Capítulo 54: Un tropiezo

/ Tu perspectiva … /

Hace unos años pasamos momentos muy buenos Leon y yo, eso es algo que nadie nos podrá quitar y jamás podré olvidarlo, llegué a pensar que él era el hombre indicado para mí, pero las cosas buenas jamás duran lo suficiente en mi vida, nuestra relación ha sido intermitente desde el desastre del 2013, lo he visto como un aliado y como un enemigo y esta noche estoy dispuesta a olvidar todo eso, tal vez sea mala idea, pero quien puede negarse a esos ojos azules y ese rostro prefecto y más aún cuando sus ojos te ven con deseo y sus manos te tocan con lujuria.

Me recosté junto a él y no dudó en acariciarme lentamente, sabe que puede doblegarme en segundos y así fue cuando puso sus labios contra los míos no pude negarme y peor aun no solo, no pude negarme sino que yo deseaba sentirlo dentro de mí, es la misma situación que con Wesker lo quise mucho (a quien quiero engañar aún los quiero a ambos), no podía negarme a estar con él una vez más. No lo soporto más, el deseo es muy fuerte así que me coloco encima de él y comienzo a quitar mi camisa lentamente frente a él mientras estimulo su entrepierna con mis movimientos – No sabes cuanto me gusta verte encima de mí … - dice con mucha lujuria y entonces mi mente viaja a una semana atrás cuando volvíamos del bar hacia el hotel en un taxi:

(Pasado) Bajamos del taxi y corrimos al hotel, Chris y yo porque estábamos ansiosos por tener sexo y los muchachos porque ya no querían cargar a Nadia, Chris acaricia mi trasero sin que los muchachos se den cuanta, están demasiado ebrios… Por fin llegamos a nuestro piso y nos dirigimos a nuestras habitaciones, abrí la puerta de la nuestra y repentinamente Chris me cargó sobre sus brazos, entramos y me arrojó a la cama, yo me deshice con desesperación de cada prenda de ropa que me separa de la desnudez, él me observa y sonríe, separo mis piernas y él respira profundo – Esa es mi chica – dice y yo comienzo a rozar mi humedad con la punta de mis dedos – Se siente bien, pero sería mejor si fuera tu lengua – gemí y él se quitó la camisa rápidamente y se puso de rodillas frente a mí, observó unos segundos más cómo me estimulaba sola y luego asumió el control de la situación.

Formé un arco con mi espalda cuando sentí el calor de la lengua de Chris en mi intimidad, sus movimientos fueron lentos y excitantes al inicio, pero luego le supliqué que aumentara la velocidad y comencé a gemir cuando sentí sus dedos hábiles dentro de mí, se mueven hacia adentro y hacia afuera acompañados por su lengua, es el final perfecto para un día casi perfecto (casi porque me perdí y no sé cómo). Me sujeto de su cabello corto y oscuro, sé que no tardaré mucho más en liberarme, pero lo dejo seguir, después de todo quien querría que esas manos hábiles dejaran de estimularla cuando se siente tan bien, quiero que esto dure mucho tiempo así que lo obligo a llegar hasta mis labios y me besa con energía, mientras siento mi propio sabor en sus labios, después de unos minutos él se quitó el pantalón y volvió a situarse sobre mí – Aguarda ahora es mi turno – dije y giré hasta estar sobre él, lo introduje dentro de mí lentamente observando su cara de satisfacción y comencé a moverme con fuerza y rapidez, en este momento ya nada importaba solo la increíble sensación de un orgasmo que se aproxima desde dentro de mí, sus manos empujan mi trasero para marcar su ritmo en mis movimientos mientras yo estimulo mis propios pechos frente a su atenta mirada, la luz de la habitación está encendida así que puedo ver cada uno de sus gesto y él puede ver los míos y en efecto la luz permanece encendida por ese motivo - Estoy a punto de terminar… - grite y en cuestión de unos minutos mis fluidos salieron de mi cuerpo acompañados de mis gritos de placer.

Me costó mucho trabajo recuperar el aliento, Chris se levanta hasta estar sentado frente a mí – Eres perfecta ¿Lo sabías? – dice y vuelve a besar mis labios, luego me hace girar hasta colocarme como un perrito sobre la cama – Relájate y confía en mí… - dice comienza a frotarse contra mi trasero, comienzo a ponerme nerviosa porque sé en qué dirección vamos, él humedece su dedo medio en mi boca y luego lo introduce lentamente mi otra entrada, mi cuerpo se tensa, pero sorprendentemente se siente mejor de lo que imaginé, hace eso durante unos minutos hasta que considera que estoy lista - ¿Puedo hacerlo? – me pregunta… sé que no le permití a Piers penetrarme por atrás en Edonia, pero en ese momento no sabía todo lo que Simons me había hecho y sin dudas ahora si estoy lista para permitirle al hombre que quiero hacérmelo porque ya no tengo más que perder y así lo hizo se introdujo lentamente en mí con un gruñido de placer.

Como lo imaginé no sentí dolor, solo placer, Chris parecía nervioso al inicio como si temiera lastimarme, pero poco a poco su temor desapareció y fue sustituido por puro placer, con cada embestida gruñe como si estuviera acercándose lenta y deliciosamente al orgasmo, de vez en cuando golpea con la palma de su mano mi trasero o se acerca para besar mis labios, porque a pesar de estar muy excitado jamás se olvida de asegurarse que ambos estemos disfrutando de la situación. Jake es el hombre más lujurioso que he conocido; Sin embargo Chris, en ocasiones se deja llevar por su instinto y termina siendo, al igual que Jake, salvaje durante el sexo. Por fin él termina derramando su esencia dentro de mí y se retira lentamente, yo intento recuperar el aliento y él me abraza con fuerza – Nunca voy a tener suficiente de ti… No sabes cuánto me gusta verte encima de mí … - dice en un gemido y yo me siento aún más complacida.

(Presente) Las palabras que Leon utilizó son exactamente las mismas que Chris usó en el hotel en Colorado - ¿Qué? – pregunto, no puedo creer que esas palabras trajeran ese recuerdo a mi mente en este momento - No puedo hacerlo - pensé, Chris está en mi mente ahora y de pronto siento que está muy mal que yo esté aquí con Leon y él esté allá arriesgando su vida - ¿Qué ocurrió? – me pregunta Leon, estoy molesta conmigo porque no tuve problemas para estar con él en Rusia cuando acababa de terminar mi relación con Piers y no tuve problemas para estar con Chris en el 2010 cuando obviamente tenía una relación con Leon, aunque Chris me había roto el corazón no dudé en volver a hacerlo con él aún sabiendo que vería a Leon al finalizar la misión y ahora no puedo siquiera ver a Leon a los ojos porque temo ver los ojos de Chris - Necesito salir de aquí - pienso así que traigo el tema más incomodo que mi mente pudo imaginar – Ya sé cómo me encontró Wesker y también sé quién me llevó con Simons… - noté rápidamente cómo la postura de Leon se vuelve rígida - … Pero eso tú ya lo sabías ¿No es así? – solo intento aclarar mis sospechas y él se levanta dándome la espalda – (nombre) yo… - él titubea, me levanté rápidamente, en el fondo aún deseaba que él me dijera que no era cierto, que él no lo sabía, pero no fue así – Vamos Leon solo responde la maldita pregunta – siento como la ira aumenta a pasos gigantes dentro de mí - … Si lo sabía, pero escucha yo no… - intentó explicarme, pero yo no quería escuchar, así que me levanté, fui hacia la ventana y recogí mis cosas.

Leon se levantó rápidamente y me sujetó de los brazos – Debes escucharme - - ¿Por qué? ¿Por qué DEBO hacerlo? – pregunté cada vez más furiosa – Yo no lo supe hasta hace poco… - - Dime que fue después de mi incidente con Arias (sentí que estaba suplicándole) y no te atrevas a mentir porque lo sabré… - él respiró profundo como si supiera que no será nada bueno lo que vendrá después de su respuesta – Fue en ese momento, fue entonces cuando me enteré – sentí el fuego arder dentro de mí y Leon cambio sus palabras - Está bien fue antes… Pero (nombre) lo hice por ti, sabía que te haría mucho daño enterarte de algo así… - - No lo hiciste por mí… - dije y en un movimiento rápido lo tomé del cuello, Dios sabe que yo adoro a este hombre, pero en este momento no pienso en nada más que en matarlo, puedo ver la desesperación en sus ojos, golpea mis brazos, sé que no quiere hacerme daño, pero sin notarlo no le estoy dejando más opciones... Ahora recuerdo que Jake siempre me decía – "Eres fuerte, rápida y ágil, pero te falta equilibrio, no te dejes llevar…" – no entendía lo sabio que es Jake cuando se trata de combate cuerpo a cuerpo, pero estoy a punto de averiguar a qué se refería…

/ Perspectiva de Leon… /

Poco a poco siento como el oxigeno abandona a mi cerebro, en verdad no quiero dañarla, pero debo hacer algo antes de que me mate, nunca creí que fuera capaz de hacerme esto, pero ahora puedo ver en sus ojos de color rojo que no se detendrá hasta matarme.

Le lanzo un golpe en el abdomen, para debilitarla, pero es inútil, lo intento una vez más con un poco más de fuerza y más cerca de su estómago, pero ella no se mueve en lo absoluto, mi fuerza me está abandonando, debo hacer algo pronto, tomo ventaja de mi rapidez y agilidad y con un movimiento rápido logro alcanzar su cadera con mi pierna, la pateo lo más fuerte que puedo, porque algo en mi interior me dice que es mi única salida, nunca quise hacerle daño y si la patee justo en ese lugar fue para desequilibrarla o aturdirla, juro que no noté lo cerca que estábamos de la ventana, ni imaginé que mi golpe sería mucho más efectivo de lo que pensé.

Todo ocurrió tan rápido, en un segundo estoy luchando por mi vida y al siguiente caigo al piso, levanto la vista justo a tiempo para verla tambalearse justo en el borde de la ventana, entre un ataque de tos y un mareo demasiado molesto me levanto rápidamente y le extiendo mi mano, pero es muy tarde, con un grito leve ella rompe el cristal y cae desde mi apartamento hasta la calle, son siete pisos de caída libre – ¡(NOMBRE)! – grité con desesperación viéndola caer sin poder hacer nada, intenté ignorar lo desorientado que estoy y corrí hasta el ascensor - ¡Mierda, date prisa! – grité y corrí hacia las escaleras, bajé lo más rápido que pude, mi visión aún es doble, pero me esfuerzo por llegar rápido.

Es de noche y para mi suerte nadie vio lo que ocurrió (creo) aunque por el momento no me importa, esto puede ser muy grave para mí, si ella muere nunca me lo perdonaría y al mismo tiempo podría ir a la cárcel por asesinar a la mujer que quiero, salí hacia la calle y lo primero que encontré fueron todos los trozos del cristal de mi ventana y un lago espantoso de sangre, por instinto veo en dirección opuesta donde estaba su auto y solamente hay un espacio vacío – (nombre) no está tampoco el auto – digo en voz baja y me acerco a la sangre en el piso – (nombre) lo siento… Yo no quería lastimarte… - digo y me sorprendo al ver como su sangre se evapora entre llamas hasta quedar reducida a nada, me quedo ahí en la mitad de la calle preguntándome qué paso.

/ Tu perspectiva … /

Todo se mueve a mi alrededor, puedo escuchar un zumbido que me está volviendo loca, no siento mi cuerpo es como si estuviese en una de esas pesadillas en las que no puedes moverte, mi corazón late con fuerza, estoy aterrada y no puedo recordar nada, lentamente recupero la movilidad en mi cuerpo – Dios ¿Qué mierda me pasó? – susurro porque aún no puedo hablar bien, comienzo a sentir como si mi sangre fuera fuego y me estuviera quemando por dentro, siento muchos deseos de vomitar, intento contenerme para no ensuciar el auto, pero no lo logro y giro mi rostro hacia un lado y comienzo a vomitar, me paralizo al ver la cantidad de sangre que estoy vomitando, por fin termino y siento como las manos de alguien colocan mi cabeza de nuevo en la posición correcta, yo me esfuerzo en averiguar de quien se trata, pero es inútil no puedo girar el cuello, es como si mi cuerpo se hubiese roto en muchas partes.

Después de varios minutos, estoy totalmente lúcida, levanto mi cabeza para darme cuenta de que mis piernas están rotas en varios pedazos – ¡Por Dios! Cómo puedo seguir con vida – digo y hasta ese momento soy consciente del suero que está conectado a mi brazo derecho – Estoy en el auto de Piers, pero cómo… - veo en todas direcciones y me doy cuenta de que he recuperado la movilidad normal en mi cuello, de pronto la puerta del copiloto se abre y mi salvador entra en el auto – Sobreviviste… Eso es bueno, pero es decepcionante – dice con su voz elegante y malévola - ¿Wesker? ¿Qué demonios? – me sorprendo - ¿Acaso nadie te enseñó a caer de pie? Eres una estúpida, dejaste que tu cuerpo se hiciera mierda, estás sanando lentamente y eso también es decepcionante… - dice y yo no lo puedo creer, cuántas veces imaginé verlo de nuevo y solo podía sentir miedo, pero ahora siento mucha alegría.

Él se quita sus gafas y me observa con desdén – Es increíble que después de tantos años aún no sepas controlarlo, pero siempre lo supe, eres una inútil… - - ¿Cómo es posible? ¿Estoy soñando? - - Deja de hablar estupideces y concéntrate, no entiendo como has sobrevivido hasta ahora… - - ¿Concentrarme cómo? ¿Para qué? – él respiró profundamente como si deseara ahorcarme, pero se está conteniendo – Cierra la puta boca y haz lo que te digo – yo decidí que mientras más pronto hiciera lo que él decía, más pronto tendría mis respuestas. Respiré profundamente, esta es la sensación más extraña que he tenido hasta ahora, estar partida en pedazos y aún con vida y luego al tranquilizarme note como mi cuerpo ardía como el fuego (pero sin quemar realmente) y cuando se terminó había vuelto a la normalidad, Albert sonrió frente a mí – Dime ¿Qué es lo que quieres? – pregunte mientras intentaba salir a tropezones del auto, salí por la puerta del conductor (el auto solo tiene dos puertas) y él salió por la del copiloto y se quedó del otro lado del auto - ¿Qué quiero? – yo temí que se fuera así que crucé hacia su lado y él me observó sin mayor emoción.

Me acerqué lentamente a él - ¿Cómo me encontraste? ¿Por qué me ayudaste? ¿Por qué jamás volviste por mí? – él parece cada vez más molesto, pero no me importa – Es fácil seguir la estupidez de Redfield y el ego de Leon y entre ellos siempre estás tú – dijo con una mueca de… ¿Odio? - ¿Me haz estado vigilando? – no pude evitar sonreír y sin darme cuenta estoy justo frente a él – A ti no, al virus que llevas dentro - - Albert ¿Aún me quieres? – pregunté sin pensarlo y él sonrió - ¿Aún? ¿De qué hablas? ¿Amor? Eso no ha existido jamás en mí y menos por ti – dijo y aunque me duelen sus palabras me niego a creerlas – Te conozco Albert y sé que mientes… - dije pegando mi cuerpo al suyo, no puedo creer que puedo sentir su calor y su cuerpo delgado y firme, con un movimiento rápido me sujeta del cuello y me golpea contra el auto con fuerza, es tan rápido que no me di cuenta de que estamos sobre el capó – Veo que aún no aprendes nada – dice ejerciendo presión en mi cuello – Te mataría pero necesito estudiarte… Pero sabes puedo hacer que sufras eso sería divertido ¿A quién quieres que mate primero? ¿Chris o Leon? – dice con satisfacción en su rostro – No puedes matar a Chris ya lo intentaste en África ¿No es así? – digo y sus ojos se vuelven rojos, levanta su mano como si fuera a golpearme, pero justo antes de tocar mi rostro se detiene y para mi sorpresa retira su mano de mi cuello.

Es increíble, puedo ver la duda en su rostro, antes de que se aleje abro mis piernas y lo rodeo con ellas – No vas a hacerme daño y lo sabes ¿No es así? – él no me mira a los ojos, me siento para estar más cerca de su rostro (aunque es imposible, sus 1.90 de estatura no me permitirán jamás estar a su altura) coloco mis manos en su pecho - ¿Por qué haces esto? Siempre vienes a mí fingiendo querer hacerme daño - - ¿Fingiendo? No te equivoques, la única razón por la que aun no te mato es… - puse mi mano contra sus labios para hacerlo callar – No haz cambiado nada desde la última vez que nos vimos, pero sabes... me gustaban más tus ojos azules – dije y él sonrió – Siempre dices eso – respondió - ¿Siempre? ¿ De qué hablas? – con rudeza volvió a recostarme sobre el capó – Oye con cuidado, no quiero abollar el auto – me quejé y él se acercó a mí quedando totalmente encima de mí, luego recorrió mi rostro con sus dedos ¿Acaso es una caricia? No lo sé, pero eso parece, su mano desciende lentamente hasta llegar a mi pecho – Aguarda… - dije y retiré el guante que trae puesto, quería sentir su piel y parece que él también porque luego de eso metió su mano bajo mi camisa, cerré los ojos cuando sentí su piel tibia contra mi pezón, con mis manos recorrí su cuerpo hasta llegar a su entrepierna, él gruñó cuando comencé a estimularlo, cada vez está más excitado puedo sentirlo así que sonreí y continué – Tú no puedes resistirte a mí – él parecía sorprendido por mis palabras, pero no dijo nada solo puso sus labios contra los míos, no puedo describir la sensación placentera que me provocó el solo hecho de volver a probar su escancia, es como si fuera un sueño, un sueño del que no quiero despertar.

Escucho un sonido, estridente y enloquecedor, estoy desorientada, no puedo recordar nada, lo único que puedo sentir es un terrible dolor en todo mi cuerpo especialmente en mi espalda, mi cadera y mi… lentamente logro abrir mis ojos y me doy cuneta que el sonido estridente es la bocina de mi Boss 429 (el auto) mi cara está pegada al volante y hace que la bocina suene sin parar – Pero qué… - digo mientras me levanto, el sonido se detiene, pero el dolor permanece - ¿Qué pasó? – logro ver mi ropa sucia y rasgada, pero aún no puedo recordar que pasó, intento levantarme pero no puedo, las lágrimas comienzan a salir de mis ojos por el terrible dolor que estoy experimentando, puse mi mano contra mi entrepierna – Mierda… me duele mucho – estoy sangrando, pero no me parece raro porque la mayor parte de mi cuerpo también está sangrando, de pronto noto algo extraño hay una inyección en mi muslo derecho – ¿Qué es esto? – digo y la retiro de mí, casi al instante mi cuerpo comenzó a regenerarse, mi piel se vuelve roja y arde en llamas que no queman, hasta que por fin estoy completamente sana - ¡Dios! - respiro con dificultad, el dolor se ha ido y he dejado de sangrar, ahora que estoy curada me queda un problema más, estoy perdida y deshidratada - ¿Dónde diablos estoy? – salgo del auto y comienzo a caminar, estoy en una colina árida, puedo ver una ciudad a la distancia así que regreso a mi auto, enciendo el motor y comienzo a bajar de la colina. Un tiempo después he logrado llegar a la ciudad y ahora estoy segura de dónde estoy, es la última ciudad antes de llegar a la base de la BSAA, es extraño porque fue cerca de aquí donde Ada me secuestró para llevarme con Simons.

Entré a un establecimiento – Necesito líquidos - corro al refrigerador y tomo una botella con agua y comienzo a beberla, la acabe en cuestión de segundos, pero no es suficiente así que tomo una segunda botella - Oye debes pagarlas antes de beberlas – la encargada de la tienda se acerca y se sorprende al ver mi estado, mi ropa está rasgada y cubierta de sangre - ¿Quieres que llame a la policía? – dice y comienza a caminar hacia el teléfono – No, no, aguarda – corrí y la golpee en la nuca dejándola inconsciente en un instante – Lo siento, lo siento – dije y corrí de nuevo a mi auto – el camino de aquí a mi casa es extremadamente largo y aunque mi auto es veloz temo que tardaré mucho tiempo en llegar.

Estoy nerviosa porque no sé cuanto tiempo ha pasado y realmente odiaría haberme perdido la reunión con Jill, mi teléfono comienza a sonar en la guantera del auto así que me detengo y lo tomo – Leon – su nombre aparece en la pantalla, el recuerdo vuelve a mi mente inmediatamente, intenté asesinarlo y caí desde su ventana… Que locura, presioné el botón y su voz salió inmediatamente – ¡(nombre)! Por favor contesta… necesito saber que estás bien, (nombre) por favor – está muy ebrio, yo no sé si quiero hablar con él así que corto la llamada sin decir una sola palabra – Leon sabía que Ada causó todos mis problemas y no fue capaz de decirme nada… - siento ira de nuevo así que vuelvo a conducir.

Por fin estoy en mi casa, me he duchado y me siento mucho mejor, pero aún me pregunto cómo conduje hasta allá en ese estado y quién puso esa inyección en mi cuerpo – Esto es una mierda, justo cuando estoy a punto de obtener las respuestas … ahora tengo aún más dudas- la buena noticia es que solo estuve perdida por un día lo que significa que aún tengo tiempo para ir hasta el otro lado del país a ver a Jill. Me recuesto en mi cama y reviso por milésima vez mi teléfono esperando ver un mensaje de Chris, pero es inútil, lo último que supe de él es que estaba en Louisiana y eso fue todo, en este momento sería perfecto uno de sus abrazos y ver sus ojos frente a mí, pero me conformaría con saber que está vivo, sé que no debo hacerlo, pero no lo soporto más así que decido enviarle un mensaje – Chris necesito saber que estás bien, solo dime si sigues con vida por favor… Te extraño – escribo y presiono enviar, suspiro y me levanto, debo empacar.

Tengo la sensación de que he olvidado importante así que hago un inventario mental, mi ropa, mi teléfono, mis pertenencias preciadas (nunca salgo de casa sin mi collar de cuentas y una fotografía de mi abuela y otra de Piers, siempre los llevo conmigo) siento un terrible vacío al no tener mi Desert, cada día intento recordar que ocurrió el día que la perdí y es inútil. Mi teléfono vuelve a sonar sacándome de mi pensamiento – Es Leon, otra vez - pienso y contesto la llamada – (nombre) escúchame por favor, no cortes la llamada… - - Leon estás muy ebrio deberías… - por fin le permito escuchar mi voz - Preciosa estoy feliz de que estés bien me tenías preocupado – dice tropezando con su propia lengua – Te busqué por todas partes… Debes saber que no fue mi intención lanzarte por la ventana, nena de verdad lo siento - - Escucha Leon, yo siento haberte lastimado y descuida no me lanzaste por la ventana, yo me resbalé, dúchate y come algo, no es bueno que estés ebrio - - Por favor ven aquí necesito verte o déjame ir a donde estás - - Escucha no puedes conducir con lo ebrio que estás y yo debo irme, no debes sentirte culpable… Adiós Leon - - No, espera (nombre) … - corté la llamada y salí de mi casa, el taxi estaba esperándome para llevarme al aeropuerto a mi tan ansiada reunión con Jill.