El gran orden

Yoshiko Tsushima el antiguo demonio

München, Alemania 1881

La época de la revolución industrial estaba en su pleno apogeo en toda Europa, en la cual la maquina sustituiría el trabajo en las grandes fábricas, pero también una época en la cual una gran revolución armamentista estaba ocurriendo pero tan solo eso, ya que además era una época en la cual el ocultismo y oscurantismo estaba manifestándose por debajo de la mirada del hombre, donde grupos sectarios hacían ritos con los cuales buscaban la iluminación y el poder, donde la sangre, la muerte y el pánico predominaba de una manera sumamente extraña que los escépticos no podían comprender o justificar como es que sucedían dichos acontecimientos. Lentamente la luz volvía a la mirada de Umi quien desorientada se levantaba en un callejón oscuro en algún lugar desconocido donde ya había anochecido iluminando aquella fría noche la luz de la luna.

Recobrando sus fuerzas se levantó y apoyándose de la pared logro dar algunos pasos para salir de ese callejón encontrándose con una calle transitada por vehículos antiguos además de personas que vestían muy elegantes pero que claramente sus vestimentas correspondían a tiempos pasados. Dirigiendo su mirada a los costados miro algunos letreros de algunos edificios desconociendo el significado del idioma pero que ciertamente le era conocido.

Esto no es Japón…. Ni Akihabara mucho menos…. este lugar… posiblemente sea de alguna parte de Europa… quizás siglo XIX, pero ¿Dónde? — Caminando por las calles sin realmente un rumbo fijo deambulo por un buen rato hasta que vio en un gran edificio una bandera tricolor: negro, blanco y rojo. — Esa bandera... donde la he visto… ¡Oh! estoy en Alemania…. —

Finalmente había reconocido el lugar al cual fue enviada, ahora solamente le restaba cumplir con su misión de encontrar al servant clase caster, pero sería algo difícil ya que no hablaba para nada el idioma alemán por lo que siguió caminando tomando un periódico de un puesto para comenzar a hojearlo pero no entendía absolutamente nada, solamente miraba las fotografías en blanco y negro como un niño chiquito el que solo leía un libro por las imágenes que este contenía leyendo la palabra München deduciendo que quizás la ciudad era esa en la cual estaba. Siguiendo por un buen rato llego a una zona en la cual había una enorme fábrica textil caminando por fuera mirando como algunos trabajadores metían cargamentos a camiones hasta que de la nada se golpeó contra algo cayendo de golpe al suelo.

Pero… que…. — Se tomó la parte trasera del cuerpo con suavidad frunciendo el ceño escuchando una voz severa que le hablaba.

Dies ist das Privateigentum ... vayase jetzt oder ich werde gezwungen sein, Gewalt anzuwenden — Era un oficial alemán el cual estaba vigilando los alrededores armado con una cachiporra le miraba seriamente.

Disculpe…. no me fije por donde iba lo siento…. — Lentamente se levantaba haciendo una reverencia en señal de disculpa, pero el oficial eso lo vio de mala manera.

Versuchen Sie, sich über mich lustig zu machen? ! Lange oder du wirst sehen! — Rápidamente levanto su arma para golpearla, pero la peli azul fue más ágil esquivando el golpe.

Aquel oficial tomo su silbato haciendo un pitido de alarma el cual hizo que más oficiales aparecieran, empezando a perseguirla a lo que ella comenzó a correr rápidamente por la calle huyendo de ellos, desconociendo la razón de ello, si no había hecho algo malo solamente tropezar con él, siguiendo así por un buen rato hasta que los logro perder adentrándose a una zona totalmente pobre que lucía peligrosa ya que las personas a pesar de su estado andrajoso como deprimente la veían con muy mala cara. Perdida totalmente el frio comenzaba a calarle hasta los huesos mirando el cielo con algo de nostalgia y tristeza frotándose los antebrazos para darse calor adentrándose a la que era la zona pobre pero más peligrosa de la ciudad ya que ahí vivían muchos maleantes y gente totalmente enferma no solamente de salud si también mental, llegando el momento en que ya solamente había oscuridad a su alrededor incrementando su alterado estado hasta el punto de que cualquier sonido le ponía los pelos de punta.

Ya sin saber a dónde iva decidió sentarse en aquel frio suelo recargando la espalda en uno de los muros de aquellas casas "abandonadas" apoyando sus rodillas contra su rostro abrazándolas con sus brazos soltando un suspiro pesado cerrando los ojos por un momento.

Me pregunto cómo estarán las demás…. Kotori… espero que estés bien… —

Volviendo a suspirar de una manera más profunda se quedó en silencio algunos minutos hasta que escucho los silbatos de los oficiales que la perseguían muy cerca de ahí por lo que se levantó intentando ver si aparecían por alguna calle o algo, pero nada pasaba, aun así, no se quedaría ahí de brazos cruzados. Porque si la encontraban era completamente seguro que le darían una golpiza o la encerrarían en la cárcel por el delito de invadir propiedad privada. Corriendo de nueva cuenta por los alrededores miraba a muchos viejos vagabundos tratando de pedirle alguna limosna, niños caminando y jugando a pesar de su pobreza, pero también algunos adultos peleándose por las sobras que encontraban en la basura, hasta que la encontraron los oficiales acorralándola en un callejón sin salida.

¡Demonios!, ¡¿Ahora qué carajo hago?!, ¡Porque no me traje una espada de kendo conmigo… así podría hacerles frente a estos gorilas! — Mirando por todos lados intentando encontrar algo que pudiera usar como arma, pero no había nada útil.

Los oficiales se acercaban peligrosamente a ella moviendo sus cachiporras con esas sonrisas pedantes ya que estaban en mayoría numérica, Umi siendo una jovencita estaba en gran desventaja ante ellos, también se preguntaban de donde vendría ya que esas ropas no las conocían de alguna parte. Por otro lado, la peli azul buscaba alguna manera de escapar ilesa pero desgraciadamente las posibilidades eran mínimas, por no decir nulas quedándole únicamente tratar de escabullirse entre ellos y escapar.

Dando un respiro profundo cerro los ojos por un momento, al abrirlos de nueva cuenta corrió rápidamente hacia ellos comenzando a evadirlos con gran destreza y agilidad pero eso no fue suficiente ya que el ultimo logro tomarla de un brazo embistiéndola contra el suelo aprovechando esto los demás para empezar a tundirla a golpes escuchando burlas y risas por parte de ellos cubriéndose el rostro con ambos brazos protegiéndose de la golpiza que le estaban dando hasta que algo extraño sucedió, una neblina surgió de la nada ocultándola de la vista de sus agresores comenzando a arrastrarse algunos metros de ellos mientras ellos hablaban alterados intentando buscarla.

... Immer hungrig für die menschliche Gier und Macht ... sollten sie vernichtet werden — De entre las sombras una voz grave y algo mosntruosa les hablaba logrando asustarlos.

Unos segundos después un pequeño destello azul marino se vio entre la neblina para simplemente en unos segundos escucharse como algo los golpeaba rápidamente haciéndolos quejarse de dolor hasta que solo quedo un silencio sepulcral, disipándose la niebla lentamente viéndose una figura femenina de un aspecto un poco raro ya que sus ropas eran muy extravagantes: un sombrero de copa en la cabeza con 2 plumas negra, un moño en un chongo al lado izquierdo de su cabello azul oscuro que le llegaba un poco arriba de la cintura, un vestido color lila de una pieza con la falda abombada con pliegues blancos, una bufanda en su cuello que parecía un peluquín medias hasta las rodillas y botas que combinaban con su atuendo. Sus uñas eran de color rojo muy largas y su rostro estaba pintado de blanco con maquillaje negro y vino dándole un toque único a su apariencia física.

Que… que eres…. tu… — Fueron las únicas palabras de Umi quien estupefacta veía a sus agresores en el suelo con una herida en donde estaba su corazón — ¿Qué les hiciste? —

Oh… descuida…. solamente les arrebate la vida y descuida no tienes que agradecerme… quizás tú seas la siguiente en el menú —

Poco a poco unas alas negras con aspecto demoniaco aparecían a los lados mientras sus ojos de tono violetas se fijaban en los color ámbar de ella dibujándose una sonrisa de oreja a oreja con un toque meramente diabólico asustándole al por mayor. Hubo un momento en que la desconocida desapareció para súbitamente aparecer delante de una muerta de pánico Umi quien se quedó paralizada en su lugar temblando sin poder gritar o reaccionar sintiendo como posaba una de sus garras alargadas sobre su mentón saboreándose sus labios con su lengua demostrando un gran éxtasis y ansias en aquella demoniaca faceta suya acercándose hacia ella lamiendo su mejilla con su lengua saboreando su piel para después simplemente alejarse de ella riendo con ese toque sarcástico y divertido que manifestaba como algo totalmente natural.

Fue cuando la aterrada peli azul perdió el conocimiento desmayándose, esto lo aprovecho la contraria para tomarla en brazos y desaparecer de ahí creando en la palma de su mano una pequeña llamarada azul formando un circulo a sus pies volviéndose llamas no dejando ningún rastro de ella, tiempo después volvería a recobrar el conocimiento encontrándose en una especie de cueva donde habían velas encendidas por todos lados dándole un poco de iluminación al lugar, viendo varios huesos como restos humanos por doquier, adentrándose a su nariz un funesto olor a putrefacción.

Donde estoy… que es ese olor…. por dios…. — Tapándose la nariz con una mano levantándose con sus nervios a flor de piel.

Si fuera tu no mencionaría ese nombre…. de nuevo…. o esta vez… si te matare… — Al escuchar esa voz volteo hacia atrás encontrándose a esa extraña chica sosteniendo un cráneo en la palma de su mano.

¡No me mates por favor!, ¡Te prometo irme de aquí! — Gritando a diestra y siniestra fue callada por la contraria quien le puso una mano en la boca invadiendo su espacio personal.

Jovencita… vamos a calmarnos ¿Ok? —Umi asintió casi con lágrimas en sus ojos — Bien… voy a quitarte la mano de la boca y cuando lo haga… me dirás quien eres, que haces aquí o que es lo buscas… ¿Ok? — La peli azul volvió a asentir nerviosa — Bien habla —

Mi nombre… es Umi Sonoda… fui… fui enviada a esta época… Busco a Tsushima Yoshiko…. ehm… ¿Qué más? ¡Ah si! La razón… es que Avenger ha devastado mi época actual…. necesito la ayuda del servant clase caster de esta época… el mío fue consumido por el… ha matado… destruido mi hogar… mi familia… mi ciudad… no queda nada, no quiero que acabe con el mundo… —

La contraria se tomó la mejilla con una mano mientras se tornaba su rostro serio y sombrío, generándose un brillo intenso en sus ojos quedándose callada por unos segundos.

Avenger…. comprendo…. Pues estas de suerte… soy quien buscas…. — Poco a poco una pintoresca sonrisa llena de soberbia mostraba. — Pero quiero que tengas algo en claro ¿Ok? Mi nombre es Yohane… ¡Yohane! —

Ok… ok… no te enojes…. entonces… vas a ayudarme… a salvar mi mundo…. — Cabizbaja apretaba los puños.

Pues si no hay opción…. Y como no hay alguien tan suficientemente astuta, inteligente y fuerte como yo… Te ayudare ¡Siéntete afortunada de que la gran Yohane te dará una mano! — Carcajeándose con mucha prepotencia ensanchando el pecho en aires de grandeza la miro con gran perversión — ¡Bien… seré tu servant ahora Master de que época provienes! —

2016… espera… ¡que… haces! —

Yoshiko con tan solo levantar un brazo creo una especie de pentagrama en el aire que se transformó en un agujero negro el cual rápidamente las trago desapareciendo de ahí como por arte magia, apareciendo de la nada en el interior del dojo Sonoda el cual tenía el techo caído, rápidamente Umi salió del lugar para ver aquella luna eclipsada y ese entorno apocalíptico de Akihabara mientras su servant le seguía de cerca.

Con que este es el poder que posees… "Todos los males del mundo" jejeje… si logro vencerte y consumirlo… seré invencible —

Continuara…

Nota del autor: Yohane ¿Qué estarás pensando pilla?, jejeje estoy seguro que muchos este dúo les era inesperado pero bueno, soy alguien que se guarda siempre un az bajo la manga :v en fin nos vemos en el siguiente capítulo, buenas tardes