Walking dead no me pertenece ni sus personajes. Algunos de los que se encuentran aquí si son de mi autoria pero solo forman parte de la imaginación de este universo.

Tambien voy a anexar un pequeño cuadro de nombres y edades de los personajes.

Giselle (14) hija de Beth y Daryl

Judith (20)

Federic (15) hijo de Rick y Michonne

Francis (15) hijo de Eugene

Jasper (16) hijo de Tyresse

Horace (19) hijo de Sasha

Charles (19) hijo de Abraham y Rosita

Jung y Conrad (19) hijos de Maggie y Glenn

Carl (32)

"Yo no voy a levantar mi arma, si vas a matarme no tendré el tiempo para atacarte

Pero si no vas a matarme no tiene caso alterarte"

Francis Porter

Francis estaba suspirando a través de la ventana, había ido a visitar a bunny, esa niña era un encanto pero él quería que solo fuera así de linda con él. Había escuchado el juego de Federic y ella sobre una fiesta.

—Papá ¿Cómo es una fiesta en el granero? — le pidió a su padre que estaba revisando unos papeles.

—Simple, llevas mucho alcohol y chicas, así consigues unas…novias— contestó Eugene con calma.

Algunos podrían decir que su padre fue un inútil y mentiroso pero si no fuera por él no tendrían armas de fuego; él sabía una o dos cosas que el resto no; por lo mismo Francis decidió poner en práctica los conocimientos de su progenitor.

Lo primero era conseguir alcohol y para eso le pidió una ayuda a los chicos mayores que accedieron siempre que los llevara a la fiesta; se arregló lo mejor que pudo y salió a visitar a bunny en la casa de Federic. Cuando él llegó vio que ella estaba platicando con Carl, ella tenía una alegría que nunca había visto antes; Francis se sintió algo celoso al pensar que bunny podría estar interesada en él.

En su lugar dejó de ver por la ventana y llamó a la puerta, Carl apareció y le dio un saludo e invito a pasar — ¿Puede bunny salir un momento para hablar? —.

—Supongo, yo voy a salir en unos minutos pero Federic estará aquí pronto, mientras tanto puedes quedarte— contestó Carl.

Giselle sonrió al verlo y todos los malos pensamientos se esfumaron de la cabeza de Francis, Carl volvió a su habitación así que Francis se acercó a bunny —Hice la fiesta, los chicos están en tu casa—.

Los enormes ojos azules de Giselle se abrieron en sorpresa —Era una broma, no lo decíamos en serio. Prometí a mi papá que no iba a meterme en problemas—.

Francis se sintió estúpido, era una broma y él había arruinado todo —Voy a decirles que me equivoque—.

Giselle lo tomó por la muñeca —Yo voy contigo, es mi casa—.

En ese momento Carl salió de la casa para que segundos después llegará Federic; Judith aún no había llegado así que Giselle habló abiertamente con Federic —Francis hizo una fiesta en mi casa— exclamó angustiada y Federic miró a su amigo con rareza.

—Más o menos como se hacían antes— aclaró Francis.

Los tres salieron de inmediato pero le dejaron una nota a Judith diciendo que iban por un poco de ropa para bunny; al llegar todo seguía oscuro y callado por eso se sorprendieron al entrar y descubrir que habían tapado las ventanas con papel para que no saliera la luz pues estaba lleno de velas y jóvenes mayores bebiendo.

Ninguno del trío dijo palabra y caminaron entre los chicos, de entre ellos salió Jasper riendo como un tonto; sus amigos vieron con sorpresa que había bebido —Eres muy muy linda bunny— dijo en cuanto los vio.

Francis iba a protestar cuando escucharon la voz de alguien conocido —Miren, miren lo que los ratones pueden hacer cuando el gato sale—.

Todos voltearon a ver a Charles de brazos cruzados, Federic tragó saliva —No le digas a nadie, esto fue solo un accidente y vamos a solucionarlo—.

Charles negó con la cabeza — Son unos niñitos, ninguno de los que está aquí va a escucharlos y yo solo no voy a poder hacer gran cosas sin causar alboroto. Lo siento mucho pero a menos que traigan a alguien más todos se van a enterar—.

— ¡Sí! — gritó muy contento Jasper, Charles sonrió y atrapó al joven de los hombros.

—Lo siento bunny, yo lo voy a solucionar— contestó Francis y salió disparado.

Sabía que Conrad le iba a dar uno puñetazos por esto pero si Charles ya estaba ahí, los gemelos podían ayudar. Saludo a la señora Maggie y pidió hablar con Jung; comenzó a explicarle rápidamente todo lo que había pasado, su boca se movía más rápido de lo que nunca había hecho así que cuando terminó Jung le informó a su mamá que iba a dar una vuelta un rato.

Jung parecía más cansado que molesto y Francis estaba muy agradecido que le había tocado el hermano menos enérgico — ¿Exactamente en que estabas pensando cuando hiciste esto? — pidió aprisa Jung.

—Bunny y Federic estaba hablando de eso y parecían muy divertidos así que pensé que les gustaría mucho que fuera real — contestó, de loco contestaba que había sido para impresionar a bunny porque entonces si sería despellejado.

Cuando Jung llegó se encontró varios chicos bebidos y algunos no tan chicos en ese estado; comenzó a buscar a su prima para enviarla a la casa de Carl, era muy joven para estar en ese lugar; en su lugar encontró a Federic dándole agua a Jasper para quitarle lo borracho y a Charles quitando las botellas de alcohol.

— ¿Y bunny? —pidió Jung.

—Arriba, revisando si nadie está en las habitaciones— contestó Charles con un poco de color rojo en la cara.

—Dime que no está bebiendo— pidió Jung de mal humor.

—Soy humano, ya sabes— justificó el otro mientras empujaba a otros chicos fuera de la casa.

Jung corrió escaleras arriba, era una total imprudencia dejar a su prima por su cuenta pero para su fortuna no había más que dos chicas ahí y bunny estaba tratando de convencerlas de que bajaran, las chicas reían —Toma una y bajamos—.

—Ya tome tres— se quejó Giselle —Ahora váyanse a su casa—.

—Mejor hacen lo que mi prima les dice o sus padres no solo se enteran que están tomando sino que además obligan a una menor a hacerlo— les amenazó Jung.

Las chicas hicieron muecas pero al final bajaron, Jung vio a su prima que parecía estar bien de momento pero si había bebido de golpe tres tragos del alcohol que fuera no iba a estar bien —Tú te quedas aquí arriba encerrada en tu habitación mientras me encargo del resto—.

Giselle iba a protestar cuando escuchó el grito de Judith — ¡Me importa un rábano quien organizó esto, todos se van a sus casas o se van a enterar sus padres! —.

Jung bajó corriendo a la sala, no quería que nadie se enterara que había una fiesta y sacar a un grupo de jóvenes borrachos no era una manera de evitarlo pero cuando llegó era demasiado tarde y los chicos salían con quejas de ahí.

— ¿Tú cómo te enteraste? — le pidió a su amiga.

Ella solo levantó la nota que tenía en la mano, luego volteó a ver a Francis quien se ocultó detrás de Charles —Tengo cosas más importantes de las cuales preocuparme que…esto— comenzó a decirle a Francis.

— ¡yo también! — intervino Jasper al tiempo que Federic un poco divertido volvió a darle agua.

—Vamos, fue un error y nada pasó. No es que eres perfecta— le dijo Charles con una sonrisa traviesa.

Judith suspiró y habló con Federic —Vamos a llevar a los tontos a su casa y volvemos por ustedes—.

—Primero vamos a dejar que Jasper pierda la borrachera— intervino Jung al fin.

—Por supuesto que no— se quejó de inmediato Judith.

— ¿Qué pensaran de un niño ebrio durante el cuidado de Carl y Judith? — habló Jung.

La joven se mordió la lengua —Es igual, necesita toda la noche y madrugada para que tenga su resaca. Lo van a averiguar—.

—No es así, yo le dije a mis padres que dormiría en casa de Jasper y Jasper dijo lo mismo pero al revés— exclamó Francis.

Charles sonrió —Esta dicho, mientras tanto nosotros si somos mayorcitos para ciertos lujos— sin más lanzó una botella a Judith y otra Jung.

Francis estaba durmiendo entre mantas junto a Jasper que al final había sido vencido por el alcohol; Judith tenía su trago en la mano y observaba la vela que se consumía. Charles había charlado un rato con Jung pero al final se había ido para su casa. La cabeza de la joven iba a explotar, no sabía cómo su padre o el tío Daryl podían manejar el lugar todo el tiempo; apenas llevaba siete días y ya estaba empezando a morderse las uñas, necesitaba un catalizador o se iba a morir.

— ¿Qué ronda por esa cabecita? —pidió Jung.

—Detestó mi trabajo— se le escapó a la joven, Jung levantó las cejas porque era algo que Judith nunca admitiría, ella siempre había dicho que nació para eso.

Judith dejó el vaso en el suelo, sin duda había bebido un poco más de la cuenta si era tan boca floja, Jung sonrió —Poco a poco te va a gustar, eres la gran Judith Grimes ¿Lo recuerdas? —. Levantó su vaso como alabanza y bebió el resto del trago.

—No tanto, me asusta que mi papá y Michonne no vuelvan. Tal vez no estoy tan lista como siempre creía — contestó, luego sonrió —Creo que estoy diciendo muchas estupideces—.

Jung se puso en pie y se sentó junto a ella —Creo que estas siendo humana y apuesto que harás las cosas bien—.

— ¿Y qué hay de ti, cuáles son tus quejas? — pidió Judith ya que estaba tan abierta.

Su amigo sonrió —Ahora mismo no pienso en ninguna—.

Ella hizo una mueca —Te envidio por eso—. Se acercó a él y le dio un beso muy suave.

Judith hacia tanto que quería hacer eso, le gustaba la tranquilidad de Jung y que siempre estaba satisfecho con lo que tenía, que nunca tenía dudas de cuál era su meta en esta vida. Le gustaba que aunque pareciera tranquilo no había poder humano que lo sacara de sus ideas y que sus labios eran tan buenos como ella se los había imaginado.

Se separó un momento y pudo ver la sorpresa en el rostro de Jung — ¿Sabes que tengo novia? —.

Judith sonrió ante eso —Sí pero hoy no me importa— volvió acercarse a sus labios.

Quería dedicar este capitulo a Lily león porque pensé que había respondido a su review, disculpa la demora y gracias por los deseos; de momento tengo planeado algo con esta historia así que espero que siga gustandote. Tambien agradecimiento a sus favoritos, seguir. Lento pero seguro, y mencionarles que no pude publicar el miercoles porque la pagina simplemente no me dejó hacer nada, jeje.