El gran orden
"El pilar Lancer: Intelligence Room Flauros"
Las chicas mientras avanzaban en sus combates contra los pilares de Salomón iban comprendiendo que sus deseos como su voluntad no eran suficientes para poder enfrentar esta amenaza, estaban sobrepasando los límites de resistencia tanto física como psicológica, Dia y Eli se dirigían marchaban rápidamente hacia su objetivo el pilar lancer, del cual solamente tenían en mente una sola cosa… el guardián de este tenía una extraordinaria capacidad con las armas de largo alcance, ni que decir de la precisión… eso no estaba a discusión, lo único "preocupante" era que si todo eso poseía el factor de hacer instakill de un solo golpe critico era lo único que realmente le tenía con cierto cuidado. Ambas llegarían en instantes al lugar encontrándose con el pilar enfrente, que tenía mucho parecido y consistencia a las demás solo el tono violeta tirando a vino era lo único que le diferenciaba.
Poco a poco caminaron analizando la zona, desolada, pero esto era más que una simple mascara ya que en cualquier momento podrían ser recibidas por el guardián.
Escuchas eso… Master…. — La pelinegra de mirada turquesa apretaba su lanza carmesí mientras estaba quieta como si esperaba que algo ocurriera.
¿Qué sucede Dia? — La rubia miraba hacia todos lados, pero su mirada celeste no hallaba nada a su alrededor.
Los sentidos de la diosa celta se habían agudizado tanto que podían ver más allá de lo que posiblemente el ojo humano podría ver que levanto su Gae Bolg para colocarse enfrente de Eli quien no comprendía lo estaba pasando hasta que su servant levanto la gran lanza maldita logrando bloquear un ataque que estaba siendo dirigido hacia ella, uno que habría sido mortífero si hubiera impactado su corazón. Lentamente apareció de una bruma purpura una entidad de tamaño considerable lográndose difuminar la forma de una persona montada a caballo para finalmente dar la cara el guardián, un lancero a cabello con una armadura oscura semejante a la de un dragón con rasgos claros en el yelmo, su arma una gran lanza oscura con picos sobresaliendo de ella montando un corcel purpura con ojos carmesí.
De la nada aquel caballero levanto la gran lanza para golpear el suelo desquebrajándolo formando una gran grieta en este, aquella lanza era la gran Rhongomynyad "la lanza que podría brillar hasta el infinito". Esto solamente significaba una cosa: "La versión corrupta del rey Arturo era la identidad el guardián, pero no la de la leyenda convencional sino el rey Arturo de la época de decadencia de Camelot.
Solo alguien lo suficientemente veloz puede esquivar un ataque de Rhongomynyad — Exclamo con un tono de voz suave y femenino pero que lucía apagado.
Así que el rey de la mesa redonda…. dejo corromperse por las ambiciones de Salomón… pensé que su alteza tenía un poco más de dignidad —
El corcel se alzó relinchando mientras quien lo montaba no mostro ningún signo de molestia ante las palabras retadoras de la menor, pero esta versión corrupta del rey Arturo esa sumamente calculadora y fría no iba a dejarse llevar por tontos impulsos, lentamente se quitaba el yelmo para dejar ver un rostro fino con facciones femeninas, pero con el brillo apagado en su semblante, incluso su cabello rubio estaba opacado por la corrupción del rey de la magia. Volvió a levantar la lanza apuntando hacia el cielo para después apuntar hacia ellas haciendo que el corcel galopara a gran velocidad con la firme intención de atravesar sus corazones con su lanza. Pero Dia no permitiría que eso pasar fácilmente por lo que en forma de contra ataque hizo aparecer réplicas de su lanza que de un solo movimiento dispararía como proyectiles contra su adversaria, pero estas golpeaban su armadura siendo repelidas totalmente como si tuviera gran resistencia a los ataques cuerpo a cuerpo.
Vas a tener que hacer algo mucho mejor que eso… muchachita para que tengas oportunidad de vencerme — A gran velocidad se movía tomándole milisegundos llegar a Dia atravesándola con su arma o al menos eso pensó ya que ese cuerpo era solamente un espectro el cual desapareció al instante.
Eso había tomado por sorpresa a su alteza dándose cuenta que estaba subestimando a su adversario en gran manera, Dia rápidamente se posaba encima de ella en el aire teniendo su lanza lista para atacar lanzándola como un misil teledirigido hacia Arturo quien, aunque vio venir el ataque estaba cargado de fuerza y velocidad que a pesar de haber desviado Gae Bolg con su propia habilidad con su arma le hizo retroceder algunos pasos atrás. Ambas estaban igualadas en muchos sentidos: velocidad, fuerza, agilidad, destreza con su arma que a simple vista no podría decidirse una ganadora.
Creo que te subestime un poco jovencita…. mis disculpas — Declaro suavemente la rubia mientras empuñaba su lanza.
Eli… déjamelo esto a mí, mantente al margen — La susodicha solamente asintió dando unos pasos hacia atrás para ser espectadora del duelo que venía a continuación.
El silencio pregono de nuevo en el entorno mientras ambas combatientes se miraban fijamente sin pestañear, sin mediar palabra ni nada siendo casi imposible no sentir la tensión que se gestaba en el entorno hasta que Dia había tomado la iniciativa de lanzarse al ataque desapareciendo a medio camino y apareciendo a un costado de Arturo quien movió su arma para bloquear el ataque pero esto no hizo retroceder ni detenerse a la divinidad quien siguió atacando una y otra vez pero sus ataques se vieron repelidos con la misma velocidad y certeza con los que habían sido lanzados siendo impresionante como podían luchar a la par obligándose a dar marcha atrás Dia quien solamente con sus ojos turquesa miraba a su adversaria imponente en su caballo.
Su master solamente estaba ajena a la situación observando con mucha preocupación ya que sentía como el poder de Arturo estaba creciendo con el paso de los segundos, de forma audaz esta última cargo de energía su lanza para lanzar una onda de energía la cual tenía un rango exageradamente largo que era difícil de bloquear pero aun así la menor haría lo posible para hacerlo moviendo su lanza con una mano creando un escudo con los giros de está recibiendo el impacto de aquel ataque de lleno intentando bloquearlo pero la fuerza con la cual fue lanzando había sido mayor logrando este tener el impulso suficiente como para derribarla. Dia se daba cuenta que quizás el poder del rey de Camelot estaba sobrepasando el suyo a pesar de ser una diosa de la muerte encarnada era posible que el poder como fuerza otorgados a Arturo por parte de Salomón doblegaban con facilidad el suyo.
Me queda…. claro…. que eres fuerte…. pero nada ni nadie… puede vencer a la muerte…. todos perecerán al final… Tu no serás la excepción —Adolorida se reincorporaría con algunos rasguños leves en su cuerpo, pero con su ímpetu intacto.
Eso igual aplica para ti Dia…. espero estés lista… — Volviendo a empuñar su lanza en posición ofensiva
Ambas irían de nueva cuenta al ataque rápidamente causando un intercambio de acero constante sacando chispas de la ferocidad que ambas infundían en sus embates siendo destacable la fiereza que ambas tenían en cada estocada que daban pero también la forma tan rápida de bloquear y contraatacar, no cabía duda que eran las mejores en su clase… Eli por otro lado estaba solamente siguiéndolas con la mirada pero sus movimientos eran absolutamente rápidos que sus ojos no eran capaces de seguirlos en su totalidad ya que sin temor a equivocarse rompían la barrera del sonido como si nada. Ni Arturo ni Dia demostraban intenciones de ceder terreno en el combate porque cada estocada causaba que el suelo bajo ellas se levantase y a pesar de estar a caballo Arturo se movía a la misma velocidad de su oponente.
Mirándose fijamente ambas cargaban con mana sus lanzas para dar un golpe critico que pudiera ser mortal para la contraria para que así pudieran obtener la victoria con el golpe de gracia.
Lo reconozco Dia… eres digna de morir ante Rhongomynyad, así que prepárate…. porque el siguiente ataque será crucial… da lo mejor de ti porque yo no voy a escatimar en este golpe — La lanza repentinamente empezaba a girar a gran velocidad como si fuera una especie de taladro.
Sera un placer arrebatarle la vida al monarca de Camelot — Poco a poco su Gae Bolg emanaba llamas carmesí incesantes.
Sus siguientes ataques eran comparables a sus respectivos Noble Phantasm's pero serian a una menor escala por lo que mirándose ambas fijamente darían un paso para moverse como estrellas fugaces que de golpe ambas lanzas volvieron a toparse escuchándose el sonido de los metales friccionando teniendo sus armas por delante se escuchó un grito desgarrador que desgraciadamente había el de Eli quien estaba aterrada al ver a su servant ser atravesada por el pecho con la lanza de Arturo. La sangre comenzaba a desbordarse de su herida manchando su armadura ligera mientras sus labios escupían sangre.
De una manera salvaje saco la lanza del pecho ensangrentada mientras Dia caía al suelo de rodillas sintiendo un dolor que en su vida había sentido, el poder de la lanza de Arturo era demasiado letal, al punto de no poder mover sus extremidades estaba a la merced de su oponente.
¡Dia! — Al verla en tan mal estado ella no pudo soportarlo que salió corriendo hacia ella
¡Te dije que no te acercaras! ¡Master aléjate…! Yo… ¡Me hare cargo! — Con gran severidad gritaba dejando a la rusa totalmente fría
Eli se quedó pasmada ya que, al ver los ojos de su servant, podía ver ese instinto de sangre en ellos… ese deseo de muerte… aquella insaciable hambre de la guerra digna de un guerrero, le causaban terror que termino cayendo hacia atrás sin poder mediar palabra alguna. Dia a pesar de su estado se levantó con un orificio en su pecho que llegaba a su espalda, estaba debilitada... si, pero esto no le impediría acabar con ella a toda costa, poco a poco su cuerpo se incendiaba demostrando que aún tenía fuerza suficiente para poder dar el último golpe, el definitivo, no le importaba en lo más mínimo si ella pericia si se podía llevar a Arturo con ella las profundidades del mismo averno. Esto causaba en la contraria mucho asombro como admiración, ya que aún tenia con que volverse a poner de pie por lo que respondería de la misma forma ante aquella actitud tan retadora digna de alguien como ella, incluso llegaba a pesar que si estaba a punto de morir lo único que quería y merecía era una muerte digna de alguien de su altura.
Me doy cuenta… de que tienes mucho valor…. Dia, admiro la fuerza de tu corazón, luchas con todas tus fuerzas por una causa que tu consideras justa, das todo por ello sin importar que tu vida sea sacrificada en el proceso… la muerte para ti no es ningún obstáculo — El semblante firme de la mayor se mantuvo intacto y decidido.
¿Acaso estas lamiéndome las botas? ¡Ja! evítate eso… no me gustan… los halagos falsos…. tan hipócritas… falsos — Su cuerpo estaba literalmente consumiéndose en una llama intensa que su lanza brillaba totalmente.
Bien… entonces este será el golpe definitivo ¡Vamos Dia! ¡Si quieres matarme hazlo que yo no tendré piedad de ti! —
Y dicho y hecho aquel monarca levanto por última vez su lanza liberando una fuerza descomunal la cual formaba un gran torbellino oscuro concentrando de gran poder mientras su lanza giraba más y rápido, la pelinegra levanto la suya apuntando hacia ella para después simplemente dispararse mutuamente con todo. Arturo con un gran torbellino que en línea recta horizontal que cubría todo el campo de batalla, Dia lanzo su Gae Bolg como un cometa carmesí el cual atravesaba el ataque de Arturo arrasando con todo el entorno mientras Eli se cubría con un campo arcano perdiendo la vista de ambas combatientes por algunos minutos preocupada. Hasta que finalmente pudo verla de pie en medio de tanto destrozo, pero no veía a la otra por ninguna parte.
¡Estás bien! ¡Dia! — Corrió rápidamente a abrazarla mientras esta estaba de pie sin moverse ni un solo centímetro.
Si lo estoy…. No te preocupes Eli…— Esas fueron sus últimas palabras mientras dirigía su mirada a Arturo clavada en el pilar con su lanza desapareciendo lentamente cerrando los ojos aceptando la derrota.
Habían derrotado al guardián, pero la tarea más difícil seria derribar ese pilar, el tiempo seguía su marcha era vital apresurarse.
Continuara...
Notas del autor: Ya queda vez menos para el final de esta historia, ¿El camino hacia la victoria será difícil o peor al final? o podrán vencer a Solomon sin hacer tanto sacrificio…. descúbranlo pronto, buenas tardes.
