HOLAAAA! Si ha pasado mucho tiempo, pero es que entre un problema y otro me olvide por completo de este fic... Pero me puse a ver GX de nuevo y recorde que lo tenia pendiente, asi que aproveche para actualisar y prometo que no volvere a demorar tanto en subir... Por ahora me alegraria saber si aun hay alguien que siga esta historia u_U
Capitulo 5
Jesse se revolvió un poco bajo el peso de Jaden; la pregunta del castaño lo había sacado un poco de onda:
-Bueno...-El peliverde se rasco la punta de la nariz mientras Jaden lo miraba curioso.
-Si no quieres decirme, está bien-Jaden volvió a bajar el rostro y a descansar en el pecho del mayor, aun así este no quiso dejar a Jaden con la duda:
-Creo que desde el día que nos conocimos-Soltó el mayor posando sus manos detrás de la cabeza y mirando al techo-Claro que no me di cuenta de inmediato, solo, te me hacías familiar y después te cogí mucho cariño-El ojiverde prefirió omitir la parte en que decía que se había dado cuenta completamente en la otra dimensión, no quería que Jaden volviera con sus culpas.
-Así que fue eso-Respondió Jaden mirando a la nada con ojos vacíos; Jesse, ignorando la actitud del castaño, quiso hacerle la misma pregunta que le había hecho a él, pero el ruido de como golpeaban su puerta lo hizo cambiar de opinión:
-¡¿Qué?!-Grito que aturdió un poco a Jaden, pero la verdad no quería dejar la posición tan cómoda en que estaba con el de ojos cafés.
-¡Jesse, trae al nuevo es hora de su bienvenida!-Le gritaron desde la puerta.
-Maldición, lo olvide por completo-Soltó para sí mismo mientras Jaden lo miraba confundido-Jey´ ve y date un baño rápido, luego vístete y trae tu mazo.
-Claro...-El castaño solo subió e hizo todo lo que le dijo el mayor, mientras tanto Jesse se ponía su ropa más limpia y mucha loción, todo mientras sus espíritus seguían burlándose de él. En menos de quince minutos los estaban en la sala con su ropa-De que se trata todo esto, ¿una fiesta?
-Algo así...-Respondió Jesse abriendo la puerta-Tendrás que pelear con todos hasta que pierdas...-Agrego señalando a todos los estudiantes que esperaban al castaño-Pero no creo que eso pase.
-Ganare-Fue todo lo que le dijo el castaño, sorprendiendo mucho al ojiverde que vio como Jaden no mostraba ninguna emoción en su cara, solo una fría determinación de victoria en su mirada.
El castaño encendió su disco de duelo y empezó su primera pelea, gano en el primer turno; sus siguientes duelos no fueron muy diferentes, ganaba con facilidad y muy poco lograban ponerlo en un aprieto. Mientras el luchaba Jesse no apartaba la mirada de su novio, era muy extraño verlo así: si bien Jaden era un excelente duelista, no era ni la sombra del chico que solía ser, aquel tonto que, sin importar la situación, disfrutaba sus duelos.
-Tiene algo extraño...-Comento su gata amatista y Jesse asintió sin apartar la mirada del castaño que ganaba su vigésimo duelo-Su mirada, da escalofríos...-Y sin decir más el espíritu desapareció dejando al ojiverde con sus pensamientos, tenía razón, Jaden ni siquiera torcía una sonrisa, solo terminaba sus duelos rápidamente como si su vida dependiera de ello.
-¡Claro!
Mientras tanto, Jaden atacaba directamente a su cuadragésimo noveno oponente:
-Quieres calmarte-Le dijo Yubel en su mente-Peleas muy agresivo, son solo humanos se mas amable.
-"Lo siento, creo que se me hizo un habito...-Le Respondió mentalmente el castaño-En mis últimos duelos mi vida estaba en riesgo"
-Pues ahora no es así-Le reprimió su espíritu-Pero no quería hablar de eso...
-"¿Entonces sobre qué?"
-Dejémoslo para después, mira te toca contra tu novio-Fue lo último que escucho de Yubel antes de que esta volviera a su silencio sepulcral; Jaden dirigió la mirada al frente y vio a Jesse a varios metros del encendiendo su equipo.
-¡Listo Jey´!-Grito sonriente el ojiverde con mucho entusiasmo a lo que Jaden solo asintió con la mirada, cosa que le bajo un poco el animo a su novio-¡Duelo!
A diferencia de sus anteriores peleas, Jaden alargo la ultima bastante; en cada turno se repetía mentalmente que ninguno corría peligro, aun así no pudo evitar dejar ganar a Jesse al final.
-¡Bien, nuestro campeón singue invicto!-Celebraba el director de la academia con Jaden y Jesse a cada lado frente a todos los estudiantes-¡Y le damos la bienvenida oficialmente a nuestro nuevo estudiante, Jaden Yuki!
Todos gritaban emocionados mientras Jesse solo miraba a Jaden curioso, el castaño lucia sereno pero su mirada aun demostraba cierta frialdad además que había algo que Jesse quería saber. Se acerco con sigilo y lo tomo del brazo para llamar su atención:
-¿Podemos hablar?-Jaden solo asintió y Jesse se lo llevo a un lugar más apartado.
-¿Que sucede?
-Jaden...-No sabía cómo decirlo, así que solo lo soltó-¿Ya no te gustan los duelos?
-De que hablas claro que me gustan...
-Pues no lo parece, digo, ya no los disfrutas como antes-Decía Jesse bastante preocupado-Ni siquiera te ríes, solo...Ganas.
-Entiendo...-Jaden bajo su mirada, de un momento a otro abrazo al mayor por el cuello y luego le dirigió una gran sonrisa al ojiverde-De ahora en adelante disfrutare más el juego; si es lo que quieres.
-Solo quiero verte feliz Jey´, te amo...-Sin decir más Jaden junto sus labios con los del mayor que en reflejo lo sujeto por la cintura con ambas manos.
Varias horas después, casi todos los estudiantes de la academia del norte se encontraban festejando en el comedor; Jaden había estado un rato pero la verdad las multitudes lo aturdían, así que ahora caminaba en silencio por la calle cubierta de nieve de vuelta a su nuevo hogar; su novio se había ofrecido a acompañarlo, pero él insistió en que se quedara a divertirse un poco más.
-Muy bien Yubel, ya estamos solos; suéltalo-Dijo de repente entrando en la casa.
-¿Me quieres explicar porque aceptaste ser pareja de ese niño?-El tono de su guardián era serio, pero aun así no había ni un dejo de reproche en el, solo tenía la curiosidad.
-Porque te interesa, no lo sé-Decía Jaden recostándose en el sofá grande bajo la mirada de su espíritu-Acepte ser su pareja porque le gusto.
-¿Y el te gusta?-Pregunto una vez mas Yubel de brazos cruzados.
-¿Importa?, si Jesse quiere que sea su novio lo seré-Respondió el castaño sin sentir como sus mejillas se coloraban.
-No creí que te valoraras tan poco-Acoto su espíritu luego de suspirar-Te estás haciendo daño al mentirle y dejarte usar, además de que se lo harás a él cuando se dé cuenta.
-No se dará cuenta, me haré cargo de hacer feliz a Jesse mientras él quiera estar conmigo-Respondió el castaño posando sus brazos detrás de la cabeza-¿Te molesta?
-No, es solo que estoy para cuidarte y me preocupa que salgas lastimado-El tono de su guardián era honesto por lo que Jaden no pudo reprocharle nada-Además me da un poco de asco: estamos en el mismo cuerpo, dios saber que ese niño te toca y te hace e-
-No seas dramática-Interrumpió Jaden dándose la vuelta en el sofá-La próxima vez quédate con Kuriboh en la habitación…
-Sabía que dirías eso…-Sin el espíritu desapareció dejando solo a Jaden.
-Sé lo que hago…-Se dijo Jaden antes de cerrar los ojos, sabía que no tenía sentido intentar conciliar el sueño, pero al menos dejaría descansar su cuerpo.
En los días posteriores, Jaden termino de acomodarse y, contrario a lo que pensaba Jesse, el castaño se adaptaba bastante al régimen de la academia del norte: no es que fuera muy bueno en las clases, pero se mantenía; en las clases de deporte, increíblemente rendía mucho; en cuanto al clima, parecía inmune a los cambios de temperatura ya que en ningún momento estornudaba o se estremecía, cosa que sorprendía a todos ya que esperaban burlarse de él en cuanto se quejara; ese era otro punto importante, Jaden mostraba a su alrededor un aura muy seria, incluso un poco amenazante, por lo que los demás se limitaban a un trato formal o respetuoso.
El único que podía presumir, para sí mismo claro, era Jesse; como él estaba un año arriba de Jaden no siempre lo veía ya que sus clases eran separadas, aunque siempre comían juntos y en los descansos, Jesse no dejaba de quejarse.
-No exageres, vivimos juntos…
-Sí, pero sé cómo te miran algunos de tu clase.
-Y además celoso-Decía Yubel en la cabeza del castaño.
En ese momento estaban en la sala de su casa, Jaden cocinaba la que sería su cena mientras Jesse lo miraba sentado desde una de las sillas, había descubierto que Jaden cocinaba mucho mejor que él, y que le encantaba ver al japonés con un delantal de "besa al cocinero".
-¿Qué preparas?
-Algo de fideos fritos y curry-Respondió el castaño mientras agitaba la sartén.
-Genial-En ese momento el castaño se giro y Jesse aprovecho para acercársele sigilosamente hasta abrazarlo por la espalda-Ya te dije que guapo que te ves…
-Como unas doce veces-Respondió Jaden mientras el peli verde le besaba el cuello.
-Déjame hacerlo una vez más…-Mientras le besaba el cuello, Jesse metía sus manos por el borde de la camisa del castaño:
-Se va a quemar la comida, otra vez-Jaden podía haber cambiado todo lo que quisiera, pero seguía siendo un glotón de primera y recordar la última vez que se le había quemado la comida, cortesía de los calentones de Jesse, le provocaba horcadas.
-Oh vamos, por favor…-El castaño solo rodo los ojos mientras una media sonrisa se instalaba en sus labios a la vez que se giraba para besar al ojiverde:
-Después de cenar, te dejare hacerme lo que quieras y luego nos bañamos juntos ¿vale?-
Y santo remedio, Jesse lo dejo cocinar en paz. Aunque en todo momento pudo sentir la mirada de aquellos orbes esmeraldas sobre él. Tal vez el solo estaba con Jesse como método para exonerar sus culpas, pero no podía negar que el amo de las gemas de cristal en verdad lo quería, y mucho.
Decir que esa noche fue movida seria decir poco, tal vez no hacían el amor tanto como conejos, pero bien que estaban cerca; además, Jesse encontraba un enorme placer en pasar la noche abrazado a Jaden luego de besarlo en la frente, su propia forma de desearle buenas noches.
-"Jesse es feliz…"-Se repetía mentalmente mientras el ojiverde dormía y él miraba al techo. Hacía tiempo que Yubel había dejado de insistirle, tanto, con el sermón de que no le hacía ningún bien a nadie fingiendo una relación con Anderson, pero de vez en cuando intentaba hacerlo entrar en razón.
-¿Y tú?-Era la habitual pregunta de su espíritu guardián-¿Eres feliz viviendo en el remordimiento y la culpa mientras engañas a quien, por mucho que me saque de quicio, debe ser la persona que más te quiere en este mundo?
Yubel podía ser molesta a veces, pero siempre era capaz de dirigir las palabras en la dirección correcta; esa era una pregunta que Jaden nunca respondía. Solo cerraba los ojos y fingía dormir.
¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤ø,¸¸,ø¤º°°º¤¸,
Esa mañana se hacía especialmente brillante, el sol se filtraba fácilmente por la ventana y la luz de daba de lleno en la cara. Jesse solo la evito poniéndose una almohada en la cara:
-Venga Jesse, es hora de levantarse…-Y sus siempre leales espíritus de cristal adoraban su trabajo de "despertadores"; esta vez era el turno del tigre topacio-Arriba.
-Es sábado…-Pudo escuchar ahogadamente desde el interior de la almohada-Déjenme dormir…
-Sabes, podrías levantarte temprano si le bajaras a tus faenitas nocturnas-Le recrimino el Águila Cobalto-Dios, tendré que mudar mi nido no dejas dormir chico…
-No empiecen-Sabia que la única manera de evitar que sus amigos siguieran con sus quejas seria levantarse rápido. Mínima fue su sorpresa cuando se irguió y vio el otro lado de la cama vacio.
-Está abajo preparando tu desayuno-Atajo su gata amatista, echada junto a él y clavando sus garras espirituales en el colchón.
Jesse se desconecto mientras buscaba una ropa cómoda que ponerse. Durante el mes que tenia Jaden en la academia del norte, y ellos como pareja, había descubierto varias cosas sobre él. Como que siempre se levantaba con el alba, hubiera dormido o no, porque sabía que Jaden solo fingía dormir; o que siempre parecía sumido en sus pensamientos cuando estaba solo; o que ahora era mucho mas susceptible a todo a su alrededor, la prueba…
-Buenos días-
Él apenas había bajado unos escalones, descalzo, sin hacer el menor ruido, y Jaden, sin voltear de la cocina, lo hacía sentido.
-Hola, sabes…-Decía mientras tomaba asiento en una de las bancas del otro lado del mesón y miraba fijamente con una sonrisa a Jaden cocinar-Me gustaría alguna vez despertar y que seas lo primero que veo en el día, y no a mi gata intentando destrozar tu almohada-Agrego con humor.
En respuesta Jaden dejo un instante el tocino sobre la sartén, se inclino sobre el meso tomando a Jesse de cuello de la camisa y jalándolo hacia el frente para darle un casto beso en los labios:
-Mañana me quedare hasta que despiertes…-Prometió el castaño regresando a la comida.
-Eres el mejor Jay´-Respondió Jesse con una sonrisa, bastante boba.
Pero algo más llamo su atención, el sonido de un nuevo mensaje en la tablet que había sobre el mesón junto a la cocina; aquel había sido un regalo de despedida de sus amigos para con Jaden. El mismo Jaden lo había configurado y casi todos los días recibía mensajes de sus amigos en la academia de duelos, pero esa mañana en particular:
-¡¿Cuarenta y siete?!-Suerte que Jaden apenas le estaba sirviendo el café o lo habría escupido-¡Cuarenta y ocho!
-Sí, se sorprendieron bastante-Respondió un impasible Jaden dejando el tocino frito en un plato y apagando la sartén.
-¿Qué paso, Pegasus vendió la academia?-Jesse no era capaz de idear algo que ameritara tantos mensajes en tan poco tiempo.
-No…-Jaden le puso un plato con tostadas, huevos y tocino, el desayuno favorito del ojiverde-Solo les dije que somos novios-Agrego tomando asiento frente a un algo pálido duelista.
Cabe destacar que la reacción de Jesse se escucho por todo el ártico y termino de despertar a cualquiera que aun estuviera dormido.
-¿Estuvo mal?-Pregunto un confundido Jaden con la boca llena. Jesse solo atinaba a gesticular y agitar sus manos-Lo ciento; pensé, que, ya que estamos juntos, sería bueno que todos los demás lo supieran… Supuse que, te haría feliz.
Que alguien le diera una patada en el trasero, se la merecía. En ese momento Jaden era la cosa más adorable que pudiera haber en el mundo y Jesse lo había hecho sentir mal.
-No, digo, está bien…-Se disculpo rápidamente mientras volvía a calmar su pulso-Es solo, que me sorprendiste. ¿Y, que han dicho?
-Syrus no se lo cree, Hasselberry no deja de balbucear, Chazz finge que como que no le sorprende, Atticus no deja de darme consejos, Alexis está al borde de un paro al igual que Crowler, Astro no deja de reírse y decir algo como "los chicos de hoy", Zayn me deseo buena suerte, Pegasus me felicito, el rector está muy sorprendido…
-¿Exactamente, a quienes les dijiste?-Pregunto un atónito Jesse.
-A mis amigos…-Jaden se encogió de hombros-Pero supongo que es una de esas cosas de "tal le dijo a cual, que le dijo a él, que le conto a ella" y todos terminaron por enterarse.
-Jajaja-Jesse solo podía reír divertido.
-Ah, y Blair menciono algo sobre "castrarte"…-Agrego Jaden-¿Qué significa?
-Jajaja…-Jesse seguía riendo en un intento por disimular su frente fría llena de sudor.
El resto de la mañana la pasó muy tranquilos; como era sábado y no tenían deberes decidieron ver un poco las caricaturas. Por la tarde Jesse fue a su habitual rutina de ejercicios, que se traba de un trote a campo traviesa por fuera de la academia; Jaden siempre lo acompañaba, y le sorprendía lo bien que el castaño se desenvolvía por aquel paramo frio de hielo y glaciares.
-¿Estás bien?-Solo que esa arde en particular Jesse, por estar observando a su novio había dado un paso en falso pisando sobre hielo delgado, llevándose como recuerdo un tobillo doblado.
-Solo me duele un poco…-Respondió al oído de Jaden, que era quien lo cargaba en su espalda de regreso a la academia-Perdona por hacerte cargarme.
-Está bien-Jaden no parecía molesto o cansado-Esto es lo que hace un novio ¿no?
-Y tú eres el mejor de todos-Agrego el ojiverde dándole un beso en la mejilla-Pero ya, ¿desde cuándo eres tan fuerte?
-¿De qué hablas?
-Me llevas casi como un muñeco de trapo, ¿en serio no te cuesta?
-Estoy bien…-Decía Jaden mientras se acomodaba mejor las piernas de Jesse en sus brazos-Mejor me doy prisa, cuando lleguemos te preparare un chocolate.
-Me mimas demasiado-Bromeo un feliz Anderson mientras abrazaba a Jaden por los hombros.
-Solo quiero que seas feliz Jesse…
Por alguna extraña razón, aquellas palabras provocaron que un escalofrió recorriera la espalda del ojiverde, pero no le prestó especial atención.
HOLA DE NUEVO! En serio, me animaria mucho saber que aun queda alguien que le guste el JadenJesee, de todas formas pienso llevar este fic hasta el final, aunque aun no estoy seguro de cuantos capitulos seran eso... Hahaha por ahora creo que algunos reviews me caerian de perlas n_n
