CAPITULO 3
Ya casi estaba todo listo. Por hoy, Loreley tomaba el lugar de Carol en el puente.
-Capitan Ichijo. Los VF-4 están listos para despegar, los pilotos están ingresando a la pista y se hará el despegue en T-4 minutos aproximadamente.
-Entendido Loreley. Por favor, comunícate con los líderes de cada escuadrón que participarán. Skull, Vermillion, Gama y Blue.
-Sí señor. Aquí Loreley Faure, responsable de suministros. A todos los líderes de los escuadrones que participaran de la operación. Por favor empezar ustedes primeros y dejen que los recien iniciados los acompañen. Una vez que despeguen, la Comandante Lubrand les dará instrucciones específicas de las pruebas que se llevarán a cabo.
Sede de Biomenics. Bloque D, lado oeste. 9:10
En la sede de Biomenics, la oficina de Kadmir Olzuan, tenía un ventanal hermoso, que le daba a la oficina una luminosidad excelente. Siempre acostumbraba tener las persianas abiertas, para observar el parque de las instalaciones de Biomenics. Sentado en su escritorio, llegaba esos momentos de reflexión que a veces sin ninguna explicación, se le prendía la lámpara en su cabeza e implementaba una nueva idea.
Pero en este momento de relax, solo observaba fijamente el parque.
"-Cada vez falta poco. Mañana tendré la reunión de comité con Hayase, Yakolev e Ichijo como invitado. Falta cada vez poco para Amaestrea. Tengo que revisar los planos una y otra vez. Este trabajo me ha llevado 2 años. He descansado poco y nada pero todo esfuerzo rinde sus frutos en el futuro".
La mente pensadora de Kadmir, trabajaba una y otra vez sobre como presentar el proyecto y recibir la autorización, para que se lleve a cabo. A la derecha, sobre una repisa se encontraba un modelo a escala de la Megaroad-01 con las modificaciones después de haberse colocado los bloques correctamente, como resultado del proyecto Amaestrea. Lo que proporcionaría unos 3000 M2 más de lugar, para seguir expandiendo la nave. Según el proyecto, se tardaría 3 años en culminarlo si es que todo salía como estaba previsto.
"-Voy a tomarme una taza de café."
Kadmir se levantaba de su sillón y se dirigía hacia a una máquina de café Nespresso que tenía a su disposición. Tomaba una cajita modesta de color negro, la abría y agarraba una de las capsulas preferidas por él, "Intenso expresso". Mientras la maquina generaba el café y sentía su aroma cada vez más notorio, alguien llamaba a la puerta.
-¿Si?
-Señor Olzuan, el diputado Matsuzawa quiere verlo.
-Hágalo pasar.
Un hombre corpulento y excedido de peso ingresaba a la oficina de Kadmir. Su nombre era Kenji Matsuzawa y era diputado del partido verde.
Megaroad tiene un gobierno representativo de las Naciones Unidas a bordo. Conformado por 15 diputados, en una cámara parlamentaria. Se elegía un alcalde cada 4 años, elegido por el parlamento. Los miembros del parlamento eran elegidos por los pobladores de la nave, por sufragio universal. Algo así, como un sistema parlamentario unicameral. Por otra parte, el manejo de la nave era comandando por la Mayor Hayase. Pero la organización del Estado era presidido por el Alcalde Yakolev, junto a los 15 diputados y Ministros. Los proyectos de ley podían originarse en la cámara, en el pueblo por referéndum o en el Alcalde. Se discutía y se votaba. Si el Quorum era exitoso, el proyecto de ley pasaba en manos de Yakolev. Si no estaba de acuerdo con algún artículo, derogaba el proyecto, comentando cuales eran los artículos en los cuales no estaban de acuerdo y podía proponer su modificación y lo hacía volver a la cámara para su discusión nuevamente. Esto se podía hacer una sola vez. Si los diputados aprobaban en segunda vuelta el proyecto, ya no hacía falta que pasara en manos de Yakolev, el proyecto se hace ley, previamente a revisación por un notario que revela si las modificaciones del Alcalde son tenidas en cuenta. El proyecto revisado no puede ser idéntico al original. Si fuera así, seria derogado completamente y no se volvería a discutir el mismo por 1 año. Pero si tuviera en cuenta los artículos promovidos y modificados por el Alcalde, se haría ley del mismo.
-¿Cómo estas Kadmir tanto tiempo?
Sin ningún tipo de interés en contestarle, él con su mejor educación devuelve el saludo.
-Sí, tanto tiempo ¿No? ¿Ha que ha venido Diputado?
-….. ¿Y a qué crees? No te iba ser fácil, que la cámara aceptara tu megaproyecto "Amaestrea". Por eso he venido a cobrar mi cheque.
-¿Con que esa tenemos eeeh?. Kadmir toca un botón de su escritorio.
-Noelia, tráigale al diputado su "correspondencia" por favor.
-Desde luego señor.
Noelia, la secretaria de Kadmir ingresa al despacho y le entrega en mano un sobre gordo con dólares de Megaroad dentro. Con una mirada codiciosa abre el sobre y cuenta el contenido así nomás, confiando en la palabra de Kadmir.
-¿Ves? Así son los negocios Kadmir. Deberías saber que durante siglos, la humanidad se ha dejado llevar por el dinero. Nada es gratis.
-No creo que dures mucho Kenji. Sé que tienes poder, pero no todo es para siempre. Algún día todo cambiara y tu puesto será remplazado.
-¡NO MIENTRAS YO VIVA ZENTRAEDI! Planeo para estas elecciones ser el alcade de Megaroad. Y lo primero que haré principalmente, es diezmar a la Milicia. Esa Hayase me tiene harto y su "marioneta" de marido que tiene, pobre tipo. Pensaba que Ichijo era hombre, pero al final le gusta estar por debajo de la falda de su esposa mariconenado. Jajaja.
Kadmir en un acto de furia toma a Matsuzawa por el cuello y lo hace estrolar contra la pared.
-Escucha albóndiga asiática. Pobre de ti que no escuche volver a nombrarte a ninguno de ellos dos. Tú no le llegas ni a los talones. No te olvides que soy un Zentraedi Micronizado y en mi pasado fuí un ser despreciable y calculador. Con mi flota pude haber acabado contigo, con tu casa, tu familia, tu perro y gato. Pero por suerte te salvaste del bombardeo de Boddole Zer y no dudaría en ningún momento en un acto de guerra, de fletearte al espacio por una esclusa y hacer de cuenta que fue un accidente. Así que hazme un favor, ¡llévate tu dinero y lárgate de aquí! Kadmir suelta a Kenji, éste se acomoda el cuello de su camisa de seda y su corbata. Mirándolo desafiante, pero un poco temeroso, abre la puerta…..
-Espero que ese proyecto tuyo funcione. Dijo cerrando la puerta de un portazo.
Estresado y tenso, Kadmir se sienta sobre su sofá. Cansado y harto de la extorsión decide abrir una botella de Whisky Zentraedi y empezar a beber.
Mientras tanto en el bautismo de fuego.
Brenzel no lo hacía mal. Su VF-4 volaba de maravilla, al compás del Teniente Cambert.
-Señor, el VT-902 está en perfectas condiciones. ¿No lo cree?
-Si seguro. Loreley por favor póngamelo en el monitor.
-Entendido Capitan Ichijo.
Loreley con una serie de comandos, colocaba en el monitor el vuelo del VT-902, el VF-4 de Brenzel, que volaba con una velocidad increíble surcando el espacio con acrobacias y cambiando a modo guardian. El porte del mecha permitía a Brenzel, diferenciarse del resto.
Un tac-net se abre en la Valquiria él.
-Piloto Kridanik, por favor no haga esos sobresaltos. No está autorizado para transformarse en modo Guardián- Decía la Comandante Lubrand molesta.
-Perdón Comandante. Es que sentía la necesidad de hacerlo. Ya me estaba aburriendo con mucho vuelo estacionario.
-No puede hacer lo que quiere. Por favor, vuelva al modo avión inmediatamente.
-Entendido Comandante. "-Vaya, maldita gruñona, ¿Qué se cree?
Lubrand sentía curiosidad, por quien era ese piloto desobediente que la hizo sobresaltar.
Entre tanto, otro Tac-net se abre en el tablero de Brenzel.
-¡HEY! Amigo.
-¿Tu?
-Sí, yo. Jajaja. Veo que recibiste una regañada de la comandante. Vamos, todo está bien. Me impresiono que pudieras transformarte.
-¿Si no?. Ja j aja ja. Es increíble Craig. No me iba a pensar que esto sería fantástico.
Otro Tac-net se abre en pantalla.
-¡PILOTOS! Por favor sigan con sus instrucciones. Estamos en medio de una prueba.
-Entendido Teniente Cambert.
Ambos pilotos continuaron con las pruebas en el espacio. El bautismo de fuego duró 3 horas, hasta que finalmente todos aterrizaron y se formaron varios grupos. Pero el que recibió todos los halagos, fue Brenzel Kridanik. Fue el único que voló de manera sorprendente, a la altura de pilotos de elite. Recibió felicitaciones y una muchedumbre de Pilotos lo rodeaba.
-¿Qué está sucediendo ahí? Decía Carol. Se acercaba y pidió permiso reiteradas veces para que le dejaran espacio.
-¡Ah, con que eres tú, el piloto desobediente que quiso hacer de las suyas!
-¿Perdón? Con mi debido respeto comandante yo….
-Sin peros. Venga conmigo por favor.
-¡UUUUUUUUUUUUHHHHHHHHHHH!. Coreaban todos los pilotos en señal de intromisión
-¡CALLENSEN! Los demás pilotos dejaron de corear.
Mientras tanto en el puente…..
-Buen trabajo a todos. Gracias por su colaboración. Agradecía Hikaru.
-Gracias capitán. Agradecían todos a la vez.
-Buen trabajo Capitan Ichijo. Me gusto que haya puesto al mando a Faure en lugar de Lubrand.
-No lo había pensado, pero creo que funcionó Mayor Hayase. Respondió Hikaru.
Mientras los demás operarios del puente conversaban, en ese instante Hikaru observa en una de las pantallas, como Lubrand se estaba llevando a Kridanik. Sabía que no era para felicitarlo, sino para castigarlo por desobedecer con parte de la prueba. Años de convivencia con Misa, lo preparo conscientemente y se dio cuenta que no era para estrecharle la mano y decirle "buen trabajo Piloto".
Hikaru ante esa situación, se acerca a la oreja de Misa.
-Misa, ahora vuelto.
-¿Qué sucede Hikaru? Murmuraba Misa.
-Tengo que hacer algo. Te pido permiso para dejar el puente.
-Permiso concedido pero….
-Gracias Mayor.
Hikaru se retira de forma rápida del puente y tomando el ascensor de servicio, que lo conduce directamente a los cuarteles, donde se encontraba la oficina de Lubrand.
Lubrand caminaba con pasos enérgicos y perfectos, al estilo militar. Con una Tablet en mano y Kridanik por detrás.
"-Vaya, la he cagado. Seguramente tendré un castigo. No tenía que haberme transformado, pero me gusto sentirme libre por un minuto"
"-Este jovencito necesitará un correctivo importante. Va a saber lo que le espera".
Llegado a la puerta de la oficina de la Comandante Lubrand.
-Después de usted Piloto.
-Por favor Comandante. Pase usted primero.
Hikaru todavía no había llegado, el ascensor tardaba 1 minuto en bajar hasta el cuartel y después le tomaría otros 2 en llegar definitivamente a la oficina de Lubrand.
Ambos ingresan al despacho. Estaba bien decorado. Había fotografías de ella en su escritorio y de otras personas. Seguramente miembros de su familia. Un cuadro grande al costado, adornaba el humilde pero espacioso despacho, lleno de diplomas por cursos y premios y una réplica de un cuadro de honor, por sus buenas calificaciones obtenidas durante sus años en el Liceo Militar.
-Sientese piloto.
-Gracias Comandante, pero no quiero.
-Ok como quiera. Decía Lubrand mientras se sentaba.
Lubrand tenía el aspecto de una chica muy seria. Físicamente tenía un aire a Misa, pero aún más joven. Tenía cabello rubio, ojos de color miel, piel pálida y un cuerpo atlético y esbelto. Su falda militar, le hacía notar sus torneadas piernas, las cuales las tenía cruzadas por debajo del escritorio para dirigirse al Piloto.
-¿Tiene algo para decir Piloto Kridanik?
-La verdad no. No entiendo cuál es su problema conmigo. Yo no hice nada malo. Solo probaba las aptitudes de mi VF-4.
-Desobedeció los protocolos de prueba de su Valkyria. Estaba prohibido transformarse en modo GERWALK y lo dije bien claro en la charla previa que tuvimos.
-Considero que está exagerando.
-¿Yo exagerando? Además su forma de vuelo no fue segura. Pudo haberse estrellado contra la Megaroad a como dé lugar. Una mala maniobra y fin de su vida Piloto.
Brenzel estaba empezando a molestarse con la Comandante.
-¿Y cuál es el problema? Me gusta volar y siempre lo ha sido. Además, soy un piloto con experiencia previa en batalla. Soy un Zentraedi Micronizado que piloteó un Reguld contra la armada de supervisión. Después, se me derivo al satélite Fabrica y ahí me quedé, confinado hasta que los descubrimos a ustedes los micronianos. Usted es despreciable.
Hikaru llegó a la planta que conducía al cuartel, donde se encontraba la oficina de Lubrand. Con pasos apresurados, llega a la puerta pero no decide abrirla. Previamente se escucha un tono de voz elevado.
-¡USTED NO TIENE DERECHO A HABLARME ASÍ! NO ME IMPORTA SI USTED FUE UN ZENTRAEDI O LO QUE SEA. AQUÍ LAS REGLAS SON DIFERENTES. HOY USTED ESTA BAJO MIS ÓRDENES Y DEBE RESPETARLAS O DE LO CONTRARIO, DESPÍDASE DE LA MILICIA SOLDADO.
-¡BIEN LO HARÉ!. RENUNCIO USTED NO SABE NADA DE PILOTEAR UNA NAVE.
Al escuchar eso, Hikaru toca la puerta.
Carol y Brenzel miran hacia la puerta.
-Comandante Lubrand. Soy el Capitan Ichijo. Espero no molestarla ¿Puedo pasar?
Lubrand suda nerviosa e imaginándose que Hikaru escuchó todo.
-…eee sí…. Pase capitán.
La puerta se abre y Hikaru ingresa al despacho. Brenzel se lo queda mirando con admiración.
-Ja. Aquí tenemos un piloto de verdad. Dígale algo Capitán. Le retrucaba Brenzel a Hikaru.
Hikaru se lo queda mirando desafiante.
-Vaya vaya. Creo que tienes problemas con la autoridad Kridanik.
-¿Ve Capitán? Este hombre no puede ser piloto. No entiende el protocolo militar y desobedece órdenes.
Hikaru mira a Carol con seriedad.
-¿Le pedí alguna opinión Comandante?
Carol sorprendida ante la pregunta, se ruboriza.
-No Capitán. Discúlpeme por la intromisión.
-Oigan. En serio lo siento. No quise poner en riesgo a nadie…
-No se preocupe Piloto Kridanik. Hizo un vuelo estupendo, aunque un poco arriesgado je je je je. Carol sorprendida, eleva las cejas. –Tiene mucho talento Piloto. Pero deje eso para después. La Comandante tiene razón y debe cumplir sus órdenes. Si me permite Comandante -observando a Lubrand-, me gustaría charlar con él personalmente, si no le molesta.
Un silencio incomodo invadió el despacho. Los ojos de Lubrand se ponían electrizantes observando al Piloto.
-Sí señor. Puede llevárselo.
-Ok, gracias Comandante. Dijo Hikaru con una sonrisa y colocando una mano en el hombro izquierdo de Brenzel. -Levántese soldado
Ambos salen del despacho y dejan la puerta abierta. Hikaru y Brenzel caminan por el pasillo hacia un vestíbulo, donde se encontraban unos sillones.
Hikaru se sienta en uno de ellos y Brenzel en uno paralelo al de él.
-¿Así que usted es el famoso Capitán Hikaru Ichijo?.
-Así es. Descanse soldado.
-Lo admiro y lo respeto. Fue un héroe de guerra excepcional.
-Gracias Brenzel. Me caes bien. Es que la verdad no me considero un héroe. Se me dio la oportunidad y lo único que me gustaba era volar. En algunas cosas eres parecido a mi cuando apenas ingresaba a la milicia y tuve que lidiar con una Comandante como Lubrand. De su mismo palo y carácter.
-aaaaaah. ¿Se puede saber quién era?
-Por supuesto Kridanik. Decía Hikaru con una sonrisa. –La mayor Misa Hayase.
-Ah. ¿Y ahora se lleva bien con ella?
-Ja ja ja ja ja. Pues claro. Es mi esposa y madre de nuestra única hija.
Brenzel se entumeció ante tal comentario.
-¿Su su suu… ESPOSA?
-Síiiiiiiii. Jejejeje.
-¿yyyy…. Como llego a esa instancia con una oficial superior?
-Puff. Una larga historia que no hace falta contarla. Pero la vida está llena de sorpresas ¿No?. Un día odias a esa persona, la desprecias y te dan ganas de mandarla al demonio y al otro día es el amor de tu vida, tu compañera de por vida, la persona que te respeta y te hace reir y llorar, ya sea de alegría o de dolor. No digo que te cases con Lubrand, (guiñando un ojo) pero quizás deberías ser un poco más amable con ella y respetar sus órdenes.
Hay un dilema en la milicia. Los oficiales superiores a veces, se olvidan que alguna vez estuvieron en nuestra misma posición apenas empezamos. Entonces, muchas veces se nos va de la mano el protocolo, pero otras podemos separar un poco nuestra humanidad y ser amables, pero nunca perdiendo terreno.
-Es que, me gusta tanto volar estos VF-4 que me deje llevar. Siento como que fui creado para esto.
-Ja j aja ja. Si es verdad. Los VF-4 son increíbles. Tienen más control que los VF-1. No digo que hoy sea más fácil pilotear, pero los VF-1 eran un tanto complicados. Bueno Piloto. Puede retirarse. Acuérdese, sea más amable y no sea tan prepotente. Usted es una buena promesa para el mañana.
-Gracias Capitán. Es usted amable.
-No hay de qué.
Ambos se saludan militarmente y Brenzel se retira por el ascensor. Hikaru empezaba a sentir una admiración hacia él, pero no venía al caso preguntarle sobre Britai y cómo fue que termino en la Megaroad. Las demás preguntas quedarían para después.
Unos tacos se escuchaban por el pasillo. Era Carol.
-Capitán.
-Si Comandante. Descanse.
-Ok. Entiéndame. Le pido disculpas. No quise faltar el respeto…
-Carol, no le has faltado el respeto a nadie y menos a mí. Quizás a Kridanik le faltaba un poco de charla correctiva. Eso es todo. Es un buen chico, trate de no ser tan rígida con él. Pero tampoco déjese llevar. Además quien sabe ¿no?.
Carol se sonrojaba ante esas palabras.
-Ja j aja. Por favor Capitán. Es terrible cuando se lo propone.
-Y recién me conoces. Ja j aja. No… de verdad. No sea tan rígida. Debe separar sus formas de dar órdenes. Puede tratarlos como buenos muchachos, pero siempre con respeto. No se olvide que ellos están en una posición mucho más comprometida que usted.
-Si lo sé.
-Entonces ánimo Comandante. Por hoy hemos terminado. Nos vemos mañana.
-Adiós Capitan Ichijo.
-Hasta luego Comandante.
Hikaru con una mano en su bolsillo se retiraba caminando hacia el ascensor de servicio, que lo transportaría directamente al puente.
Lubrand sentía una admiración y un cariño hacia Hikaru. A veces fantaseaba con la idea de que pasaría si estuviera en el lugar de Misa.
"-Vaya. Que suerte tiene la Mayor Hayase en tener un marido como él. Tan comprensivo, tan tranquilo y relajado, tan guapo. ¿Guapo? Ay sí. Lo es. Pero...mi vida está destinada a la milicia. Nunca encontraré a alguien como él." Resignada Carol volvía a su despacho, a buscar sus cosas y retirarse definitivamente para de pura casualidad encontrarse con el Teniente Cambert.
-Carol
- Teniente Cambert.
- Que casualidad encontrarte aquí.
-Sí, ya me iba.
-El día de hoy estuvo buenísimo. Hicimos volar a esos pilotos nuevos. Respondía entusiasmado
-Si… Si me disculpas tengo que irme.
-Espera ¿Adónde vas?
-Asuntos pendientes.
-Ah por favor Comandante. ¿No le gustaría tomar algo conmigo?
-Me parece que no es lo apropiado. Un oficial superior y un subordinado. Pensarían cualquier cosa. Respondía Carol en señal de regaño.
-¿Ahhhh?. ¿A caso crees que tengo esas intenciones? Solo quería invitarte a tomar algo, porque te noto solitaria.
Lo observaba de reojo con la cabeza mirando hacia abajo).
-Vamos Carol. ¿Sí?
Carol mirando a ambas partes del pasillo, para luego mirar a Cambert a esos ojos brillosos de cachorro diciendo por favor. Cambert no era un tipo feo. Tampoco era guapo, pero tenía ese algo que lo hacía especial. Su carisma.
-Espere aquí que voy por mis cosas.
-Si comandante. Aquí espero.
Carol se dirigía a su oficina a buscar su bolso. "-Bueno, quizás él tenga razón. Voy a relajarme un poco. Tampoco quiero llegar a nada".
Una vez que fue por sus cosas, Carol se acerca a Jason.
-¿Vamos?
-¡Vamos!, conozco un lindo lugar. Queda cerca del casino de oficiales.
-Cualquier cosa que no tenga que ver hoy con el trabajo me vendría bien.
