Capítulo 59: Mi historia IV
/ Tu Perspectiva … /
Está anocheciendo y Jill no quiso regresar a la base donde está siendo tratada, así que buscamos un hotel para pasar la noche – Te agradezco que estés aquí conmigo – dice sonriendo y yo me lanzo a mi cama, estoy agotada, pero estar aquí me ha hecho querer ir a Francia a ver a Claire - Creo que el chico de la recepción pensó que éramos una pareja lésbica o algo así – Jill continúa hablando, está de buen humor, creo que ha estado encerrada demasiado tiempo – …Creo que no quiero dormir, sé que estás cansada, pero es lo más divertido que he hecho en mucho tiempo… Ellos no me permitían salir y casi no podía hablar con nadie, le escribí a Barry para que te buscara y no sé cómo pero te encontró, Chris y Barry Burton son las personas más cercanas a mí… - Jill comienza a quitarse la ropa frente a mí - …Han sido un apoyo importante durante mi recuperación… ¿Conoces a Barry? - - Si, he oído muchas cosas sobre él y conozco a su hija - - ¿Moira? - - Si - - ¿Cómo es que la conoces? - - Claire… - - Oh si, trabajan juntas, ¿Cierto?… - Jill se quita la camisa y se queda en silencio, siento mucha pena por ella cuando me deja ver las marcas en su pecho – Jill yo… - - Sabes aún tengo pesadillas… siempre fui muy fuerte, pero él encontró la forma de doblegarme… Sé que tú lo amabas, pero yo no puedo dejar de odiarlo… - - Yo no lo amaba… - - Si lo amabas y estoy casi segura de que él también te amaba – dice y se sienta frente a mí en mi cama – Jill no sé que fue lo que viste, pero estoy segura de que él no era capaz de amar a nadie… - - Yo tampoco lo creía, pero sorprendentemente él te amó, te amó tanto que se deshizo de ti cuando se enteró que eras su única debilidad, pero antes de dejarte ir se aseguró de que estuvieras a salvo y de que no sufrieras por él o por mí - - El parásito y mi memoria… pero ¿Cómo? – digo mientras entiendo que no puedo recordar nada porque Wesker se aseguró de eliminarse a sí mismo de mi memoria y entonces todo comienza a encajar…
(Pasado) Mis amigos y compañeros de unidad se habían marchado a su misión a la Antártida, yo acababa de ser suspendida para asegurar que mi salud no se debilitara, tanto física como mentalmente, acababa de pasar por una misión terrible mientras creía llevar dentro de mí al hijo de Wesker y luego me enteré que en realidad nunca podría ser madre porque mi cuerpo no me lo permitiría jamás.
Regresé a mi casa furiosa porque no quería quedarme aquí, sabia que estaba lista para volver a la acción y no me lo permitieron, la peor parte es que no pude decírselo a Chris (mi situación de salud) y estoy segura de que cuando regrese tendrá muchas preguntas.
Pensaba en él mientras conducía de regreso, sabía que iba a extrañarlo, pues la misión era larga y tardaría mucho tiempo en regresar, al llegar a mi casa noté rápidamente que mi buzón escondía algo dentro – TRICEL "AW" 220-555 África – era una tarjeta con eso escrito – AW… debe ser Albert Wesker… - pensé, entré a mi casa y pasé las siguientes horas debatiendo conmigo misma si debía arriesgarme o no – Los idiotas de la BSAA dijeron que no podía ir con Chris a la misión pero no dijeron que no podría salir del país – dije y me dispuse a preparar todo para irme, pero algo me detuvo -Chris… ¿En serio puedo hacerle esto a él? … Al demonio con él, ni siquiera estuviera conmigo si Jill no estuviera muerta – me dije a mí misma; No lo pensé bien, fue un acto impulsivo, ni siquiera sabía si era realmente de él (Wesker) o si él me querría cerca, después de todo él mismo me había abandonado unas semanas atrás, pero supuse que no volvió después de diez años solamente porque, por casualidad se encontró con mi casa, así que tome mis cosas y compré un pasaje hacia China.
Por la noche salí de mi casa con muy poco equipaje, no quería que alguien me viera y pensara que no iba a regresar, aborde el avión rumbo a mi falso destino, este hizo una escala en Italia y de ahí cambie de rumbo para que en la BSAA no supieran mi destino real, después de todo me largaba del país para estar con el hombre al que amaba aunque fuera un asesino buscado por mi organización, ¿Lo amaba? ¿Cómo podía amarlo? Supongo que era amor, amor estúpido de la niña insensata que aún estaba dentro de mí, ya que iba en la búsqueda del principal enemigo de la BSAA y no tenía la menor intención de entregarlo.
Investigué dónde se encontraba la sede de TRICEL y fui directamente ahí al bajar del avión, llegué en taxi, el lugar no parecía muy amistoso el ambiente y las personas parecían extrañas, pero me concentré en mi destino y no me di cuenta que no sabía que estaba buscando hasta que estuve frente al recepcionista en TRICEL - ¿Estás buscando a alguien específicamente o…? – no sabía si debía preguntar por Albert, me sentía como una niña que ha perdido a sus seres queridos en un parque de diversiones - Yo… (recordé la tarjeta que estaba en mi buzón y se la mostré al hombre frente a mí) tengo esto… - el hombre la vio y de inmediato llamó a alguien por teléfono - Sé que no quería ser molestada pero… una chica aquí está buscando a… Está bien ahora irá con usted – cortó la llamada y se dirigió a mi – Sube hasta el noveno piso ahí te están esperando, puedes dejar tu equipaje aquí - - Lo llevaré conmigo… - dije al recordar que traje mi Desert conmigo y gracias a mi posición como soldado de la BSAA tengo permiso para llevarla incluso a los lugares en los que están prohibidas. Me dirigí rápidamente al elevador y me subí hasta el piso nueve, estoy segura de que el joven habló con una mujer, pero no sé porqué me envió con ella.
La puerta se abrió y reveló ante mí a una hermosa mujer joven, piel blanca, ojos color verde y cabello negro, que me esperaba con una sonrisa – Hola, bienvenida a TRICEL mi nombre es Excella Gionne – dijo y me tomó del brazo – Hola soy (nombre) – dije un poco aturdida – Acompáñame a mi oficina ¿Qué te trae aquí? – preguntó mientras me invitaba a entrar a su oficina – Puedes sentarte – dijo – Eh yo... – no sabía cómo responder esa pregunta, porque ni yo sabía porqué estaba ahí - … Yo encontré esto y… - le mostré la tarjeta a la chica y ella la observó durante unos segundos – Lo siento, pero esta persona no existe o al menos no trabaja aquí, creo que es una falsificación, espero que no hayas venido desde muy lejos ¿Viniste solo porque la encontraste? – respondió la chica con mucha amabilidad y un acento extraño como si fuera rusa - ¿Estás segura? – pregunté, me sentí decepcionada, de verdad esperaba verlo aunque sea una vez más – Si estoy segura, ni siquiera sé qué significan estos números… ¿Desde dónde vienes? – volvió a preguntar, esta vez me pareció que insistió mucho más, pero su semblante amable y cálido no había cambiado – Soy de California… - respondí y los ojos de la chica se abrieron por la sorpresa – Eso es muy, muy lejos – dijo y se levanto – Permíteme servirte un poco de agua ¿O deseas algo más fuerte? – preguntó sonriendo – El agua está bien – respondí – Perfecto voy a llamar a mi asistente – dijo y salió de la habitación, la chica es muy amable, pero he aprendido a no bajar la guardia jamás, de pronto algo en su escritorio llama mi atención, en su tarjeta de presentación pude leer – "TRICEL "EG" 220-683" – ella dijo que la tarjeta no era real pero los primeros números coinciden con los de la tarjeta que traje conmigo, eso hizo que me preguntara sí ella mentía o no, de hecho cuando le dije que soy de California casi me pareció ver furia en sus ojos.
Escuché la puerta abrirse tras de mí – Oye no te quitaré más tiempo ya debo irme… - dije mientras giraba y me sorprendí al ver a Albert Wesker frente a mí – Así que era cierto… - dijo y sonrió de lado – Albert… estás aquí… pero la chica dijo que tú no… y yo creí… - no sabía que decir (durante el viaje había repasado mis opciones, lo que le diría si lo encontraba y ahora no sé que me pasa, no puedo decirle nada) él me observaba sin decir una sola palabra – Encontré esto en mi buzón y vine a buscarte - él entró y cerró la puerta tras de sí – Yo no te dejé nada ¿De dónde la sacaste? - - Ya te lo dije estaba en mi buzón – respondí y me levanté del asiento – No debes estar aquí, es mejor que vuelvas a tu casa… - dijo secamente y se aproximó a mí – Albert siento venir sin avisarte pero yo no sabía cómo… - - Debes irte… - él insistió y me tomo del brazo como si fuera a halarme hasta sacarme de ahí, pero yo tomé su mano para detenerlo – Oye lamento hacerte esperar pero… - Excella entró a la oficina y su piel se tornó pálida al ver a Wesker entre nosotras dos – Albert… - dijo sorprendida – Albert creí que tú no querías ver a nadie… - dijo la chica, parecía al borde de las lágrimas – Oye descuida, entiendo que estabas protegiendo su identidad … - dije para aliviar la tensión y solté la mano de Wesker, él presionó mi brazo con fuerza – Espérame afuera y no hables con nadie, obedéceme rápido - susurró en mi oído y yo asentí, de pronto noté algo sorprendente: la expresión amable y cálida de Excella había cambiado totalmente, me miró repleta de furia cuando pasé junto a ella – Fue un gusto conocerte – dije y no me detuve, salí de la oficina y cerré la puerta – Mierda… mi equipaje – al salir no me di cuenta de que había dejado mis cosas adentro de la oficina, pero no me atreví a entrar de nuevo, no quería abrir la puerta y encontrar a Albert con sus manos en los enormes pechos de la chica. De pronto la puerta se abrió y Albert salió muy molesto con mi equipaje en sus manos, no tardó ni un minuto en salir así que supuse que no era tiempo suficiente para un revolcón.
Él no se detuvo frente a mí, solo me arrojó mi equipaje – Sígueme – dijo y yo lo obedecí, lo seguí por las instalaciones viendo todo lo que podía hasta que salimos por la parte trasera del edificio - ¿Qué diablos crees que haces? – dijo y entró a su auto – La verdad es que no lo sé… solo vine aquí esperando encontrarte - dije y me aproximé a él hasta estar cerca de sus labios - No (nombre), ¿qué demonios hacías en la oficina de esa idiota? – me sorprendí por el tono de asco con el que lo dijo – El tipo de la recepción me envió con ella… - - Eres una estúpida, casi lo hechas todo a perder… - - Imbécil vine hasta el otro lado del maldito mundo para encontrarte y te comportas así… - - Yo no te pedí que vinieras…- - Así que no te alegra verme, ni siquiera un poco - - ¿Alégrame? Casi arruinas todo lo que he construido aquí - - ¿Por qué? Por charlar con tu novia… - - ¿Qué? - - Si claro, imagino que casi te alejo de sus enormes tetas desnudas… - dije con un poco de ironía - Eres una tonta… - respondió con molestia, mientras yo pensaba en que estaba celosa y no lo podía creer – Como sea… ¿Y ahora que harás? ¿Me enviarás a casa? - - Yo no te enviaré, tú llegaste aquí sola, regresa sola – dijo con desprecio, sus palabras me partieron el corazón en mil pedazos.
No sé que es lo que estaba esperando, no imaginé que él me besaría y me cargaría sobre sus brazos al verme, pero pensé que al menos vería un poco de satisfacción en su rostro – Está bien… me iré, pero es tarde, no encontraré un vuelo para hoy, podrías dejarme en un hotel… - - ¿Hotel? Dónde crees que estás ¿En Boston? – él detuvo su auto frente a un edificio – ¿Vives aquí? – pregunté con curiosidad, pero él no respondió solamente bajó y yo lo seguí subimos al segundo piso y entramos a uno de los apartamentos, nuevamente esperaba encontrar cadáveres, armas o artefactos de tortura, pero no fue así, solamente un apartamento normal, digno de alguien obsesionado con la organización y la limpieza.
Él se dirigió a su habitación rápidamente y luego salió vestido con una camiseta negra y un pantalón del mismo color - ¿Viniste hasta aquí por mí? – pregunto con una sonrisa llena de maldad - ¿Por qué no me crees? Si, lo hice por ti - - ¿Estás segura de que estamos solos? - - ¿De qué hablas? - - ¿La BSAA te envió? Vamos dímelo o tendré que torturarte para que me digas la verdad – me amenazó - Imbécil creo que ese virus te afectó el cerebro finalmente, vine aquí por mi cuenta… Me suspendieron y me largué para estar contigo – lo admití aunque no quería hacerlo – Tal vez Chris venga hacia aquí en este momento… - dijo mirando hacia la ventana - Eso te gustaría mucho ¿No es así? oye el camino fue largo, quiero darme una ducha ¿Puedo hacerlo antes de irme? – pregunté y con un gesto rápido me indicó el camino y me retiré aliviando la tensión entre nosotros.
Aquí hace mucho calor y el agua fresca se siente demasiado bien, cierro mis ojos ante la sensación de frescura, pero no puedo evitar sentirme miserable mientras pienso - Chris me ama y yo como una idiota vine hasta aquí solo para ser rechazada por este patán, supongo que así son las cosas, ahora no me queda más que volver a mi casa y esperar a que mis compañeros regresen y ahora si me olvidaré para siempre de este imbécil – no podía dejar de pensar en Chris y a pesar de que Albert era un grosero me sentía feliz por estar con él de nuevo, salí de la ducha y me di cuenta de algo muy importante – Albert… mi equipaje está en tu auto, no voy a usar la misma ropa sucia – era desagradable aquí hace calor y no quería sudar sobre la misma ropa - Puedes bajar desnuda a traerla o ponerte tu ropa sucia, tú escoges – gritó desde la sala – ¡Eres un imbécil! – grité y salí de la habitación cubierta por una toalla – Debes ayudarme, estúpido ¿Cómo esperas que me vaya si no puedo cambiarme de ropa? – él se quitó la camiseta y me la arrojó a la cara – Ten y deja de quejarte como una niña mimada – dijo sin mirarme – Idiota – lo insulté y volví a entrar a la habitación y aunque él mostraba desprecio, al girarme sentí su mirada en mi trasero, así que cerré la puerta y cuando estaba a punto de ponerme la camiseta, me detuve para sentir su aroma en ella, la prenda de ropa olía a Albert, era demasiado agradable para mí, coloque la toalla en mi cabello y me quedé cubierta solamente por su camisa negra, encendí la televisión, pero no entendía ni una palabra aunque parecía que en alguna ciudad habían disturbios ocasionados por fanáticos locos y gente violenta, pero estaba muy cansada así que no tardé en quedarme dormida.
...
Abrí mis ojos lentamente y lo primero que vi fue un par de brazas ardiendo frente a mí, Albert me mira fijamente en la oscuridad sus ojos son lo único visible (el siempre me permite verlo a los ojos cuando estamos solos) – Despierta… Niña tonta es tarde debes irte, no te quiero ni un minuto más aquí – dijo con molestia – Basta, estoy cansada, déjame dormir - - ¿Qué? ¿Crees que es una petición? – él parecía sorprendido por mi actitud – Ven aquí – dije y con un movimiento rápido tiré de su camisa hasta que estuvo sobre mí - No fue tan difícil ¿O sí? – pregunté con malicia – Eso no va a funcionar conmigo… - dijo con molestia, pero yo sabía que con su fuerza sobrehumana jamás podría moverlo sin que él quisiera hacerlo así que separé mis piernas y le permití estar en mi regazo mientras recorría la humedad en mi entrepierna con sus dedos – Si quisieras que me fuera no me habrías traído a tu casa – susurré contra su oído y antes de darme cuenta mis palabras se convirtieron en gemidos de placer cuando él continuó el movimiento dentro y fuera de mi vagina por su cuenta.
Aunque al inicio parecía resistirse a querer besarme, no pudo evitarlo por más tiempo y sus labios se unieron a los míos con energía y deseo, yo me sentía como en un sueño, era increíble sentir el calor de su piel, no podía creer que estuviera tocando su espalda musculosa y saboreando su lengua dentro de mi boca, mi entrepierna estaba muy húmeda y a pesar de que al inicio creí que tal vez él no querría estar conmigo, ahora su erección era tan fuerte que estaba comenzando a lastimarme – Te vas a arrepentir, (dijo mientras estaba masajeando mis pechos) pero es tarde aunque lo supliques no voy a tener compasión – dijo y comenzó a quitar su ropa, yo lo deseaba tanto que me deshice de mi única prenda de ropa lo más rápido que pude y aguardé impaciente para tenerlo sobre mí y cuando por fin lo estuvo, se tomó unos segundos para contemplar mi cuerpo al verme desnuda, sonrío levemente – Parece que estos diez años han sido amables contigo – dijo y comenzó a estimular mis pezones con su lengua, tomé su cabello con mi mano, mientras él bajaba lentamente hacia mi abdomen, agradecí su elogio pero no quería jugar más – Vamos guapo… Hazlo ya – supliqué sin saber que, como él me lo advirtió, más tarde lo lamentaría.
...
A la mañana siguiente no podía moverme, me sentía destruida, las lágrimas salían de mis ojos, mi cuerpo estaba muy lastimado, mi intimidad sangraba sin parar y Albert me miraba satisfecho – Eres muy fuerte, me sorprende que sigas con vida ¿Recuerdas cuando me suplicabas que te lo hiciera más fuerte? (Comenzó a reír como si mi dolor fuera aún más satisfactorio para él) Creo que nunca imaginaste que tan fuerte podía hacerlo – finalizó - Imbécil, me… me duele – chillé, en ese momento la puerta se abrió y un ser extraño entró …
/ Perspectiva de Jill … /
Recuerdo la primera vez que te vi en África, creo que no lo recuerdas, la verdad es que sentí mucha pena por ti cuando te vi ahí desnuda en esa cama hablando con Wesker, estabas muy mal herida - ¿Qué? No Jill… yo… no pude verte en África y no hacer nada para liberarte – el rostro de (nombre) se tornó pálido – Claro que me viste, pero no sabías que era yo… Wesker se las arregló para que jamás descubrieras mi identidad verdadera - - Jill eso es horrible, no puedo creer que haya sido tan estúpida… - - No eres estúpida, por mandato de Wesker yo no te permitía ver mi rostro o mi cuerpo aunque lo intentaste desde que me viste la primera vez… solías llamarme "monito" ya que Wesker no te dio ni siquiera un nombre de referencia para mí cuando me dejó a tu servicio - - ¿Cómo una esclava? No puede ser que te haya hecho algo tan horrible ¿Cómo dices que te ayudé si lo único que hice fue joderte más? - - Claro que no… Wesker me ordenó ser tu guardiana, pero tú jamás me ordenaste o me obligaste a hacer algo, es más intentaste liberarme aunque no sabías qué o quién era – (nombre) parece afectada por la noticia – Para que te sientas más tranquila te contaré como sucedió todo – digo con una sonrisa y ella asiente.
...
Entré a la habitación y ahí estabas tú, en la cama, desnuda y mal herida al inicio creí que él te había secuestrado y que por el contrario de mí, a ti si te había violado – dije y ella se sorprendió – Albert… digo Wesker no te… - - ¿Qué? ¿Violarme? Claro que no, cuando te vi así de destruida supe que fue considerado conmigo al no tocarme de esa forma, pero me hizo cosas igual de horribles… - después de aclarar su duda continúo la historia – Wesker me miró y dijo - ¿Trajiste lo que te pedí? – Él me había despertado esa misma mañana, como tantas veces lo había hecho, cada vez que necesitaba que yo hiciera algo terrible y lo peor es que no podía resistirme por la estúpida araña que había en mi pecho "Necesito el suero de regeneración" dijo al despertarme de forma remota, así que fui hasta su laboratorio y lo llevé ante él, extendí mi mano y le entregué el frasco con un líquido azul dentro.
Observé impotente cómo él se dirigía hacia ti – Te sentirás mejor en un momento – dijo y se colocó detrás de ti en tu espalda - ¿Qué… qué es? – preguntaste parecía que estabas a punto de desmayarte pero imagino que aún te preocupaba que él te infectara con un agente extraño – Ya te dije que te hará sentir mejor ¿Acaso eres tonta? – Wesker te hablaba con una sonrisa en sus labios y clavó la aguja en tu espalda baja muy cerca de tu columna vertebral, gemiste de dolor y como él lo dijo, te recuperaste rápidamente después de eso, tu cuerpo dejó de sangrar y recuperaste la movilidad, fue ahí cuando me enteré de que no eras una prisionera ni mucho menos su enemiga, estabas ahí porque querías hacerlo y sentí mucha ira, comencé a pensar que tal vez tu estuviste detrás de todo lo que había ocurrido antes – Eres un imbécil… Pudiste matarme – dijiste con ira – Pero estás viva ¿No es así? Y sigues siendo una molestia, no temas no es un parásito solo estimula tus tejidos para sanar más rápido – respondió al ver lo nerviosa que estabas, parecía que ambos se habían olvidado de que yo estaba ahí y en ese momento recordaron que no estaban solos – Oye ¿Qué es eso? – señalaste hacia mi - ¿Es una persona? Lo que está ahí atrás, por qué está usando una túnica muy grande y una máscara con la forma de un ave… - hiciste mil preguntas y te levantaste de la cama.
Wesker se descuidó por un segundo y como si fueras una niña curiosa te acercaste a mí e intentaste retirar la máscara de mi rostro, en ese instante se activó uno de los protocolos de protección con los que Wesker me había programado esta vez "No dejarte a ti ver mi rostro por ningún motivo" me pareció sumamente curioso, porque él me ordenó que en un caso extremo me hiciera daño a mí misma para que no me reconocieras, pero me prohibió hacerte daño a ti – (nombre) toma mi mano, hay lágrimas en sus ojos – Por favor Jill perdóname, no puedo creer que yo haya permitido algo así, no sé si quiero seguir escuchando lo estúpida que fui – yo sonrío – Cálmate lo primera parte es la peor, sé que dejarás de culparte cuando sepas que no fue tu culpa y que hiciste todo lo que pudiste… - ella sonríe y yo continúo la narrándole nuestra historia.
Como te decía, te acercaste y en cuanto noté que querías retirar mi máscara la araña en mi pecho se activó y me obligó a alejarte aunque en mi interior pedía a gritos que lo hicieras, que me descubrieras. Sabía que nadie era rival para mí (nadie excepto Wesker) con las habilidades que me habían dado los experimentos de Wesker, pero si alguien era capaz de hacerme frente en combate esa eras tú, pero eso no sucedió mi cuerpo violento fue mucho más rápido, además aún estabas débil por lo que sea que él te había hecho durante la noche, así que no pudiste defenderte, en realidad estaba molesta contigo porque te creía traidora, pero no quería hacerte daño y a pesar de que él me lo había prohibido mi cuerpo no se controló, te tomé del brazo y lo giré en tu espalda hasta que te lo disloqué – me siento avergonzada por lo que hice, pero he aprendido a aceptar que no fue mi culpa y que no podía hacer nada para evitarlo – cuando tu hombro se dislocó gritaste muy fuerte, todo ocurrió en unos segundos, te acercaste, intentaste descubrir mi identidad, te disloqué el hombro y antes de que ambas pudiéramos hacer otra cosa, sentí un dolor muy fuerte acompañado de una poderosa ráfaga de viento; Al escucharte gritar Wesker reaccionó violentamente y corrió para derribarme con un golpe que me rompió varias costillas y me dejó sangrando en el piso sin poder hacer nada - - ¿Qué? – (nombre) me interrumpe – Wesker ¿Te hizo daño por mi culpa? – yo sonrío y continúo – Él gritó por la ira que sentía y después de ayudarte a colocar tu brazo en la posición correcta vino hacia mí y comenzó a golpearme por todos lados, hasta que la sangre salía sin parar de mi boca y nariz, creí que iba a matarme, pero entonces tú salvaste mi vida por primera vez - ¡Basta! ¡Basta! – gritaste y te arrojaste a él hasta que lo apartaste de mí y te situaste en medio de los dos - ¿Tu monito es un ser humano? ¿Qué mierda haces? Vas a matarlo ¿Por qué haces esto? – preguntaste con desesperación, Wesker estaba molesto porque te lastimé, pero estaba aún más molesto porque su proyecto (el artefacto en mi pecho) no funcionaba como él lo había planeado, yo continuaba resistiéndome o simplemente a veces mi cuerpo no procesaba las órdenes como él quería.
Él respiraba con fuerza, yo sabía que quería matarme y librarse de mí – No me sirve de nada… El imbécil es un inútil – dijo refiriéndose a mí, además de ocultar mi identidad, ocultaba mi género – Eso no te da el derecho de torturarlo de esa manera, idiota… ¿Estás bien monito? – me preguntaste, me dolía mucho moverme pero aun así mi cuerpo me obligaba a impedir que me reconocieras – Tranquilízate monito te prometo que no intentaré quitarte esa cosa espantosa de nuevo ¿Está bien? ¿Puedes levantarte? – preguntaste e intentaste ayudarme a levantarme, pero yo no tenía permitido acercarme demasiado a ti así que me vi obligada a retroceder como un animal asustado – Eres un imbécil inhumano… No puedo creer que hayas hecho eso… - dijiste, pero Wesker no había respondido a tus insultos, parecía que estaba pensando cómo resolver el problema - ¡Ya basta! Eres una molestia… Es hora de que te largues de aquí y dejes de fastidiarme de una vez por todas… - él dijo y entonces presencié la primera cosa increíble que jamás pensé ver, Wesker estaba teniendo una verdadera pelea amorosa frente a mí, me parecía increíble, se gritaron durante unos minutos, mientras yo lloraba en mi mente por el dolor que sentía, sabía que a cualquier persona que se hubiese atrevido a hablarle de esa forma él la habría asesinado, pero a ti ni siquiera te puso un dedo encima – Está bien, imbécil, egoísta, bueno para nada… Me largo de aquí, no tengo que soportar tus tonterías… Si temes que te delate puedes matarme, no me quedaré un minuto más – dijiste alejándote de mí - ¡Ya era hora! Te he echado de aquí desde que llegaste – dijo él sonriendo - ¿Creíste que te iba a extrañar? Eres una niña estúpida - - Si lo soy (a él) lo siento monito te dejaré solo con este imbécil otra vez (a mí) sabía que no debía venir, pero me alegra haberlo hecho, así pude enterarme de una vez de lo insensible que eres… - como ya te habías puesto tu ropa nuevamente, saliste y azotaste la puerta tras de ti.
Después de eso lo vi caminar en círculos, parecía que estaba luchando contra su impulso de ir tras de ti – No puedo dejar que se vaya, la estúpida va a delatarme y el proyecto Uroboros está casi listo, no puedo permitir que una niña tonta lo arruine, no necesito que la BSAA venga aquí y… bueno a decir verdad la BSAA ya está aquí ¿No es así Jill? – se burló de mí mientras se acercaba lentamente - ¿Qué fue eso? ¿Acaso te resististe a una orden? Estoy seguro de que te ordené no lastimarla y aun así lo hiciste – dijo y comenzó a empujar lentamente mi costilla rota que a penas empezaba a sanar, necesitaba gritar por el dolor, pero no podía hacer ni siquiera eso – Eso es horrible… - (nombre) se siente mal por mí incluso ahora yo me recuesto junto a ella en la cama - Verás (nombre) eso no fue todo lo que él hizo para quebrantar mi espíritu, solía dejarme por horas bajo el sol ardiente hasta que estaba a punto de morir por la deshidratación o someterme al frío extremo usando solo mi ropa interior, mientras Excella se burlaba de mí, solo para agradarle a él (sin éxito), no me daba de comer o beber por días hasta que estaba demasiado débil y muchas cosas más… - - Jill no deberías recordar eso - - Está bien fue hace mucho tiempo… Bueno como te decía él se debatía entre dejarte ir o traerte de vuelta, juraba que no quería que fueras a delatarlo, pero algo me decía que en realidad te quería de vuelta con él y lo confirme cuando me envió a traerte de vuelta y me prohibió lastimarte – Ve por ella, puedes dejarla inconsciente si se resiste, pero no tienes permitido lastimarla ¿Vas a obedecer no es así? - mi cuerpo me obligó a partir de inmediato por ti.
/ Tu perspectiva … /
No puedo creer lo que estoy escuchando Jill pasó por un infierno en África y yo lo presencié todo, estoy ansiosa por saber qué fue lo que hice, porqué ella me tiene tanto aprecio.
Recuerdo lo que pasó en la noche con Albert, tuve el sexo más asombroso que había tenido hasta ese momento, no me importó que me estuviera haciendo daño, hasta el dolor que sentía era placentero, hizo que valiera la pena cada hora del vuelo hasta aquí, cada palabra hiriente que me dijo durante la tarde, ya nada importaba, estaba recostada sobre la cama, con mi abdomen pegado al colchón y Albert está sobre mí, sus brazos poderosos me rodean, mientras se introduce en mí con fuerza, estoy cubierta de sudor a pesar de que quien hace el trabajo duro es él, no suda ni un poco. Mis gemidos aumentan a medida que la sensación de calor invade mi vientre… Si pudiera resumir la noche diría que fue ardiente, el único problema fue que después de seis sesiones de sexo salvaje se nos fue la noche, yo estaba exhausta, pero Albert seguía deseando más y su erección aún seguía siendo impresionante, para calmarse me lo hizo una última vez, tan fuerte que provocó que mi vagina sangrara, por la fuerza y velocidad de sus movimientos sobrehumanos, mi cuerpo completo quedó sumamente dañado.
Ahora puedo sentir lo doloroso que fue y recordar cómo le supliqué llorando que se controlara me hace sentir escalofríos; Sin embargo, sé bien que Albert era capaz de sostener a Chris en el aire con una sola de sus manos, creo que de haber querido, podría haberme partido en pedazos, pero en su lugar se aseguró de que yo lo disfrutara lo suficiente antes de saciarse, recuerdo lo desesperada que estaba, soportando el dolor sin poder moverme, él era salvaje sostenía mi cuerpo y me penetraba al mismo tiempo que evitaba que yo escapara, pero creo que al final no fue tan malo porque recuerdo mucho más la sensación de placer que el dolor - ¿Recuerdas que pasó cuando te fuiste del edificio? – Jill interrumpe mi recuerdo y me hace seguir desde el momento en que me retiré del apartamento de Albert – Creo que sí… - digo aún con dudas.
(Pasado) Sentía un fuerte dolor en el pecho, mi cuerpo había sanado pero mi corazón estaba destrozado y a pesar de que sentía mucha curiosidad por saber quién estaba con Albert (el monito detrás de la túnica) y quien era esa mujer en TRICEL y porqué estaba tan molesta conmigo, no podía quedarme más tiempo, todos saben que retar a Albert significa la muerte, incluso para mí, que tantas veces lo había insultado y golpeado sin recibir más que palabras amenazantes de su parte, sentía que esta vez había más en juego y que él no dudaría en eliminarme si me entrometía en lo que sea que estaba haciendo aquí.
Decidí timar un tren, después de todo ya estaba ahí y vería lo más posible del país antes de volver a casa, de pronto algo cayó del cielo (no es cierto, pero se sintió así) el "monito" encapuchado estaba junto a mí - ¿¡Monito!? ¿Qué haces aquí? – pregunté con un poco de temor porque este mismo ser me había dislocado el hombro apenas una hora atrás, el monito me tomó del brazo y me haló para que lo acompañara – Oye ¿Qué haces? No voy a volver con ese imbécil… - tomé su mano y gire mi cuerpo para soltarme y así fue, se vio o ligado a soltarme, luego giré para irme – Puedes decirle al idiota que se vaya al infierno o mejor… a la mierda – dije riendo y de pronto sentí un fuerte dolor en la nuca y después no hubo más que oscuridad …
Espero no sobrepasarme con los temas que estoy tratando, pero la verdad pienso que no podrías esperar algo bueno al toparte con el mejor villano de RE, pero si es molesto pueden hacérmelo saber…
Albert Wesker en lo personal es mi favorito, pero eso no significa que no tenga algo preparado para Chris, Leon y Jake más adelante…
