The Walking Dead no me pertenece nada algunos personajes que salen aquí son de mi autoria pero solo para esta historia.
Tambien agrego una tabla de personajes para evitar confusiones:
Giselle (14) hija de Beth y Daryl
Judith (20)
Federic (15) hijo de Rick y Michonne
Francis (15) hijo de Eugene
Jasper (16) hijo de Tyresse
Horace (19) hijo de Sasha
Charles (19) hijo de Abraham y Rosita
Jung y Conrad (19) hijos de Maggie y Glenn
Carl (32)
"No se puede, no puedes pretender ser el bueno ahora.
No cuando has estado en la carrera"
Rick Grimes
Rick abrió los ojos con mucha más energía que el día anterior y sin un dolor de cabeza, Michonne estaba sentada en una silla así que él le dio los buenos días. Se incorporó — ¿Dónde están mis hijos? —.
—Federic esta con Judith— contestó Michonne muy seria.
Las alarmas de Rick comenzaron a sonar en su cabeza — ¿Qué pasa con Judith? —.
—Está bien, pero perdió mucha sangre en la ca…— ni siquiera pudo terminar la frase porque Rick ya estaba corriendo hacia el doctor para preguntar por Judith.
El doctor lo condujo a su hija, Rick vio a Jung y Federic sentados en el sillón y su hija pálida acostada en la cama con un pequeña sonrisa —Buenos días papá—. Rick suspiró muy feliz y besó varias veces la cabeza de su hija.
Un peso se mudó de su pecho pero otro comenzó a crecer — ¿Y Carl? —.
—Aquí— saludó él mientras entraba en la habitación con Michonne.
Rick le dio un rápido abrazo, agradeciendo a lo que sea que le permitía tener a su familia junta una vez más.
Daryl se despertó por el ruido en su cuarto, al abrir los ojos enfocó a Giselle siendo cargada por Maggie y Conrad mientras la llenaban de besos. Ni siquiera esperó para despertar del todo, comenzó a llamarla por su nombre y ella se lanzó a sus brazos entre lágrimas.
Daryl estaba respirando tan pesado, tanto tiempo sin verla y pensando lo peor de la situación, ni siquiera podía hablar. Siguió abrazando a su hija por varios minutos hasta que Jung apareció en la habitación para robarle a su hija y abrazar a su prima con mucho gusto —Bunny bribona—.
En ese momento apareció Carol con una amplia sonrisa —Es un gusto verlos a todos bien, será mejor que dejen a la familia sola para que hablen—.
Giselle volvió a su padre y se ocultó en sus brazos, ella quería apretarlo con todas sus fuerzas pero también estaba lastimado así que no quería dañarlo, Daryl le dio muchos besos en la mejilla mientras ella reía —Maldita niña, te daría el castigo de tu vida si no estuviera tan feliz de que estés bien—.
Entonces Giselle se congeló, ahora que ya no corría adrenalina en su cuerpo las imágenes de la batalla volvieron a su mente. Tal vez debía sentir arrepentimiento por lo que había hecho pero no lo hacía, su padre le miró curioso — ¿Qué ocurre? —.
—Gracias por protegerme todo este tiempo, yo no tenía ni idea de lo duro que era— ella comenzó a llorar —Cuando dijiste como había muerto mamá yo solo pensé de ella ¿Porque no hiciste algo mejor por quedarte con nosotros? —.
Ella se encogió de hombros —No sé, algo menos idiota. Pero en ese momento de peligro, cuando pueden dañar a alguien más tu meta es proteger a la otra persona sin importar tu vida—.
Daryl cerró los ojos con dolor —Yo no pude protegerla, simplemente fui más idiota—.
Giselle le besó en la mejilla —No, a veces no se puede salvar a nadie. Mi madre me amaba mucho, yo quería una mamá es cierto, todavía la quiero pero estoy muy orgullosa de su sacrificio porque pude conocer al mejor de los papas—.
Daryl dio una sonrisa extraña que trataba de retener su llanto, Giselle vio los ojos húmedos de su padre —Te pareces a ella, mucho—.
— ¿Sí? — exclamó Giselle entusiasmada, desde que hablaron de la muerte de su madre su padre era más abierto a compartir cosas de ella.
—Sí bunny: rubia, bonita, terca, con un genio de los mil demonios pero con un excepcional corazón— contestó él con una voz suave pero al mismo tiempo cansada.
Judith quería vomitar todo lo que entraba a su boca porque sabía asqueroso, no era que cocinaran horrible pero la pérdida de sangre la habían dejado con un sabor amargo en la boca, volvió a hacer gestos con la comida pero Michonne ya estaba ahí obligándola a comer.
Llamaron a la puerta y apareció Giselle con una amplia sonrisa, Judith sonrió al verla en buen estado o parecido porque estaba sucia y con el cabello enmarañado, Giselle corrió a ella para apretar su mano así que Judith pudo ver las ojeras de su rostro. No había dormido nada, ella estaba demasiado cansada para decirle que hacer así que volvió a sonreírle.
—Lamento que todo esto paso por mi culpa yo… —comenzó Giselle.
—Espérate, si te vas a disculpar por cada desobediencia será mejor que dejes de hacerlas— le advirtió Judith.
Giselle asintió, Michonne sonrió —Mejor ve a dormir bunny, yo me quedó con otra que no es tan obediente como aparenta—.
Judith elevó los ojos con fastidio mientras Giselle y Michonne sonreían, la rubia prometió volver más tarde, salió del hospital directo a su casa. Moría de sueño y estaba muy cansada pero en lugar de dormir iba a preparar todo para recibir a su padre pues el doctor había dicho que podía recuperarse en su casa; Giselle caminó con muy buen ánimo, al llegar encontró a Francis sentado en las escaleras de su casa esperando.
— ¡Bunny estas bien! — gritó el al verla.
Ella le sonrió —Hice lo que pude para mantenerlo así— contestó.
— ¿Tú papá? — pidió Francis.
—Bien— respondió ella con alivio.
Francis la abrazó con mucha fuerza, hasta el punto en que Giselle no podía respirar pero Francis la soltó rápidamente con la cara del color de un tomate. Bunny esperó a lo que sea que Francis quería decirle, él se acercó a ella y le susurró —Me gustas—.
Giselle estaba muy sorprendida por la declaración que ni siquiera tuvo tiempo de responder, Francis salió corriendo dejando a Giselle sin palabras, ella suspiró —No de nuevo, no puede ser—.
Rick estaba feliz por sus hijos, sin embargo, sabía que debía cumplir con sus obligaciones para la comunidad. Esa misma tarde reunió al pueblo para que se prepararan para recibir a los miembros de los otros pueblos, también se encargó de ir a visitar a su prisionero. Tenían que sacarle la localización de su campamento.
El interrogatorio o lo más parecido a este corría a cargo de unos chicos de la propia comunidad, para Rick era curioso ver que las personas como Carl todavía tenían ciertas dificultades que eran más de tipo moral en algunos casos pero las siguientes generaciones como la de Judith habían saltado de ellas con tanta facilidad y no por eso eran más o menos violentos. Más o menos decadentes. De hecho eran funcionales.
Podían ser no brutales pero ellos no se cuestionaban el matar, sin importar que fueran personas, animales o caminantes. Rick había quedado impactado con la determinación de Judith la primera vez que había peleado o la entereza de Conrad para quemar cuerpos sin rechazar la actividad. Y sin embargo, seguían siendo chicos; trataban de hacer fiestas a espaldas de Carl o escapar del poblado.
A veces se preguntaba que sería del futuro de la humanidad con estos contrastes, como ellos enfrentarían estar en movimiento. Ellos se habían curtido a base de ensayo y error pero estos niños habían sido entrenados, Judith era una joven de la que se sentía mucho orgullo y al mismo tiempo temor, no porque fuera peligrosa sino porque ella estaba dispuesta a todo sin añorar como él por una vida diferente.
Rick volvió a su casa, donde Carl dormía un poco, su hijo que parecía estar en un limbo. Viviendo en las dos realidades que le tocaron e incapaz de estar satisfecho con lo que había ahora, cuando niño por ser demasiado fuerte para los niños que conoció y ahora de adulto por ser demasiado sensible, por buscar el amor que existía antes en las mujeres de ahora.
Tenía que encargarse de erradicar sus dos plagas: caminantes y personas, no quería perderlo todo de nuevo.
Quería dar las gracias por visitar la pagina de mi amiga. Esta muy contenta. Al fin terminó la serie y es curioso que personajes que aquí estan muertos sigan con vida en la serie y al reves. Sí Diana, hay mucha tensión entre esos dos pero de la mala esta vez jaja porque son ideas opuestas.
