The Walking Dead no me pertenece nada algunos personajes que salen aquí son de mi autoria pero solo para esta historia.
Tambien agrego una tabla de personajes para evitar confusiones:
Giselle (14) hija de Beth y Daryl
Judith (20)
Federic (15) hijo de Rick y Michonne
Francis (15) hijo de Eugene
Jasper (16) hijo de Tyresse
Horace (19) hijo de Sasha
Charles (19) hijo de Abraham y Rosita
Jung y Conrad (19) hijos de Maggie y Glenn
Carl (32)
"Nunca vas a hacerme caer
No soy una muñequita"
Judith Grimes
En esos días Judith tenía mucho tiempo libre ya que no tenía entrenamientos ni actividades, lo único que tenía que hacer era descansar. A veces caminar por el pueblo pero solo cortos periodos de tiempo, lo mismo le pasaba al tío Daryl o el señor Tyreese, a lo mejor debía organizar un partido de cartas con ellos o algo así porque estaba tan aburrida.
Desde el día que Francis había llevado una flor a bunny, ella se había dado cuenta que su hermano actuaba extraño: ansioso. En cuanto a la joven solo la había visto dos veces porque no había ido a visitarla en casa. Judith comenzó a desesperarse por lo que salió de su casa para explorar el pueblo hasta que vio la celda.
Entonces recordó que Carl había traído uno de esos nómadas por lo que probablemente estuviera ahí encerrado. Su padre le había dicho que antes las celdas eran de concreto con puertas metálicas pero para ella una celda eran paredes de madera con una puerta metálica pesada. Una pequeña ventana en la parte más alta.
La joven viendo todo el ajetreo de los demás no le fue difícil escabullirse en la celda para ver al prisionero, la luz entraba con rayos rojizos por el atardecer, vio a un hombre con sangre seca en el rostro, dormido en la incómoda silla donde estaba amarrado. Se veía mal y por un momento Judith sintió un tirón en el estómago al pensar que su padre o Carl permitían eso, aunque de inmediato recordó que esos nómadas hacían cosas peores.
Estaba por salir pero se detuvo en seco, recordó las palabras de su padre "un líder es bueno pero se demuestra a los demás que también lo son" y ella sabía que su padre trataba de ser bueno, a veces se equivocaba así que su deber era ayudarlo a corregir los errores.
Con decisión uso un trapo que tenía ahí, lo humedeció en uno de los botes con agua y se acercó al hombre; quería ser lo menos amenazadora posible por lo que habló con mucha suavidad — ¿Tiene sed señor? —.
El hombre trató de liberarse de sus amarres por despertar de golpe, Judith se maldijo mentalmente por haberlo asustado. Vio como el hombre se sereno rápidamente, le estudió con mucho cuidado sin decir una palabra — ¿Tiene sed? —. Repitió ella.
—No— su voz gruesa y rasposa le indicaron que estaba a la defensiva.
—Voy a tratar de limpiar su rostro para poder curarlo, trataré de ser lo menos agresiva posible— le explicó con calma.
El hombre le miró con duda — ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí? —.
—Solo quiero disculparme por la manera en que lo tratan— contestó, si preguntaba con seriedad no se le ocurría nada para sustituir ese trato porque era evidente que necesitaban información del campamento enemigo pero tampoco estaba de acuerdo.
Con cuidado comenzó a remover la sangre pegada al rostro, el hombre dio una sonrisa — ¿Vas a limpiar la entrepierna? Me harías el día—.
Judith le dio un golpe rápido en la cabeza irritada por la sugerencia —No —.
La joven siguió el proceso en silencio, el hombre pareció relajarse con los cuidados, para cuando Judith terminó el agua del bote y el trapo eran asquerosos a cambio de un presentable hombre, la dureza de sus rasgos no era tan marcada e inclusive le miraba con curiosidad. Judith se despidió del hombre luego salió de ahí pensativa. Tenía que hablar con su padre de eso.
Mientras caminaba de vuelta a su casa escuchó unas risas no muy lejos, hubiera seguido su camino si no hubiera identificado la voz de Charles — ¿Quieres jugar rudo? —.
De seguro Charles estaba en un patético intento de conquista así que Judith curiosa quería ver quien era la candidata, se asomó por la pared y quedo impactada al ver a Giselle de las manos con Charles ambos sorprendidos por la interrupción. Por una misteriosa razón quería jalar a bunny lejos de Charles y advertirle que era una mala influencia.
Ella sabía que Charles nunca haría nada para hacerle daño sin embargo no pudo frenar sus instinto — ¿Qué se supone que haces bunny? —. Su tono más acido de lo normal.
Giselle no pareció darse cuenta del tono de Judith —Jugando con Charles —. Le soltó de las manos para poder acercarse a su amiga.
Charles por el contrario pareció leer todo lo que Judith tenía en la cabeza, se molestó con ella por pensar tan mal de él pero en lugar de aclarar las cosas decidió darle más cuerda a la imaginación de Judith, caminó hasta Giselle y la tomó por la cintura con tono burlón-desafiante a la joven mayor mientras la menor se sonrojó al instante.
Las cejas de Judith se juntaron un poco — ¿Quieres ir a mi casa? —.
—No— contestó muy rápido bunny dejando a los dos mayores desconcertados por la prontitud de su respuesta.
—Quiero decir, hoy no. De hecho debo volver con mi papá. Nos vemos— se despidió rápidamente Giselle.
Los dos mayores vieron como caminaba con dirección a su casa, Charles le dio una sonrisa burlona a Judith —Si esta celosa lo voy a entender—.
La joven sonrió con sarcasmo —Me preocupa bunny, no te emociones—.
—Pues no deberías, porque tal vez si piensas mal de mí posiblemente lo haga — contestó con una sonrisa traviesa.
Si las miradas mataran la de Judith habría causado un desastre, Charles soltó una carcajada que desquició a Judith — ¿No te atreverías a lastimar a Giselle? —.
— ¿Por qué piensas tan mal de mí si se supone que somos amigos? — preguntó Charles aún con humor.
Judith se sonrojó, era su amigo pero no era tonta, no había tenido muchas novias pero había llegado a ver como de engreído era con ellas, era el típico embaucador de corazones que jamás se había enamorado —Yo lo siento, solo pensé…es que nunca te he visto enamorado—.
Esas palabras hicieron que Charles mirara con enojo a Judith —Cuando quieres puedes ser una perra—. Sin más se alejó dejando a la joven culpable por su comportamiento, tal vez si ella se hubiera enterado que el primer amor de Charles era ella, probablemente la culpa sería mayor.
Carl estaba viendo el mapa que su padre le señalaba, eran demasiados puntos a cubrir para deshacerse de los caminantes; todavía tenía sus dudas al respecto además de que no habían tratado el problema de los nómadas. Les iba faltar gente a menos que: a) usaran a sus más jóvenes miembros o b) llegara mucha ayuda.
—Tenemos que hacernos cargo de uno de nuestros problemas, los nómadas primero si queremos tener una posibilidad— exclamó al fin.
—Lo sé pero ese hombrees duro y no dicho ni la a de una palabra— contestó Rick con tensión.
Carl decidió que había sido suficiente por hoy —Vamos a comer y descansar. Lo que no se puede resolver hoy se hace mañana pero basta de preocupaciones—.
Su padre incrédulo por el comportamiento de su hijo intentó hablar pero nada le salió, Carl suspiró con fastidio —Aprendí algunas cosas mientras no estabas—.
Pensar en Giselle le hizo sonrojarse un poco, no la había visto desde ese día. Quería verla y al mismo tiempo no, no sabía cómo se iba a comportar ahora que se había dado cuenta de su aberrante comportamiento, era embarazoso pensar que le gustaba una chica tan mona como ella.
Prefirió dejar eso de lado y volvió con su padre a casa, donde el resto de la familia ponía la mesa. Todos se sentaron a comer para contarse su día, Judith parecía algo distraída, su padre trató de sacarle la información sin mucho resultado. Antes de ir a dormir Carl se encontró en el baño a Judith que se lavaba los dientes, Carl tomó la pasta e inició su propio lavado.
— ¿Qué hay en esa cabeza tuya? — le dijo a Judith sentada en la taza del baño tallando con mucha fuerza sus muelas.
La joven se levantó y escupió el contenido —Quiero hablar con papá y tú mañana. Pero hoy, quiero darme un golpe muy fuerte—.
Carl se limpió la boca, luego espero el resto de la explicación. Judith se cruzó de brazos —Fui una cabeza dura con Charles. Hoy lo vi con bunny y lo acuse de aprovecharse de ella—.
Su hermano disimuló todas las emociones que parecían burbujear fuera de él, Judith terminó de lavarse los dientes y continuo —Yo sé que él no haría nada para lastimarla y solo perdí la cabeza. No sé porque con Francis y Jasper no me pasaba. Creo que porque son de su edad—.
La cabeza estaba girando a mil por hora, ni siquiera pudo mantener las preguntas en orden cuando salieron directo a su hermana — ¿Por qué Jasper y Francis? ¿A bunny le gusta Charles? ¿Qué tiene que ver la edad? —.
—Wow con calma hermanito— sonrió Judith aunque de pronto quedó muy seria. Ella conocía a su hermano lo suficiente como para saber que no era entrometido, que ese era un interés genuino y esa vez era su cabeza la que giraba a mil por hora.
Carl sonrió para despistar —Sí, creo que son cosas que no importan—.
Judith atrapó su mano entre la suya —Carl si importan ¿no es así? Giselle te…—
—Buenas noches— le interrumpió Carl pero su cara había revelado la respuesta para Judith.
Ese día habían ido a cenar a casa de la tía Maggie, Giselle solo movía la comida en lugar de realmente comer. Desde las palabras de Francis ella había estado triste, su padre había preguntado que le ocurría lo mismo que sus primos.
La joven solo había alegado cansancio, Charles había sido un excelente amigo desde ese día que había chocado con él. No solo había escuchado toda su historia sobre Jasper y Francis sino que le había aconsejado, le había dicho que debía darles espacio para que se recuperaran, a veces ella quería buscar a sus amigos pero terminaba corriendo a Charles para que este le asegurara que la distancia era la mejor manera.
Normalmente correría a Judith pero le daba miedo encontrarse con Carl y reprocharle por no explicarle sobre Susi; también quería decirle a alguien que le gustaba Carl, era una tontería porque no cambiaría nada pero sentía que debía contarle por lo menos a una persona. El problema era a cual: Judith y Federic eran sus hermanos así que no, sus primos tampoco y ya que no podía hablar con Francis o Jasper solo quedaba Charles poco conocido por guardar secretos u Horace pero era primo de Jasper.
Ella suspiró de nuevo, Daryl sintió como si clavaran una aguja en su mano. No le gustaba que no pudiera ayudar a su hija en esas cuestiones amorosas. Los dos se despidieron de la familia Rhee, mientras caminaban a su casa, Daryl decidió que iba a tratar de ayudar a su hija en lo que pudiera.
—Cuando conocí a tu mamá ella era solo una chica que se movía por ahí— dijo un poco avergonzado.
Su hija curiosa siguió sus movimientos así que Daryl siguió —Al principio puede que no te des cuenta de las personas pero cuando te sorprenden no puedes fingir que no existen. Tienes que sentir todo lo que ellas pueden darte: dolor, amor, amistad, abandono—.
— ¿Entonces aunque te lastimen no debes arrepentirte de haberlas conocido? — cuestionó Giselle.
—Si te arrepientes te olvidas y si te olvidas de ellas es seguro, créeme, que lo que viviste con ellas no sirvió de nada. Mi padre no era alguien que valiera la pena amar, el ca… pero trato de no olvidarlo para no repetir sus errores— contestó muy bajo Daryl.
Giselle sonrió —Lo estás haciendo bien papá, tienes una hija muy fuerte y todo—.
Daryl dio una leve sonrisa —Y todo—.
Ahh, Carl pensando todo tipo de cosas; Judith equivocandose, jaja a veces se pasan
