CAPITULO 2

Hace 6 meses atrás…..

En un parque a las afueras del complejo habitacional donde vivía Hikaru y Misa, Kadmir tomaba café en un banco mientras estaba esperando a Hikaru que se acercaba hacia la ubicación de él.

-Mi querido Sempai. Saluda Kadmir con entusiasmo.

-Hermano. ¡Tanto tiempo! ¿Qué se cuenta?

-Estuve trabajando hace tiempo en algo importante. Me gustaría decírtelo a ti solamente.

-¿Ah sí? – Pregunta Hikaru sorprendido.

-Así es mi querido amigo. ¿Deseas un poco de café?

-Así estoy bien, muchas gracias.

-Ok. Empecemos.

Kadmir le explicaba a Hikaru, que estuvo trabajando durante semanas en un trabajo experimental para detectar señales en el espacio profundo. De casualidad se topó con una señal algo extraña. Un radio faro que se repetía cada 36 segundos.

-Decidí traducirlo y me llamo mucha la atención.

-Si detectaste una señal extraña ¿Por qué no lo informaste a nosotros?- Decía Hikaru con una tonada molesta.

-No quise poner en riesgo a Megaroad. Entonces decidí ocultarlo.

Hikaru se sintió un poco enfadado pero a la vez preocupado.

-Kadmir… ¿No confías en mí? Puede tratarse de algo peligroso. ¿Quién sabe lo que hay del otro lado transmitiendo?

-Precisamente Hikaru, tenía una corazonada de que se podría tratar de una nave de la Armada de Supervisión. Respondió Kadmir nervioso. –No te olvides que soy un Zentraedi y he pasado toda mi vida luchando en guerras contra ellos. Conozco sus conductas y cuando estaba en la flota Dredmid aprendí a decodificar sus transmisiones. Y llegue a la conclusión, de que se trataba de una nave de La Armada de Supervisión, por la forma en que se comportaba aquella señal.

-¡No lo puedo creer Kadmir! Eres un irresponsable. Por más que estuvieras preocupado, deberías habérmelo informado.

-¿Y que querías que hiciera? Que te dijera que podríamos sufrir un percance por una señal. Además si te contaba esto, seguro que tú esposa la Mayor Hayase se enteraría y organizaría una misión para ir hasta ese sitio. Y lo sabes muy bien. Lord Exedol dijo una vez, que somos seres Beligerantes. Podemos tener nuestros momentos de paz, pero fuimos hechos para la guerra.

-¿Y QUE HAY CON ESO? Si Misa se hubiera enterado y si supiera, no sería capaz de hacer algo así. La conozco muy bien. Es una militar precavida en este tipo de situaciones- Respondió Hikaru molesto.

-Hikaru, lo siento de verdad. Quise decirte esto porque eres la única persona en la que puedo confiar. ¿Te puedo ser sincero? Aunque te molestes por lo que te voy a decir, no confió en Yakolev ni en Hayase en algunas cuestiones.

Hikaru lo observo de reojo desafiante, con unos ojos que se prendían fuego de furia. Giro su cabeza y lo observo fijo directamente a los ojos.

-¿No confías en Misa? Necesito saber el motivo de porque llegas a esa conclusión.

-Veras…. La Mayor Hayase puede que no tenga malas intenciones pero muchas de sus formas de tomar decisiones me molestan. Es muy terminante en muchas cuestiones y eso me irrita. Una vez le pedí por favor que me dejara realizar un experimento y no quería porque supondría un problema de coordinación en vuelos de entrenamiento.

-Por alguna razón habrá sido.

-Hikaru, quiero hacerte una pregunta. ¿La Mayor Hayase y tú eran de pelearse mucho cuando no tenían nada formal?

Hikaru le incomodo la pregunta hasta el punto de no contestarle.

-¿A qué viene esa pregunta?

-Es que pensé. ¿Cómo puede ser que un Micloniano como tú pudo tener una relación con una mujer así? No digo que sea mala, pero tiene un carácter bastante fuerte….

-¡TE EQUIVOCAS! Misa ha cambiado. Quizás antes era así pero…. ¡Rayos! ¿Por qué te cuento estas cosas a ti? ¿A qué viene el punto? Yo no me meto en las cosas de ella porque le tengo respeto.

-Pues me gustaría que abras un poco los ojos amigo. Misa no es como te lo cuenta.

Hikaru furioso lo toma del cuello de la chaqueta con sus manos.

-¿¡QUE ESTAS DICIENDO!? NO VOY A PERMITIR QUE HABLES ASI DE MI ESPOSA. NUNCA. ¿ME OYES? NO ME IMPORTA SI TU ESTAS MOLESTO CON SUS DECISIÓNES. PERO NO HABLES MAL DE ELLA A SUS ESPALDAS. NO SE LO MERECE. Hikaru lo empuja hacia atrás dejando que su cuerpo choque contra el respaldo del banco.

Kadmir con un rostro depresivo le retruca - ¿Así que este es el verdadero poder de la cultura?

-¿EEEEEH?

-Pensaba que me entenderías Hikaru. Pensé que eras inteligente y comprenderías que lo único que trato de decirte, es que la Mayor Hayase no está tomando las cosas en serio. Entiendo que es tu esposa y la vas a defender siempre por cualquier cosa, pero deberías separar tu relación y la milicia. Mejor me voy. Cuando se te acomoden las ideas, ven a verme cuando quieras, pero por un tiempo no podremos hablar. Ah y otra cosa, ten-Kadmir le arroja un sobre de cartón sobre el regazo. –Léelo cuando puedas.

-Espera Kadmir. No eres claro. ¿A qué te refieres cuando dices que Misa no se toma las cosas en serio? Pregunto Hikaru confundido

-Adiós amigo.

-Espera Kadmir…. ¡KADMIR!

Kadmir se levanta y se aleja del banco donde estaba sentado Hikaru.

Hikaru estaba confundido por las palabras de Kadmir. No entendía a que se refería cuando le comentaba que Misa no toma decisiones acordes a lo que pretende Kadmir. Observa el sobre de cartón que le dejo Kadmir sobre su regazo. Lo toma y vuelve a su casa.

3 días antes de la discusión con Hikaru…..

Una nueva reunión de comité se estaba llevando a cabo. Kadmir, Misa y Evgeniy estaban reunidos como de costumbre 1 vez por mes. Una mesa redonda lleno de papeles y detrás un domo con una vista del espacio era lo que dominaba la escena.

-…. Entonces mis conclusiones son esas. Quisiera explicarles que esta situación está bajo control. Pero necesito más tiempo. ¿Mayor Hayase sería tan amable de aceptar mi solicitud para que pueda tener efecto lo que quiero demostrar?

-Me temo que no Kadmir. Existen posibles riesgos. Considero que su punto de vista con respecto al señalador laser que quiere probar, es una buena opción pero si algo fallara, nuestros recursos no son suficientes para tales propósitos. Prefiero que se concentre más en el proyecto Amaestra y una vez que estemos más organizados, quizás recién ahí podemos intentar algo.

-Pero Mayor, ¡No podemos esperar tanto! Responde Kadmir elevando la voz. ¿Qué sucede si alguna amenaza exterior pondría en peligro a Megaroad? Con respecto a los recursos, despreocúpese, podemos arreglárnosla. Haría lo posible para que el señalador no gaste demasiada energía.

-Perdón que interrumpa, pero eso no sería posible ahora. Megaroad tiene buenos sistemas de defensa que pueden proteger a sus habitantes de cualquier amenaza exterior. ¿No es así Mayor Hayase? Consulto Yakolev.

-En teoría sí, pero nada está probado. Megaroad es una nave muy nueva y todavía estamos realizando pruebas.

Kadmir interrumpe. -¡Por favor Mayor! No sea testaruda. Se lo suplico. Es de mayor importancia.

-¡Suficiente Olzuan! Elevó la voz Yakolev. –La Mayor Hayase dijo que no por el momento. Debes enfocarte en otras prioridades. Tanto los pobladores de la nave como la Tierra dependen de nuestras decisiones.

Sin poder llegar a un acuerdo, Kadmir decide no discutir más sobre el asunto y pasar a otro plano, pero con una bronca que no podía sacarse de encima.

-Ok. Continuemos con la siguiente orden del día…

De vuelta al hogar de Misa y Hikaru…

Faltaba poco para que se terminen de cocinar las chuletas. Misa estaba preparando una rica ensalada de Lechuga y tomates, recién sacados de la cosecha. Cada casa tenía su propia huerta al fondo. Todo lleno de verduras y hortalizas para la ocasión.

Miku estaba mirando un documental para niños, que mostraba como era la vida en la tierra y cuál sería el futuro si se llegara a encontrar un planeta con características similares. Hikaru se acerca hacia ella y observa el documental.

-¿Qué estás viendo mi hermosura?

-Un documental sobre la Tierra. Papi, ¿Te acuerdas de la Tierra como era?

-Por supuesto mi hijita. Me acuerdo muchísimo de la Tierra. Sus vastos océanos, su cielo celeste, los atardeceres y las noches de luna llena. Los bosques y los hermosos valles…

-¿Encontraremos un planeta igual a la Tierra Papi?

Hikaru no sabía que responder a una pregunta inocente de una niña, que resultaba ser también complicada de responder.

-Si Hija. Eso espero.

-¡A Comer! Cariño, hazme un favor. ¿Quieres ir a buscar las ensaladas?

-Si Misa, ahí voy. Respondió Hikaru. Se dirigía a la cocina a buscar las ensaladas.

De vuelta a la mesa, Hikaru, Misa y Miku saboreaban una rica cena, hecha con cariño y dedicación. Con el tiempo, ellos dos habían aprendido a cocinar muy bien.

-Misa, ¿Te acuerdas nuestra primera cena en esta casa?

-Si…. Jaja. Como olvidarlo. Casi prendemos fuego la cocina.

-Mami. ¿En serio?

-Si mi hija, tu padre estaba prendiendo la hornalla y puse para hacer un caldo de verduras y luego una de las cortinas de la ventana indiscretamente termino en el fuego y Hikaru vio una luz resplandeciente en la cocina, yo estaba de espaldas y no se notaba. Recuerdo que tú estabas sentado en el sofá y me dijiste. ¿Por qué hay tanta luz en la cocina? Ja ja ja j aja. Y entonces…. J aja j aja y entonces… Misa estaba tentada de risa. Entonces tu padre entro a la cocina y llenó un balde con agua y pudo apagar el fuego. La cocina termino toda mojada y yo casi empapada.

-Ja j aja ja. Recuerdo esa situación. Fue muy graciosa.

Los 3 se reian y estaban felices. Saboreando la cena y hablando de cualquier tema que no tenía que ver con sus responsabilidades.

2 horas después.

La mesa estaba levantada y las vajillas lavadas. Miku estaba acostada en su cama durmiendo. Misa se estaba bañando y Hikaru en su recamara, acostado en el sommiere matrimonial, estaba leyendo un libro sobre la Guerra Espacial. Ojeando una de las páginas, pudo reconocer uno de los episodios que había vivido, contadas por un historiador.

"[…] fueron capturados la Comandante Misa Hayase, el teniente Hikaru Ichijo, el subteniente Maximillian Jenius y el aviador Hayao Kakizaki. Fueron los primeros seres humanos en tener contacto con la raza Zentraedi. Enfrente tenían a Britai Kridanik, Exsedol Folmo, y el comandante supremo de la flota Zentraedi Boddole Zer.

El propósito era saber quiénes eran esos seres que tantos inconvenientes les traían. Su objetivo principal era capturar la nave SDF-1, que ellos suponían era de la Armada de Supervisión.

Se vieron sorprendidos cuando.. […]

-"Recuerdo esa situación. Fue la primera vez que besé a Misa…" Pensaba Hikaru

Octubre 2010. Nave madre Fulbtzs-Berrentzs.

-¡Quiero ver un beso!, o los aplasto. Gritó Boldoza.

-Hikaru, deprisa. Si nos damos un beso, seguramente ellos reaccionaran de forma inesperada.

-¡Yo no quiero hacer eso Comandante! Hazlo con Kakizaki.

-…. Prefiero hacerlo contigo Teniente Ichijo.

-Ok.

Misa y Hikaru observan a Lord Boddole de reojo.

-Listo. Empecemos. Dice Misa.

-Está bien.

Ambos acercan sus labios. Era un beso normal, común y corriente. Para Misa fue como tocar el cielo con las manos. En el fondo le gustaba Hikaru pero en ese momento, los sentimientos de él le correspondían a la cantante Lynn Minmay.

Sorprendidos y estupefactos con una cara de terror, los demás Zentraedis que habían observado esa escena, estaban aterrorizados. No podían creer que un hombre y una mujer estaban besándose.

-¡PROTOCULTURA! ¡Sáquenlos de aquí! Rogaba Boddole.

-"Si, fue algo que en ese momento no sentí. Pero ¿Cómo se habrá enterado este historiador que besé a Misa? Debería cobrarle por derechos de autor, je je je. Que irónico. En aquél tiempo, mi amor correspondía a Minmay. Pensaba que Misa lo hacía para salvarnos, pero con el tiempo me di cuenta que le gustaba. Si no hubiera elegido a Kakizaki.". Pensaba Hikaru.

Misa ingresa al cuarto, con una toalla en la cabeza y una bata que cubría su esbelto cuerpo. Se acuesta al lado de Hikaru mientras se saca su toalla y se peina su hermoso cabello castaño.

-¿Qué estás leyendo Ichijo Kun?

-Un libro sobre la guerra espacial. Y justamente narra un episodio que vivimos. Cuando fuimos capturados por Britai y llevados ante Lord Boddole. ¿Te acuerdas? Estaba Max y Kakizaki.

-Ahhh sii. Me acuerdo. También recuerdo que no querías besarme. Malo, lmmm- Responde Misa sacándole la lengua.

-¿Qué querías que hiciera? En ese momento me gustaba Minmay. En realidad no quería besarte, aunque estabas linda. ¿Ya te gustaba en ese tiempo?

-mmmmmm, me parecías guapo. Tenía que aprovechar la oportunidad a ver si aunque sea se te movía un pelo. Respondió Misa sarcástica.

Hikaru la toma del brazo se sube arriba de ella apoyando ambas manos al costado de su cuerpo y la mira a esos hermosos ojos verdes cristalinos.

-¿Te sigo pareciendo guapo? Replicó Hikaru con una sonrisa.

-Siempre me pareciste guapo y ahora que estoy enamorada de ti, más todavía.

-Suficiente para mí.

Hikaru acerca sus labios a los de ella y le da un lindo beso suave que humedece los suyos. Ella lo abraza, mientras lo atraía cada vez más a su hermoso cuerpo y ambos empezaron a besarse apasionadamente. Una mezcla de sensaciones se estaba dando en ese instante y esa llama que estaba en sus corazones, esta vez se transformaba en una fogata para dar lugar a un momento mágico para los dos.

Misa estaba desnuda debajo de esa bata. Hikaru decide abrirsela, mientras ella le sacaba su musculosa para dejarlo completamente desnudo de arriba hasta abajo. Hikaru mostraba un físico envidiable al igual que Misa. Ella tenía físico perfecto y se deja ver ante los ojos de Hikaru, que admiraba esa belleza que tenía delante ante sus ojos azules como el mar.

Se hunden en un abrazo debajo de sus sábanas y el amor hace su trabajo. Luego de un hermoso momento mágico entre los dos, que duró su tiempo, se hacen sus caricias mutuas, mientras se miraban a sus bellos ojos que enamoraban con tan solo verlos.

-Te… amo Hikaru.

-Yo también Misa. Respondía él dándole un lindo beso a sus labios ya casi perdiendo el aliento.

Ambos ya habían llegado al final y los dos se acostaban abrazados a oscuras. Una luz tenue de la calle, que atravesaba las cortinas iluminaba apenas, esa escena que hasta hace un momento era intensa y llena de amor.

Se hacían caricias entre ellos.

-Hikaru. ¿Siempre estarás conmigo? ¿Nunca me abandonarás?

-Jamás. Pase lo que pase, siempre estaré contigo y con Miku. Nunca las voy a dejar solas. Siempre las protegeré. Las amo con toda mi alma.

-Gracias Hikaru, gracias por darme tu amor, por abrir tu corazón conmigo. Sin ti no sería nada. Le dice ella apoyando su cabeza en su pecho, escuchando su corazón como latía, abrazada como un Koala hacia el cuerpo desnudo de Hikaru.

Ambos cerraban sus ojos para ingresar al mundo de los sueños.

7:30 17 de Octubre 2016. Casa de Hikaru y Misa.

Después de una noche especial, Hikaru es el primero que se levanta. Antes él era el más perezoso pero el tiempo lo ha cambiado y siempre toma la iniciativa. Misa por su parte sigue durmiendo placenteramente, semidesnuda de arriba hasta la cintura.

Va directo al baño, para echar el primer orín de la mañana. En el tocador empieza a verse su rostro, que aunque todavía sigue manteniéndose joven, los años cada vez van pesando. Se notan las primeras canas prematuras en su ondulado cabello rebelde. Puede tratarse por el estrés que tiene actualmente. El ser el responsable del puente de mando de la Megaroad-01 no es tarea fácil, más aun si Misa lo supervisa todo el tiempo.

Por ahora ha hecho su trabajo de manera ejemplar, junto a la comandante Lubrand.

Toma el cepillo de dientes y empieza a lavárselos, pero erróneamente se da cuenta que es el cepillo de Misa.

-"Rayos. Otra vez me equivoqué. Bueno, Misa no lo notará, además casi todas las noches nos pasamos haciendo el amor y esto es lo mismo que aquello". Pensaba Hikaru.

Ese pensamiento agradable de sentir, que tenía a una persona al lado suyo que lo amaba eternamente.

Pero casi siempre no era así. A veces, se ponía a pensar en Minmay. Pero no en el sentido fantasioso de tener una noche con ella, sino en ¿Qué hubiera pasado si en vez de seguir a Misa hubiera elegido quedarse con Minmay? Siempre será una interrogante en su corazón. Hasta en lo más profundo del corazón, muchas veces los buenos recuerdos, de una persona a la que se amó permanecen allí, como una cicatriz apenas visible. Pero esa cicatriz está bien curada. Porque por más que piense en la cantante, él siempre va a preferir a su esposa. A la persona que desde un pequeño lugar de su corazón, al principio de conocerla latía poco a poco.

"¡Bah! No hubiera tenido éxito mi relación con Minmay. Seguramente me hubiera cansado de ella y la hubiera ido a buscar a Misa. Pero ¿Ella me seguiría queriendo? Pensaba Hikaru.

Minmay estaba en la misma nave que ellos dos. Desde que embarcaron al espacio profundo, se hablaban poco y nada. Después del último recital grande que dio en la Tierra, el trato se fue reduciendo y cada tanto visitaba a Misa y a Hikaru.

Ahora está preparando un nuevo disco que será lanzado en breve. Se supo desenvolver sola sin la ayuda de Hikaru. Por suerte sus canciones despiertan la esperanza de muchos de los habitantes que están a bordo.

Sobre todo a los Zentraedis que eligieron acompañar a los humanos miclonianos a este viaje tan largo. Ya no había guerra entre ellos. La guerra había diezmado todo lo que quedaba de La Tierra. Ellos habían cambiado mucho también. La cultura les hizo despertar su humanidad y ahora son más leales, compañeros de los humanos y ya no piensan en la guerra 100%.

La mayoría de los Zentraedis son expertos en Ingeniería y electrónica. Eso se debe, a que cuando sus hábitos de vida cambiaron, volcaron toda su concentración en la Ingeniería y en la electrónica y se volvieron grandes maestros. Por eso no es de extrañar que la mayoría de los técnicos y asistentes mecánicos de abordo sean descendientes de Zentraedis o Zentraedis mismos. El 40% de estos provenían del Satélite Fábrica, donde han fabricado más de 25 millones de naves de combate durante 500.000 años. Ahora, algunos de ellos estaban al servicio de la Megaroad-01.

En el espacio profundo peligraba otra facción. Un posible encuentro con la Armada de Supervisión seria casi en el hipotético caso, un enfrentamiento armado sí o sí. Hace 4 años que Hikaru no volaba en combate ni tampoco sus escuadrones. Algunos pilotos veteranos que habían participado de la guerra, eran tenientes o sub tenientes de los 30 escuadrones de más de 600 VF-4 preparados para ante un eventual episodio. Pero algunos pilotos, jamás habían disparado contra un enemigo real, solamente disparaban a blancos inmóviles holográficos en el espacio.

"-aaaaahhh. Mucho pensar me dio hambre de desayuno. Voy a ver cómo está la mini Misa". Pensaba Hikaru llendo al cuarto de la pequeña Miku. Apenas abrió un poco la puerta se acercaba a ella sigilosamente. Observaba como dormía, plácidamente. En un rato debería levantarse para ir a la escuela media. Pero todavía faltaba mucho. Se dirige a la cocina, entornando la puerta de la habitación de Miku.

En la cocina, abre la nevera y saca todo los ingredientes para preparar un rico desayuno.

"Veamos, un rico café con pan francés, jugo de naranja y huevos revueltos."

De pronto sintió que la oscuridad se había envuelto en sus ojos. Sentía como unas manos suaves y perfumadas le tapaban la visión.

-¿Adivina quién soy?

-mmmmmmm Veamos. ¿Shammy?. Al escuchar ese nombre, la misteriosa mujer apretaba los ojos de Hikaru.

-Ayyyyy. Bueno. Va de vuelta. Eeeee ¿Vanessa? Ambos dedos pellizcaban los parpados del pobre Hikaru.

-¡AYYYYYYY! Bueno. Esta vez no voy a fallar. ¿La anciana? Al escuchar ese sustantivo horrible, Misa le pegó una palmada en el trasero a Hikaru. Un sonido seco viajo por toda la cocina.

-¡AYYYYYY! ESO DUELE MISA.

-Y dolerá más la próxima vez que me digas anciana. Replico sarcástica Misa.

-¿Por qué te ofendes si estoy diciendo la verdad? Eres una viejita sexy. Ji ji. La miro a los ojos Hikaru dándole un beso en una mejilla.

-¿Qué estas preparando?

-Un rico desayuno. Tú descansa, yo me encargo. Le dijo Hikaru indicándole que se espera en la mesa del comedor y descanse un poco.

-¿Sabes qué? Iré a ver como esta Miku. Ya debe levantarse.

-Déjala un rato más Misa. Falta una hora y media para que vaya a la escuela.

-No quiero que sea perezosa Hikaru. Además quiero que aprenda levantarse sola.

-Bueno. Respondió él. Sobre una pequeña mesa estaba su teléfono celular, que sorpresivamente empezó a sonar. Dejando todo lo que estaba haciendo contesta el llamado

-¿Hola?

…Desde el celular.

-Buen día Capitan Ichijo. Disculpe si lo molesto a estas horas.

-No se preocupe Comandante Lubrand. Dígame.

-Señor, es para avisarle que hoy a las 9:30 Hs tiene la reunión con los nuevos pilotos. Si no es molestia, me gustaría verlo temprano previamente para repasar algunos detalles si es que no está muy ocupado. Suspiro la Comandante Lubrand.

-Desde luego. No se preocupe. ¿Quiere verme en mi oficina a las 8:30 más o menos?

Un silencio se sentía del otro lado de la línea.

-¿Hola?... ¿Comandante Lubrand?

-Ay perdón Capitan. Es que se cortó la comunicación. Si ¿8:30 me dijo?

-Si Comandante. 0830 horas de la mañana.

-Entiendo. Hasta luego Capitán.

-Hasta luego Comandante.

La comunicación se corta y Misa escucho la mitad de la conversación detrás de él.

-¿Quién era Cariño?

-La comandante Lubrand. Me pregunto si me podía verme antes, porque quiere ver algo de los informes sobre los nuevos pilotos.

Misa se mostraba sorprendida ante esa explicación.

-mmmm ¿Para qué te quiere ver más temprano? Es raro en ella. Pensaba que lo tenía todo controlado.

-Bueno ya sabes. Es una comandante recién iniciada. Es muy joven para su puesto, apenas tiene 22 años. Quizás se sienta un poco nerviosa y necesita un pequeño empujón je je je je. ¿Sabes?

Misa no mostraba un agrado ante la respuesta de Hikaru. Un poco los celos le invadían su mente, pero manteniendo la compostura se acerca a Hikaru se pone al lado de él y toma una taza para servirse café.

-Como bien me recuerdas cuando apenas nos conocimos, yo no era así Hikaru. Tenía una disciplina ante todo. Siempre salvaguardaba los detalles y releía todo antes de presentárselo a Global. Podía ser un buen hombre, pero era bastante exigente. Comentaba Misa

-Bueno. Eso era en los viejos tiempos. Ahora todo cambio. Yo no soy Global. Bruno era una persona especial pero no quiero que me compares con él. Ten en cuenta que yo también soy joven para ser Capitán. Global tenía aproximadamente 50 años.

-¿Te crees que yo tampoco soy joven para el puesto que tengo? Soy Mayor General Hikaru. Y tengo 30 años. A mi edad pocas personas llegan a donde estoy yo. Y no pienso en la edad que tengo, sino en la capacidad y eso también tienes que empezar a grabártelo en tu cabeza. Eres mi marido, pero también soy tu oficial superior y ahora te estoy hablando como tal. Quiero que seas un poco más duro con Lubrand. No quiero gente débil en mi equipo. ¿Se entendió Capitan Ichijo?

Hikaru se la quedó mirando a los ojos. Sabía que habían dejado de lado su vida común por ese instante y ahora Misa le estaba hablando en protocolo como su oficial superior. Haciendo el saludo militar Hikaru responde.

-Si Mayor General. Tendré en cuenta las actitudes de la Comandante Lubrand.

Misa lo ve a los ojos y siente un encanto y una admiración por su marido. Era lo que siempre soñó. De testarudo a persistente, Hikaru se había vuelto obediente y respetuoso. Misa sonríe.

-Descanse soldado.

-Gracias. Para acercarse y darle un beso en los labios, cuando la pequeña Miku aparecía detrás de ellos, ya cambiada y con el uniforme escolar.

-Ohhhh Mírenla nomas. Buen día mi pequeña.

-Hola Papi. ¿Está el desayuno?

-En breve estará. Tu padre lo está preparando. Le responde Misa con una sonrisa.

…..Base aérea de campamento Global. Ala oeste de Megaroad 8:01 Hs.

Todos los pilotos ya estaban en el comedor del campamento desayunando. A lo lejos, se podía ver un centenar de VF-4 aparcados, siendo revisados por mecánicos en tierra. Habían vehículos en tierra que iban y venían constantemente.

En una mesa ubicada al costado de una ventana, se encontraba un joven piloto recién promovido para ingresar a la UN Spacy. El piloto Brenzel Kridanik. Observaba fijamente a través de la ventana, como los técnicos Zentraedis realizaban ajustes y revisaban a los VF-4 en tierra.

"-Seguramente algunos de esos volaré. Espero que esos VF-4 sean tan buenos como los que usaron los miclonianos en la guerra espacial."

-Hey Kridanik, ¿Quieres un poco de pan de maíz? Le consulta un compañero al costado suyo de forma amable. Se llamaba Craig Aldrich.

Brenzel lo mira de reojo, con seriedad.

-No gracias.

-Hey, anímate. ¿Qué te sucede?

-No soy de hablar mucho. Prefiero el silencio. Eso me concentra más en mis funciones futuras. Le responde Brenzel con seriedad.

-Bah… Yo no pienso así. Prefiero hablar. Eso quita las tensiones y además rompe el hielo. Jeje. Le respondía Craig de forma irónica y agradable.

-Pues voy a decirte una cosa piloto. No todo está escrito y nadie sabe la verdad. La verdad está ahí dentro, en un VF-4. Si llegas a despegar bien en tu primer día y no te estrellas, te juro que te hablaré todo el tiempo que quieras y hasta beberemos cerveza hasta emborracharnos.

-Un trato es un trato Kridanik. Respondiendo Craig extendiendo su mano para que el otro la estreche. Brenzel la extiende y se estrechan las manos en señal de confianza.

Era un joven solitario. Hacía poco que se había enlistado en la UN SPACY y quería ser algo más que un simple técnico en electrónica.

Como Hikaru sospechaba, tenía un parentesco con Britai pero se dudaba si tuviera algo que ver con él. Era un muchacho tranquilo pero serio.

No se sabe cómo había terminado en la M-01. Se puede llegar a decir que el muchacho se ofreció como voluntario para viajar en la M-01.

Mientras los demás terminaban el desayuno, un oficial irrumpe en la sala.

-¡Atención! Prepárense para asistir a la reunión previa de vuelo de los VF-4.

Todos los pilotos en dos filas salían del comedor. Caminando por un gran pasillo que conducía a un auditorio. Elegían en donde sentarse. Frente se encontraba una bandera colgada del techo, en posición vertical con la insignia de la UN SPACY y al costado estaba la bandera de la

M-01. Ambas banderas estaban a los extremos de una pantalla inmensa de LED cristalina, donde seguramente se mostrarían instrucciones y videos.

Brenzel estaba inquieto ante la espera de algún superior que se presentase para comenzar con la charla.

-Mírate, no hemos empezado y ya tus piernas tiemblan.

-¿Quieres callarte Craig?

-Bueno bueno… si eso quieres. A decir verdad te notaba un tipo carismático- Relájate soldado. Dice Craig dándole una palmada en la espalda.

-¡Cof!. Qué bueno que tengas seguridad en ti mismo. Me fascina tu confianza.

-No se trata de confianza, se trata de estar tranquilo. Todo saldrá bien. Solo tenemos que prestar atención a las instrucciones y será pan comido. Responde Craig.

Hace unos meses que ambos pilotos se pasaron más de 230 HS de vuelo virtual. Brenzel se notaba ansioso pero eso le jugaba en contra. Su ansiedad de pilotear su primer VF-4 estaba a tan solo unos metros de allí. En unas pocas horas, sentiría la sensación de ese bautismo de vuelo tan esperado.

-¡Atención! De pie. Comandante y Capitán ingresando a la sala.

Los pilotos se ponían de pie y hacían el saludo militar.

Brenzel no observaba bien de lejos quienes eran. Dos figuras se acercaban poco a poco al modesto estrado ubicado en el medio del gran auditorio.

-Buenos días damas y caballeros. Soy la Comandante de la UN Spacy Carol Lubrand. El hombre que me acompaña a mi lado es el célebre héroe de guerra Capitan Hikaru Ichijo.

Todos los pilotos estaban impresionados ante la presencia de Hikaru.

-Guaaaa!. ¿¡Qué?!. Es Ichijo. Impresionante. No ha cambiado en nada. Miren que porte. Impresionante…...¿Este fue héroe de la guerra espacial? Genial… ¿Estuvo con Minmay?. No lo creo…..no lo puedo creer está enfrente nosotros….. Uno tras otro murmuraba ante la inminente presencia de Hikaru. El observaba con una mirada inocente ante toda esa multitud de Pilotos.

-Ejem ¿Tengo algo en la cara Carol?

-No señor. Lo que sucede es que es una persona muy respetada y estos pilotos sueñan ser usted.

-Bueno. Eso está bien. Murmuraba a Carol sonrojado.

-Bien señores. Antes de comenzar, el Capitán quiere decirles unas palabras. Gracias.

Carol deja el estrado para darle lugar a Hikaru para hablar a través del micrófono.

-Pilotos. Buenos días. Este es un día muy importante para sus vidas. Quizás muchos de ustedes no lo logren, pero lo importante es que llegaron hasta aquí. En menos de 2 horas pilotearan los aviones de combate más tecnológicos que se hayan creado en la historia de nuestra humanidad. Mi primera experiencia con uno de ellos, se dio de casualidad cuando iba al evento de inauguración de nuestro desparecido SDF-1 hace 7 años. En ese momento se dio la primera batalla contra los Zentraedis y mi Senpai me puso a los mandos de unas de estas Valkyrias. Al principio no entendía nada, ni siquiera era militar. Pensaba que era un avión de combate común y corriente, pero me quede sorprendido por las funciones que tenía en su momento. Muchos de ustedes, quizás ya conocen mi historia. Considero que lo importante es la tenacidad y la capacidad que se tenga en batalla. Conozco la guerra bien de cerca, conozco la oscuridad y la tristeza de perder a seres queridos y amigos que ya no están conmigo. Pero uno siempre esta alerta ante alguna nueva amenaza que pueda presentarse. Estamos en una nave colonial interestelar hacia nuevos rumbos, con el objeto de encontrar un nuevo planeta que reúna las condiciones vitales de vida, para alojarnos. Pero esta nave, no puede vagar sola por el espacio. Necesita protección, una protección que no se remite solamente con torretas y escudos que recibirían el mayor porcentaje de balaceras, sino que ustedes deben tener el honor de salir y proteger con sus vidas lo que más importa en este momento, su hogar.

Megaroad es su nuevo hogar. Protéjanlo como si fuera parte de su vida.

Eso es todos pilotos. Buena suerte- Un sinfín de aplausos colmaron todo el auditorio. Se escuchaban desde todos los ángulos. Hikaru se retira del estrado y Lubrand viene en su dirección. Sorpresivamente Hikaru se le acerca.

-Son todos tuyos Comandante. Vuelvo al puente de mando. Loreley tomará tu lugar en el puente hoy, mientras tanto quiero ver esos pilotos despegar en sus naves. Quiero ver que tan buenos son.

-…. Comandante.

-Sin titubear por favor. Lubrand.

-Sí, señor.

Hikaru se acordaba de las palabras de Misa. Ella le dijo que sea más estricto con Lubrand, para demostrar sus verdaderas dotes como Comandante.

Carol Lubrand, no era muy diferente a lo que era Misa en su posición. Ella se había recibido con honores en la academia. Su vida era la milicia al igual que lo es para Misa. Físicamente es muy parecida, cabello recogido y de castaño claro, cuerpo esbelto y atlético, seria y ubicada, ojos de color miel. Hikaru a veces miraba el pasado de Misa en ella. Pero a diferencia de su esposa, ella es aún mucho más joven.

Hikaru mientras se dirija al puente de mando. Girando en una esquina para tomar el ascensor, en ese instante se choca con una persona. Los dos caen al piso. Era un joven piloto, que llegaba tarde a la charla. Hikaru se levanta y ayuda a levantarse a aquel joven.

-Te caíste. Déjame ayudarte.

-Gracias Señor. Perdón llego tarde.

-Ok no hay problema, recién están empezando. Replica Hikaru en despreocupación.

El piloto era muy joven. Se fue corriendo hacia el auditorio.

Después de ese episodio, Hikaru toma el ascensor hacia el puente. Sale del ascensor haciendo su saludo rutinario como todas las mañanas. Sube al puente de mando, donde estaba Misa. Ella estaba sentada al frente de las pantallas de LCD, que observaban algunas operaciones en las lanzaderas espaciales, donde los VF-4 despegan con ganchos impulsados a vapor.

-Mayor

-Capitán Ichijo.

-Mayor, ya estuve con los pilotos. Había como 400 de ellos en toda la sala aproximadamente.

-Bueno Ichijo seguramente podrás identificarlo. Respondía Misa

Ambos estaban sentados en sus lugares. Dentro de 1 hora y media, seria el bautismo de vuelo de los nuevos pilotos. Los preparativos se estaban llevando a cabo. La Comandante Lubrand estaría a cargo de la operación, junto a Ishiko Chikamatsu, responsable de operaciones en aire y tierra, Loreley Faure, responsable de suministros y Jiro Kaminaga responsable de seguridad y control de operaciones de radar.