice yo sonrío, pero lo ayudo de todas formas, algunos de mis compañeros decidieron quedarse en la habitación del Capitán y otros trajeron sus cartas y decidieron quedarse apostando en secreto toda la noche, por mi parte le prometí a Nivans que me quedaría con él y eso haré ya que Chris no se quedará solo podré descansar con tranquilidad – Maldita bata de hospital – gruñe y yo río y le susurro mientras salimos de la habitación – Ahora la maldices pero hace un rato agradeciste tenerla puesta y que sea tan fácil de quitar – él sonrió – Y creo que voy a volver a agradecerlo de nuevo en unos minutos - - ¿De qué hablas? Debes descansar - - Descuida ya descansaré cuando muera, además soy un soldado estoy acostumbrado al ejercicio extremo, cogerte de nuevo será solo un premio por mi labor - - Eres un imbécil con suerte - - Lo sé –.
Llegamos a su habitación y cerré la puerta tras de mí, inmediatamente él se acercó a mí, presionando mi cuerpo con el suyo, mi espalda esta contra la puerta, ladea su cabeza y se acerca lentamente, puedo ver la lujuria en sus ojos, sigue aproximándose hasta que puedo sentir su respiración, unos milímetros separan sus labios de los míos, decido dar el primer paso rompo la distancia que hay entre nosotros y paso mi lengua rápidamente por sus labios, sonríe y coloca su mano tras mi cabeza – No me importa que estemos en un estúpido hospital, esta noche te voy a coger como nunca antes – dijo y sin darme tiempo de responder me atrajo hacia él y besó mis labios, puedo sentir el calor subir por mi cuerpo, humedeciendo mi entrepierna, sus manos recorren mi cuerpo y las mías acarician su rostro, me concentro en saborear su lengua hábil, resistiendo los mordiscos rudos con los que tortura mi boca – Sabes que deberías guardar reposo… – susurro contra sus labios – Sabes que no lo necesito, esto es lo que necesito – desliza su mano dentro de mi pantalón y sus dedos se encuentran con mi humedad, mi respiración se acelera – Esto es una maldita molestia – dice tira de mi pantalón bruscamente hacia abajo - ¿Qué piensas hacérmelo aquí? Sabes que no puedes cargarme ahora - - ¿Bromeas… has notado el tamaño de mi pene ? No necesito cargarte, ahora cierra la boca o te haré callar – dijo haciéndome girar hasta quedar frente a la puerta de espaldas a él – Eres un idiota – no sé porque los insultos siempre han sido parte de nuestro trato diario y a ninguno de los dos le molesta, su cuerpo vuelve a pegarse al mío y sus manos suben lentamente por la curva de mi cintura para quitarme la camisa lenta y sensualmente – Vamos... podremos hacer esto mañana – intento convencerlo, pero deseo que no se detenga – Tu boca dice que no, pero yo creo que si quieres – bajo su mano rápidamente hacia mi intimidad que está ya muy humedecida – Dulce… - ronronea en mi oído, luego introduce su dedo medio en mí, un gemido se escapa de mi boca.
Leon es el único que sabe cómo doblegarme fácilmente; Sin embargo, Piers lo hace muy bien, sus movimientos son constantes y tocan cada fibra sensible que debe ser estimulada - ¿Qué me dices ahora? ¿Aun quieres que me vaya a dormir? - - Cierra la boca y deja de presumir – el ríe y retira su mano de mí – Esto va a ser divertido – dice mientras pasa su dedo por su boca para saborearme, yo apoyo mi frente contra la puerta intentando recuperar la cordura y decirle que se detenga, pero no puedo resistirme.
Coloca su mano en mi cadera para acercarme a él y tener mejor control sobre mí, luego se coloca en mi entrada, pero antes de empujarse dentro se acerca a mí y susurra en mi oído – Ahora voy a vengarme lo de los cinco centímetros - - Eres un tonto, yo solo…- finalmente me penetra fuertemente, no pude ni siquiera terminar de hablar cuando lo sentí expandirse dentro de mí, llevo tres años haciéndolo con un hombre que me supera en estatura como lo hace Piers incluso es más alto que mi compañero, así que estoy acostumbrada a la diferencia de estaturas, normalmente el sexo es tierno empiezas lentamente y luego aumentas el ritmo, pero eso no iba a ser posible para nosotros esa noche, sus manos están en mis hombros y sirven como apoyo para atraerme hacia él con más fuerza cada vez que me penetra – Debemos alejarnos de la puerta – dije porque con cada embestida choco contra la estúpida puerta y el sonido debe oírse a metros, sin responder el envuelve su brazo en mi cintura y me levanta con facilidad con cuidado de no salir de dentro de mí, chocamos contra la pared contigua a la puerta, pero en lugar de dejarme en el piso se las arregla para colocar sus manos bajo mis piernas y continua penetrándome, mis brazos están apoyados en la pared mientras el sostiene completamente mi peso con la fuerza de sus brazos y al mismo tiempo me mueve de arriba abajo para continuar empujándose dentro de mí – Esto es nuevo… (dije entre gemidos) oh Dios... justo ahí... no pares – le suplique entre gemidos, en serio me gustaría poder gritar, pero sé que donde estoy debo controlarme por más difícil que me resulte - Sabía que estar dentro de ti era el jodido paraíso... - el gruñe tras de mí.
La posición es complicada, pero él es fuerte y además tiene muchas energías esto va a durar mucho más de lo que imaginé.
Después vuelve a colocarme en el suelo, pero no por mucho, giro hasta quedar frente a él y vuelve a cargarme en sus brazos, estamos tan sincronizados que logramos acoplar nuestros movimientos para que se introduzca en mí, sin necesidad de tocarlo siquiera, una vez dentro de mí, reanudamos nuestra sesión de besos apasionados, aprovecha la posición para retirar mi sujetador y por fin mis pechos pueden reunirse con su pecho musculoso, es adictivo mientras más tienes más deseas y yo deseaba que no terminara nunca, no sé cuánto tiempo estuvimos ahí, pero el tiempo paso rápidamente el típico calor del orgasmo empezó a recorrer mi cuerpo, pude sentir como se erizaba cada fragmento de mi piel, nuestras lenguas se juntaron en una lucha infinita, pero pronto nuestro alientos se fundían en uno solo durante la liberación.
Nadie, ni siquiera Leon sabe que no puedo embarazarme, pero aun sin saberlo Piers se corre sin temor alguno dentro de mí, tengo curiosidad, deseo preguntarle por qué lo hace.
Vuelve a colocarme sobre mis pies, su respiración aun es rápida igual que la mía – Dios sí que sabes lo que haces, lo reconozco – él sonríe y pasa su lengua por mis labios – Ven aquí – me pide y se dirige a la cama – No creíste que te dejaría tan pronto o si – sonríe de lado – Esperaba que no – respondo me toma del brazo y me empuja contra la cama de forma ruda, pero sin llegar a lastimarme, me quedo de pie, pero con la parte superior de mi cuerpo recostada sobre la cama – Así me gusta, linda – coloca su miembro en mi trasero y empieza a frotarse lentamente estimulando mi otro agujero, me sostengo fuerte de las sábanas, temiendo que él se introduzca ahí – ¿Nunca te la han hecho por aquí cierto? – niego con la cabeza sin decir nada – Descuida te gustará, solo relájate – - No estoy muy segura que eso sea cierto y si nunca alguien me lo ha hecho por ahí es por una razón… siempre he temido que no sea seguro – - Tranquila déjate llevar – dice y coloca su renovada erección justo en la entrada e intenta empujarse dentro de mí – Aguarda… (lo detengo) no estoy segura… no sé si es una buena idea … creo que no quiero hacerlo – digo con una mueca de dolor - ¿Por qué? ¿Tienes miedo? - - Yo… - - Te he visto destrozar B.O.W. en minutos y le temes a esto – cerré mis ojos con fuerza estaba un poco avergonzada – Esta bien no voy a forzarte, se supone que disfrutemos esta noche ¿Está bien? – sonrío y asiento con la cabeza, él se inclina un poco y se coloca en la entrada de mi vagina - ¿Lista? - - Claro que si – respondo mucho más segura, él se empuja lentamente y yo vuelvo a gemir, después del orgasmo cada sensación es más aguda y esta no era diferente, introdujo sus dedos en mi boca y yo los recibí con un juego de mi lengua, mientras manipula mis pechos con la otra mano, después de un buen rato sus dedos rozan la parte más sensible de mi intimidad y hacen que me vuelva loca de placer – Estoy a punto de… - dije pero antes de que pudiese terminar el orgasmo llegó y mis fluidos salieron de mí como la erupción de un volcán, mientras yo misma me empujaba contra Nivans para añadir fuerza a sus embestidas, con mi liberación las paredes de mi vagina se estrecharon estimulando mucho más a mi compañero que unos segundos después de mí también logró correrse nuevamente dentro de mí.
Se sentó junto a mí en la cama – Respira porque aún no terminamos – dijo – Diablos sí que tienes energía – pensé – Cálmate soldado, déjame respirar - - Esta bien – respondió y me recostó en la cama se colocó entre mis piernas – Eres una debilucha – dijo y pasó su lengua en mi órgano aún muy sensible, haciéndome gemir con fuerza – Aguarda, aguarda (lo detuve) es tu turno de descansar - - ¿Qué? – tome su brazo y lo conduje para que se sentara en la orilla de la cama, yo me coloque de rodillas ante él, mientras él me miraba con curiosidad – ¿Aún no has tenido suficiente? – tomé su miembro nuevamente erecto entre mis manos y lo coloqué en mi boca.
Inicie lentamente jugando con mi lengua y mis manos, pero pronto aumente el ritmo y con mi ritmo su respiración también se aceleró, lo hice así durante varios minutos en los que él se limitó a mirarme, presionando su mandíbula ante mis movimientos, lo retire de mi boca y lo coloqué entre mis pechos imitando el movimiento de mi boca con ellos, mientras lamía la punta de su pene con mi lengua, sus manos sujetaron con fuerza la sábana y supe que estaba a punto de liberarse así que dedique los siguientes minutos a chupar solamente la punta con mi boca sin olvidar el movimiento de mis manos.
Un gruñido se escapó de su garganta y justo en se momento se liberó completamente dentro de mi boca, decidí tragarme todo lo que me entregó, él cayó rendido en la cama y yo me coloque junto a él – Diablos sabes lo que haces, fue justo como lo imagine - dijo y colocó su brazo como almohada para mí – Aguarda un minuto ¿Imaginabas esto? – sus mejillas tomaron un color rojo intenso aún con la heridas se lograba apreciar – Eres muy tierno – dije besando con cuidado su mejilla al ver que no respondía mi pregunta - Eres un sueño hecho realidad – dijo – Uumm … Sueño es lo que tengo en este momento – dije abrazándome a él – Si es hora de dormir – respondió, volví a ponerme la ropa y me recosté junto a él para pasar lo que quedaba de la noche juntos.
Me reuní con mis compañeros junto con Piers a las 9:00 am salí al patio del hospital muerta de frio - ¿Qué diablos sucede? – pregunté al notar el alboroto que había en el lugar, incluso nadie notó que mi mano está firmemente sujeta a la de Piers, James me miró con el rostro lleno de confusión - ¿Qué? ¿qué, ya dime qué carajos está pasando? – dije con mucha molestia – El Capitán… - dijo, mi corazón dio un vuelco - ¿Qué le ocurrió al Capitán? – solté la mano de Nivans – El Capitán no está… solo desapareció… -
