Hey guys! Cómo han estado? :D Espero que les haya gustado el capítulo anterior ^^ y por fin podrán resolver esa duda de quién será el villano, yay! Pero si me dejan comentar, posiblemente no sea el único é.e No digo nada más xd

Muchas gracias a mis reviewers por sus fantásticos comentarios! Me ayudan a seguir con las múltiples historias en las que trabajo (: Sin más preámbulos, disfruten de este capítulo ;)


4. OUR VILLAIN

Logan leía un libro con sus auriculares reproduciendo música lenta. Habían pasado tres semanas desde que era novio de Kendall y las cosas iban más que bien entre ambos. Sin embargo, había un par de detalles que le disgustaban a Logan, entre ellos los repentinos abandonos por parte del rubio cuando un peligro ocurría en la ciudad. Eso le molestaba, ya que lo dejaba hablando sólo. El muchacho decidió no abrir la boca para reclamar, puesto que Kendall se dedicaba a salvar a New York, pero él deseaba pasar más tiempo con Kendall Knight que con el Hombre Araña.

Sumergido en sus pensamientos y en el mundo que le proporcionaba el libro, sintió un movimiento al otro lado de la cama. Sudor frío recorrió su espalda conforme elevaba la vista y se encontró con Kendall y su amplia sonrisa traviesa. Logan suspiró aliviado, quitándose los auriculares.

–Me asustaste, idiota –comentó Logan, cerrando el libro y arrojándoselo a su novio. Kendall lo esquivó y el libro golpeó el muro de la habitación. Kendall soltó una carcajada y se inclinó para besar a Logan.

–Hola a ti también, Loges –Logan torció los ojos y le devolvió el beso–. Pasé por la librería y me acordé de tu libro, que en paz descanse –bromeó Kendall, consiguiendo una risita del muchacho. El ojiverde se quitó la mochila que llevaba a la espalda y abrió el cierre. De ella extrajo una copia del libro que perdió Logan. El moreno abrió mucho los ojos conforme elevaba las comisuras de sus labios hasta formar una sonrisa. Se abalanzó contra su novio, rodeando con sus brazos el cuello del rubio. Terminó recostado sobre el cuerpo de Kendall–. Te dije que te lo compensaría… aunque no tengo puesta mi máscara…

–Cállate, prefiero a Kendall Knight –le dijo Logan, acallándolo con un beso–. Y gracias por el libro –Logan se apartó de Kendall, sentándose al borde de la cama.

El rubio siguió acostado, pero recostó su cabeza sobre sus manos para observar a Logan

–Ahora que lo pienso… esa mochila es un peligro en esta casa, Kendall.

–Lo sé, pero…

¡Logan! –gritó el padre de Logan desde el pasillo. En cualquier momento, abriría la puerta. Su madre no estaba en casa y su padre se encontraba en su descanso del medio día, y era muy extraño que se fuese tan rápido de la casa.

El muchacho dejó el libro y corrió hasta la puerta para impedir que viese a Kendall. El Capitán intentó abrir la puerta cuando Logan se adelantó. No le permitió el paso.

–¿Qué ocurre? –preguntó Logan al encontrarse a su padre frente a frente.

–Quería decirte que debo salir por una emergencia… robo a varios civiles con una diferencia de un segundo a cada uno –explicó su padre, mientras terminaba de abrochar uno de los botones de la manga de su camisa.

–Wow, ¿varios civiles en cuestión de segundos? ¿Cómo es posible?

–No lo sabemos. Algunos dicen que se vio a un hombre volar sobre ellos… Hey, ¿porque no me dejas ingresar a tu habitación? ¿Acaso estás viendo pornografía, Logan?

–¿QUÉ? –preguntó Logan con nerviosismo; aquel segundo que se descuidó, su padre empujó la puerta y entró a la habitación. Su padre la examinó detenidamente para ver si encontraba algo, pero no lo hizo.

Logan tenía los ojos cerrados, en caso de que viese a Kendall allí y su padre hiciese una rabieta. Cuando sintió que su padre le revolvió el cabello como siempre lo hacía, como si su tuviese dos años de edad, comprendió que se retiraba.

–Te quiero, Phils –se despidió su padre. Logan cerró la puerta de su habitación y giró sobre sus talones.

Buscó a Kendall con la mirada

–¿Kendall? –preguntó Logan, observó que aún estaba su mochila sobre la cama, por lo que supuso que no se había ido.

–Aquí arriba –Logan elevó la mirada, y vio a Kendall en el techo de la habitación. Logan comenzó a reír fuerte.

–Baja de ahí, chico insecto –le indicó Logan, Kendall bajó de un salto y al caer no se produjo sonido alguno. En la cara de Kendall no había expresión, por lo que Logan se preocupó y se acercó al muchacho–. Kendall, ¿estás bien? –parecía pálido. Logan tomó la cara de Kendall entre sus manos y le dio un beso rápido.

–No será… Dak, ¿cierto?

–De ninguna manera, él no robaría.

–Debo irme –Kendall sacó su traje de la mochila y rápidamente se quitó la playera que llevaba. Se quitó así mismo los zapatos y los calcetines, y sus manos viajaron hasta la hebilla de su cinturón para despojarse de sus jeans.

–¡Kendall, no frente a mí!

Kendall deslizó sus pantalones y Logan se cubrió los ojos con ambas manos. Sus mejillas habían enrojecido rápidamente, al extremo de arder.

–No es algo que nunca hayas visto, Loges –le comentó Kendall, besando su mejilla. Al quitar las manos de sus ojos, vio que Kendall ya tenía puesto su traje y sólo faltaba por ponerse la máscara. Kendall decidió besarlo en los labios y al ponerse antes de colocarse la máscara, habló–. Logan quiero que te quedes aquí y no hagas nada imprudente… no sabemos a quién me enfrento.

–Y-Yo no… –comenzó Logan, protestando. Kendall le lanzó una red a su mano y el otro extremo de la red se pegó en la pared, simulando una cadena para Logan–. ¡¿En serio, Knight?! –Logan intentó liberar su mano de la red, pero era muy densa y sólo podía cortarse con algo muy filoso. Kendall rio, le dio un beso en la punta de la nariz y se puso la máscara–. ¡Libérame, chico insecto! –gritó Logan.

–Eres un imán para el caos, travieso –le comentó el arácnido.

Parecía una cadena, Kendall corrió hasta la ventana y Logan intentó seguirlo, pero la red se estiró y se tensó, impidiendo que diese un paso más

–¡KENDALL! –gritó Logan, agitando la mano con el agarre.

Por unos instantes, creyó que ya se había ido, sin embargo Kendall regresó y se quitó la máscara.

–Tu encadenamiento fue también por lo de chico insecto –comentó, saliendo rápidamente por la ventana.

–¡TE ENCANTA ESE SOBRENOMBRE, KNIGHT! –Gritó Logan, aun luchando por liberar su mano de la red.


Kendall se columpió de edificio en edificio lo más rápido posible, donde se habían producido los misteriosos robos. Cuando llegó a la calle donde la escena del crimen había ocurrido, pudo ver que los civiles no podían pasar puesto que un banco había sido robado. Él se detuvo en el tejado de un edificio, atento a lo que pudiese escuchar. Entonces fue una ráfaga de viento lo que hizo volverse y observar hacia el cielo. El objeto volador pasó sobre su cabeza sin darse cuenta, con dos grandes bolsas de dinero en ambas manos. Y como un ángel de alas negras, aterrizó sobre el cofre de un auto.

Los policías que protegían la calle se colocaron en sus posiciones, y le indicaron a todos los civiles que retrocedieran mientras tenían en la mira al… ¿pájaro? Kendall bajó hasta la calle de un saltó, quedando frente a su enemigo a pocos metros de distancia. El hombre que estaba sobre el automóvil tenía un mono verde oscuro, casi negro. Con un par de alas metálicas color carbón. Cada pluma parecía una cuchilla afilada. Kendall se preguntó como las controlaba pero dejó aquella preguntar para resolver más tarde.

–Hey, amigo, no quiero pelear contigo. Devuelve lo que has robado y te dejaré ir –exclamó el arácnido.

–¡Yo no soy tu amigo! –gritó el hombre canoso. Soltó las bolsas con dinero y cerró los puños, al mismo tiempo en que las alas se abrieron como si estuviese a punto de emprender vuelo.

–Bien, bien. No somos amigos, ¿pero puedo llamarte avecilla?

El hombre gritó a todo pulmón, aunque no hizo el intento de atacarlo. Kendall apreció como apretó su mandíbula y después sonrió.

–Yo soy el Buitre, ¡idiota! –de pronto, las plumas metálicas de las alas se movieron y tres de ellas salieron desprendidas como si fuesen navajas. Sin embargo, las afiladas plumas no iban dirigidas hacia Kendall, sino hacia la multitud de civiles.

Kendall dio una voltereta en el aire, lanzándole una esfera de telarañas al Buitre. Esta le cubrió la cara, atontándolo de forma inmediata. Conforme daba la voltereta, les lanzó una red a cada cuchilla, pegándolas contra los muros de los edificios. Los civiles gritaron y se dispersaron al escuchar los disparos de los policías. Gran error, porque el Buitre se protegió con sus alas mecánicas de las balas.

–Demonios… –cuando dejó de protegerse y las alas volvieron a su espalda, unos propulsores lo ayudaron a dar el primer vuelo. El Buitre salió disparado en dirección a la de Kendall. Tomó al Hombre Araña por el pecho y salió disparado hacia el cielo.

Kendall intento liberarse, golpeando la cara del viejo. Con un golpe en su mandíbula, el villano giró su cabeza hacia un lado y fue la oportunidad perfecta para Kendall de empujarse con sus piernas desde el pecho de su enemigo. Dio una voltereta en el aire, lanzando una telaraña hacia lo más alto de un edificio. El Buitre seguía volando, agitando sus alas como lo hacían las aves; al recuperarse del golpe abrió los párpados y lo único que puedo ver antes de ser golpeado nuevamente, fue al arácnido columpiándose en dirección a él. Kendall lo empujó con sus piernas extremadamente lejos.

El villano se golpeó la espalda contra un muro de un edificio. Soltó un gemido y esquivó una bala de redes. Lanzó una cuchilla desde sus alas en dirección al arácnido. Kendall la esquivó por tan sólo un centímetro. Cuando pudo estabilizarse en una pared, observó cómo las cuchillas de las alas mecánicas se regeneraban.

–No puede ser… –el Buitre sonrió flotando en el aire, y embistió contra el muchacho. Kendall impactó sobre el tejado de un edificio y comenzó a correr, escuchando un sonido similar al del deslizador de Dak pero que esta vez era producido por las alas mecánicas. Kendall era extremadamente rápido y ágil, pero aun así el Buitre lo fue más. Lo agarró por la espalda con mucha fuerza y lo arrojó contra un edificio.

Kendall se golpeó y no pudo evitar gemir.

–Bien, eso dolió –cuando caía, le lanzó una red al villano y este voló rápidamente con el conocimiento de que el Hombre Araña lo tenía sujeto con una telaraña. Voló sobre una serie de edificios, provocando que Kendall se golpease en cada muro hasta que soltó la telaraña a pocos metros de distancia del suelo. Su espalda chocó contra el suelo y Kendall gimió–. ¡Auch!

Conforme se reincorporaba, el Buitre aterrizó frente a él, riendo.

–¿Querías jugar, Spidey?

–Y aún quiero hacerlo –jadeó Kendall, apuntándole con un dedo. El Buitre flotó a diez centímetros del suelo y estaba listo para embestir contra su enemigo nuevamente cuando el flash de un teléfono móvil llamó su atención.

El Buitre giró sobre sí y divisó a la persona que había tomado la fotografía. Un chico de cabello negro y ojos color chocolate.

–Nunca debiste de haber tomado esa fotografía, muchacho –comentó el Buitre.

Kendall corrió hasta el villano, que se encontraba de espaldas a él y lo envolvió en una especie de abrazo para que perdiese el control. Griffin comenzó a moverse en un lado a otro, para quitarse al arácnido de sus espaldas.

–¡Suéltame! –gritó el villano.

El arácnido no respondió. Cuando divisó al muchacho que sostenía el móvil en lo algo, lo reconoció al instante: Logan.

–¡Corre! –le gritó Kendall. Logan bajó el móvil, guardándolo en su bolsillo mientras giraba sobre sus talones y corría. Kendall le bloqueó la vista a Griffin con un vendaje de telaraña. El contraataque fue lo que hizo gemir de dolor a Kendall. Griffin lo estampó contra un muro y al girar rápidamente, le hizo un corte en el abdomen al Kendall con las rémiges primarias del ala izquierda. Todas las plumas, o mejor dicho cuchillas, hicieron el corte que rápidamente se llenó de sangre.

El villano rio y le gritó desde los cielos.

–¡Nos volveremos a encontrar, Spidey! –y se alejó.

El ojiverde sabía que sanaría por si sólo en cuestión de horas, sin embargo aún sentía el corte sobre su abdomen. Se reincorporó, gimiendo de dolor aunque minutos más tarde su organismo haya comenzaba a trabajar y el dolor había disminuido.

–¡Logan! –gritó Kendall, con sus manos alrededor de su boca para simular un altavoz. Siguió caminado por la desierta calle hasta que Logan se dispuso a salir del callejón donde estaba oculto.

–Lo siento mucho, de verdad… –comenzó Logan, acercándose con lentitud a su novio. El rubio se quitó la máscara lentamente–. Yo sólo quería… –le lanzó una red hacia su abdomen y lo atrajo hacia su cuerpo, besándolo.

–A mi espalda, ahora –le ordenó Kendall. Logan asintió y Kendall se puso la máscara. El moreno envolvió sus brazos alrededor del cuello de Kendall y cuando menos lo espero, ya estaban en el aire a la espalda de Kendall columpiándose por los edificios.

Logan se aferró a Kendall, y disfrutó el fresco viento contra su cara. Parpadeó y comprobó que Kendall se limitaba a hablar.

–Kendall… –susurró Logan al oído del rubio. Este no respondió–. ¿Estas molesto?

–¿Tú que crees? –preguntó Kendall, un tanto enojado. Se detuvieron en el tejado de un edificio y Logan bajó de la espalda de Kendall. Este se quitó la máscara.

El arácnido se apoyó en un contenedor de agua, doblándose de dolor a causa del corte. Logan se acercó al muchacho y le puso una mano en su hombro. Logan asomó la mirada y vio el corte.

–¡Oh por Dios! –gritó Logan, cubriéndose la boca con ambas manos–. ¿Él te lo hizo?

–Si –respondió con un gemido y su mandíbula muy apretada. Se reincorporó y tomó una bocanada de aire–. Estoy bien, Logan. Sanaré en cuestión de minutos…

–U horas… –Kendall le dirigió una mirada llena de furia. Logan no quería que estuviese así, sin embargo sabía que estaba en todo su derecho de estarlo. Él había puesto su vida en riesgo al fotografiar a su nuevo villano, y era algo que a Kendall le preocupaba demasiado. El rubio se reincorporó y se colocó nuevamente la máscara.

–Tú –dijo señalando a Logan–, estas metido en un gran problema.

Logan abrió mucho los ojos y cuando Kendall le dio la espalda, supo que era momento de volver a viajar entre los edificios.

Kendall los condujo por una serie de edificios hasta que llegaron a la calle donde vivían. Entraron rápidamente por la ventana de Logan, no sin antes revisar que nadie estuviese pillando. Al entrar a la habitación, Kendall observó que la red con la que había atrapado a Logan seguía allí, pegada a la pared como si fuese una soga.

–¿Cómo te liberaste? –preguntó Kendall mientras tomaba la telaraña y la desprendía del muro con delicadeza.

–Con una pluma. Tarde diez minutos desplegándola de mi mano. ¡Ha quedado enrojecida!

–La próxima vez te esposare ambas manos… auch –se quejó Kendall. Logan se acercó a inspeccionar la herida. Empujó a Kendall contra la cama, consiguiendo que este se recostase.

–Quítate el traje…

–Si quieres verme desnudo, sólo lo hubieses dicho.

Logan abrió la boca para protestar, pero la cerró instintivamente. Kendall le quitó el traje, quedando en ropa interior ajustada.

–Iré por el botiquín de primeros auxilios.

–Logan… –lo llamó Kendall, pero fue demasiado tarde porque minutos después el moreno llevaba en ambas manos una caja blanca con una cruz roja en la tapadera. La abrió y buscó alcohol para limpiar la herida.

–Esto dolerá un poco.

–Detente –Kendall le sujeto la muñeca y Logan alzó la vista para mirarlo severamente–. Quiero que observes… –pidió Kendall. Logan lo miró por unos segundos y asintió. Se sentó a un costado de Kendall, cruzando sus piernas. Prestó atención al torso de Kendall, y por unos instantes se perdió en su tonificación. Se mordió el labio inferior y al percatarse de ello, apretó los párpados deseando que el rubio no hubiese visto su reacción al verlo semidesnudo frente a él.

Entonces la herida comenzó a cambiar de color, cerrando la herida como si hubiesen pequeños hilos que la regenerasen. Cuando la herida cerró, simplemente quedó una línea roja que cambió su color a un rosa débil hasta que se volvió del color de su piel. No había rastros de una posible cicatriz. Logan llevo sus dedos para tocar la piel, y los apartó rápidamente.

–Lo siento.

–No te disculpes, mi novio tiene permiso de tocar mi piel –comentó Kendall, sonriendo pícaramente. Logan rio por lo bajó, y tocó el torso donde había estado la herida.

–¿Qué era esa cosa? –preguntó Logan, mientras recorría toda la extensión de la ubicación de la herida con sus dedos con lentitud. Le surgieron cientos de preguntar de cómo era posible, sin embargo no las preguntaría puesto que Kendall tampoco sabría contestarlas cada una de ellas–. El ángel o lo que fuese a lo que te enfrentaste…

–Se hacía llamar el Buitre. Y no es para nada un ángel. Parecía un pájaro –explicó Kendall reincorporase para vestirse con la ropa que se encontraba por todo el piso de la habitación–. Las alas eran mecánicas y al parecer podía controlarlas por sí sólo. El plumaje… no era sólo metal, sino cuchillas afiladas. Podía lanzarlas… y estas se regeneraban.

–Es extraño.

–Tenía intenciones de atacarte, lo vi en sus ojos. Estaba dispuesto a lanzarte una cuchilla… –comentó Kendall–. Por ello estoy molesto, no quiero que salgas lastimado.

Logan bajó la mirada, triste porque sabía que había cometido un error gravísimo.

–Supongo que un "lo siento" no bastara esta vez…

–No, no lo hará.

Kendall se acercó a Logan una vez vestido, y lo besó. Logan estaba recostado sobre la cama, enredando sus dedos en el rubio cabello de Kendall. Este se apoyó con sus manos sobre el colchón, mientras profundizaba el beso que compartía con Logan.

–Kendall… debemos saber a quién nos enfrentamos –susurró a los labios del ojiverde.

–¿"Enfrentamos"? Eso es plural, Logan. Y no permitiré que te metas en este lío. Ya estas suficientemente expuesto al peligro con el simple hecho de ser mi novio. No estoy dispuesto a que te ocurra lo de Jo… no, Logan. Quiero que te mantengas al límite de las circunstancias. Por favor –pidió Kendall, apartándose de su novio y poniéndose de pie. Cruzó sus brazos a la altura de su pecho y le dirigió una fría y poderosa mirada al moreno.

–Kendall, tan sólo permíteme ayudarte desde aquí –Logan extrajo el móvil de su bolsillo y se lo entregó–. Quizá haya conseguido unas cuantas tomas de sus alas mecánicas y así poder descubrir como las controla.

Kendall sostuvo el móvil y observó las fotografías. Se lo regresó a su novio.

–Tú eres más detallista que yo –comentó–. Te permitiré estudiar el mecanismo si es que las fotografías lo revelan. De cualquier forma, lo seguiré hasta conseguir una mejor toma.

Logan saltó a los brazos de Kendall, y este lo atrapó al aire. Lo besó con fuerza, y al terminar el beso, el rubio preguntó:

–¿Qué tal si vamos a dar un paseo?

Logan asintió y se apartó.

–Sólo permíteme ir por las llaves del automóvil –Kendall le lanzó una red a la cadera y lo jaló hacia sí.

–No será necesario –sonrió traviesamente–. Sujétate bien –esta vez, Logan no se sujetó por la espalda, sino por un costado del cuerpo de Kendall. Salieron por la ventana de Logan y el moreno le preguntó:

–No nos descubrirán, ¿cierto?

–¿Cómo crees que llegaba a la escuela? –dijo Kendall, y Logan soltó una risita.

Envolvió una de sus piernas en una de las del rubio y Kendall lanzó una red hacia la punta del edificio más cercano para usarlo como liana. El movimiento no fue agresivo, pero Logan no pudo evitar soltar un grito.

–¿Nunca dejaras de gritar? –preguntó Kendall en son de broma.

–No.

Y ambos comenzaron a dar un paseo por la hermosa ciudad de New York. Logan recargó su cabeza en el hombro de su novio, sintiéndose el chico más afortunado del planeta al tener a Kendall a su lado, quien siempre lo protegería a toda costa.

Durante su paseo, se olvidaron de todo aquello que no fuese el otro; incluso se olvidaron del Buitre, quien no descansaría hasta admirar como caía lentamente el Hombre Araña.


Y… ¿qué les pareció? Espero que si haya conseguido narrar bien los sucesos del enfrentamiento xd estoy un poco perdido estos últimos días y realmente no me doy cuenta de lo que escribo con certeza.

Me gustaría leer sus opiniones en un pequeño review, no les cuesta mucho escribir uno (; así como las alertas y favoritos!

He abierto un Poll para aquellos que siguen mi otra historia titulada "Big Time Revenge" ya que quiero saber quien es un lector fiel y me seguirán hasta el final y quien no n.n sino la han leído, los invito a que lo hagan, de igual forma con "Big Time Castaway" por favor, no se les olvide votar en el poll, ¡es importante!

Xoxo

-Josu