Los personajes son creados por la escritora Kyōko Mizuki, uno de los seudónimos de Keiko Nagita, y la mangaka Yumiko Igarashi, seudónimo de Yumiko Fijii, publicado en Japón por Kōdansha Ltd. desde 1975 a 1979.

Mackenzie estaba nervioso, después de tanto tiempo de esperar ese momento ahora sentía miedo, miedo de que ella lo rechazará, que se alejara de ellos, eso sería algo que no podía soportar, ella estaba sonriente y temía que esa noticia borrara esa felicidad y el brillo de sus ojos, después de respirar y para tomar valor, decidió hacerlo de otra manera.

-Me gustaría que conocieras primero a mi hermana, Alice se le parece un poco, la niña sonreía pues Neil dirige su atención hacia ella y Candy reía al ver como la pequeña se sonrojaba.

-Neil, si me lo permites me gustaría que Candy viniera conmigo un momento, la cara del hombre enseguida se transformó ya no le estaba gustando tantas atenciones de aquel viejo rabo verde y descarado al que no le importaba un bledo que sus hijas estuvieran presentes para estar haciéndole deferencias y atenciones a su novia, estaba por protestar cuando su flamante novia se le adelantó.

- Claro que la quiero conocer, también a su sobrina, se levantó de su asiento de inmediato, aquel hombre le inspiraba confianza y un cariño muy especial, ella sabía que él había sufrido mucho buscando a su hermana menor y eso la enternecia, muchas veces ella misma soñó con tener un papá y una mamá, cuántas veces soñó que algún familiar venía a buscarla y por fin tenía una familia, sin siquiera ver la cara de Neil camino sonriente hacia el hombre que sonreía igual que ella.

-Solo será un momento muchacho, la experiencia y los años de Mackenzie le hacían ver lo molesto que estaba Neil, ya había dado muestra de cuán celoso era con su novia, pero por ahora tenía más derecho por ser su tío, aquello le hizo gracia y le daba una felicidad inmensa, quería gritarle al mundo entero.

-¡ES MI SOBRINA LA QUE ESTÁ FRENTE A MI! ¡ES MI FAMILIA! ¡ES MI SANGRE! se sentía orgulloso, de ahora en adelante ella no estaba sola tendría una familia que la respaldaría y la cuidaría de todos de ser necesario.

-No se preocupe sigan adelante, tenía ganas de agarrarla y sacarla de aquel lugar, ya estaba empezando a arrepentirse de haberles permitido entrar a sus vidas. Se contuvo cuando la pequeña Alice se sentó a su lado y le dijo.

-Ahora que vas hacer mi primo te voy a querer más, yo quería que fueras mi novio, pero papi ya me explico que te vas a casar con Candice, un hombre honorable solo tiene una novia, la pequeña hacía un puchero que le partió el alma a Neil.

-Pero puedo ser tu primo favorito ¿sabes que te quiero mucho verdad? la pequeña sonreía y asentía con la cabeza.

-Pero no le digas a Candy para que no se ponga celosa de nosotros ¿si?, la pequeña se lanzó a los brazos de Neil, el comportamiento de aquella familia no era ni remotamente parecido al de la suya, Candy encajaría perfectamente entre aquellas mujeres que se podría decir que eran tan impulsivas como su adorada pecosa.

En el estudio Mackenzie invitaba a Candy a tomar asiento, ella expectante veía hacia la puerta esperando ver a la sobrina de aquel hombre tan amable, él caminaba hasta su escritorio y tomaba un portaretratos y se entregaba, ella lo tomaba sin entender.

-¿Y su sobrina?, ella curiosa y expectante preguntaba.

-Acá está, ella inocentemente voltea barriendo con la mirada toda la habitación y volvia su vista a él extrañada, como respuesta él le hace una seña para que vea el retrato que sostiene en sus manos, por lo que bajó la vista, mayor fue su sorpresa cuando se vio a sí misma en aquella fotografía.

-¿Por qué tiene usted una foto de cuando yo era pequeña?, el negaba con la cabeza y caminaba para sentarse a su lado.

-Esa fotografía es de mi hermana cuando era pequeña, ella es Alice, mi Alice…los ojos de aquel hombre se humedecían por las lágrimas que luchaban por salir, la rubia se volteó sin detallar nada.

-No, esta soy yo, no puede ser su hermana mire que estoy en... en ese momento detalló la ropa de la niña que aparecía en aquella imagen, de pequeña nunca utilizo ropa tan elegante, en el hogar la señorita Ponny y la Hermana María eran las encargadas de confeccionar la ropa que los niños utilizaban, las cintas de sus coletas combinaban con aquel hermoso traje, estaba aturdida su cerebro no lograba hilar con coherencia toda la información, la hermana del general había huido siendo muy joven y ella estaba muerta... " Acá está" había dicho el General, "no sabían quien era su padre"..."por muchos años la busqué" "finalmente tengo rastro de ella" "llegue tarde" como lejos de la realidad en su mente se repetían fragmentos de la conversación que días atrás había tenido con aquel hombre, apretaba con fuerza aquel retrato que sostenía en sus manos era su madre.. su madre estaba muerta, su vista se fue nublando hasta que ya no vio nada más, su tío salió con ella en brazos, el estaba tan pálido como ella , por un momento Neil sintió que su corazón se detenía al ver a su novia en ese estado, pensó lo peor al verla tan pálida y sin sentido.

La última fotografía que le fue tomada de joven a Alice, adornaba el bello tocador en donde la novia se había arreglado, en el espejo el reflejo de Candy mostraba su serena belleza, su vestido blanco la hacía lucir como una verdadera princesa de cuentos, su cabello dorado suelto en cascada sobre su espalda le daba un aire irreal, sus primas la veían felices, ellas vestían hermosos diseños, tulipanes blancos y rosas perfectas arreglados conformaban el elegante buqué de la novia, aunque un poco nerviosa se sentía feliz, se veía tan arreglada que ni ella misma reconocía su imagen en aquel espejo de cuerpo entero

En la última semana habían pasado muchas cosas, ahora portaba el apellido de su familia, al desviar un poco la mirada pudo sentir como si su madre le sonreía en ese momento tan importante, ahora sabía que no la habían sido abandonado, su madre quería protegerla pues sabía que le quedaba poco tiempo de vida, aquello le ayudaba a sanar algunas heridas, ya no se sentía ese vacío al pensar que había sido un bebé no deseado, su madre la amo y procuro su bienestar, a partir del momento en que su tío revelara la verdad sobre todo el pasado de su madre, toda tristeza quedaba atrás, ya no era más una huérfana, era la hija de Alice Mackenzie sobrina de uno de los Generales más famoso de la Gran Guerra y sobre todas las cosas, era miembro de una hermosa familia que la aceptaba sin prejuicio ni cuestionamientos, sonriendo con un poco de tristeza se acercó a la pequeña fotografía y la acarició.

-Te prometo ser feliz madre, gracias por amarme y arriesgar tu vida por llevarme al hogar a sabiendas que no soportarias el clima inclemente, de haber pensado en ti, tal vez habríamos estado un poco más juntas, algunas lágrimas derramadas corrieron un poco el maquillaje de la novia, de tras ella sus primas también lloraban en silencio, desde el umbral de la puerta su tío también escuchaba aquella promesa,y en su interior le prometía a su hermana velar por el bienestar de su hija.

-Hija ya es hora tu novio te espera, el pobre está bastante nervioso, ella sonriente levantaba la mirada para ver al hombre que ahora era su familia.

-Si tío,enseguida, tengo que acomodar esto, señalando el maquillaje corrido.

-Tomate tu tiempo, si ese chico se va mejor para mi, simulando indiferencia se encogió de hombros, lo que la hizo sonreír.

-Ahora que te encontré no te vas a deshacer de mi tío, él se acercaba y le abrazaba.

-Nunca más mi niña, su primas se unían al emotivo abrazo.

La novia bajaba las escaleras del brazo de su tío seguida de sus tres damas de honor, la esposa de su tío lloraba emocionada al verla, ella sólo podía sonreír de tanta felicidad.

- Luces hermosa hija.

-Gracias tía, dos autos aguardaban a la familia, en uno iría la novia con su tío que la entregaría en el altar, y en el otro su tía y sus primas.

Continuar...