Otro capítulo, ¡yey! Vera, quise actualizar hoy pooorque no estaré disponible sino hasta el sábado, y no quería hacerlos esperar :3
Como ya sabe, agradezco con mi corazón en la mano a aquellos que me han leido, dejado sus reviews, puesto en alertas y favoritos. Espero que les guste esté capítulo ^^
3. MY HERO
Desde el día en que Kendall se mudó a su nuevo vecindario, la amistad con Logan se había fortalecido increíblemente. Casi dos meses desde ese acontecimiento, y los cambios anímicos sobre Kendall ya eran radicales: había dejado de visitar constantemente la lápida de Jo en el cementerio, era más alegre y frecuentaba a Logan la mayoría de días. La semana que transcurría era caótica para los amigos, puesto que les era aplicado el examen de admisión para la Universidad de Columbia, ubicada en el corazón de New York, y de las prestigiosas en el mundo.
Aquel día, Logan le había sugerido a Kendall que fuesen por un par de bebidas calientes, ya que el sol estaba escondido tras espesas nubes grises que anunciaban una próxima tormenta. El moreno salió de la enorme sala donde se aplicaba el examen de admisión a la facultad de medicina a cientos de deseaban a gritos conseguir una beca en la Universidad.
Sacó el móvil de su bolsillo y vio un mensaje de Kendall, que fue un tanto decepcionante.
*Hey Logan, surgió algo importante y no podré acompañarte. Será en otra ocasión, ¿de acuerdo? xoxo -Kendall*
Con una cara larga, cruzó la calle y comenzó a caminar rumbo a la cafetería donde se encontraría con Camille, su mejor amiga desde que tenía uso de la razón. Al llegar a la cafetería, Camille ya se encontraba en una mesa con una taza humeante de café mientras leía un libro titulado "El Perfume". Logan gritó su nombre y atrajo su atención, la muchacha cerró el libro y movió la mano. El moreno tomó asiento frente a Camille después de darle un abrazo.
–Y… ¿dónde está el chico que quieras presentarme? –preguntó Camille, buscando en las espaldas de Logan.
–No pudo venir –respondió Logan mientras colgaba su mochila en un perchero–. Al parecer, y por lo que tengo entendido, terminó su examen y salió corriendo ya que surgió una situación importante. Será la próxima ocasión, ¿de acuerdo? –aseguró Logan, y sin embargo, Camille no parecía muy convencida por ello. Tenía sus brazos cruzados a la altura de su pecho y Logan observó que sus hombros estaban tensos. Logan sonrió tímidamente, intentando convencer a su amiga de que accediera–. Bien, te compraré un pastelillo de zarzamora si ese es el pago para que accedas.
–Perfecto, lo conoceré la próxima vez.
Logan negó con la cabeza mientras sonreía. La camarera arribó y Logan pidió su capuchino además del pastelillo que le compraría a Camille.
–¿Cómo estuvo el examen? –preguntó la muchacha, inclinada sobre la mesa.
–Uhm, fue pan comido… –Camille lo miraba extraño, por lo que Logan se detuvo y arqueó una ceja–. ¿Qué ocurre, Cam?
–El chico, Kendall, te gusta, ¿no es así?
–¿Q-Qué? ¿C-Cómo puedes decir-r tal cosa? Estás de b-broma…
–Tu tartamudeo te ha delatado, querido amigo –confesó Camille mientras se reía a carcajadas.
–Eres imposible. Además, ¿y qué si fuera así?
Camille se encogió de hombros y simplemente se calló cuando la mesera entregó el pedido. Permitió que Logan diese un sorbo a su taza de café mientras que ella le daba un mordisco a su pastelillo.
–Nada. Simplemente que era el novio de Jo… y parece ser que tienes un crush en el Hombre Araña.
–Todos perdimos a Jo, si puedo recordártelo. Y si lo tengo, sabes que es imposible. El Hombre Araña simplemente me salvó de un secuestro y violación por uno de los contrabandistas, ¿sabes? –aclaró Logan, sintió que era escuchado por las personas de su alrededor, por lo que redujo el volumen de su voz–. No es muy bonito suponer que el Hombre Araña no me hubiese rescatado… simplemente me salvó, y no encuentro la forma de contactarlo y mucho menos recompensarlo por ello.
–Tendrías que ser cauteloso con tu plan, Logan. Tu padre sólo se tranquilizó en el tema del superhéroe puesto que te rescató. Aún quiere detenerlo –explicó Camille.
–Lo sé… y no sé cuál es su problema. Hemos discutido acerca de la situación cientos de veces desde el inminente secuestro. El Hombre Araña es bueno, pero al parecer mi padre escucha y cree todo lo contrario.
Bebió un sorbo y pellizcó el panecillo de Camille. Ella le pegó en la mano y Logan simplemente rio. Después de estar conversando y que Logan le diese una introducción acerca de Kendall a Camille, el moreno decidió que era momento de irse puesto que habría una cena familiar aquella noche, ya que era el día en que su padre llegaba a casa temprano.
Logan se levantó de su silla y se despidió de Camille, dejó un dólar sobre la mesado tras tomaba su mochila del perchero y la colgaba a sus hombros, no sin antes sacar su muy preciado libro que actualmente leía con el título del "Coleccionista de Huesos". Mientras caminaba, y lo cual era un pésimo hábito, se colocó sus auriculares y comenzó a leer desde la página que había detenía la previa lectura. De vez en cuando miraba hacia los lados para cruzar la calle, y sin embargo no se percató cuando la luz roja del semáforo apareció y el siguió caminando, hundido en las palabras de la página.
–¡Cuidado! –gritó una mujer a todo pulmón, pero Logan no escuchó nada. El camión viajaba a gran velocidad y tan sólo faltaban unos metros para que arrollase a Logan. Más allá de la música, escuchó el claxon del vehículo y elevó la vista. Sus ojos se abrieron como un par de platos y se petrificó a la mitad de la calle, con sus articulaciones inmóviles.
El libro le cayó de la mano y cuando se dispuso a cerrar los ojos, alguien lo levantó del suelo en un movimiento rápido. El Hombre Araña. Soltó un grito cuando sintió el agresivo movimiento al momento de ser levantado del suelo. Sintió como el monstruo de metal rozó su cuerpo y lo único que pudo hacer fue aplicar más fuerza en sus brazos que rodeaban el cuello del arácnido.
Después de columpiarse por un par de edificios más, Kendall bajó hasta el piso para dejar a Logan en tierra. Estaban en un callejón, muy cercanos a la entrada del subterráneo.
–Creo que es la segunda vez que te salvo, extraño vecino de la Gran Manzana –Kendall estuvo por decir Logan, pero se tragó sus palabras al morderse la lengua con tal fuerza que sangró.
Logan temía que su lengua se trabase y provocara un tartamudeo en su voz.
–T-Te lo agradezco m-mucho… –Logan se aclaró su garganta y observó que el arácnido aún no se retiraba–. Gracias, Spidey.
–Uuy, llevabas un libro, ¿cierto?
Logan asintió, recordando que había tirado el libro.
–Te debo un libro, ¿sí? –Kendall comenzó a retroceder puesto que escuchó como estaba por originarse un accidente automovilístico. Lanzó una red a la punta del edificio y Logan estiró su brazo, deteniendo al muchacho.
–¿Y que asegura que te volveré a ver?
–Es la segunda vez que te recato, y no creo que sea la última.
Logan sonrió y el arácnido se alejó. Logan retomo la compostura, sacudiendo el polvo de su chaqueta y retomando la caminata.
Tomó el subterráneo rumbo a casa y al caminar por la calle de su vecindario, maldiciendo por lo bajó puesto que no le había agradecido al su héroe como lo había planeado la vez del intento del secuestro. Escuchó que gritaban su nombre y se detuvo en seco., volviéndose al origen del ruido. Era Kendall quien corría con su mochila a su espalda y el cabello alborotado. Cuando lo alcanzó, su respiración no estaba agitada, lo que le fue extremadamente extraño para Logan. Kendall tenía la frente y la barbilla amoratada, pero Logan resistió su deseo de preguntar qué había ocurrido, ¿pelea callejera?
–Hey, Loges –saludó Kendall, abrazando al más pequeño. Logan decidió darle un pequeño empujón mientras caminaban–. ¿Por qué fue eso? –protestó Kendall riendo.
–Por dejarme plantado y si no hubieses hecho eso, mi vida no habría peligrado.
–¿Qué? ¿Qué ocurrió? –Kendall actuó como si no supiese absolutamente nada.
–Me volvió a salvar… fui estúpido por querer leer y escuchar música con auriculares mientras cruzaba una calle –Logan se encogió de hombros.
–Ouch, supongo que te debo recompensar.
–¡Sí! ¡Debes hacerlo! –se quejó Logan–. Ya sé cómo puedes hacerlo… ve a cenar a mi casa esta noche. Mi madre hará salmón grill puesto que es el día en que mi padre no se queda hasta tarde.
–Bien. Si es la forma en que quieres que te recompense… lo haré.
Conversaron hacerla de las pruebas que realizaron para ingresar a Columbia mientras caminaban a casa; Kendall se detuvo en la suya para ducharse e ir presentable a la cena con la familia Mitchell. Se despidió de Logan con una abrazo y el moreno decidió hacer lo mismo. Al cruzar el umbral de su casa, su madre lo recibió besando su mejilla.
–Mamá, invité a Kendall para que nos acompañase esta noche…
–¡Estupendo! Tuve un presentimiento, por lo que hice doble ración de salmón –comer no Joanna–. Ahora ve a ducharte y prepárate, es la única noche del mes en que tu padre no llega tarde.
…
Logan ayudó a poner la mesa con adornos elegantes, un par de velas altas al centro junto con flores. Su madre había colocado manteles individuales con su vasija que sólo usaban para ocasiones especiales. Cuando su padre llegó, tres minutos más tarde Kendall lo había hecho con un ramo de flores en la mano.
–Son para tu madre –dijo con una sonrisa, y el moreno le indicó que lo siguiese. Kendall saludó a Joanna entregándole el ramo, y posteriormente estrechó su mano con el Capitán Mitchell. El Capitán y Kendall tomaron asiento en sus sillas, meo tras que Logan y Joanna servían la cena.
Comenzaron a comer, con conversaciones de lo que habían hecho durante el día.
–¿Logan… es cierto que el Hombre Araña te volvió a salvar el pellejo? –preguntó su padre, provocando que Logan se atragantase con su propio bocado. Le dirigió una rápida mirada a Kendall y observó que estaba casi tan conmocionado como lo estaba él. Logan estiró su brazo para alcanzar su vaso de agua y dio un sorbo para dejar de toser. Volvió a aclarar su garganta y se armó de valor para hablar.
–S-Sí.
–Cuéntame cómo estuvo eso… –pidió su padre.
–Bueno, cruzaba la calle cuando un camión casi me arroya… No quería decirte porque no le vi importancia –Kendall y Logan sabían que si tenía importancia, pero todo lo relacionado con Spidey era un que simplemente le disgustaba a su padres por diversas razones.
–Estabas distraído, Logan –apuntó su padre, ya que conocía como era su hijo y la facilidad con la que se cerraba del mundo con sus auriculares y un libro en la mano.
–No…
–Logan Phillip Mitchell, no me mientas.
–No te miento, solamente que no te gusta sacar este tema a relucir; por ello me limito a hablar de ello…
–Yo creo que es Hombre Araña ayuda en este tipo de c-circunstancias –terció Kendall puesto que observó cómo Logan le aclamaba ayuda a través de sus ojos cuando le dirigía miradas increíblemente rápidas. El Capitán Mitchell se vio interesado en el argumento de Kendall, por lo que decidió prestarle atención–. Les da una mano.
–Así que piensas que es una buena imagen pública.
–Si…
–Papá, ¿recuerdas que hablamos de no intimidar a la visita? –recordó Logan, aludiendo el tema. Extrañamente, Kendall no se veía nervioso ni nada por el estilo, por lo que Logan se preguntó cuál era la razón. Se aclaró su garganta y sugirió:–. ¿Qué tal si hablamos de otro tema? ¿Quizá de la prueba para Columbia…?
–¡Oh por supuesto! –Exclamó Joanna–. Y díganme, chicos, ¿qué les pareció el examen?
Logan soltó un suspiro de alivio y permitió que Kendall hablase primero.
La cena terminó muy temprano ya que los padres de Logan estaban extenuados. El moreno decidió acompañar a Kendall hasta su casa, pero el ojiverde le invitó a un parque cercano, a lo que accedió con felicidad. Caminaron por las solitarias calles de su vecindario, que sólo eran iluminadas por las luces de los faroles. Llegaron al parque y decidieron recorrer do por los caminos de piedra que había en el suelo.
–Debo disculparme por la actitud amenazadora de mi padre. Aunque no parezca, suele ser muy sobre protector y celoso, en ciertos casos –Logan se detuvo en seco–. ¿Eso salió de mi boca?
–Sí, Phillip, así fue –respondió con una traviesa sonrisa.
–Hey, no me llames así –se quejó Logan–. Se supone que era un secreto… y si me vuelves a llamar así, te diré Donald el resto de mis días.
Kendall soltó una carcajada y miró a Logan durante un minuto. Logan miró de reojo a Kendall, y observó que le dirigía una hermosa mirada de venado con sus enormes ojos esmeralda.
–Kendall, ¿qué te pasó en la cara…?
–Te voy a decir algo –farfulló Kendall.
–Ah –Logan se detuvo frente a Kendall, mientras se miraban–. Escucho.
Kendall no encontraba las palabras adecuadas para comenzar. De vez en cuando, rompía la conexión de su mirada con Logan para observar un punto fijo en el suelo.
–Pues… me amortiguó… –dijo entre susurros.
–¿El amor? –preguntó Logan, acercándose más a Kendall. Ambos sintieron el aliento y la respiración del otro, ya que sus caras estaban a tan sólo cinco centímetros de distancia.
–Si… Oye, Loges… es que… es que debo decirte otra cosa –prosiguió el rubio, aunque le era complicado puesto que sentía una gran impotencia por besarlo–. Es sobre el enmascarado y todo eso…
–Ah… claro.
Logan se sintió decepcionado y se alejó de Kendall.
–No, no, no, no. No voy a hablarte de eso, voy a hablarte de mí.
–¿Y qué vas a decir? –preguntó Logan! volviéndose a acercar a su amigo.
–Hum, es que quisiera –Kendall hizo un ademan con las manos–. Es difícil de decir.
–Sólo dilo –Kendall negó y ocultó sus ojos entre las manos, luchando para acomodar las piezas del rompecabezas que había formado su cerebro–. Agh, ya olvídalo.
Logan se dio media vuelta y empezó a caminar de vuelta a casa. Sin embargo, Kendall actuó rápido y lanzó una red con su lanza telarañas que siempre llevaba a la muñeca. Se escuchó el peculiar ruido y la red sujetó a Logan por la cadera y lo obligó volverse, dando una vuelta en el transcurso. Kendall lo atrapó entre sus brazos, comprobando que Logan estaba agitado. El moreno movió sus manos, tocando el cuello de Kendall conforme lo miraba con confusión. Kendall tenía sus manos a la cadera de Logan y él se limitaba a sonreír.
–¡Kendall! Tú… –abrió la boca para reprenderlo y el rubio acercó a Logan hasta que sus labios hicieron contacto. Logan se resistió un segundo, pero después permitió que sus lenguas se tocasen y Kendall tomase el control absoluto sobre el beso. Rodeó el cuello del rubio con sus brazos y Kendall lo acercaba más con sus manos por detrás de la cabeza de Logan–. Eres el Hombre Araña… –Logan volvió a ser interrumpido por los labios de Kendall. Las manos de Logan viajaron hasta el pecho de Kendall y aplicó la fuerza necesaria para empujarlo–. Esto no cambia nada… me hubieses dicho y yo… –Kendall le lanzó una red a su abdomen, atrayéndolo nuevamente hacia él–. Fuiste todo este tiempo y… no me dijiste nada… –volvieron a besarse, pero esta vez fue tierno y apasionado. Kendall acunó el labio inferior de Logan entre los suyos, presionando ligeramente–. G-Gracias por salvarme… –Kendall lo interrumpía constantemente ya que sólo quería besarlo. Después de un largo tiempo, separaron sus labios y Kendall se limitó a mirar a Logan directamente a sus ojos–. ¿Cómo puedo agradecerte por haberme salvado en dos ocasiones, héroe? –preguntó Logan, aún entre los brazos de Kendall.
–Besándome… –Logan sonrió y se elevó de puntas para volver besarlo–. Y… aceptar mi propuesta: ser mi novio.
–¡Qué propuesta, chico insecto! –comentó Logan, sonriente.
–¿Qué? –preguntó Kendall ante su nuevo apodo.
–Sí, seré tu novio, mientras que tú seas mi chico araña…
–Me parece excelente…
El hombre misterioso con sombrero, fue conducido por los pasillos del Instituto Ravencroft, una prisión donde estaban los más peligrosos criminales. Al llegar a la celda, abrieron la puerta y se encontró con Dak, quien estaba sentado frente al espejo de su lavabo.
–Déjanos –anunció el hombre y el guardia salió, cerrando la puerta de la celda y esperando desde fuera.
–Has avanzado mucho –comentó Dak, mirando al hombre desde el reflejo de su espejo.
–Ya tengo a los primeros posibles candidatos.
–Dime más –pidió Dak.
–¿Cuantos hombres tienes en mente? –preguntó el extraño.
–Algo pequeño. Todo lo que necesitas se encuentra en Zevon Industries… ¿quién es nuestro primer voluntario?
–Arthur Griffin. Está pagando cadena perpetua. Esta… ansioso de unirse a nosotros.
Dak comenzó a reír.
–Empieza con él… y acabemos con el Hombre Araña.
Logan es un imán de problemas… y, ¿Quién será nuestro villano? Solo les diré que Rhino no lo es… 7w7 Lo sabremos en el próximo capítulo n.n Oh oh oh les dije que ya salí de la escuela? Asdfghjkl eso significa que tendré más tiempo para escribir *w*
Bueno, me gustaría ver sus reviews, alertas y favs ^^ Recuerden que acepto sugerencias y comentarios de todo tipo, y que no es necesario estar registrado para dejar sus reviews :3
xoxo
-Jos
