Notas: lost canvas no me pertenece, de lo contrario ya estaríamos disfrutando de una tercera temporada n.n

Enamorándonos

Cap. 2: Tranquilizándonos.

Cuando finalmente abordaron el avión que le correspondía, ya luego de haberse despedido del patriarca y Sasha, por fin luego de todo ese rollo de la boda y demás, se podría decir que estaban solos. Bueno, solos en la sección de primera clase de un avión junto a los demás pasajeros, pero considerando la falta de conocidos, técnicamente aun estaban solos. Sin embargo, las cosas no eran como se esperaban.

En primera, estaba su prometido, Alone. Desde que subieron al avión, este se había prácticamente escapado de su lado, sentándose hacia la ventana llevándose consigo lo que parecían un par de libros. Tenma simplemente suspiro sentándose a su lado. Pudo incluso notar la tensión en el cuerpo del rubio cuando lo hizo, pero no dio vueltas atrás. Tarde o temprano tenían que al menos hablar no? Y como era obvio que su rubio compañero no lo haría, decidió empezar primero.

_Etto…mucho gusto! Seguro ya lo sabes, pero igual me presentare, soy Tenma de Pegaso, es un placer!-sonrió pasándole su mano. Quería hacer esta situación lo más amena posible. El menor por su lado volteo a verlo obviamente nervioso, pero sonriendo del mismo modo, mientras aceptaba el saludo.

Ahora que lo pensaba, sus manos eran bastante suaves.

_M-mucho gusto Tenma, mi nombre es Alone, espero que nos llevemos bien…-no lo miraba a los ojos y sus mejillas estaban enrojecidas, incluso podría jurar que sus manos temblaban ligeramente, sin embargo no la apartaba. El mensaje era claro, tampoco estaba cómodo con esa situación, pero quería intentarlo.

Le regalo una mirada amable para tratar de calmarlo.

_Yo también lo espero. Sabes?, seguramente esto es tan inesperado para ti como lo es para mí, pero daré lo mejor de mí para hacerlo divertido, te parece?-si, lo sabía, eso sonó demasiado infantil, no parecía algo que un esposo diría, más bien lo que un maestro diría, pero no podía ofrecerle más. No se sentía como su esposo, de hecho, la situación aun le parecía de lo más irreal, pero la aceptaba. De cualquier forma, incluso si lo aceptaba como esposo, no podía evitar que su conciencia le regañara por la apariencia aniñada de su "esposo".

_Estoy más que de acuerdo…-respondió con ese aire infantil que le caracterizaba.

"Me siento….un pedófilo…"pensó por un momento, mientras intentaba sacudir esos pensamientos.

El joven italiano tampoco estaba mejor. Desde que se entero de todo, su vida se puso patas arriba, ya nada era como antes. Como si vivir lejos de su hermanita no fuese suficientemente malo, ahora resultaba que ni hermanos eran, eran…sobrina y tío? Ahh! Eso era confuso! Y no solo eso! También estaba su "verdadera identidad", la cual aun no sabía cómo tomar, aunque eso explicara muchas cosas, entre ellas el porqué repentinamente las cosas que pintaba morían. Su mayor pasión y pasatiempo siempre había sido pintar, pero desde hacía unos meses que ya no lo podía hacer debido a ese inconveniente, el cual aun no sabía cómo controlar del todo. Lo que más le gustaba en el mundo y no lo podía hacer, le entristecía ese hecho. Para él, el mundo siempre estaba lleno de color y cosas buenas, un mundo lleno de luz que amaba. Pero desde que se vio inmiscuido en todo ese asunto de matrimonio, acuerdos y dioses, su mundo se volvió gris. No había querido decírselo a Sasha pues no quería hacerla sentir mal, no era su culpa tampoco, pero no podía evitar desear tener su vida normal de regreso, tener sus colores otra vez.

Y cuando todo eso de la boda arreglada iba a darse a cabo, debía admitirlo, tembló de terror y hasta llego a maldecir su propia suerte. El fue criado en un orfanato y una iglesia. Se suponía que su mundo no giraría mas allá de la pintura, jamás siquiera había considerado la idea de gustar de alguien, mucho menos casarse. Aun cuando no lo hizo frente a su hermanita, durante todo el tiempo que estaba a solas, finas lagrimas y sin control alguno descendía por sus mejillas. Lloro, pues sabía que no debía hacerlo durante la boda, no debía hacerlo frente a su esposo. No debía ser egoísta, entendía perfectamente que lo estaba haciendo por el bien de la humanidad y los dioses, no debía ser cobarde.

Además, Tenma no lucia tan aterrador como llego a imaginar. Debía darle al menos una oportunidad, no?

Aunque incluso siendo positivo, el pensamiento de la "luna de miel" le hacía estremecerse.

El resto del viaje se la pasó normalmente en silencio, ya que apenas se conocían y no sabían muy bien de qué temas abordar.

Cuando llegaron a su destino, una de las tantas islas paradisiaca muy conocidas, no pudieron ocultar su asombro. Tenma solía viajar para sus entrenamientos, pero nunca estuvo en un lugar tan bello. Alone por su parte nunca lo había hecho antes, por lo que todo eso le parecía un sueño.

Sonrieron por primera vez de manera genuina. Sin duda al menos se divertirían en lo que duraba esa experiencia.

Un poco menos tensos, tomaron un taxi para ir al lugar donde se quedarían. Se trataba de un hotel bastante pintoresco y en cierta manera acogedor. Incluso la recepcionista parecía muy amable.

_Oh bienvenidos! Nos avisaron de su reserva…-saludo mientras revisaba entre algunas carpetas-aquí esta! Habitación 35…-les paso una llave.

Al ver que era solo una única llave, inconscientemente ambos tragaron saliva mientras el castaño la tomaba.

_e-etto gracias…-las miro como si fueran alguna especie de sentencia de muerte mientras se dirigían hacia su habitación. Inesperadamente los pasillos parecían ser más cortos y el silencio sumamente incomodo, como si todo en el universo confabulara para hacer este momento mas incomodo de lo que de por sí ya era.

Alone sencillamente decidió mandar toda su conciencia hacia algún universo lejano para no demostrar su nerviosismo mientras abrían la puerta. Cuando vieron su interior parecieron sentir como sus corazones comenzaban a infartar.

La habitación era linda, es decir nada de malo no tenia, aunque si se tomaba en cuenta su "forzada" situación, sencillamente no podía verse peor.

No demasiado amplia, decorada con una mezcla entre tonos rojos y cremas, la cama era única y de tamaño mediano (ni muy estrecha como para que alguno se caiga, ni muy amplia como para dormir sin tocarse) con un cubrecama color crema, decorada con varios pétalos de rosas encima, además de algunos ubicados en forma de corazón, las almohadas de por sí y también tenían esa forma (al menos las de adorno, esperaban que las de dormir fueran normales), había una especie de tubo (de esos donde alguien baila sensualmente) a un extremo del cuarto, estratégicamente cerca de una radio con algunas grabaciones de dudoso genero, un armario de madera al otro extremo, unas cortinas de color naranja que junto a la luz de afuera le daban a la habitación un tono "candente" por decirlo de alguna forma. También estaba el baño, el cual tenía un jacuzzi en lugar de tina, con una ducha peligrosamente cerca de este, shampoo y jabones de aromas dulzones y afrodisíacos. Con solo ver eso, no querían imaginar que cosas les habían puesto en los cajones, pues dudaban que fuesen solo toallas. Y claro, para cereza del pastel, estaba un aromatizante de chocolate que percibieron apenas abrieron la puerta.

No sabían si reír o llorar, pues estaban más que seguros que muchas de esas cosas no debían de colocarlas en todas las habitaciones, solo en las "matrimoniales".

El joven caballero resoplo arrojando su maleta a un costado de la cama. Quería golpear a alguien, si, a la recepcionista, si, ella debía ser la culpable. O mejor, a Sasha, ella debía ser el genio maligno detrás de todo eso! Como demonios le venía con todo el discurso de querer cuidar a su hermano y luego prácticamente lo pone en bandeja así?! Era ridículo! Ya ni tenía que ver la cara del rubio para saber que estaba espantando como el mismo o peor incluso!

El rubio por su lado simplemente suspiro en busca de su paz y tranquilidad, no quería seguir estresado, ya de por sí una jaqueca estaba por acabarlo, así que opto por evadir el tema y al ver el reloj, vio su oportunidad.

_nee…es algo tarde….-comento señalando la hora. Y en efecto, ya casi eran las 10 de la noche-que hacemos…?

El ojirojo le miro casi cansinamente mientras quitaba todas esas mugres flores y el cubrecama.

_Dormir…supongo…-propuso tratando de no parecer ansioso por escuchar una respuesta positiva mientras tomaba una de las sabanas y una almohada.

Al italiano le extraño ese apto.

_que haces?...

_que crees? Iré a dormir en el jacuzzi…-explico dándole la espalda-o prefieres que duerma en el piso…?-no mencionaría la opción de dormir juntos en la cama, ya tenía suficiente por hoy.

Y el ojiazul tampoco parecía con ganas de pedírselo tampoco.

_Ya veo…-no se sentía bien quedándose con la cama mientras el mayor iba al incomodo baño, pero se sentía exhausto tanto física como mentalmente, así que solo acepto.

Tranquilamente acomodo la cama sin apagar las luces, al menos la de su meza de noche y se acoso solo sacándose los zapatos. No era muy higiénico dormir con esa ropa, pero no se sentía con el valor de cambiarse allí, aun si Tenma cerraba la puerta, no quería. Ya mañana vería como le hacía.

Una última vez dirigió su mirada hacia el baño mordiéndose los labios. Una voz en su cabeza le decía que debería trancar la puerta pero otra le decía que eso sería exagerar, que nada pasaría. Con esos pensamientos se oculto bajo las sabanas suspirando pesadamente.

Sería una larga noche. No, mas bien, una larga "luna de miel, sin miel".

Notas finales: hola! Jeje, he vuelto con el siguiente capi ojala les guste. Si, lo sé, no hay lemon a pesar de ser una"luna de miel", pero entiéndanlos, no es como si fuese fácil el que te impongan casarte con alguien de la nada y ya, así nada mas terminen en la cama. No, esta historia girara mucho en cómo se irán enamorando de a poco, así que aun falta para el lemon, no se impacienten, que si habrá! Review?