Capítulo 45: Recuperando mis recuerdos.
/ Tu perspectiva … /
Desde niña siempre soñé que haría algo importante con mi vida, eso no incluía amar a Wesker (un asesino loco) quedar huérfana antes de poder enfrentarme sola a la vida, cogerme a mi Capitán de unidad, embarazarme de mi mejor amigo y perder la cabeza cuando murió, cogerme al hijo de Wesker, convertirme en asesina y por supuesto amar a un hombre que ama a otra mujer, dejarlo por mi compañero y volver con él a vivir a mi país natal, después de huir porque iba a ser juzgada por traición y aún así aquí estoy en un avión junto a Leon rumbo a los Estados Unidos con un futuro incierto y doloroso por la desintoxicación que me espera.
– Deberían hacer una estúpida telenovela con mi vida – dije casi sonriendo, mientras sufro todo tipo de espasmos , la mirada de Leon es severa - ¿De qué hablas? – revisó el suero que está siendo inyectado en mis venas – En nuestro último trabajo ganamos 70 millones (Jake y yo) - - ¿A si? ¿Y dónde está ese dinero? - - Las buenas drogas son muy caras… - su cabello se sacudió en su rostro cuando giró para mirarme con ira y yo reí – Tengo un pequeño tesoro guardado en alguna parte – dije y comencé a vomitar (nuevamente) – Dios, Leon solo mátame ya… debí saltar de ese balcón – admití para Leon mientras él me ayudaba a limpiarme – Eso era lo que quería hacer… Jake hijo de puta … - dije retorciéndome del dolor, todo mi cuerpo es como una bomba de tiempo, temo no estar viva para cuando llegue a los Estados Unidos, Leon colocó una toalla húmeda en mi frente – Esto duele – me quejo en medio de un constante temblor involuntario en mi cuerpo entero.
Unas horas más tarde Kennedy está junto a mí, acariciando mi cabello – Yo voy a ayudarte, pero debes dejar de decir esas cosas, aún no es tu momento de morir – sujeto la bolsa en la que voy a vomitar, pero solamente fue un espasmo más y vuelvo a abrazarme a Leon , mi cuerpo parece estar fuera de control, me congelo por fuera y me quemo por dentro, el virus que se me implantó en el cuerpo solo me protege de otros virus (es una suerte que mi cuerpo los amolde a mi) pero no me cuida de mi propia estupidez – Estoy seguro de que jamás querrás volver a pasar por esta mierda – me susurra y limpia el sudor de mi frente con una toalla – Mátame por favor, ya no quiero esto – él sonríe – Eres la chica más fuerte que conozco y te rendirás solo porque estamos sacando toda esa basura de tu cuerpo… No lo creo – me abraza más fuerte – Tu cabello huele bien, tú hueles muy bien ¿Por qué siempre tienes que ser tan perfecto? Ada Wong es muy afortunada – él me mira sorprendido – ¿Ella es afortunada? Tú eres mucho más afortunada - - ¿Yo? - - Si, nunca conocí a alguien que se metiera en tantos problemas y resultara ilesa de ellos - - ¿Ilesa? Leon mi hija pagó con su vida por mi mierda… - el tema aún es doloroso de enfrentar así que decido cambiar de tema - ¿Crees que Alice habría sido un buen nombre? - - No pienses en eso ahora – podía sentir el dolor de Leon está muy dañado por todo lo que ha pasado – Bueno eso ya no importa… Brindemos por los muertos – empiezo a sentirme melancólica, me alejo de él, temo volver a enamorarme si no paro ahora mismo – Ya quiero bajar de este maldito avión – ya estoy muy incómoda, la descontaminación de mi cuerpo es dura y lo es mucho más estar en un avión que no para de moverse – Deberías descansar – me dedica un guiño y sé que si no estuviera enferma, estaría dejando que Leon me penetrara como él quisiera, me recuesto nuevamente y pienso en Jake…
-Este país es hermoso, lo he visitado un par de veces – Jake toma mi mano, normalmente Jake es muy retraído, solo dice lo que tiene que decir y no más, pero conmigo es todo lo contrario - Yo estuve en Colombia y es impresionante – dije - ¿Colombia? ¿Te parece si es nuestra siguiente parada? – sonreí – Le debo a mi unidad completa ir otra vez a Colombia - - ¿A Piers? – Jake me interroga con una pisca de celos en su voz – No… alguien me obsequió la hierba más asombrosa que he probado y la compartí con él, los muchachos no pudieron probar nada de ahí - - Bueno cuando lleguemos allá voy a follarme tres latinas al mismo tiempo, dos colombianas y a ti - - ¿Tres latinas? - - Bueno tú bien podrías serlo, pareces una… - - Me lo han dicho, pero no tuve tanta suerte - - ¿Alguna vez viste la cara de tu padre? - - Oye ya basta de hablar de mis raíces busquemos un hotel o algo así estoy muriendo de hambre - - No un hotel, tengo nuestra estadía aquí resuelta, te gustará ya lo verás – después de un tiempo de camino llegamos a un ¿Pueblo? No era rustico, pero estaba lo suficientemente alejado de la ciudad como para serlo, nos instalamos en una casa preciosa, rodeada de flores, tenía una puerta de madera y grandes ventanales de cristal y por dentro era blanca y espaciosa, incluso tenía detalles de madera – Dicen que aquí hace mucho frío en el invierno – Jake dejó caer el equipaje – Quiero ver la cocina – dije – Yo quiero ver mi habitación – me guiñó un ojo y subió las escaleras, la cocina es pequeña pero tiene ventanas de cristal que me permiten ver una montaña, es todo como si fuera un sueño, podría olvidarme de todo ahí, eso pensé hasta que volví a cagarla abusando de las drogas con Jake, me quedé ahí observando el paisaje por mucho tiempo.
Mi compañero ya no bajó así que yo subí a ver cómo estaba – Jake estás duchándote… - camine hacia el baño y en efecto él estaba ahí desnudo bajo el agua, lo había visto tantas veces así, que ya no me sorprendía al ver sus músculos y su piel pálida - ¿Vas a acompañarme? – lo pensé, pero no tenía nada que perder así que me quité la ropa frente a sus ojos y me metí bajo el agua caliente con él, sus manos recorrieron mi piel, mientras besaba mi cuello - ¿Te gusta aquí? – habló y continuó besando mis hombros – Es perfecto ¿Cómo supiste lo de las flores? afuera está lleno de las flores favoritas de mi abuela - no conozco su nombre pero las reconozco porque estaban en la tienda y en nuestra vieja casa – Fue una afortunada coincidencia que me ayudo a ganar puntos para poder darte mi… - yo reí ante su comentario sexual, Jake no se parece en nada a su padre y eso es un alivio y al mismo tiempo me entristece, jamás otro Albert Wesker en este mundo, la mayoría lo agradece, pero yo… yo lo extraño… - Bueno hora de mi premio – Jake me tomó y me colocó sobre su cadera y sin esperar mucho tiempo se empujó dentro de mí ….
Una mano me agita el hombro - ¿Qué? - - ¿Cómo estás? - - ¿Leon? ¿Dónde estamos? - - Pensé que reconocerías tu cama, nuestra cama…- - ¿Qué? ¿Estoy de vuelta en…? – intenté levantarme, pero estoy muy débil – Mierda, jamás volveré a consumir esa basura, matar personas es más emocionante y no duele tanto – Kennedy negó con la cabeza y me ayudó a quitarme la ropa, buscó en mis cajones y encontró mi ropa vieja con la que solía dormir y me ayudó a vestirme.
Los siguientes días fueron un martirio, parecía que el sufrimiento jamás iba a terminar, Jake se las arregló para enviarme mi Desert, pero Leon la ocultó de mí por temor a que la usara contra mí o contra él. Extraño mucho a Jake, pero él no quiso acompañarme, dijo que tenía sus propios asuntos que atender, me entristeció mucho que no viniera, pero dijo que este es mi mundo no el suyo, creo que Leon le agrada porque si Chris hubiese ido por mí estoy segura de que no me habría dejado marcharme.
Cada hora es una tortura, pero creo que por fin he empezado a mejorar, me han retirado el suero y estoy empezando a comer por mi cuenta y las cosas mejoran aún más cuando antes del almuerzo Leon entró a mi habitación con una sonrisa – Tal vez quieras cambiar esa cara – dijo y acarició mi cabello enmarañado – Es mi cara ¿Qué se supone que haga? – dije y él besó mi frente – Pues tal vez deberías cambiar esa actitud – dijo Claire entrando en la habitación – Claire… - dije casi con lágrimas en los ojos, no lo podía creer – Ha pasado demasiado tiempo cariño – Leon se apartó y ella se sentó junto a mí – Pero cómo … - ella señaló a Leon, él se sentó junto a mí, pero del lado opuesto de la cama – Ella jamás dejó de insistir que te recuperaríamos – tomé la mano de Leon, ese fue el primer acercamiento real que tuvimos desde que volví y se sintió muy bien poder volver a sentir su piel – Lamento mucho lo de mi hermano… - Claire parecía avergonzada - ¿De qué hablas? – dije sentí un ligero apretón en mi mano por parte de Leon, ni siquiera había notado que seguía sosteniendo mi mano - ¿Qué pasa? - - A no es nada de lo que debas preocuparte ahora – dijo la pelirroja y me miró con sus bondadosos ojos azules – Chris… (dije en voz alta) ¿Cómo está? ¿Está bien? – Leon soltó mi mano en seguida – Creo que las dejaré para que puedan ponerse al día – dijo y salió de la habitación.
Claire y yo hablamos durante horas de todo lo que hemos pasado – Mi vida ha sido menos agitada que la tuya – dijo a la mitad de mi historia de cómo prometí encontrar a su hermano y me vi forzada a abandonar la misión, lloré nuevamente recordando a Piers y ambas lloramos la pérdida de mi hija, Claire sabía de lo que estaba hablando ya que hace un tiempo ella estuvo fuera de acción porque estaba esperando un bebé y su embarazo era de alto riesgo, al final ese alto riesgo resultó ser fatal, nadie en el mundo más que ella y yo sabemos esa historia y menos Leon y Chris.
La terapia de lágrimas de Claire funcionó demasiado bien, han pasado tres o cuatro horas y está recostada junto mí en la cama y me abraza con fuerza - ¿Amas a mi hermano verdad? – dijo de pronto - ¿Qué? - - Puedo verlo en tus ojos, aún te interesa, como puedo ver en tus ojos que te niegas a admitir lo que sientes por Leon… Es reconfortante que él esté aquí como un loco cuidándote, pero mi hermano, él… - ella no sabía cómo decir lo que estaba en su mente – Tu hermano está mejor con Jill, ella jamás lo haría pasar voluntariamente por lo que yo lo he hecho pasar - - Mi hermano siempre te escogió a ti – ella tomó mi mano - ¿Escogerme? - - Si, digo hace años cuando entraste a la B.S.A.A. y los dioses me permitieron conocerte… - parecía que ella se extendía para ponerme más ansiosa – Pero Jill estaba mu… - intenté hablar, pero ella continuó - Chris te llevó a ti a mi fiesta… - - Puedo entrar… - Leon nos interrumpió, en mi cabeza habían muchas más dudas, pero los ojos azules del único hombre en la habitación siempre son bienvenidos, Claire hizo una mueca con su mano invitando a Scoth a sentarse con nosotras, él avanzó con cierta timidez y se sentó cerca de mis pies, en pocos minutos los tres estábamos riendo, la mano de Leon está fija sobre mi pie izquierdo, está acariciándome, pero casi no se atreve a mirarme a la cara, es casi como un niño caprichoso – Creo que tengo hambre – dije Leon me miró sorprendido – Sabía que te habías enamorado de mi comida – dijo Redfield con una sonrisa – Voy a preparar algo, pero tú deberás bañarte antes de bajar a comer – ella se levantó sin decir más y salió de la habitación, me quedé sola con Leon y nadie dijo nada, es extraño cómo en el camino hacia aquí éramos como la pareja que solíamos ser, pero al llegar a la casa parecemos ser dos personas que se odian y han sido forzadas a vivir juntas.
Me levanté en silencio solamente estoy usando una camiseta, que curiosamente solía ser de Leon, ni siquiera me he puesto ropa interior, caminé hasta el baño y vi mi rostro en el espejo, apenas y pude reconocerme – Esto no puede seguir así – dije en voz alta tomé mi cepillo y limpié mis dientes – Parece que no fueras tú ¿no es así? – Leon me observaba desde la puerta – Estoy hecha una mierda, me veo peor que esa ocasión en Bagdad - - Tú siempre eres hermosa, pero esa mierda que estabas consumiendo casi se lleva todo lo que eres - - ¿Y que soy? Soy una mujer adicta a las drogas, al sexo y asesinar personas… - - Y también a hacerte daño a ti misma – respondió - Ya no quiero esto Leon, quiero levantarme, no soy la clase de persona que depende de otros, yo siempre encuentro la forma de salir de mis problemas… Y ahora mírame, parece que fui pateada por un equipo entero de futbol americano – él sonrió – ¿Recuerdas cuando comiste esa pasta que tenía camarones y te causó una reacción alérgica espantosa? – yo reí, no pude evitarlo – Si lo recuerdo - - Te ves mejor que en esa ocasión – caminé hacia él – No te voy a pedir que me ayudes, que me saques del hoyo en el que me metí, pero no quiero que tú te hundas conmigo – coloqué mis manos en su cintura, está más delgado que la última vez que pude tocarlo, pero sigue estando endiabladamente sexy - ¿Hundirme? Cariño yo ya estoy hundido hasta el culo, embarrado de pura mierda – otra vez no pude evitar reír y él también lo hizo – Ven aquí – dijo y me abrazó fue reconfortante - ¿Alguna vez te has preguntado si Claire es mágica? – dije con mi rostro contra su pecho - ¿Qué? - yo me alejé de él y comencé a quitarme la ropa - Si piénsalo, todo siempre mejora cuando esa chica está cerca… Es la magia Redfield – dije sin pensar en que Chris también es un Redfield y que tal vez Leon pensaría que también lo estoy incluyendo a él, lo escuché gruñir con desagrado – Tú también tienes magia – dije y me giré hacia él estando totalmente desnuda – Tienes magia dentro del pantalón – dije y le dediqué un guiño, su expresión dura fue reemplazada por una sonrisa, me metí bajo el agua fresca y puse el jabón contra mi cuerpo, rozándolo suavemente, podía ver el deseo en los ojos de Leon - ¿Vas a quedarte ahí o vas a acompañarme? – hice un gesto con mi dedo para invitarlo a unirse a mí en la bañera, él obedeció de inmediato y se quitó la ropa y los zapatos – Recuerdo que eras más difícil de convencer – dije – Ha pasado demasiado tiempo – dijo y puso sus labios contra los míos, casi con desesperación, sus manos sujetaban mi rostro, se siente muy bien volver a probar a este hombre, que puede derretirte con sólo una mirada.
Sus manos recorrieron la cicatriz de mi vientre – Es el único recuerdo de … - dije pero él me besó con pasión, sus manos pasaron de mi vientre a mi cintura y luego a mi trasero, de forma lenta y sexy, tiene una prominente erección, pero no ha intentado tocar mi vagina – No podemos hacer esperar demasiado tiempo a Claire – dijo casi suplicando que yo me negara a bajar, quería que me hiciera suya, no lo podía negar, pero amo a Claire y sé que no se quedará mucho tiempo así que me doy el tiempo de saborear sus labios - Está bien debemos bajar – dije y lo obligué a salir conmigo de la ducha, me puse ropa cómoda y ambos bajamos con un mejor aspecto y con nuestro cabello húmedo – Creí que tardarían más – dijo Claire - apenas acabo de encender el horno, bueno supongo que un poco de vino no hará daño a nadie – dijo y sacó una botella y tres copas - ¿Quieren jugar? – todos nos sentamos alrededor de la mesa Leon y yo mucho más unidos – Comencemos la rueda de preguntas – dijo Claire riendo - ¿Quién quiere empezar? - - Yo – contesté inmediatamente – Bien escoge a quien preguntar – - Leon … ¿Cómo carajos trajiste el retrato de mi abuela desde Rusia? – él respiró profundo – Me las arreglé para viajar allá y recuperarlo cuando todo se calmó, fue sencillo – sonreí y tomé su mano – Bien mi turno – dijo Leon – Claire ¿Por qué no te has casado? – ella parpadeó y luego soltó una carcajada muy estruendosa – No he podido encontrar un buen decorador… y jamás permitiría que la madrina se perdiera la boda - me miró a mí – Te amo – dije – Y yo a ti – respondió, el juego continuó y las preguntas cada vez se volvían más disparatadas y pervertidas – Claire (dije) ¿Preferirías tener sexo con una rubia, una morena u otra pelirroja? - ella lo pensó durante unos segundos – Una morena … (respondió) Mi turno Leon, ¿Alguna vez has contratado a una prostituta? - los ojos de Leon se abrieron por la sorpresa – No puedes mentir o lo sabremos (nombre) lo sabrá – dijo señalándome – Está bien, después de Raccon City, fui reclutado por mi organización y todo iba bien, pero pronto me sentí muy solo y no podía darme el lujo de tener una novia… Así que si, lo he hecho, aunque no quiso que le pagara - - Presumido – dije riendo - ¿Cuántas has contratado? – Claire insistió – Oye es mi turno – Leon la detuvo – Bien, Claire… ¿Cómo se conocieron ustedes dos? – ambas nos congelamos ante la pregunta y no pudimos disimularlo – Hmmm (nombre) y yo … hummm… - Claire no puedo ocultar lo nerviosa que estaba - - ¿Y bien? – insistió Scoth – Está bien, antes de mudarme del país mis amigas y yo solíamos hacer fiestas y todo eso, invité a mi hermano a una, pero Chris no conocía a nadie y mis amigas lo acribillaron con preguntas y él no estuvo muy cómodo, fue un desastre… así que para esa ocasión aproveché que no estaba en servicio y lo invité de nuevo , pero esta vez le dije que llevara a alguien… - a medida que Claire contaba la historia las imágenes borrosas se hacían claras en mi mente, pero no puedo recordar la mayor parte de todo lo que ella dijo - Así que mi hermano llevó a la chica más grosera que conocía … Y aquí estamos – concluyó con una sonrisa gigante, Leon alzó una ceja por la simplicidad de su historia y luego me miró, tal vez notó que estoy confundida, pero no dijo más – Creo que la cena está lista – dijo Claire y se liberó de la situación incómoda.
…
Leon me está arropando en mi cama que solía ser nuestra cama - ¿Qué ocurrió? ¿No estás de acuerdo con la historia de Claire? - - La verdad casi no puedo recordar nada de lo que dijo, sé que nos conocimos en una fiesta y sé que Chris estaba ahí, pero no puedo recordar mucho más – él sabe que no miento – Tal vez sea por lo que te hizo el imbécil de Simons - - Es posible… ¿Dónde vas a dormir? Sé que no dejarás a Claire en la habitación de huéspedes que jamás remodelamos así que supongo que tú te quedarás ahí - - Así es – dijo y se levantó – Esa cama es demasiado pequeña para alguien de tu estatura – toque la cama para indicarle que se quede conmigo y vi la duda reflejarse en sus ojos – Oye no voy a comerte (levanté ambas manos) así que no temas, después de todo esta es tu cama también - - Está bien iré por mis cosas – sonrió débilmente y salió.
No puedo concentrarme en nada más por ahora, necesito saber qué es lo que anda mal - Descansa (nombre) – Claire se asomó por la puerta – Claire ¿Es verdad esa historia que contaste sobre cómo nos conocimos? – ella miró hacia el pasillo y luego entró cerrando la puerta tras de sí – Claro que es verdad ¿Por qué, no lo recuerdas? - - No… yo todo parece confuso - - Claro que no le dije a Leon que antes que llegara la hora, mi hermano y tú ya se estaban comiendo el pastel - - ¿Qué? – me sorprendí y ella comenzó a reír – Creo que su relación fue muy linda, aun no entiendo por qué mi hermano decidió terminarla si se veía muy enamorado, metiendo su lengua en tu garganta y su mano en tu vestido – susurró y volvió a reír – Bueno me voy a dormir, no pienses más es eso… Te veré mañana antes de irme - - ¿Te irás mañana? - - Si debo volver, pero tú podrías ir a visitarme si lo quisieras – me guiñó un ojo y salió, de pronto las imágenes se hicieron más claras.
…
Estoy caminado por uno de los corredores de la base cubierta de polvo y empapada de sudor – Soldado (apellido) – escuché gritar mi apellido, me giré con mucha molestia, porque el entrenamiento no había resultado para nada como yo lo planeé – Si Señor – respondí, estaba tan metida en mis pensamientos que no noté que ya conocía el dueño de la voz que me llamaba, mi expresión molesta cambió en seguida - ¿Estás bien? - - El entrenamiento fue una mierda – dije intentando limpiar el polvo que hay en mí – Te ves… (me miró de pies a cabeza) demasiado bien – dijo con tono de voz de excitación, sonreí y recuperé la compostura - ¿En qué puedo ayudarlo Capitán Redfield? – volví a mi tono formal cuando un par de soldados pasaron junto a nosotros, Chris miró en todas direcciones – Te juro que te haría el amor en este mismo momento si no fuera por esas estúpidas cámaras de seguridad – no puedo recordar por qué motivo, pero parece que hemos estado separados por algún tiempo – Y yo deseo que lo hagas – dije corrigiendo mi postura rígida, ¿Eso es lo que viniste a decirme? - - Oh no, lo siento me distraje con tus tetas húmedas – yo reí – Mi hermana tendrá una de sus últimas fiestas y es muy persuasiva, (eso es demasiado cierto Claire podría convencer a una súper modelo de compararse y comerse tres hamburguesas con tocino) me ha convencido de ir… de nuevo, pero esta vez no quiero ir solo - - ¿Me estás invitando a una cita Capitán? – él colocó su mano detrás de su cabeza – Hmmm bueno si - - Oh eso es muy dulce… Claro que si - - Pasaré por ti a las ocho - - Estaré lista Capitán – le dediqué un guiño y de forma coqueta le di un golpecito en el pecho.
No puedo recordar mucho más de la base, pero mi mente vuelve a viajar hasta el momento en que estoy escogiendo el vestido que usaré – Mierda, creo que debí advertirle que no tengo ropa que ponerme – pensé mirando dos vestidos frente al espejo – Amarilló o celeste – los probé ambos sobre mí – El amarillo es más corto, pero el celeste hace que mi cintura se vea hermosa – me decido por el celeste y me maquillo de forma casi natural, puedo ser un soldado, pero soy muy diestra en el arte de maquillarme, solté mi cabello y cuando me estaba colocando los zapatos, alguien llamó a mi puerta – Vaya Chris eres puntual – baje las escaleras corriendo y abrí la puerta ansiosa por verlo - ¡Wow! – dijo al verme – Eso es lo que yo debo decir – dije mirándolo por completo, está usando un pantalón negro y zapatos negros y una camisa blanca de manga larga y botones al frente con los últimos dos botones sueltos cerca de su cuello, por instinto mordí mi labio inferior - ¿No vas a darme un beso? – extendió sus brazos que se ven aún más sexys bajo la tela de su camisa – Aguarda no quiero dañar mi maquillaje - - ¿Quién eres? Devuélveme a mi (nombre) ahora mismo – dijo y yo reí – Solo quiero causarle una buena impresión a tu familia - - Descuida solo sé tú misma y Claire te amará (y así fue) - - Solo iré por algo, toma un poco de vino, vodka, brandy, whisky, tequila o lo que quieras – dije riendo y subí las escaleras.
En mi habitación traté de decidir que lencería iría mejor, aun no me la había colocado y mi vestido se ve genial – Creo que iré así – le sonreí a mi espejo y bajé de nuevo, Chris sigue de pie junto a la puerta – Mi hermana está impaciente… quiere que llegue pronto - - Bueno no la hagamos esperar - - ¿Se lo ocultaremos a tu hermana también? - - Creo que es mejor que ella no sepa nada - - Bien – me paré junto al retrato de mi abuela y le mostré lo hermosa que estaba, sonreí y tome el brazo de Chris y ambos salimos.
El auto de Chris se estacionó fuera de la casa, junto a los otros mil autos de los mil invitados de Claire, antes de tocar Chris me guiña un ojo – Oye habrán muchas mujeres allá adentro, si alguna se pasa de lista le romperé las costillas, lo mismo te digo a ti – nunca lo había pensado hasta ahora, pero fui más celosa con Chris Redfield de lo que he sido con todos los hombres con los que he estado - No creo que pueda hacer algo más que pensar en que no traes bragas puestas – dijo y tocó la puerta - ¿Qué? ¿Cómo lo sabes? – alguien abrió al instante – Hola – dijo Chris y entró, era lógico que esa no era su hermana, nunca me preocupé por averiguar cuestiones familiares por lo que lo único que conozco de su hermana es su nombre y su existencia - ¿Eres Amanda? – él tocó el hombro de una de las chicas en la fiesta, ella giró y lo miró con ojos casi enamorados y yo podía imaginarme rompiendo sus dientes - ¿Sabes dónde está Claire? - - Claro está en la cocina con Penny - - Te lo agradezco – respondió y me empujó del hombro para que no golpeara a la pobre chica – Escucha quiero que te controles, Penny es… un poco explosiva - me advirtió antes de ir a la cocina – Está bien … - pensé que después de todo él me invitó para divertirnos y conocer a su familia, no para avergonzarlo frente a todos.
Entramos en la cocina y ahí estaba, la hermosa chica que destacaba de entre las demás por su brillante cabellera roja - ¡Chris! – gritó en cuanto lo vio, corrió y lo abrazó, yo me mantuve a un lado mientras los hermanos se saludaban y en cuanto dejaron de abrazarse, los ojos azules de la chica se posaron en mí – Claire ella es (nombre) – Chris me presentó – Oh es un gusto conocerte – estrechó con sinceridad mi mano – Siéntete como en tu casa, puedes ir, hacer y tomar lo que quieras, ambos pueden y si necesitan algo pueden llamarme – se acercó a mí - Sé que mi hermano es un aburrido y si te aburres de él puedes buscarme a mí – susurró y luego comenzó a reír, otra chica se acercó – Chris si viniste – se lanzó a abrazarlo, tal vez quieras dar un recorrido a la casa conmigo - dijo la chica rubia – Oye Penny no fastidies a Chris otra vez o (nombre) te romperá las costillas – dijo Claire señalándome, la chica retrocedió asustada – Oye no… yo no… - alcé mis manos y Chris miró sorprendido a su hermana por haber dicho exactamente lo mismo que yo – ¡Ahora voy! – dijo la chica pelirroja a otro de sus invitados – Te dije que ella te amaría y creo que a ti te ha agradado - - Es extraño, pero si… - - Ven, vamos a emborracharnos – Redfield puso su mano en la parte baja de mi espalda, pero la retiró en seguida.
Ahora me doy cuenta de que la única relación sana y sin tener que esconderme fue la que tuve con Piers, Chris por su posición como mi Capitán, Leon por formar parte de otra organización y Wesker por… por lo que era, con ninguno pude ser totalmente libre, aunque no me disgustaba del todo.
Pasé la mayor parte de la noche entre los Redfield, bebiendo con Chris, bailando y conversando con Claire hasta el cansancio, no creí que pudiera divertirme tanto – Oye este es como una especie de baile de graduación – dije acercándome a mi pareja, habíamos sido demasiado cuidadosos en no tocarnos o hablarnos de forma inapropiada frente a los invitados, pero pronto necesitaríamos más que solo flirtear un poco - ¿Baile de graduación? – mis dedos rozaron los suyos – Si, ya sabes esos donde todos se embriagan y todo eso… - - ¿Y sabes lo que le ocurre a las chicas jodidamente sexys que no usan ropa interior es esos bailes? – lo miré con incredulidad - ¿Qué tienes en mente? - - Deja de sonreír de esa manera si no quieres que te lleve atrás y te haga arrepentirte de no traer bragas - estaba excitado no había duda, el problema era que yo también lo estaba y ya estábamos un poco ebrios igual que todos en la fiesta – Ven aquí – dijo y nos escabullimos a una habitación que esta después de la cocina – La casa de Claire es muy grande – dije viendo en todas direcciones - Esta solía ser mi casa también - - ¿No me jodas? ¿Viviste aquí? - - No por mucho, solo mientras mi hermana se adaptaba… Oye no venimos a hablar de mi vida – me levantó fácilmente y me colocó sobre la mesa y puso sus labios húmedos contra los míos, mis manos recorrieron sus brazos hasta llegar a su mandíbula y me quedé ahí, sus manos acarician mi cintura – Si este vestido fue la mejor elección – pienso para mí, pero después de algunos minutos de saborear sus besos húmedos y apasionados comienzo a quitar uno a uno los botones de su camisa permitiéndome tocar su pecho musculoso, respiramos con dificultad, pero no dejamos de besarnos ni un segundo, sus manos comienzan a bajar a mis piernas y luego lentamente mete su mano debajo de mi vestido – ¿Sabes cuántos niños fueron concebidos durante el baile de graduación? – dije casi sin separar mis labios de los suyos – Bueno vamos a probar suerte… - dijo comenzando a acariciar la delicada humedad e entre mis piernas, comencé a gemir suavemente contra sus labios.
Ahora estoy segura de que habíamos estado separados los últimos días, pero nada me explica por qué. Mis manos siguen recorriendo su musculatura – Te lo quiero hacer ahora mismo – - Y yo quiero que lo hagas – gemí nuestros labios no se separan ni un segundo y nuestras lenguas luchan sin detenerse, creo que su erección va a romper su pantalón, todo es perfecto hasta que de pronto la puerta se abre y nosotros nos sobresaltamos – Ay chicos lo siento… ¿Chris? – "mierda" pensé al ver a Claire frente a nosotros - ¡Lo sabía! ¡Si! (Dijo feliz de vernos juntos) Sabía que estaban juntos, descuiden no diré nada a nadie… Solo venía a decirles que pueden tomar pastel… si quieren – ella inventó una excusa para su intervención (que fue una casualidad) y salió de la habitación, pero regreso – Me agradas mucho y me gusta que estén juntos, has logrado sacar a mi hermano de su modo zombi militar – dijo riendo – Por cierto Chris tu habitación aún está libre – señaló hacia arriba y se marchó – Ninguno de los dos habló durante el tiempo en que Claire estuvo ahí – Mierda – fue lo que logré articular cuando ella se fue, Chris se limpió la barbilla con las manos - ¿Quieres seguir o salimos? – dijo más despreocupado de lo que pensé, yo sonreí y tiré de su camisa hacia abajo, él se puso de rodillas ante mí y volvió a levantar mi vestido y sin esperar más se reunió con la humedad entre mis piernas – Quiero… conocer… tu habitación … - dije entre gemidos...
La puerta de mi recamara se abrió, sacándome súbitamente de mis recuerdos - ¿Conservarás tu lado de la cama? – pregunto Leon – Solo ven aquí – dije y él se recostó en la cama junto a mí, la luz se apagó y nos quedamos en la oscuridad solamente escuchando el sonido de nuestra respiración.
