Capítulo 48: El Hotel II

/ Tu perspectiva … /

Mi teléfono no ha parado de vibrar, alguien ha estado llamándome desde que salí de mi casa, pero ni siquiera he revisado quien es, hasta este momento no me importa si es Jake, Leon o Claire, solamente me he concentrado en Chris, después de casi dos años sin vernos necesitábamos estar solos los dos.

Puedo escuchar el agua de la ducha caer, mientras mi teléfono continua vibrando dentro de mi pantalón que está a tres metros lejos de mí, me abrazo a las sábanas, casi puedo saborear a Chris en ellas, las mariposas en mi estómago se vuelven locas mientras mi mente vuelve a revivir lo bien que luce el Capitán sobre mí, desnudo y bañado en sudor, me doy cuenta de que estoy feliz, ya no me siento vacía, no hay rastros de tristeza dentro de mí – Oh vamos, pueden dejarme descansar – digo a mi teléfono que sigue vibrando sin parar, tomé una camiseta de mi compañero de habitación y me la puse sin ropa interior, levanté el aparato del suelo solo para darme cuenta de que era Claire quien necesitaba comunicarse conmigo.

Me lanzo en la cama desordenada, intentando lucir normal y presiono el botón para contestar la video llamada, no sin antes tomarme el tiempo de asegurarme de que Chris continúe duchándose - Le diré que estoy bien y que la llamaré en otro momento – me dije a mí misma mientras la imagen aún no aparecía en la pantalla, de pronto los hermosos ojos azules de la pelirroja me recibieron llenos de preocupación – (nombre) ¿Estás bien? Dijiste que me llamarías de nuevo y ya ha pasado un día completo – - Lo siento Claire, algo surgió y tuve que salir de mi casa - - ¿Qué te ocurrió? (Sus ojos se llenan de temor, pero de pronto se da cuenta de mi entorno) Aguarda ¿Estás en un hotel? – yo me sonrojo – hmm yo… si, pero … - Claire me estudia y yo comienzo a ponerme nerviosa – (nombre) no estás ahí huyendo de alguien ¿O si? - - No yo… decidí tomarme unas vacaciones… - mientras intentaba desesperadamente evitar que mi amiga se diera cuenta de lo que ocurría, no me enteré de que el agua había dejado de correr dentro del cuarto de baño – Es bueno que tomes vacaciones, pero deberías tomarlas aquí conmigo, no quiero que estés allá sola… - ella no terminó de hablar cuando Chris salió del baño con una toalla cubriendo su cadera, ni siquiera tuve tiempo de decirle que guardara silencio – Oye linda ¿Tienes hambre? – él me interrogó desde la puerta, Claire se sobresaltó al escucharlo - ¿Acaso ese es…? – dijo haciendo una mueca para que yo girara mi teléfono y la dejara ver más allá, yo cerré mis ojos como diciendo "me descubriste" - ¿Es mi hermano? – la escuché decir – Hola Claire ¿Cómo estás? – Chris se acercó y saludó a su hermana – La historia se repite – pensé - ¿Chris que diablos…? – Claire parecía no creer lo que veía – Saqué a (nombre) de su aburrida rutina – dijo Chris me sujetó del hombro, besó mi cabeza y se levantó para ponerse su ropa - ¿Están ahí juntos? – abrí mis ojos y me encontré con mi amiga que está al otro lado del mundo - ¡Mierda, sí! (Gritó con alegría) Sabía que regresarían, esto es genial (ella estaba feliz) Te llamaré mañana y la próxima vez no me mantengas en suspenso, Te quiero - dijo Claire y cortó la llamada sin esperar a que yo respondiera, mi mirada viajó hasta mi compañero, que ya se había puesto sus pantalones.

Cubrí mi rostro con mis manos - ¿Qué pasa? – Chris me pregunta riendo – No es suficiente con que tu hermana nos descubra una vez - - Oye si te hace sentir mejor, la primera vez fue mucho más vergonzosa – no sé porqué me siento avergonzada, Claire estaba feliz de que esté con Chris y él parece cómodo, yo me cubro con las sábanas y Chris ríe y se recuesta sobre mí - ¿Recuerdas lo que pasó la después de que Claire nos sorprendiera en aquella habitación? – descubrí mi rostro - ¿Qué pasó? – pregunté – Lo hicimos ahí... Vaya pensé que era un recuerdo muy lindo, pero veo que solo lo fue para mí - - Sabes… hay varias cosas que parecen extrañas … - él se levantó para verme de frente (se mantuvo sobre mí) - ¿A qué te refieres? – mi mente se debatía entre preguntarle o no preguntarle por Jill – El pasado es un agujero demasiado confuso para mí en este momento – dije al fin, creo que mencionar a Valentine ahora tal vez haga que las cosas se pongan incómodas - ¿Qué te parece si creamos nuevos recuerdos a partir de ahora? Este no está nada mal, estás casi desnuda debajo de mí en un lugar donde nadie te escuchará gritar – dice alzando su ceja, yo mordí mi labio inferior – Lamento no estar contigo cuando más me necesitaste – dice y coloca su mano en mi vientre - … Pero te juro que a cambio de eso haré que Arias pague con su vida - - Yo también lo quiero muerto, pero lo dejaría vivir si supiera que al tratar de acabar con él estás poniendo tu propia vida en riesgo – él sonrió – No quiero que vuelvas a ser el hombre impulsivo y fuera de control… - - Eso jamás va a pasar – dijo y unió sus labios a los míos, besarlo siempre es mágico, tiene una forma de rozar lentamente mis labios, que me enloquece, el calor comienza a apoderarse de nosotros y el beso se vuelve más y más apasionado, su mano recorre la piel bajo mi camisa (que en realidad es suya) – Creo que me quiero quedar en este hotel para siempre – susurra y me parece curioso que hace un tiempo yo habría asesinado a quien fuera necesario para poder quedarme por siempre en aquel hospital con Piers. Él continúa besándome, rozando su entrepierna endurecida contra mi pelvis, pero de pronto su reloj produce un sonido agudo - ¿Tienes hambre? – me pregunta – Si y mucha (respondo) Aunque te podría comer a ti – él sonríe y me estrecha entre sus brazos - ¿Quieres cenar aquí o quieres bajar y cenar con los muchachos? - - Quiero conocer mejor a tus muchachos – respondo él se levanta y luego yo me dirijo al baño – No te vayas sin mí – le digo y luego entré.

El baño es hermoso, me hace sentir que voy ducharme en la montaña, pero con agua caliente. Me quito la camisa y examino la cicatriz en la piel de mi vientre y suspiro – Esa cicatriz no estará ahí para siempre - - ¡Chris! (Dije sobresaltada) me asustaste… Oye ya te había dicho que no me gusta que uses tu sigilo conmigo – él ríe – Lo siento – responde y entra a la habitación, yo me meto bajo el agua caliente – Me la pasé muy mal sabes… - digo disfrutando del agua caliente – Lo sé, jamás te perdí de vista, es solo que no quería ser inoportuno – sonreí y lo invite a unirse a mí – Tú siempre eres bienvenido – dije observándolo quitarse el pantalón, se reunió conmigo y acarició lentamente mi piel – No sabes como extrañé esto – dijo y puso sus labios contra los míos, me levantó del piso y yo coloqué mis piernas alrededor de su cadera, nos quedamos ahí solamente acariciándonos, hasta que el reloj de Chris volvió a alertarnos – Hora de la cena – dije contra sus labios – No me importa la cena yo quiero estar aquí contigo – respondió – Vamos ya habrá tiempo para esto después de la cena – dije y él me colocó en el piso.

Estoy casi lista para bajar, Chris se adelantó con su ropa de civil (no queremos alertar a nadie) para reunirse con sus soldados, camino hacia la puerta cuando veo el uniforme de Chris en una silla, me acerco a él, de pronto tengo un terrible dolor de cabeza, me pongo de rodillas esperando a que se detenga – "El área es segura… Capitán Dylan debemos movernos" – puedo escuchar mi propia voz, puedo ver a un hombre de pie frente a mí, su uniforme es muy parecido al de Chris, pero es de color café, puedo ver los músculos de sus brazos llenos de tatuajes y sus manos enguantadas sosteniendo una bazuca – "Mierda… Dylan ¡Debemos irnos ahora!" – grito y todo se vuelve oscuro, de pronto estoy de nuevo, sosteniendo mi cabeza con mis manos, el dolor se ha ido pero en su lugar estoy llena de preguntas, me senté en la cama mientras mis pensamientos se ajustan a la realidad, ahora recuerdo como empezó mi adicción a las drogas, no quería estoy pensamientos (o recuerdos) extraños dentro de mí - ¿Qué demonios fue eso? – me pregunto, pero no hay respuesta, tengo la esperanza de que Jill tenga las respuestas que estoy buscando (Y así fue) por ahora solamente me queda reunirme con los soldados de Chris y parecer normal en la cena.

Todos se sorprenden al verme - ¿Estás bien? – D.C. es el primero en preguntar, Demian se levanta y me deja el asiento junto a Chris, el Capitán coloca su mano en mi frente - ¿Qué pasó? - - Estoy bien, en serio – estoy un poco confundida, pero me siento bien, no dejaré que nada arruiné mi estancia aquí - Estás muy pálida – dice Nadia viéndome fijamente y yo empiezo a incomodarme por las miradas de todos, entonces Chris se aclara la garganta – Muchachos les agradezco, su apoyo y su excelente desempeño, estoy orgulloso de ustedes y les agradezco su confianza en mí … - - ¿Bromea Capitán? – Demian lo interrumpió – Casi me desmayo cuando escuché que sería asignado con el gran señor Redfield – y Chris sonrió feliz, sin darme cuenta sujetaba con fuerza las cuentas de mi collar, en este momento podía ver a Ellis interrumpiendo al Capitán y a Richard golpeándolo en la cabeza, Marco los mira como un padre reprendiendo a sus hijos, mientras Evans lanza su bebida desde su boca por un ataque de risa y justo cuando miró a mi lado (del lado opuesto al de Chris) lo veo, riendo suavemente y lanzando una servilleta hacia Evans, gira y me mira con sus hermosos ojos verdes, mi respiración se detiene, cuando él me mira y me dedica un guiño – Piers – pienso, es tan real casi puedo tocarlo, sé que no es real así que bajo la mirada de inmediato – …Quiero que descansen, estas semanas serán como unas vacaciones, pero recuerden jamás deben llamar la atención… - Chris continúa hablando, miro a mi alrededor y todo ha vuelto a la normalidad, pero D.C. me observa, yo le suplico con la mirada que no diga nada, él sonríe y desvía su mirada hacia su Capitán sin llamar la atención de nadie.

La cena termina y todos nos dirigimos a nuestras habitaciones, D.C. y Demian en la número 215, Nadia en la 216 y Chris y yo en la 217 – Se supone que deberías estar con Nadia – dice Chris sonriendo – Chris ¿Dónde está mi arma? – dije esperando a que él se negara a dármela - ¿La quieres? Está en mi equipaje, ahí – señaló hacia la esquina y comenzó a quitarse la camisa - ¿Solo así? ¿Sin preguntar para qué la quiero? – él me mira y luego sonríe – Linda, siempre quisiste esa arma más que a mí, sé que te gusta mantenerla cerca y eso no me molesta… - dice y yo sonrío – Eso es una mentira jamás la quise más que a ti, no tienes ni idea de lo que significas para mí – dije hurgando dentro del equipaje de Chris, él se recostó en la cama – Bueno tal vez después de que la encuentres puedas venir aquí y demostrarme lo mucho que me quieres – colocó su brazo como almohada – Aquí estás – dije al encontrarla finalmente, me siento más cómoda con mi arma, la puse en la mesa junto a mi lado de la cama y subo lentamente a la cama, con movimientos casi felinos, mientras Chris me observa con deseo, avanzo hasta estar sobre su cadera - ¿Has sido bueno Capitán? – pregunto - ¿Qué? – él sonríe creo que sabe que lo que sigue le va a gustar mucho - ¿Mereces castigo o recompensa? – vuelvo a preguntar y él se detiene unos segundos a pensar la respuesta correcta.

Caigo rendida en la cama, cubierta de sudor y con espasmos en todo mi cuerpo después de un orgasmo, los fluidos de Chris aún se derraman desde dentro de mí – Eso fue genial – digo intentando normalizar mi respiración – Wow, no sé cómo no rompimos la cama – dice mi compañero en tono divertido y se recuesta junto a mí – Chris, eres insaciable – aun estoy jadeando – Cuando se trata de ti, siempre quiero más – se gira hacia mí y muerde el hombro – Déjame descansar, este largo tiempo de descanso no me ha hecho bien, ya no soy tan resistente como antes – dije con pesar - Claro que si, es impresionante, eras casi una adolecente cuando lo hicimos por primera vez - - ¿Qué? - - Está bien ¿Cuántos años tenías? ¿19? No importa, aún te deseo como te deseé en el momento en que te vi por primera vez – ronronea besando mi cuello – Mierda, hace frio – digo y vuelvo a ponerme una de sus camisetas - ¿Me deseaste desde que me viste? – pregunté con una sonrisa en mis labios – Claro ¿Quién no lo haría? - - Bueno cuando te vi pensé que eras un imbécil pretencioso - - Pues parecías a gusto fingiendo ser débil debajo de mí… - - Oye yo no fingí… - - Si claro, eras toda una fiera y no tuve que esforzarme demasiado para dominarte, yo creo que te gusté también desde que me viste – me sonrojé y no sé porqué razón – Oye, intentaba ser aceptada en el ejército, no creí que maltratar a un niño bonito (con ironía) de algún alto rango me serviría para dar una buena impresión - - ¿Niño bonito? – yo reí y él me abrazó con fuerza – Nunca imaginaste que ahora, casi 16 años después, estarías aquí suplicando que te lo haga con más fuerza – dijo y me besó – Espera… ¿Qué? ¿Catorce años? – dije intentando no dejar de besarlo – Si es mucho tiempo… - no separó sus labios de los míos y volvió a situarse sobre mí – Basta de charla, te quiero encima de mí otra vez – me tomó de la cintura y me hizo girar hasta estar sobre él - ¿Alguien te dijo que no tienes tacto? - - Oye no me culpes por desearte – si descarto los seis meses que estuvo perdido en Edonia, me doy cuenta de que Chris no ha estado con nadie más que no fuéramos Jill o yo (o eso creía yo) – Estás duro otra vez – gemí mientras me rozaba en su entrepierna endurecida – Vamos, no me hagas esperar – dijo y yo lo coloqué en mi entrada, él cerró sus ojos en cuanto se sintió dentro de mí y se dispuso a disfrutar de mis movimientos.

Deben ser las 4:00 am cuando siento que alguien agita mi brazo para despertarme, al principio creo que puede ser Chris - ¿No tuviste suficiente? Déjame descansar – susurro, pero no se da por vencido y vuelve a agitar mi brazo, no puedo explicar la sensación de terror que sentí cuando me di cuanta que quien agita mi brazo lo hace desde el lado opuesto de la cama, Chris esta durmiendo a mi izquierda, puedo escuchar su respiración, pero quien agita mi brazo lo hace desde el lado derecho, por instinto tomo mi arma y se la pongo en la frente ¿Es su frente? No lo sé, todo está muy oscuro – Shhh tranquila, soy yo – susurra y mis manos comienzan a temblar sin control - ¿Tú? – es lo único que logro decir, mi cuerpo se siente muy pesado estoy a punto de desmayarme, pero su mano toma la mía, para retirar el arma de su rostro – Cálmate, me conoces y no vas a dañarme – dijo en un susurro como si no quisiera despertar a Chris - ¿Estoy soñando? – pregunté, Chris reaccionó al sonido de mi voz (se dio vuelta), pero seguía durmiendo, en ese momento recordé que estoy casi desnuda junto a Redfield – Yo no… él y yo… lo siento… - no podía decir nada, mi lengua no respondía y mi corazón estaba a punto de salir de mi pecho – Shhh, shhh, habla más bajo – dijo, mi cuerpo completo sufre de convulsiones, estoy temblando como si estuviese muriendo del frio – Ven quiero mostrarte algo… - dijo - ¿Eres real? – susurré y lo escuché reír – Ven conmigo por favor – dijo estrechando la mano con la que aún sostengo mi arma.

/ Perspectiva de Chris… /

Abro mis ojos lentamente y puedo ver a alguien de pie frente a mí, en realidad no sé si es una persona o no, todo está muy oscuro; Tardo unos segundos en descubrir si estoy soñando o es real, cierro mis ojos y mi mente me dice que estoy en peligro así que despierto rápidamente y salto de la cama, me sorprendo por mi descuido, normalmente estoy más alerta, los rayos de luz matutinos ya están empezando a aparecer e iluminan pobremente la habitación, paso de sorprenderme a aterrarme cuando me doy cuenta de que estoy solo, (nombre) no está, su ropa aún está en el piso, pero ella y su arma han desaparecido.

Después de revisar el baño y los armarios me doy cuenta de que la puerta está ligeramente abierta, como si alguien la dejó así a propósito para que yo supiera que (nombre) se había largado de la habitación. Me vestí lo más rápido que pude, afuera hace mucho frio, pero no me importa solo salgo desesperado a buscarla.

Me quedo de pie pensando a dónde pudo haber ido - ¡El patio! – corrí hasta ahí y lo recorrí lentamente, pero no habían señales de ella, observo los arbustos con forma de animales – (nombre) ¿Dónde mierda estás? – digo observando el león, mi corazón palpita con fuerza, pero me mantengo firme, tomo mi teléfono y marco un número y una voz adormecida responde en seguida - ¿si? ¿Capitán ocurre algo? - - ¡Nadia! Necesito tu ayuda, pero necesito nivel de sigilo total - - Por supuesto Capitán ¿Cuál es la situación? – dice rápidamente – Es (nombre) no puedo encontrarla, necesito que la busques dentro del hotel de inmediato - - Si Señor – respondió y yo continúo recorriendo el lugar, con cada minuto que pasa mi ansiedad crece y me enfrento al peor de los miedos que he tenido desde que Jake me pidió ayuda en Corea, (nombre) no sabe que me retiré por casi tres años buscando a Arias porque no podía dormir, no podía comer, ni siquiera podía descansar sin que la idea de que Glenn Arias volvería por ella, pasara por mi mente y ahora temo que esté demasiado lejos como para alcanzarla.

Intento despejar mi mente y sigo caminando, ya me he alejado mucho del hotel, cuando llego a mi primera pista, hay un área de césped donde es obvio que alguien estuvo sentado - ¿Podría ser? – me pregunto y en ese momento mi teléfono comienza a sonar - ¿Nadia encontraste algo? - - Capitán … (respira con dificultad) no lo va a creer, pero … - - Nadia ¿Estás bien?- - Capitán por favor, no me envíe a psiquiatría… Volví a mi habitación por mi abrigo y escuché como si alguien estuviera moviendo algunos muebles en su habitación… Perdone si entré sin su permiso, pero creí que podía ser ella y… - - ¿Qué ocurrió? – Nadia demoró unos segundos en contestar – No había nada Capitán… nada, todo estaba bien… - agradecí que antes de salir coloqué toda la ropa en su lugar, porque sino Nadia habría encontrado "la escena de un crimen" aunque en realidad solo fue sexo desenfrenado - ¿Qué? - - No había nadie, ningún mueble había sido movido de su lugar, por Dios, Capitán sentí tanto miedo… seguiré buscándola en el hotel - - Cálmate soldado… y te agradezco que me ayudes - - Claro que si Capitán, cambio y fuera – dijo y cortó la llamada, estoy seguro que con todo lo que he visto hasta ahora ya casi nada me sorprende, pero sinceramente no creo en historias de fantasmas.

Camino unos pasos más y escucho claramente el sonido de la hierva moviéndose – Mierda por qué no traje mi arma – pienso mientras me acerco a la cima de la colina y justo cuando llego al final la veo, ahí está (nombre) junto al único árbol, de espaldas a mí, usando solamente una de mis camisetas y descalza - ¿(nombre)? – pregunto con cautela, pero ella no responde, me acerco lentamente, esta chica puede ser muy violenta si se ve sorprendida o amenazada – (nombre) ¿Me escuchas? Soy Chris – le digo en voz baja y ella gira la cabeza hasta verme, está muy pálida y está temblando, temo que pueda estar sufriendo de hipotermia, ella me mira con sus hermosos ojos llenos de lágrimas, parece que ha estado llorando por horas – Hermosa ¿Estás bien? – extiende su mano izquierda y yo la tomo en seguida, está muy fría, me quito mi abrigo y la obligo a ponérselo - Debemos ir adentro… - le digo – Chris… yo lo vi… - dice aún llorando, pero con una sonrisa en sus labios - ¿Qué? ¿A quién? – digo intentando hacer que se mueva – Piers… está vivo, estuvo aquí conmigo, Piers estuvo aquí – dice y yo siento un extraño escalofrío recorrer mi cuerpo entero, dos historias de fantasmas en un día, no puede ser bueno - ¿Qué? – - Yo lo vi… él estuvo aquí – ella repite, intentando hacer que yo le crea - Está bien linda, pero debemos ir adentro, estás sangrando – digo al ver sus piernas – Está bien, hace mucho frio – dijo y giró hacia mí, sin dejar de volver a ver hacia atrás como si esperara verlo regresar y yo me pregunto qué demonios pasó.

Nunca imaginé la sorpresa GIGANTESCA que me esperaba cuando me dejó ver su mano derecha, la mano que sostiene su arma – Déjame guardarla – dije hablando de su arma y ella me la entregó, mis ojos se abrieron y mi mandíbula cayó al piso – (Nombre) … ¿De dónde sacaste esta arma?... – ella apoyó su frente en mi pecho y me abrazó - ¿De qué hablas? Es mi arma – dijo sin dejar de abrazarme – Linda… ¿Dónde está tu Desert? - - ¿Qué? Ya te dije que esa es mi arma – yo la miraba y la miraba y no podía creer lo que veía, en qué momento de la madrugada ella salió sin que yo me diera cuenta, cómo llegó hasta aquí descalza y no se congeló si ni siquiera está usando ropa interior y la peor parte cómo carajos (nombre) tiene una Samurai Edge con un silenciador, en lugar de su Desert Eagle .50 – ¿Podemos ir adentro? – me suplica, me obligo a mí mismo a salir de mi shock y la cargo para llevarla adentro, en el camino suplico que ninguno de los huéspedes esté por ahí, ya que ver un hombre cargando a una chica semidesnuda y con las piernas ensangrentadas podría llamar su atención.

La recuesto en la cama y la abrigo bien, está dormida (eso creo) ya le he informado a Nadia que la encontré, entonces me siento a la orilla de la cama y examino el arma plateada con detalles de color café, es increíble, no hay una explicación lógica para lo que ha ocurrido – Tomo mi teléfono y llamó a mi soldado - ¿Capitán? – responde sin mucha emoción – Demian, despierta a D.C. tengo una tarea para ustedes… los veo el patio trasero en media hora – corté la comunicación, la Desert debe estar por ahí y no puedo permitir que alguien la encuentre y nos meta en apuros, me levanto, pero antes de que pueda moverme (nombre) extiende su mano - ¿La quieres? – le pregunto y ella sonríe sin abrir sus ojos, lo pienso durante unos segundos y luego decido dejar el arma con ella, pero antes retiro el cargador, (nombre) está dormida porque no se dio cuenta, se la entrego y, como si fuera una niña que recibe su oso de peluche, la toma y se abraza a ella como si fuera un tesoro, siento una punzada de celos al verla aferrase al arma de Wesker como si fuera su posesión más preciada.

Nos reunimos como si fuéramos un grupo de amigos que se preparan para jugar – Bien, he escondido un arma y puede estar en cualquier parte desde el jardín hasta esas colinas o incluso la carretea – señalo hacia abajo, Nadia me mira con dudas pero no dice nada - ¿Qué clase de arma? – pregunta D.C. – Es una Deset plateada – respondo y Demian se emociona – El que la encuentra se la queda ¿Si Capitán? – parece muy animado por quedarse el arma de (nombre) pero sé que ella me matará si regalo su arma más amada ¿O lo era? … Los muchachos parten y yo regreso a la colina donde la encontré a ella esta mañana - ¿Qué mierda pasó aquí? – digo observando el paisaje …