El gran orden

"Hanamaru la reina despiadada de los Hunos"

Frontera Noroeste de China, año 440 D.C

Corría un viento tranquilo el cual movía los cabellos de una chica peli gris que estaba inconsciente en medio de una llanura montañosa en las altas montañas del territorio Chino mientras poco a poco después que una ráfaga moviera el flequillo que cubría su rostro despertaba la joven mientras lentamente volvía en si para al sentarse de rodillas en el suelo mirar un cinturón de montañas que se extendía hacia delante de lado y lado, por atrás veía una llanura verde con varios lagos a una baja altura sobre el nivel de mar, no sabía en donde estaba, no recordaba que Akihabara se viera de esa manera, pero le caería el 20 de que es lo que había pasado, recordaba la desolación de la ciudad por parte de Avenger, el ritual de tele transportación en el templo kanda como además caer por un vórtice espacio – tiempo donde nuevamente seria dirigida a un portal. Poco a poco se levantaría limpiando su falda y acomodándose su chaqueta por encima de la parte superior de su vestido mirando sus zapatillas un poco polvosas, pero eso no importa, lo verdaderamente relevante en ese momento era su misión.

Debida encontrar a la chica que le mostro el anciano del templo, que aun solamente tenía un bosquejo eso era la única referencia que necesitaba para poder saber de quien se trataba, además de que sabría su nombre, eso le facilitaba mucho más las cosas a Kotori que tranquilamente bajo un sol abrasador en una zona más árida que humedad mirando hacia todos lados, pero solamente veía montañas en la parte alta de esa llanura y lagos con llanuras verdes descendiendo las montañas con sumo cuidado ya que sus zapatillas no eran las más adecuadas para caminar en ese lugar con tantos declives como precipitaciones pensando en donde podría encontrara Hanamaru.

Donde podrá estar…. — Soltaba un suspiro pesado mientras seguía su descenso

Un buen rato se llevaría caminando cuando de repente a lo lejos escuchaba un sonido, muy agudo el cual con sus ojos color ámbar busco el origen de ese sonido el cual con el pasar de los segundos comenzaba a identificar con calma para darse cuenta que era el galope de caballos que marchaban a toda prisa, seguramente serían los hunos. Lo poco que conocía de ellos es que eran unos salvajes que arrasaban con todo a su paso, una tribu nómada que durante varios siglos en la antigüedad hicieron estragos en parte de Europa y Asia, solidificándose con el tiempo como un imperio al cual muchos otros temían, su peor temor era el saber ¿Cuántos eran? analizaba la zona y para su desgracia no había un lugar donde esconderse todo estaba completamente liso, vaya ni siquiera una roca tenia para esconderse por lo que solamente le quedaba una alternativa "El dialogo" pero es aquí donde ella misma se ponía entre la espada y la pared ¿Cómo dialogar con una horda de hombres sanguinarios que sin la menor contemplación la harían pedazos? porque esa era su naturaleza y modus operandi, rogaba a los dioses que eso funcionara.

Tan solo en minutos pudo ver a al menos un batallón de 50 soldados a caballo que galopaban en dirección a ella, petrificada al ver su aspecto intimidante mientras se acercaban sudaba frio, paralizada dejo que los 50 efectivos de caballería huno le rodearan mientras marchaban alrededor de ella deteniéndose de golpe para salir de entre esos hombres una chica a montando un caballo blanco resaltando de los demás ya que llevaba una armadura de cuero grueso con partes metálicas en los hombros, el pecho, rodillas hacia abajo. Su cabello castaño lacio le hacía lucir llamativa pero esa mirada ámbar como la suya seria y determinada le daba miedo, su piel era morena – clara, en una mano portaba una espada larga de hoja gruesa con el filo encorvado como si fuera una especie de piza ya que sobresalían 2 picos haciendo una media luna, para cuando iba a hablar la chica levanto su brazo colocando su espada en forma horizontal inclinada hacia su garganta quedando la media luna de la hoja apuntando su yugular.

Nǐ shì shuí? — Exclamo en perfecto dialecto chino.

Wǒ de míngzì shì xiǎo niǎo nán — Tranquilamente respondió mientras la otra funcia el ceño ante el perfecto fluido de su dialecto en su respuesta.

Nǐ shì nǎ guórén wàirén? — Acerco más la hoja de su espada a su cuello mientras los soldados de la castaña solamente reían con malicia.

Wǒ... Zhège... Wǒ láizì rìběn... — Ante tal respuesta la mirada burlesca de los hunos se volvió completamente una seria y fría, poco a poco la espada Hanamaru se retiró de su cuello.

Shāle tā... — Tranquilamente le dio la espada para comenzar a retirarse dejándola a merced de sus soldados que comenzaban a desenfundar sus espadas y hachas afiladas.

La pobre Kotori soltó un chillido agudo de terror al entender que eso ultimo había sido una orden de ejecución, tenía que pensar algo rápido para evitar que la convirtieran en trozos de carne y sangre, pero entre más segundos pasaban estaba completamente acorralada. No había a donde huir, estaba condenada a una muerte segura por lo que comenzó a cubrir sus ojos con sus manos esperando que la muerte llegara, pero pasaban más y más segundos y nada sucedía. Para cuando se quitó sus manos pudo ver que todos estaban retrocediendo con cierto temor, la razón de esto era muy sencilla: "La carta de clase Saber estaba flotando delante de ellos soltando un gran brillo dejando a todos anonadados e incluso su líder volteo a ver el porqué de los murmuros para encontrarse con la misma carta la cual reconoció al instante tomando más intensidad esta cuando poco a poco se acercó a la indefensa Kotori para bajar de su caballo tranquilamente caminando con su espada en mano enfundando más miedo del que tenía la pobre master pero estaba vez su suerte era distinta ya que lentamente Hanamaru postro una rodilla en el suelo clavando la espada en el mismo mientras hacia una reverencia en señal de respeto ante ella una desconocida aparentemente pero en ese momento "El espíritu heroico" había despertado en aquella reina emanando un aura poderosa pero apacible mientras tanto Kotori estaba más que confundida estaba más que convencida que ella la mataría.

Había esperado durante muchos años su llegada Master…. — Era la señal que necesitaba para sentirse más aliviada sentándose en el suelo mientras se reía nerviosa.

Etto… ¿Cómo sabes que soy tu Master? — Se tomaba la nuca mientras se reía tratando de mantener la calma.

La profecía así lo dijo, que un día de una tierra lejana quien fuera digno de la espada "Azote de dios" y el que tengas mi carta de clase lo confirma, Master — Serenamente se levantaba para darle la mano ayudándole a levantarle.

Tranquilamente la llevo a su caballo mientras la monto y le pidió que se agarrara de su cintura para comenzar a galopar hacia el occidente dándole una orden a su segundo al mando y primo Bleda a cargo del batallón

Bledsoe're fùzé... Wǒ xūyào gēn zhè wèi xiǎojiě, jìxù xiàng dōng, bìng zài qí dàolù shàng de yīqiè jiéshùle — Recibió un asentimiento de su subalterno poco convencido, pero con fiereza comenzó a galopar hacia el oriente seguido por el resto de la caballería.

Finalmente galopando a gran velocidad descendiendo a las llanuras verdes de esas tierras orientales a gran velocidad llegaron a lo que sería una especie de rio el cual atraviesa un bosque templado tranquilamente se detuvieron para bajar y poder charlar con más tranquilidad, el servant de clase Saber de esa época observaba con detenimiento a su master notando cierto grado de incomodad y temor en ella, era normal que pensar que así estaba ya que reconocía que podía intimidar a cualquiera con solo su presencia, no por nada se había convertido con el paso de los años en la líder de una tribu de gran poder pero ahora lo que le ocupaba era el hecho de saber cómo es que había llegado a esas tierras, de donde llego, porque estaba aquí, incógnitas que le haría saber en ese preciso momento pero no agobiarla demasiado iría lentamente.

¿No eres de esta época supongo? —

Eh… no…. jejeje ¿Te diste cuenta por mi atuendo supongo? —

Y por tu actitud evasiva, es más que evidente que tu no conoces este lugar —

¿Cómo llegaste a esta época? —

Me tele transportaron… desde mi lugar de origen… necesito tu ayuda… mi mundo, mi época corre peligro…. —

¿Cuál es tu nombre? ¿Qué peligro asecha a tu mundo? ¿Qué sucedió con mi yo futuro?

Me llamo Kotori Minami…. Mi mundo esta sucumbiendo ante una gran maldad a la cual yo como Master no puedo enfrentar, Avenger o Angra Mainyu consumió a mi servant venciéndolo—

¿El?… Comprendo…. en esta época a Angra Mainyu le han puesto "Todos los males del mundo" es un servant que se alimenta de la maldad y corrompe todo lo que tiene a su alcance… no es muy fuerte, pero entre más maldad y oscuridad consuma su resistencia se hace más grande siendo difícil vencerle—

Sus asertivas palabras hacían que la menor sintiera escalofríos de tan solo recordar una pequeña muestra del poder destructivo de Avenger, el presenciar como su madre había sido corrompida y controlada contra su voluntad por él era algo que no podía controlarle, la obligo a dejarla noqueada y usar un hechizo de control de tiempo – espacio para llevarla instantes antes de que eso sucediera para salvarla pero sabía que volvería a correr peligro y el mismo ciclo se repetiría lamentablemente en su ausencia, solamente rogaba porque su master y la asociación de magos pudieran evitar que eso pasara. Poco a poco sostuvo la carta en su mano misma que comenzaba a desaparecer para hacer que su sello de invocación brillase acoplándose la nueva directriz que le permitía tener control sobre Hanamaru.

Hanamaru…. es tu nombre ¿cierto? — Preguntaría tranquilamente recibiendo una respuesta positiva de la contraria.

Así es Master…. — Respondió con calma el servant clase saber sentándose a un lado de ella.

Solo dime Kotori… no es necesaria tanta formalidad… así era con mi otro servant, hablábamos sin tanta formalidad — Sonrió alegremente de medio labio la peli gris.

Está bien Kotori…. supongo que debemos partir a tu época para lidiar con Avenger ¿no es así? — su master asintió mientras sacaba una pequeña runa.

Con su mano libre y una sosteniendo su runa mística comenzó a dibujar un circulo en la tierra el cual lo haría con su propia sangre ya que se cortó la palma de la mano levemente para no desangrarse hasta morir, habiendo completado el circulo se levantaría para pedirle a su ahora servant que se pusiera a su lado comenzando a recitar un hechizo para tele transporte que podría alterar la realidad pudiendo asa poder viajar entre dimensiones alternas sin ningún tipo de contratiempo. Concentrada cerraba sus ojos mientras el circulo brillaba en una luz intensa carmesí para que de la nada una especie de portal se abriera mostrando del otro lado la ciudad de Akihabara sumida en la total desolación y tinieblas. Al tenerlo completamente equilibrado tomo la mano de Hanamaru para comenzar a caminar hacia el mismo mientras un haz de luz blanca comenzaba a cegarles por lo que tuvieron que cubrirse los ojos para evitar quedarse ciegas atravesando el portal para aparecer en medio de la calle principal de Akihabara viendo los edificios destruidos, espectaculares hechos añicos, un cielo rojizo que parecía estar manchado de sangre y esa luna carmesí eclipsada que Hanamaru alguna vez vio recordando que cuando eso paso solo hubo muerte a su paso cerrando los puños con fuerza su rostro se mostraba más fiero que nunca dándose cuenta de que su enemigos, el servant maldito había vuelto a consumir a una ciudad hasta sus cimientos.

No sé qué habrá pasado contigo en esta época Avenger…. pero voy a detenerte… cueste lo que me cueste…—

Nota del autor: Aquí les traigo el segundo capítulo de esta historia donde la primer pareja de Master y Servant se ha formado, cabe mencionar que a cada pareja le daré su capítulo respectivo para después ir con la trama interesante de la historia, espero eso no sea inconveniente para ustedes lectores, sin más que agregar me despido por hoy, buenas tardes