Segunda parte, servida.


Cuando Lapis y Peridot regresaron al granero Steven ya se había marchado.

La azul estaba bastante pensativa sobre lo que había hecho la noche anterior y sobre lo que Peridot le había dicho. ¿Qué debía hacer?

Todo había sido muy fácil en un principio; ella quería estar con Steven.

Luego de besarlo se entera que no es tan fácil. Que hay sentimientos de por medio.

La verde la notó abstraída pero decidió darle su espacio; al fin y al cabo, Lapis necesitaba pensar.

Momentos Antes.

-La frienzone es cuando tienes que aceptar que la persona de la que estás enamorada no siente lo mismo por ti, o está enamorada de alguien más y tú decides si te quedas con él como amigo, o te retiras- dijo Peridot con seriedad.

-Es decir, que me quede como amiga de Steven por siempre- aclaró Lapis.

-A grosso modo si- respondió directa la verde amarela.

-Yo, no quiero eso…-dijo Lapis con melancolía.

-¡Nadie lo quiere! Es lo peor que te puede pasar. Por otro lado, también está la posibilidad de que ande con ambas- continuó Peridot.

-¿Qué?- exclamó Lapis.

-Eso, que ande con Connie y contigo, sin embargo dado que hablamos de nuestro Steven dudo que se atreva a algo como eso. No lo veo como un Don Juan-

Lapis sentía la frente fría, era demasiada información en poco tiempo. Ella y Connie compartiendo a Steven. Sus besos, abrazos…caricias…

-¡NO! Yo quiero a Steven solo para mí- exclamó molesta Lázuli.

Peridot hizo una mueca –Estás diciendo, ¿qué él abandone a la morena por ti?- se llevó una mano al mentón pensativa- Lo veo muy complicado-

De una u otra manera Lapis estaba confiando en Peridot, así que sus palabras le afectaban. Sintió una presión en su pecho ir a más en pocos segundos.

-¿Por qué lo dices?-

-¿Qué no es obvio? Es humana, es linda, es de su edad, comparten libros, comparten comida, ven series, entrenan juntos, son mejores amigos, tiene la aprobación de las otras gemas…

-¡OK! ¡OK! ¡Ya entendí!- La interrumpió fastidiada Lapis.

-Técnicamente lo único que tienes a su favor es que ella es mortal- dijo la verde.

-¡Oh sí! voy a esperar 80 años a que se muera- dijo sarcásticamente Lapis.

-Se puede morir antes…-dijo como un murmullo Peridot.

-¿Qué?-

-Naaada nada, decía que si quieres a Steven como tu novio y que ambos corran por la playa de la mano y luego den vueltas en la arena mientras él queda encima de ti para besarte el cuello y tocarte lascivamente mientras te retuerces de placer, tienes que esforzarte mucho-

Lapis la veía sonrojada.

-Peridot, esa descripción era absolutamente innecesaria, además, ¿de dónde sabes tanto tú?-

-Bueno, he leído bastante sobre los romances humanos en mangas y novelas, además de series de tv. La vida humana se resume en esos materiales je, je, je-

-Entiendo –dijo la azul confiando plenamente – entonces, ¿Qué debo hacer?-

-No es fácil Laps, pero considero que debes llevarlo a un lugar especial donde estén a solas y nadie los interrumpa, luego, cuando estén frente a frente súbitamente te quitas tu vestido y ves cómo reacciona; si te ataca es tuyo, si no nunca lo fue jajaja-

-¡PERIDOT QUE ES EN SERIO!- Exclamó la azul fastidiada por las bromas de su amiga.

La verde se le acercó de golpe y con el dedo índice le tocó a la altura del corazón.

-Vas a hacer algo más difícil que desnudar tu cuerpo Lapislázuli; vas a desnudar tu alma y a decirle lo mucho que lo quieres, y lo que sientes cuando estas con él-

Y Lapis solo alcanzo a asentir impresionada.

De vuelta al presente Lapis aún pensaba que debía hacer, y como hacerlo.

Algunas horas más tarde y lejos de allí Steven se encontraba en la casa del templo jugando con Connie.

Habían entrenado con Perla en la mañana después de que Steven interceptó Connie camino al granero. Después habían jugado videojuegos y ahora veían videos graciosos en Youtube en la tablet de Steven.

En eso Steven pegó un bastante efusivo bostezo, no era el primero que daba en el día.

Connie lo miró y por fin le preguntó.

-¿No dormiste bien anoche?-

-Me desvele un poco - contestó el chico.

-¿y eso? ¿Saliste con Buck y los chicos de nuevo?-

-No, Lapis me invitó a pasar la noche en el granero porque quería mostrarme como se ve el cielo desde allí. La verdad es que es precioso-

Connie lo miró un momento, luego le acarició la mejilla diciéndole.

-Espero me lleves verlo algún día, puedo pedir permiso a mis papás- y le sonrió de una manera sinceramente coqueta.

Connie desde hacía unas semanas era un poco, solo un poco más "linda" con el chico; buscaba ver si algo en el reaccionaba y podían llevar su relación (que en realidad era de amistad llevada a más) a un punto un poco mayor.

Le empezaba a ser un tanto molesto que todos en el pueblo (y sus padre y hasta las gemas) pensaran abiertamente que eran novios cuando, como tal, no lo eran.

Deseaba serlo, sí. Pero comenzaba a ser aburrido solo serlo de nombre. Al final ella ya tenía 13 años y medio.

Por otro lado, Steven, al ver la mirada y sonrisa tan linda de la niña, sintió que se ruborizaba y sonrió.

-Claro, podemos decirle a Lapis que…- y allí fue donde vino el corto circuito. Se acordó de cómo había amanecido con la gema azul y el sonrojo fue a más.

Luego recordó su sueño, en él Steven, acostado en el techo del contenedor de agua recibía los besos de Lapis mientras ella le aprisionaba las manos estando totalmente encima de él.

Podía recordar claramente los labios de la azul yendo y viniendo de sobre los suyos mientras sentía su cuerpo y su aroma.

"Te amo Steven"

-¿Si fue un sueño?- dudó de pronto

El chico se sintió raro.

-¿Steven? ¿Estás bien?- la voz de la chica morena lo regreso a la realidad, aunque aún se encontraba algo extraviado.

-S-si..yo- contestó el chico pero se vio interrumpido por un altisonante timbre

RIIIING RINGRINGRINGRING RIIIIIIIING

-¡AH!- Exclamó Steven.

-Steven, es la tablet, es…una video llamada de Peridot- le comentó Connie quien no dejo de extrañarse la actitud asustadiza del chico.

-Ah sí, jeje es verdad- y Steven contestó.

En pantalla apareció una parlanchina Peridot y una bastante callada Lapis.

Nada anormal realmente.

DESDE EL GRANERO

-Le voy a marcar, y le dices que lo quieres ver hoy como a las 7 de la tarde para hablar con él. No se negará te lo aseguro- le comentó Peridot a Lapis.

-Bien, lo haré- comentó una muy decidida Lapis empuñando las manos.

Peridot marcó, sonó un por un momento el tono de marcado, cuando de pronto la imagen se manifestó. Y todo se complicó.

Lapis vio a Connie y no pudo evitar una cara de molestia.

Connie veía a Steven nervioso.

Steven veía a Lapis enojada.

Peridot los veía a los tres y murmuró –pero que purgatorio- e inmediatamente exclamó.

-Hola chicooooos…estoy probando mi nueva bzzzzjbhasdads…- y la llamada se cortó de pronto.

-Lapis, o quitas esa cara de bulldog o no les marcó ya- le dijo Peridot quien había cortado a propósito la llamada.

-No puedo evitarlo, ella sigue allí con él y ya lleva todo el día. ¿Por qué no se va a su casa?- contestó molesta la azul.

-Por la misma razón que tú vas a citarlo esta noche- contestó la verde.

-¿Y cómo voy a hacerlo con ella allí?- pregunto Lapis.

Peridot sonrió y dijo – déjala que escuche, ella no sospecha de ti como no sospecha de ninguna de nosotras-

-No me interesa que sospeche ¿sabes?- le dijo Lapis decidida.

Peridot respondió -Y se va a enterar, tarde o temprano, la chamaca es más inteligente que la gente promedio de este pueblo, pero no necesitas ir de frente. Tranquila Lapis-

La azul no estaba contenta con contenerse, pero se centró en lo importante: La cita con Steven.

-Está bien, has la llamada- le dijo.

Peridot volvió a marcar.

CASA DEL TEMPLO.

-Se cortó la llamada ¿viste?- dijo Connie.

Steven ya más recuperado le contestó.

-Los sistemas de Peridot tienden a fallar. Volverá a marcar en unos minutos-

-Entiendo. Y a todo esto Steven, por que estabas tan nervioso y como distraído hace un momento-

Steven se le quedo viendo unos segundos, los suficientes para despertar en una mujer las alertas de que algo pasa.

-No es nada- contestó al fin –es solo la mala noche-

Y la primera aguja se clavó en la mente de Connie. "la mala noche"

Para eso volvió a sonar el timbre de la Tablet; Peridot había vuelto a marcar.

-¡Hola! ¡HOOOLA! ¡¿Escuchan?!- se dejaba oír la estridente voz de Peridot.

-Sí, Peri, te escuchamos- dijo Steven un poco aturdido- ¿Qué paso?-

-Dos cosas, uno, probar mi nuevo wifi de primer nivel que al parecer está funcionando al 100% después de ese último ajuste, el otro es un favor que me pidió Lapis-

La azul se acercó a la pantalla, su rostro se veía más tranquilo que la primera vez que marcaron.

-Hola Steven, hola Connie, creí que ya estabas en casa- y la azul sonrió.

-Si- contestó Connie- me quede retrasada viendo videos con Steven-

-Podías verlos sola en tu casa ¿no?- pensó Lapis pero no lo dijo.

-Ah ok, que genial- dijo al fin –oye, por cierto Steven-

-Dime Lapis- y el chico le sonrió.

-¿Será posible que puedas acompañarme hoy como a las 7 a ver las ruinas del templo que te mostré hace tiempo?-

-¿El que está en medio del océano?- preguntó el chico de vuelta.

-Sí, ese- contesto la azul.

-Claro, no hay problema-

-Steven, ¿será que puedo ir? Quisiera conocer ese lugar- comentó de pronto Connie.

Peridot hizo una expresión y miró a Lapis de reojo.

-Lo siento Connie, pero es algo que necesito que Steven vea, ya luego podremos mostrarla a los demás- dijo la azul con una sonrisa al final.

Connie contestó rápido –oh, bueno, será en otra ocasión entonces- y la segunda aguja se clavó en la mente de Connie.

-Entonces nos vemos acá las 7 Steven- y le sonrió.

-Claro Lapis- contesto el chico.

Y la llamada terminó.

El ambiente se sentía tenso entre Steven y Connie. El chico la volteó a ver y se encontró con los ojos de la niña.

Descubrió en ella una mirada que nunca había visto.

-Y dime Steven ¿Cómo es ese lugar donde a dónde vas a ir con Lapis?- preguntó tranquilamente Connie (ese tranquilamente que da escalofríos).

-Bueno, es uno de los templos que construyeron las gemas aquí hace miles de años. La última vez que fui con ella no nos quedamos mucho tiempo, al parecer no le trae recuerdos gratos. Me imagino que descubrió o se acordó de algo que quiere decirme- contestó sinceramente Steven.

-Ya veo- dijo Connie seria.

-Bueno, será mejor que me vaya a mi casa, ya he estado todo el día aquí.- expresó mientras se ponía de pie.

-Tu sabes que puedes quedarte todo lo que quieras Connie- le dijo el chico con ánimo.

La chica no lo volteó a ver.

-Steven, tú crees que… ¿Lapis es linda?- preguntó de pronto Connie.

El chico se sorprendió un poco, pero respondió.

-Sí, ella es muy bonita Connie-

-¿Más bonita que yo?-

Y a Steven se le fue la voz. ¿Qué significaba esa pregunta?

-Creo…creo que es diferente, ambas son diferentes. Creo que las dos son bonitas y que no tienen un punto de comparación. ¿A qué viene esto Connie?- soltó ya directamente el chico.

Connie vio el reloj en la pared, casi eran las 5.

-Solo un poco más- pensó para luego decir.

-Por nada, yo solo… a veces tengo dudas de si soy bonita con respecto a otras chicas… o gemas-

-Connie, eres más linda que cualquiera- le dijo sonriéndole.

El reloj dio las cinco.

Entonces Connie dio media vuelta y abrazó al chico.

-Steven- le dijo- gracias por tu ánimo- y rozó su mejilla con la de él.

Eso fue algo muy sensible para el chico que instintivamente volteó la cabeza hacía Connie quedando a una distancia de poco y nada de los labios de ambos. Connie al sentir el aliento del chico simplemente movió su cabeza a los centímetros que los separaban.

Sus labios se conectaron.

Y en ese momento sonó el portal y se manifestaron Perla, Amatista y Garnet.

Y vieron la bendita escena.

Lo que siguió fue una Amatista que no dejaba de molestar a Steven por ser ahora un hombre. Una Connie apenada que se agarraba la falda y no decía nada.

Una Perla dando consejos sobre cosas bastante incómodas que iban desde responsabilidades hasta enfermedades.

Y una Garnet silente con una sonrisa extraña.

Ante el acoso, Connie dijo que se tenía que ir y se despidió algo apuradamente, técnicamente estaba huyendo. Perla y Amatista se despidieron y continuaron atosigando a Steven.

Garnet salió y vio como la jovencita se alejaba. Cuando notó que nadie la veía, pegó un enorme salto.

Connie corría por la playa dispuesta a ir al lugar donde su padre pasaba por ella. La chica, más que una mirada apenada, llevaba una mirada de determinación.

Ensimismada estaba cuando frente a ella notó a alguien.

-¡Garnet!- exclamó.

Frente a ella, de brazos cruzados y con una sonrisa extraña estaba la gran roja.

-Estaba esperándote Connie-

-Di…dime…-le dijo la morena quien tuvo un extraño temor. Acababa de dejar a Garnet en la casa del templo y ahora estaba allí, frente a ella.

-Eso que hiciste allá fue muy inteligente- dijo tranquilamente Garnet.

-No…no sé a qué te refieres-

-je, je, solo sé que si fueras mi rival te temería- dijo la roja con una sonrisa sardónica para continuar.

-Calculaste que hoy llegábamos a las cinco para dar ese beso tan coincidente justo cuando aparecimos. La exactitud es estremecedora.-

Connie tomó valor.

-¿Por qué haría yo eso?-

-Eso te preguntó yo, ¿por qué?- y Garnet se acomodó los lentes.

Connie frunció un poco el ceño y volteó la cara.

-Supongo que lo sabes ya- dijo finalmente.

-Yo no lo sé todo- contestó con seriedad- pero sé que algo te pasa-

-Creo que alguien más aparte de mi le gusta Steven, así que decidí actuar- dijo sin ver a la gema.

-Y decidiste oficializar lo tuyo con él frente a nosotras. Astuto si me dejas decirlo-

Connie aprovechó la apertura y aventuró -Y creo que es una gema la que está enamorada. ¿No deberías hacer algo?- Finalizó.

-Wowowow espera un momento Connie. Yo no tengo nada que ver en esto, quien tiene la última palabra es Steven-

-¡Pero Lapis tiene como miles de años!- exclamó Connie- ¡¿eso no importa?!-

-Con que Lapis- murmuró Garnet y en ese momento se llevó dos dedos a la frente y se concentró unos segundos.

Connie ya no supo si hizo bien o no al decirle sobre quien sospechaba pero ya no había vuelta atrás.

-Bueno- dijo por fin la roja- has lo que tengas que hacer. Y suerte Connie.- y procedió a retirarse.

-¿No intervendrás?- preguntó Connie cuando Garnet ya le daba la espalda.

La roja guardo silencio un momento para luego contestar.

-No, no directamente- aún que si hay algo que tengo que hacer. Pero no es contigo ni con Lapis-

-Entiendo- continuó la morena- y gracias Garnet-

-¿Gracias de qué Connie?- respondió la rojinegra volteando un poco a verle.

-Por confirmarme que Lapis está enamorada de Steven. Yo solo tenía una corazonada - y Connie la volteó a ver con una sonrisa firme.

Garnet la miró por encima de sus lentes.

-Demasiado astuta-

Siendo cinco para las siete de la noche Lapis se moría de nervios.

Se alisaba el vestido de arrugas imaginarias, estiraba las manos, caminaba ansiosa, ahuyentaba a Peridot que solo llegaba a molestarla.

Hablaba consigo misma.

-Tranquila, solo le diré que él es especial para mí, que lo a…amo y que…qu..quiero…-

-Qué te meta mano- dijo Peridot.

-No, que quiero pasar tiempo con él, también le diré que lo besé y que es mi deseo…estar con él para siempre, recorrer el mundo a su lado-

-Y cuando él te diga que no, no olvides quitarte el vestido, eso siempre funciona-

Lapis envolvió a Peridot en una bola de agua y la aventó al fondo del granero.

-¡y no te acerques!- le gritó furiosa la azul.

-¿Quién no debe acercarse?- dijo una voz.

-¡AY!- pegó un brinco Lapis del repentino susto, luego vio a Steven –a…que hora llegaste-

-Hace un minuto, ¿pasa algo en el Granero?-

-Nada importante, ¿Cómo estas Steven?-

-Bien, pasaron algunas cosas pero bueno, no quiero hablar de eso ¿Nos vamos?-

Claro, y la azul tomo al pequeño a sus espaldas y se elevó con sus alas de agua hacia el atardecer que pronto sería noche.

Lapis no llevaba ni dos minutos que se había marchado cuando Peridot salió del granero con mirada firme. Luego de entre los sembradíos, salió Garnet y quedaron frente a frente.

-Te esperaba, te vi por las cámaras de seguridad- dijo la verde.

-Qué bueno, eso me ayudará a ser más concreta. Necesito que me cuentes todo sobre lo que está pasando entre Lapis y Steven.-

-Discúlpame Garnet, pero porque he de hacer eso- contesto Peridot.

-Estás dándole consejos a Lapis sobre cosas que no sabes.-

-Si lo dices porque mucho de mi conocimiento está basado en literatura romántica, también he de decirte que sé analizar, no soy tonta. No la estoy incitando a un romance suicida como el de Shakespeare o a que caiga un reino como en La Odisea.-

-Le diste iniciativa-

-Te equivocas, esto iba a pasar tarde o temprano y no es por mi culpa-

-¿Cómo puedes estar tan segura si he visto lo que has hecho?-

-¡Por que la oigo por las noches!- Garnet dio un paso atrás y Peridot no se contuvo más:

Ella solo ha dormido bien cuando tiene entre sus brazos a Steven, es decir, como en dos ocasiones. Todas y cada una de las veces que coincilia el sueño sueña que está atrapada en el espejo, y habla y solloza y lo llama a él a veces a gritos de terror. Todas y cada una de las veces que duerme lo llama y llora en sueños.

Se despierta sudando frío y temblando y yo no puedo hacer nada. El toque mágico para sus siglos de dolor lo tiene él -Peridot comenzó a sollozar-

Y luego... y luego me pongo a pensar que yo también la encerré por meses en una prisión y que al llegar aquí estuvo prisionera meses con Jasper.

Si me preguntas por qué hago esto, es porque ella merece algo de ese amor que le hace bien, ¡que le cura el alma!.

¿Quieres hablar de tragedias?

Los 5000 años que tú has amado, ella los ha vivido en una soledad que no le deseo a nadie.-

Cuando Peridot calló. Solo se escuchaba el sonido de la tarde muriendo, mientras los insectos entonaban cantos y el viento alejaba las hojas que el tiempo había dejado sin vida.

Y Garnet no supo que decir.


Espero que esta segunda parte les haya gustado como a mi. Me costó pero le di algo de la forma que me gusta.

¿Que les parece a ustedes?

Saludos especiales y respondiendo a:

Luis Jesus Ponce Baez : En wattpad busca a un tipo llamado ELVATS. Está especializado en lapidot :)

sandman434: Me gustaría. Supongo que lo intentaré de nuevo, Gracias por tus palabras de verdad T.T

DragShot : jojojo y Peridot se luce en este capítulo. Igual me gusta su interacción con Lapis. Gracias por los buenos deseooos. :)

Lobo Hibiky