Capítulo 60: Mi historia V

/ Tu perspectiva … /

A la mitad del relato de Jill, mi teléfono nos interrumpe – Aguarda… - le digo y me levanto para responder – Es Nadia…. ¿Nadia qué cómo estás? ¿Pasa algo? – respondo bajo la atenta mirada de Jill – (Nombre) que bien que respondiste… El Capitán está de regreso… pero escucha él… - - ¿Nadia que le ocurrió a Chris? – mi corazón palpita con fuerza – Escucha está herido, pero no estará bien en unos días, no está inconsciente es solo que está bajo observación… - - Oh Dios, Nadia te lo agradezco - - Escucha ¿Estás en Nueva York? D.C. te compró un boleto de regreso es para mañana a las 6 am, es lo único que encontramos, con el huracán acercándose sabes que la gente está como loca, pero descuida…- Nadia estaba hablando pero fue interrumpida por Damian - ¿(nombre) eres tú? - - Hola Damian - - Sabes México le pateo el trasero al Capitán, pero descuida estará bien hasta que llegues aquí … - - ¿Dijiste México? - - Si, encobraremos a ese vendedor de armas y lo haremos pagar ya verás… - - ¿Vendedor de armas? ¿Qué está ocurriendo? – no entiendo nada creí que Chris estaba en Louisiana y ahora dicen que estaba en México – (nombre) debemos irnos te veremos mañana – - Está bien Damian – corto la llamada y me encuentro con una Jill muy preocupada - ¿Chris está bien? – - Los muchachos dijeron que si, pero no lo sabré hasta mañana - - Espero que el huracán nos permita marcharnos – el rostro de Jill se pone aún más pálido, enciendo la televisión para ver el pronóstico del clima…

Como lo sospechamos, los vuelos fueron cancelados, por el mal clima – Parece que estamos atrapadas – dice Jill y sonríe – Bueno parece que tendremos mucho tiempo para repasar nuestra historia – dice y yo vuelvo a sentarme junto a ella, sin dejar de pensar en Chris.

/ Perspectiva de Jill … /

(Pasado) No quería llevarte de regreso, no sabía qué había planeado Wesker para ti, porque a pesar de que estaba enojada porque tu estuviste del lado de Wesker todo el tiempo, a pesar de eso no quería que nadie pasara por lo que yo había pasado (no me imaginaba que sin (nombre) ahí vendría algo peor para mí) pero no podía resistirme, la araña en mi pecho me obligó a golpearte y llevarte de regreso al apartamento de Wesker.

Llegamos al edificio y tú aún no despertabas, de verdad esperaba que lo hicieras para que pudieras huir, pero no fue así. Te llevé de regreso arriba y aguardé a qué él llegara, mi fuerza de voluntad era enorme, así que a pesar de que el aparato me obligaba a mantenerme inerte cuando acababa la tarea, luché y luché hasta que tuve el control de mi cuerpo - ¿Te imaginas cómo se siente no poder moverte a voluntad y tener que soportar ver todo el daño que estás causando sin poder hacer nada, sintiendo hasta el más mínimo dolor sin poder evitarlo? – digo, pero antes de que (nombre) pueda responder continúo la historia.

Logré llegar hasta ti e intenté despertarte, te sacudí los hombros, pero era inútil no parecía que fueras a despertar, lo que sea que Wesker te haya hecho durante la noche te había dejado exhausta, te agité con desesperación, pero justo cuando estabas a punto de abrir los ojos la puerta se abrió de golpe – Veo que aún no aprendes… Que decepcionante, pensé que eras más inteligente y que sabrías apreciar tu vida – Wesker entró sujetando el control que me indicaba que hacer y caminó lentamente hacia mí – Wesker… no podrás ocultarme de ella por mucho tiempo, ella… - me refería a ti – ¿Ella qué? ¿De verdad eres tan estúpida para creer que ella va a elegir salvarte a ti en lugar de quedarse conmigo? – comenzó a reír burlándose de mí – Tú no la conoces… y eres demasiado tonta para pensar que (nombre) hará algo por ti – sus palabras cayeron como rocas, él tenía razón, tú y yo nunca fuimos amigas y si estabas ahí era porque sentías algo por él, pero aun así me negaba a darme por vencida – No, Wesker tú no la conoces, ella es mejor de lo que tú crees – él sonrió y caminó hasta estar frente a mí, me miró directo a los ojos a través de sus gafas - ¿Eso creer? ¿Crees que no la conozco? – dijo con su rostro frente al mío, mis esperanzas estaban casi rotas, pero recordé como arriesgabas tu vida por los heridos en combate así que me permití seguir confiando en ti, después de todo eras mi única esperanza, perro antes de que pudiera decir algo Wesker se levantó – Además ella es una prisionera, otro conejillo de indias como tú, solo que aún no lo sabe, pero tú verás como la destruyo igual que a ti… Ya es hora de que te retires y más vale que aprendas a obedecer si no quieres que te deje con Excella de nuevo… – me amenazó y sacó el aparato que controlaba la araña en mi pecho, presionó algunos botones (o lo que fueran) y me obligo a retirarme.

/ Tu perspectiva … /

Jill no se da cuenta, pero acaricia sus cicatrices mientras habla, la última parte me ha dejado muy intrigada así que decido indagar - ¿Te amenazó con Excella? ¿Por qué? – el rostro de Valentine se pone pálido – Esa chica era muy malvada, desearía decir que no merecía lo que le pasó, pero mentiría, ella era siniestra e inescrupulosa como Wesker o incluso más despiadada que él… Wesker me obligó a acompañar a Gionne en un viaje que tuvo que hacer para entregar unas muestras a un tipo que iba a comprarlas a un precio inmensamente alto, pero lo que Wesker no sabía era que ella me utilizaría para mucho más que eso… - los ojos de Jill se llenan de lágrimas – Jill, lo siento, no debí preguntar, lo lamento – me disculpo, lo último que quiero es que ella sufre aún más – La perra creía que Wesker me había conservado porque sentía algo por mí, así que estando sola y a merced de ella, me torturó tanto como pudo, lo que ella no sabía es que Wesker no confiaba en nadie y me programó para reportarle todo lo que la chica hiciera y me vi obligada a reportar también lo que hizo conmigo… - - La perra sufrió mucho mientras moría… - digo con odio – No tenía idea de que ella era tan malvada… - - No me alimentó en todo el viaje, no me permitía dormir, incluso me prestó a un grupo de hombres sucios que no habían tenido una chica en mucho tiempo – dice con el rostro pálido – Oh por Dios, Jill lo siento - - Por esa razón él me amenazaba con enviarme con ella - - Tiene sentido que fueran una pareja si eran iguales… - digo con una pizca de celos – No (nombre te equivocas, Wesker no tuvo contacto sexual y mucho menos sentimental con nadie que no fueras tú… En una ocasión Excella intentó convencerlo de estar con ella y conmigo al mismo tiempo… Fue graciosa la forma en que la sacó de su casa - - ¿Qué? - - Si fue unos días después de que te marcharas – dice Jill, pero creo que es mejor seguir en orden antes de que mi cabeza se confunda aún más…

(Pasado) Desperté lentamente - ¿Qué pasó? Me duele mucho la cabeza – mi visión se vuelve normal lentamente hasta distinguir que estoy en la habitación de Albert nuevamente - ¿Qué mierda…? ¡El monito me trajo de vuelta! – me levanto rápidamente y me sorprendo al ver que estoy vestida con una de sus camisetas y no estoy usando ropa interior - ¿Albert estás aquí? – pregunté, pero no obtuve respuesta - ¡Mi arma! – mi Desert está en la cama junto a mí, la tomo rápidamente y me aseguro de que esté cargada, camino por el pasillo hasta llegar a la sala - ¿Hay alguien aquí? – pregunto, pero es inútil, estoy sola - ¿Qué debo hacer ahora? ¿Debo salir o debo quedarme aquí? – me dirijo a la puerta e intento abrirla, pero está cerrada – Esto debe ser una broma ¿Qué hora es? – caminé hacia la ventana y me sorprendo al notar que deben ser la de la tarde, no tenía más que hacer así que volví a la habitación y me distraje adivinando lo que decían las noticias locales, me sorprendí al ver nuevamente reportes de disturbios en alguna parte de la ciudad, pero no entendía nada, me la pasé así por lo menos una hora.

Creo que estaba a punto de quedarme dormida nuevamente cuando escuché pasos adentro del apartamento - ¿Alguien está aquí dentro? – tomé mi arma y me coloqué cerca de la puerta de modo que cuando se abriera yo quedara escondida detrás de ella, por unos segundos solo hubo silencio hasta que la puerta se abrió lentamente, sujeté con fuerza mi arma preparándome para resistir la patada en caso de tener que dispararla - ¿Qué crees que haces? – escuché la voz de Albert - ¿Crees que vas a sorprenderme así? - - Oye idiota por qué vienes de esa forma tan sigilosa, pude volarte la cabeza – digo saliendo de las sombras y mostrándole mi arma - ¿Con esa cosa ruidosa? Lo dudo, además esta es mi casa, yo llego aquí como se me da la gana, si no te gusta puedes irte - - Imbécil, yo ya me había ido, fue tu monito quien me trajo de regreso ¿Por qué? - - Este no es un lugar seguro para vacacionar… pero si te molesta estar aquí puedes irte – noté que evadió mi pregunta pero decidí no seguir insistiendo - ¿Dónde estabas? - - Eso no te interesa – respondió en seguida - - ¿Dónde está tu monito? ¿No le hiciste daño…o si? - - ¿Monito? - - Aun no me has dicho como puedo llamarlo - - No es necesario que lo nombres – dijo y caminó hacia el baño, comenzó a quitarse la ropa frente a mí - ¿Vas a ducharte? – pregunte mordiendo mi labio inferior - ¿Hay algún problema? – pregunto intuyendo que yo deseaba hacerlo con él… entró en el cuarto de baño y dejó la puerta abierta, supongo que es un "Puedes entrar" así que camino lentamente hacia la puerta aún pensando si debo hacerlo o no…