La preparatoria San Petersburgo era una de las instituciones más prestigiosa del país, sus instalaciones eran tan grandes como para ser considerada "una ciudad" dentro de otra ciudad; sobre sus metros cuadrados había más de seis edificios de dos o tres niveles que albergaban salones para treinta o más alumnos, el recinto contaba con pasillos al aire libre que conectaban dichos edificios, tenía una biblioteca de primer nivel, contaba con teatro, salones especializados, para cómputo, artes y actividades extras pertenecientes al área de clubs, había un edificio especial para los profesores con cubículos para todos ellos, un aula especial para el consejo estudiantil y un importante estadio con cancha para futbol que además contaba con un pequeño gimnasio para los estudiantes. Todo aquel que tenía la dicha de ingresar a la preparatoria SP, tenía la ventaja de ser acomodado entre las mejores universidades.

Sin embargo, todo eso no lograba impresionar a Yuri, quien, con su mal humor y arrepentimiento, caminaba despistado por los pasillos hasta que topó con un joven un poco más alto que él.

-Uh, fíjate por dónde vas cuatro ojos. - El rubio se puso inmediatamente a la defensiva.

-Oh, ¿eres de nuevo ingreso? ¿necesitas ayuda con tus horarios? - El joven pelinegro dio una sonrisa atolondrada tratando de ignorar el insulto.

-No es tu problema, puedo arreglármelas yo solo-

-Está bien, puedo ayudarte; mi nombre es Yuuri Katsuki, soy presidente del consejo estudiantil y estoy justo aquí para encaminar a los recién llegados, estar en una preparatoria tan grande puede ser agobiante cuando no ubicas los edificios todavía- Yuuri había colocado un papel frente al rubio para mostrar unos horarios.

-¿Eh? ¿Te llamas Yuuri y además eres el jodido presidente del consejo estudiantil? ¿estás de broma? ¡Me cago en la puta!- Yuri había apartado el papel de su rostro para encarar al joven pelinegro.

-¿Ha-a-y algo malo con eso?- El japonés había retrocedido un poco intimidado por la cara del menor.

-También me llamo Yuri, no puede haber dos Yuris en la preparatoria, y además eres el presidente, no quiero ser confundido contigo- El rubio había apuntado justo a la cara del pelinegro para intimidarlo.

-¡Hey, señor presidente!- Yuuri había sido tomado desprevenido por la cintura por un joven alto que inmediatamente chocó miradas con el rubio.

-¡YURIO!-

-¡VICTOR!-

El joven platinado tomó en un abrazo desprevenido al rubio, levantándolo del suelo.

-¿Qué haces aquí? ¡no puedo creer que lo que dijera Yakov fuera verdad! ¡de verdad estás de regreso! - Víctor apretaba con más fuerza al menor.

-Ah... disculpa... Víctor, no puedes levantar así a los estudiantes de nuevo ingreso, lo puedes lastimar- El pelinegro miraba avergonzado la escena.

-¡Bájame, idiota!- el rubio por su parte, pataleaba para intentar zafarse de los brazos del más alto.

-Ah.. esto... dis-disculpe, ¿es usted el presidente Katsuki?- Alguien tiró de la ropa del pelinegro para llamar su atención mientras todo lo demás sucedía.

-¿Ah? ¡Oh si! ¿En qué puedo ayudarte? - Yuuri se había dado la vuelta para toparse con un castaño pecoso que tímidamente sujetaba con fuerza unos libros.

-Ahm.. yo, no encuentro el edificio donde tomaré mis clases...- El castaño mantenía tímido la mirada hacia el suelo.

-Oh si, ¿cuál es tu nombre? Buscaré tu horario, edificio y salón- Yuuri sonreía tiernamente para relajar al menor.

-Guang Hong Ji-

-Oh, el estudiante de intercambio de china, muy bien Guang, aquí está, tu primera clase es álgebra en el edificio F, aula 306... oh Yuri, tú también vas en el mismo salón. - Yuuri miró nuevamente al rubio que aún seguía en los brazos del platino. -Victor, por favor suelta a Yuri-

-Yurio ¿escuchaste eso?, tendrás en tu salón a un estudiante de intercambio ¿no es genial? - Víctor soltó suavemente al rubio quien inmediatamente se alejó.

-No me interesa, sólo dime dónde está el jodido salón- El rubio se había cruzado en brazos ignorando a los presentes.

-¡VIctooooor!- El platino fue rodeado en brazos por un rubio un poco más fornido y alto.

-Hey, Chris, ¡buenos días! - Víctor correspondió momentáneamente al abrazo ante la mirada ligeramente triste del pelinegro japonés.

-¿Qué haces perdiendo el tiempo con los pollitos de nuevo ingreso?- Chris volvió su mirada al japonés. -¡Oh, "mr. president"! qué honor verlo tan temprano por los pasillos, ¿estás ayudando a los pollitos nuevos?

Katsuki se enderezó para acomodarse los lentes mientras sujetaba el bonche de hojas con horarios de los alumnos.

-Si, como presidente del consejo estudiantil consideré necesario encaminar a los estudiantes que tengas problemas para ubicar sus clases-

-Siempre tan ejemplar, qué sexy "mr. president"- Chris guiñó un ojo mientras abrazaba nuevamente al platino.

-No lo molestes Christ, Yuuri hace un excelente trabajo como presiente del consejo- Víctor deshizo el agarre para aproximarse al japonés y sonreírle.

Yuuri se sonrojó.

-¿Podrían darnos las indicaciones para llegar al maldito edificio?- Yuri bufó molesto.

-Hey niño, deberías ser considerado con tus mayores, esa bonita cara no podrá salvarte de los problemas en esta escuela- Chris miraba divertido al menor.

Yuri quedó con las palabras en la boca dispuesto a argumentar.

-Vamos Yurio, calma, seré un buen hermano mayor y te acompañaré a ti y a tu nuevo amiguito hasta la puerta de su salón. - Víctor sonreía ampliamente mientras los presentes quedaron anonadados con la declaración.

-¿Her...hermano?- Yuuri parpadeó varias veces mirando a ambos. -Pero, pero... ustedes no comparten apellidos- El japonés miró la lista que tenía en las manos.

-Oh, eso es porque solo compartimos al mismo padre, Yurio y yo somos hermanastros y nuestros padres están divorciados- Víctor tomó por los hombros al rubio quien evitaba la mirada de los presentes.

-Tsk... como si fuera la gran cosa- el rubio estaba molesto.

-Así que el príncipe trajo a un pequeño principito al reino, ¡genial! - un moreno pelinegro se acercaba al grupo con una enorme sonrisa.

-Phichit, buenos días- Saludó Yuuri.

-Yuuri, ¡qué malo eres! No esperaste en la entrada del instituto por mí- Phichit abrazó al japonés, el platino frunció un poco el ceño.

-Oh Chris, el profesor Masumi está buscándote en la sala de maestros- Phichit pareció ignorar la irada del platino y apretó más a Yuuri contra sí.

Chris sonrió inmediatamente.

-Bueno chicos, ese es mi llamado, los tendré que ver después, ¡Víctor, te veo en clases, no llegues tarde por jugar con los nuevos pollitos!- Chris se despidió con la mano mientras se perdía entre los pasillos.

Yuuri miró su reloj de muñeca y sorprendido por la hora procedió.

-Guang, Yuri, por favor síganme, los guiaré hasta su aula- Yuuri empezó a caminar a la par de Víctor y Phichit, siendo seguido por los dos menores.

El grupo de jóvenes camina por los pasillos siendo blanco de miradas curiosas.

-¿Porqué demonios todos nos miran?- Yurio habló en voz lo suficientemente alta para que los mayores escucharan.

-Eso es porque estás siendo escoltado por dos leyendas de la preparatoria - Phichit se había acercado a los menores para hablar con ellos mientras veían caminar al frente a Víctor y Yuuri. -Víctor es el alumno más popular de SP, no solo es bueno en todas sus clases, también lo es en deportes, actividades comunitarias, le agrada a todos los profesores, tiene una personalidad amigable y además es guapo, todos tienen los ojos en él; incluso lo nombraron como "el príncipe de la prepa", tu hermano es famoso aquí- Phichit sonrió para los menores y continuó. -Y Yuuri es el presidente estudiantil más joven que ha tenido la preparatoria, normalmente escogen a un alumno de tercer grado, como Víctor, pero Yuuri desbancó al platino con su extraordinario promedio y excelentes iniciativas, dio mucho de qué hablar el año pasado y antes de terminar el curso, lo asignaron como presidente estudiantil, su popularidad se fue al cielo por eso, no cualquiera derrota a Víctor todos los días.

Guang miraba boquiabierta a los dos mayores que platicaban alegremente delante de él. -Ellos también lucen muy bien juntos...-

Phichit soltó una carcajada y Yuri miró enojado al castaño.

-No te preocupes niño, aunque ellos lucen muy bien juntos, no lo están; todavía puedes formarte para ir detrás de cualquiera de los dos. -

-No, no, yo no...- El castaño se sonrojó hasta las orejas mientras negaban con sus manos.

-Tonterías, Víctor siempre ha sido un engreído y ese cuatro ojos es un obeso sin gracia- Yuri soltó molesto desviando la mirada.

Phichit carcajeó más fuerte llamando la atención de los dos delante.

-Oh, ¿se llevan bien?, me alegra, ya casi llegamos- Yuuri sonrió mientras señalaba un edifico de tres niveles junto al teatro.

Guang no pudo evitar asombrarse, la preparatoria si que era grande y estaba admirado por la cantidad de alumnos que caminaban entre los pasillos, en un descuido no se percató de que un balón de futbol americano llegó directo a su cabeza, golpeándolo de lleno y haciéndolo caer con todas sus cosas.

-¡Demonios! ¡LO SIENTO, LO SIENTO TANTO!- Leo corrió aproximándose al grupo que ya se encontraba ayudando al chino.

-¡Leo! ¿debo recordarte en serio que no puedes jugar en las instalaciones de la escuela? ¡Puedes esperar a llegar al deportivo!- Yuuri reprendió inmediatamente al castaño. -Se supone que eres el capitán del equipo, ¡respeta las reglas!-

-Lo siento Katsuki, Otabek la lanzó con mucha fuerza y no pude atraparla. - Leo admitió avergonzado y luego miró al castaño delante suyo. -Discúlpame, ¿te encuentras bien? -

-Ah...estoy bien, no, no pasó nada- Guang mantenía el sonrojo en su cara con la mirada baja.

- ¿De verdad? - Leo tocó su hombro y Guang levantó la vista encontrándose con los profundos ojos del más alto. Ambos se quedaron callados unos segundos en un encuentro profundo de miradas.

-Guang, lamento tanto esto, ¿seguro que estás bien? ¿no quieres ir a la enfermería? - Yuuri se aproximó interponiéndose entre ambos castaños cortando la unión.

-Yo... estoy bien, lo siento mucho- El pecoso apartó la vista de nuevo evitando chocar miradas con Leo.

-Bien- Yuuri encaró a de la Iglesia. -Leo, por favor ten más cuidado, no queremos mal entendidos con alumnos de grados menores -

Leo contestó por inercia, aún seguía tratando de ver al pequeño castaño. -Si, si, lo lamento Katsuki. -

Se quedó quieto con el balón en mano mientras veía como avanzaba el grupo en dirección al edificio F.

-¡Hey! ¿qué ocurrió? ¿demasiado fuerte para el mariscal de campo? - Otabek llegó trotando al lado del moreno quien aún permanecía inmóvil.

-Otabek, creo que acabo de ver al amor de mi vida-

Otabek miró extrañado a de la Iglesia, luego procedió a quitarle el balón ágilmente para golpear suavemente su cabeza. -Muy bien Romeo, pero es hora de ir a clase. -

-Jajajajajaja parece que acabas de ser bautizado por la escuela- Yuri reía fuertemente sujetándose el estómago.

Recibió un pequeño golpe en la cabeza por parte de Víctor. -Yurio, no molestes a tu nuevo amiguito, pudo haberse lastimado. -

-Ah... yo de verdad estoy bien, no me percaté que el balón venía hacía mí. - Guang respondió para evitar que Víctor siguiera molestando al rubio.

-De todas formas, ya llegamos, estarás a salvo en tu aula- Yuuri se detuvo frente al último salón del edificio.

-Tienen tanta suerte de que les asignaran este lugar, justo al lado del teatro- Phichit se asomó por el balcón señalando en dirección al edificio de junto. -En ese rincón de ahí, siempre se ven parejitas tratando de manosearse, ¡es divertido! -

Yuuri llamó la atención con un pequeño carraspeo fingido. -Bien, por favor, no se metan en problemas; ¡Phichit no les des ideas equivocadas! -

-Como sea - Yuri entró sin despedirse de los demás directo al salón, los pocos presentes veían sorprendidos por la ventana mientras el rubio caminaba directo a un pupitre al final del aula.

-Oh, creo que ya todos aquí ubican quienes son ustedes dos - Phichit señaló discretamente a la ventana para que Víctor y Yuuri miraran, Vítor sonrió ampliamente saludando a los curiosos del salón.

-Muchas gracias por traernos hasta aquí- Guang se inclinó respetuosamente ante los mayores. -De verdad muchas gracias -

Víctor tocó suavemente su cabello - No hay que agradecer pequeño Guang, pero voy a tener que pedirte como favor- Víctor se aproximó al castaño para susurrarle en el oído- Cuida de Yurio; tiene una personalidad rebelde y suele meterse en problemas, me quitarías un peso de encima si de vez en cuando le echas un ojo. - El platino buscó con la mirada a Yuri quien estaba recostado en la mesita de su asiento.

-Oh, si, yo... lo intentaré - El castaño asintió y entró para sentarse justo frente al rubio.

-Bueno, dejemos de llamar la atención aquí, Yuuri ¿vamos a tener junta del consejo hoy? - Phichit abrazó fuerte al japonés.

-Oh, es cierto, debo dejar el anuncio en la pizarra de la entrada para reunirnos después de clase- Yuuri ignoraba por completo a Phichit mientras hablaba para sí mismo. Víctor se unió al moreno mientras abrazaba al pelinegro.

- Ah, Phichit, Víctor... suéltenme -

¡Hey! ¿cómo están? espero que bien, bueno aquí está la segunda parte de la historia, como verán todavía seguimos presentando personajes, las cosas se van a ir dando algo lento pero seguro. ¡Muchas gracias por todos los comentarios que dejaron en el capítulo anterior! Me puso extremadamente feliz que comentaran y me dijeran que quieren leer más, ustedes son increíbles. Bien, en este capitulo conocemos a cinco personajes más, así que pondré cuatro fichas porque es el formato que estoy usando, pero no se preocupen, podrán ver el diseño de Phichit en el siguiente capítulo (que personalmente, siento que quedó adorable). Poco a poco irán descubriendo más de las personalidades de los chicos, especialmente de Víctor, porque me encargaré de hacerlo un poco (solo un poco) diferente del Víctor de la serie, pero en general espero mantener características de los personajes originales, ya veremos como se van dando las cosas. Bueno, creo que es todo, espero que nos leamos en este capítulo y en el próximo ¡Gracias por sus comentarios, pequeñas criaturas de luz! ('З')

Bueno, creo que es todo, espero que nos leamos en este capítulo y en el próximo ¡Gracias por sus comentarios, pequeñas criaturas de luz! ('З')