Ambas se miraron sorprendidas por lo que había dicho la otra. Mientras, Katherine sólo les observaba con una sonrisa, satisfecha: su plan había funcionado. ¿Qué seguía? La verdad, no lo tenía en mente, pero con una Lanzadora hábil como lo era Trixie seguro se les ocurriría algo. Por el momento, que las cosas tomaran su curso.

Trixie decidió retomar la palabra, puesto que Gisell parecía no querer reaccionar ante su sorpresiva revelación. No sabía si creerle a la pelirroja o no. De todas maneras, ¿qué sabía ella de Tomás? ¿Acaso lo conocía? ¿Ya lo había visitado? ¿Y por qué no lo dijo?

La Sting sólo decidió confiar en su palabra, aunque sonara increíble, o hasta imposible. Ciertamente lo había visto caer en el precipicio, aunque no vio más. ¿Será que Blakk lo había salvado? ¿Se trataba de un milagro? O, ¿será que ese Shane se las arregló para sobrevivir, como siempre lo hacía? Había que averiguar.

—Espera, ¿tú cómo puedes saberlo? —preguntó, confiando en que aquella mujer no le había jugado una broma pesada. Y para no parecer tonta, prefirió guardarse su actual felicidad.

Gisell reaccionó y volteó a ver hacia la científica, quien se encogió de hombros, con la misma sonrisa, indicándole que debía decir la verdad. Así que volvió su mirada hacia la joven quinceañera, quien seguía esperando su respuesta, esperanzada.

—Katherine y yo estamos en la enfermería, o laboratorio. La habitación ocupa dos funciones, así que recibimos a un muchacho llamado Eli Shane, en estado de coma. —la sonrisa de Trixie no pudo conmover más a las presentes. Sus ojos esmeraldas por primera vez en mucho tiempo fueron empañados por lágrimas de felicidad, y sus tersas mejillas parecían volver a tomar color. Se le veía un semblante diferente, sin duda.

De manera predecible, comenzó a reír, mientras unas pocas lágrimas resbalaban por sus rojas mejillas. La pelimorada le abrazó, feliz al igual que ella. Burpy se unió a la celebración, feliz y con las esperanzas tan renovadas como las de la ojos verdes. Y Gisell, les veía desde su lugar, sintiendo, igualmente, que su dolor comenzaba a disminuir, pues parecía ser que Trixie no era capaz de mentirle.

Era como si volviera a nacer. Como si todo a su alrededor volviera a tener color. Sus heridas no ardían, su corazón no pesaba. La losa que oprimía su alma se hizo ligera, y la espera de volverle a ver empezó a existir. ¿Olvidar? Se volvió, ahora, una simple palabra más en el diccionario. Su vida ahora era vida.

Su Fantasma ya no era.

Si ya el hecho de saber que Eli estaba en coma le alegraba tanto a la muchacha, Gisell no quería imaginarse lo que le esperaría al saber que despertó. Pero, era mejor dejarlo para después, no vaya a ser que su alegría se vuelva imprudencia y les pida verle. No podían arriesgarse a que Blakk, o en todo caso, Meriño, se enterara de aquello.

—No puedo esperar verlo de nuevo —comentó la pelirroja, al tiempo que Katherine y Burpy tomaban asiento, de nuevo. Las alegrías estaban a flor de piel, y las sonrisas no parecían querer cesar.

—Pero debes ser prudente. No ahora, ¿vale? Pueden descubrirnos. Se supone que no debías saberlo —respondió la cabellos morados, algo asustada en pensar tan sólo en ser descubierta.

—Me lo imagino. —rió, y vio a ver qué hora era: 3:27. La Meriño notó eso y también vio el reloj, percatándose de que debían empezar con sus preparativos para el baile. Desafortunadamente, les había tocado limpiar después del evento. Mientras tanto, revisar como iba Eli.

De repente, a Katherine se le ocurrió una idea, algo arriesgada, pero que podía funcionar. Sólo tenía que seguir convenciendo a la ojos chocolate de querer ayudarla, sin contar a Quentin y a Tobías, aunque este último ya de por sí le apoyaba.

—¿Tú vas al Baile, Trix? —interrogó, llamando la atención de la chica, quien negó, con desgano. Gisell le miró preocupada, mientras le tomaba el hombro.

—Te diré algo, Trixie. Sé que los ánimos no te dan mucho, ya que, sí, está vivo, pero en coma. Sé que quieres verlo. Pero tú sólo tienes una vida. Tienes la oportunidad de escoger si vivirla o no. Pero este es el momento de hacerlo. Ahora. —dicho eso, ambas se fueron a hacer su trabajo, a lo que la Sting baja la mirada, pensando en si ir o no.

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Eli, ya con más calma, vio como Quentin y Twist se internaban en el lugar, con una expresión seria. Al observar al rubio, no evitó hacer una mueca. Seguía sin agradarle, obviamente. Cuando se percata de eso, el ojos aqua hace lo mismo, pero sólo por orgullo, puesto que la verdad empezaba a ver a Eli de manera diferente; como si tuviera a alguien clamando por ayuda frente suyo. Claro, el peliazul seguía viéndolo igual.

—¿Sabes dónde está Trixie? —comentó este, observándolo de arriba a abajo, con todo el odio reflejado en sus ojos, que, admitía, a Twist le comenzaba a asustar, como si su mirada le quemara, y causara algo de remordimiento en él, puesto que la había lastimado, sí, pero emocionalmente. La decepcionó, y si el chico se enteraba de ello, no sabía que llegaría a hacerle, así que decidió dirigir su vista hacia otro lado.

Quentin suspiró, bajando los hombros, pensando en sus asuntos e ignorante de lo que pasaba a su alrededor. Estaba nervioso por la promesa que le había hecho a Katherine. ¿De veras sería bueno? ¿Cambiaría? ¿Era la definitiva? ¿Su oportunidad para mejorar? ¿Llegaría al final de esta misión sin fracasar? ¿Ayudaría a un Shane? ¿Podía? Bueno, claro que sí, pero, ¿quería? Entonces, esa era la verdadera pregunta.

Por otro lado, cuando Eli vio como Twist lo evadió, frunció el ceño y se paró repentinamente, sacando al científico de sus pensamientos y alarmando al Lanzador, quien, para su mala suerte, no cargaba lanzadora en ese momento. El Shane se le abalanzó encima, por impulso, y le agarró de los hombros, haciendo presión en ellos, zarandeándolo, mientras el cabellos naranjas no sabía qué hacer.

—¡Dime que no le hiciste daño! —gritó el quinceañero, refiriéndose a Trixie. Twist rápidamente negó, con pánico como protagonista en su expresión. Pero, a pesar de todos sus intentos por evadir esa vocesilla llamada conciencia, que le recordaba su promesa hacia Kord y Pronto, no podía. Escuchaba todos sus reproches y regaños, obligándolo a decir la verdad, y esta ocasión no fue precisamente una excepción por su parte.

Aunque no dijo nada, sus ojos mostraban el remordimiento que tenía dentro. Todos sus esfuerzos por hacer el bien, fracasados, así que también había frustración asomados tímidamente en ellos, con algo de vergüenza por su causa. Y como Eli estaba cerca de él, pudo ver con detalle todos esos sentimientos, haciendo un rompecabezas en su mente, imaginando lo que había pasado.

—¿Qué le hiciste? —preguntó, ya más calmado, dejando de agitarlo y aligerando la presión causada por sus torpes manos. Finalmente, Twist no se contuvo, y comenzó a hablar.

—Es una larga historia. —el Shane apretó los párpados, aturdido, puesto que tanta información en una sola tarde, y en su delicada condición, no era buena. Por lo que negó.

—No me cuentes. Más tarde me dices, ¿bien? —el receptor asintió, aún con la respiración agitada. No sabía que Eli era tan impulsivo, y menos que furioso fuera así, tan cruel y rudo.

En ese momento, llegan Tobías, Katherine y Gisell, estas últimas, aún con sonrisas dibujadas en sus rostros, sonrisas que no tardaron en causar cierta extrañeza en los chicos ahí presentes.

—¿A qué se debe tanta sonrisa? —preguntó Quentin, no pudiendo evitar hacer lo mismo, igualmente, hacia la felicidad de la ojos aqua. Ambas muchachas, en respuesta, rieron. Ya la científica le contó el plan a su colega, y a esta le había parecido ingenioso, y muy tierno, lo que ocasionó ciertas risillas en el camino de regreso.

Antes de que comenzaran más preguntas hacia ellas, dos siluetas se dejaron ver en la entrada: una extremadamente alta y musculosa, y otra rechoncha y pequeña a su lado. Aunque tardaron en notar su presencia, todos voltearon a verlas, y descubrieron, de manera inmediata, de quienes se trataba:

—¿Kord, Pronto? —exclamó Eli, con una notoria y atrevida alegría reflejada en su rostro. Todos los demás estaban impresionados de su presencia allí, mientras que los recién llegados sólo fijaban su vista en una cosa, o mejor dicho, en alguien.

—¡Eli! —exclamaron ellos devuelta, fundiéndose en un abrazo con su amigo.

Su colega, su líder, su hermano, por fin estaba con ellos, y sano y salvo. Todos los días esperando, y por fin poder estar junto a él. Como si los momentos juntos ahora fueran sacados del sepulcro del dolor y levantados con las esperanzas y alegrías que caracterizaban a ese instante.

Katherine se tapó la boca, impresionada. Jamás creyó que las cosas serían tan sencillas. Quentin se cruzó de brazos: tenía tiempo sin ver a esos dos, aunque no les caía del todo bien. Gisell, aunque no sabía quienes eran, seguía conmovida por tanta emoción en un solo abrazo. Twist, con una sonrisa, y la boca ligeramente abierta, reía por lo bajo, viendo el hermoso reencuentro. Tobías simplemente sonreía, también con los brazos cruzados y observándolo todo con detalle, aunque sí algo asustado por como reaccionaría Blakk si los descubrían.

—¿Qué hacen aquí? —preguntó Eli, limpiándose un par de lágrimas rebeldes que salieron huyendo por sus mejillas cuando él menos esperaba. Sus amigos, también lloraban, alegres.

—Blakk mandó a unos descuidados guardias a buscar a Twist, para darle un esmoquin y que pueda asistir a un baile —contó el topoide, separándose de su amigo y viéndolo, nostálgico.

—Y al parecer son tan descuidados que nos mandaron a nosotros a ir por él. Por lo que Pronto y yo corrimos directamente hacia acá para verte rápido, antes de que noten que tardamos —terminó el troll, poniéndose a la par del Rastreador.

Twist rió más alto y carraspeó, llamando la atención del Ingeniero, quien lo vio y saludó con alivio y más alegría, inmutando a todos los presentes por su acción.

—Está bien. Mientras Trixie asista...

—¿Fue invitada? —interrumpió Eli al rubio, quien asintió en respuesta.

—Y tú también, Eli —habló Katherine, cerrando la puerta tras ella, y viendo a Gisell con una sonrisa cómplice—. Vas a verla esta noche.

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¡Buenas, buenas!

Nuevo cap, dedicado a Violett Vader y a la talentosa The Eastern Writer (a la cual dedicaré cada cap ;) )

¡Espero les guste muchoteee!

Y aviso, ya por ahí va en camino el EliXie 7u7

Punto, final.

PD: con "va en camino", me refiero al próximo cap, así que... preparen sus pañuelos n.n