Walking dead no me pertenece ni sus personajes. Algunos de los que se encuentran aquí si son de mi autoria pero solo forman parte de la imaginación de este universo.

Tambien voy a anexar un pequeño cuadro de nombres y edades de los personajes.

Giselle (14) hija de Beth y Daryl

Judith (20)

Federic (15) hijo de Rick y Michonne

Francis (15) hijo de Eugene

Jasper (16) hijo de Tyresse

Horace (19) hijo de Sasha

Charles (19) hijo de Abraham y Rosita

Jung y Conrad (19) hijos de Maggie y Glenn

Carl (32)

"Apunta esa jodida arma de nuevo

Y lo último que veras será mi flecha atravesar tu ojo"

Daryl Dixon

— ¡Lo hiciste a propósito! — gritó Giselle a su padre.

Daryl le observó con cuidado y vio que ella no ponía mucho peso en uno de sus pies, paso al rostro de su hija que estaba furiosa —Yo no di la orden sino Rick—.

—De pronto voy a cumplir quince y se prohíbe salir, nunca ha pasado ni siquiera cuando ese ataque de nómadas pero justo ahora se da la orden. Como si tú no pudieras pedirle a tío Rick un favor— reprochó Giselle, era la primera vez que ella estaba gritando a su padre.

—Es por la seguridad de todos entiéndelo bien de una ¡maldita vez! — respondió Daryl un poco exaltado.

— ¡Tú entiéndelo, no importa que me encierres: no vas a evitar que me muera! — arremetió Giselle.

Daryl levantó la mano y Giselle cerró los ojos, en ese momento Daryl señaló las escaleras — ¡A tu habitación ahora! — le gritó.

Giselle subió con lágrimas en los ojos y él se pasó las manos por la cabeza, por primera vez en su vida iba a golpear a su hija. Sus manos aún temblaban por la emoción, en especial porque había querido golpearla por miedo, no quería escuchar las palabras porque era casi una pesadilla. Había pasado los últimos catorce años cuidando de ella e iba hacer lo que fuera por mantenerlo así.

Recordó ese momento después del funeral de Beth, él había llegado a esa casa demasiado callada con una canasta en las manos. Daryl miró el lugar con desesperanza, perdido y fuera de foco. Quería con todas sus fuerzas irse con ella porque Beth ya no estaba.

Apretó la canasta con fuerza y comenzó a llorar, no era justo ni bueno y no sabía cómo enfrentarse al dolor más grande que había encontrado en su vida. Entonces él bebe en la canasta comenzó a hacer ruidos: la habían vestido de rosa por él porque no había podido limpiarla de la sangre de su propia madre, la sangre de la cabeza de Beth.

Daryl la cargó en sus brazos, era la primera vez que había podido tener a su hija en sus brazos y el bebé trato de agarrar un dedo de él con una de sus manos. Entonces Daryl había llorado con una sonrisa pequeña —Hola Giselle, soy tu padre. Mamá no está con nosotros pero yo voy a estar para ti—.

El bebé comenzó a cerrar los ojos porque la manera en que la mecía estaba provocando sueño, entonces Daryl se dio cuenta de que había conseguido una familia, era muy pequeña pero era suya. Tenía la sangre como había sido Merle pero también tenía la que había elegido como había sido Beth; y esa niña frágil e indefensa, se prometió protegerla de todo: los caminantes, el hambre, el dolor de la ausencia de su madre y de él mismo.

Por eso cuando su hija había hablado de esa forma vio a su madre, como ella se había resignado a morir no del modo suicida de la granja pero aún sobre la muerte. Y él no había podido salvarla, frente a sus ojos ella le había dado un vistazo triste y luego había clavado el cuchillo en la garganta a esa mujer. Pero con Giselle debía ser distinto, era todo lo que le quedaba así que si algo le pasaba posiblemente él iba hacer una idiotez.

La puerta sonó y tratando de serenarse la abrió, ahí estaba Judith quien lo miró muy desconcertado — ¿Tan mal fue tío Daryl? —.

El hombre asintió y le dijo que Giselle estaba en su habitación, Judith había sido como una bendición porque ahora mismo no sabía cómo hablar con su hija y por lo menos Judith iba a tranquilizarla, de hecho muchas veces Judith le había salvado porque ella había logrado que su hija lo entendiera.

De pronto Judith bajó corriendo —Se escapó por la ventana—.

Las palabras pusieron en mal estado a Daryl que sin perder tiempo tomó su ballesta y salió al pasto en busca de pistas que dijeran donde estaba pero no había nada así de inmediato vio el árbol de naranjas que tenían cerca de la ventana de Giselle, ella usó el árbol para usar el pavimento y no darle nada.

—Ve a casa de Maggie para que nos ayuden a buscar, yo voy a las murallas para alertarlos por si quiere salir aunque no parece que vaya a moverse mucho— dijo Daryl.

Judith salió corriendo mientras Daryl corrió directo a los muros, su corazón estaba taladrando y no por el esfuerzo de correr sino porque tenía miedo, las imprudencias podían matar y él lo había visto miles de veces; su mente voló a Merle, casi deseó que la sangre Dixon loca e independiente no la dominara pero sabía que era su culpa. La estaba asfixiando con todo su cuidado pero él la quería sana y salva, solo eso.

Giselle estaba en la punta de un árbol, su pecho subía y bajaba mientras el sudor recorría todo su cuerpo, la cuerda que tenía en el cuello le quemaba la piel así que la puso al lado de ella. Su pie le estaba dando un dolor que no creía posible y esa era la principal razón por la que ya no podía mover.

Su ánimo se había tranquilizado luego de eso, cuando ella estaba muy tensa se subía al punto más alto de los árboles para relajarse, la tía Carol se había reído y le había dicho que su padre solía hacer lo mismo pero en el bosque. Si iba al bosque se relajaba. Ella en ese momento se dio cuenta que no quería que se diera cuenta de su ausencia, no quería preocuparlo innecesariamente pero no creía que podía llegar a su casa antes del amanecer porque le ardía el pie.

Tenía que reconocer su fuerza, ella estaba ligeramente orgullosa porque había llegado a un árbol después de los muros pero había estado tan molesta que simplemente se tragó el miedo, el dolor y todo lo demás "¿Con que no puedo salir?" se había dicho "Vamos a ver si no puedo" luego de eso se había puesto a caminar en la calle descuidadamente y subió a un árbol, a partir de ahí todo se trataba de moverse entre árboles.

Ella comenzó a sentir pesados los parpados, le dolía todo el cuerpo y se quedó dormida a pesar de querer mantenerse despierta, se quedó pensando en su padre pero por momentos pensando en si su madre estaría orgullosa de ella.

Rick caminaba junto a Daryl por entre las calles buscando entre las copas de los árboles, pronto iba a amanecer y no habían encontrado a bunny, recordó que ella se había escondido cuando tenía cuatro años; Daryl estaba como loco tal como ahora pero en esta ocasión había sido distinto también porque detectaba cierta culpa en su andar.

Rick sabía que era difícil ser padre, tres hijos lo abalaban pero era más complicado cuando estaba solo porque él había vivido las dos situaciones —Tú sabes que esto no es tu culpa—.

—Carl me dijo, ella quería ir a donde su madre murió, Giselle quiere que le cuente como murió y yo…— Daryl se veía tan cansado, ninguno de los dos eran unos jóvenes pero se veía más cansado que de costumbre.

—No importa lo que digan los demás, yo creo que estuvo bien que no le hayas dicho nada— contestó Rick.

Daryl había sido muy cerrado en ese sentido, al punto de prohibirle a todos que le hablaran de la muerte de Beth a bunny, había tenido una pelea con Carol cuando ella lo había intentado. Al principio Rick no estaba de acuerdo pero conforme su propia hija creció y tuvo que hacer frente a como había muerto su propia madre comenzó a comprenderlo.

Rick pasó noches completas secando las lágrimas de su hija porque creía que había matado a su madre y aunque todos le decían que no era así, ella no aceptaba eso, ella lo consideraba un consuelo.

Y Judith trataba de compensar siendo tan buena en todo lo que se necesitaba para cuidar el pueblo; Rick había tratado de darle la vida más normal que era posible y esperaba que hubiera hecho un trabajo medianamente bueno. Entendía el miedo de perder a un hijo así que estaba tratando de tranquilizar a un padre.

Giselle abrió los ojos y escuchó voces seguido de movimiento entre las ramas del árbol; de pronto aparecieron Conrad y Jung, quienes sin decir palabra la ayudaron a bajar del árbol, ella podía sentir la rabia emanar de sus cuerpos así que prefirió no decir nada y bajar tan rápido como podía.

Estaba en el exterior, unos metros por encima de los muros y solo había bosque alrededor, no muy lejos estaba su padre, Rick, Carl y Maggie. Judith estaba al lado del árbol con el ceño fruncido.

—Judi…— dijo Giselle pero no pudo terminar la frase.

Judith le dio una bofetada con todas sus fuerzas, Conrad se interpuso entre ellas mientras los demás corrían a donde estaban las chicas. Judith se sobó la mano —La estupidez tiene un precio que no se te olvide—.

Ella comenzó a caminar a las puertas sabiendo que todos la desaprobaban con la mirada, si bunny quería ser adulta era momento de que viera lo que eso significaba.

Gracias invitado y Julia por leer, por sus comentarios y creo que con el pequeño cuadro de arriba he respondido algunas dudas. Con respecto a Carl y Giselle solo el tiempo dira que es los que pasara con ello. Que disfruten la lectura.