¡Hola! Espero este fanfic sea de su agrado, la verdad es que yo disfruto escribiéndolo y estoy dando rienda suelta a mi imaginación, en un inicio la historia iría de otra manera pero termino así y no me arrepiento. Agradezco a quien se toma el tiempo de leer y de comentar. Muchisimas gracias a quienes comentan, me hacen feliz y me motivan a terminar la historia.
Me disculpo por los errores de ortografía, por el Ooc y por términos mal dichos.
Sin más preámbulos, los dejaré con el capítulo y me iré a dormir posteriormente.
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La vida del jardinero real no era tan complicada, cumplía con su labor de sol a sol, cuidaba con dedicación de los jardines y plantas del castillo; las regaba, cortaba la maleza y a la puesta del sol recogía todo y partía a casa para poder cenar, compartir con su esposa e ir a la cama para levantarse al amanecer. Era una vida ideal para alguien con tantos años encima, además no le gustaba meterse en rumores y chismes ajenos; no era como las jóvenes criadas que mantenían un ojo en la vida del rey y poseían su tan famosa "ruleta del amor"; no, a él no le interesaban esos detalles; lo que el rey hiciera en su vida personal era sólo cosa de él y de las personas implicadas.
Ese día se encontraba trabajando cerca de dónde el ex príncipe tenía una especia de picnic privado con la hija del rey. Que lamentable que, aunque lo desease, no podía ser su hija al haber finalizado su compromiso; una verdadera pena; ya todo el reino y más allá de este sabían sobre este hecho, era inevitable no escuchar de ello con tanto que se decía; era el tema que todos mencionaron por bastante tiempo. Sabía que muchas candidatas se habían presentado ante el rey después de ello, incluso en el pueblo las jóvenes casaderas se emocionaban, su majestad tenía su fama de ser amable, no prejuicioso y de buen corazón, podía, si quisiera, escoger a alguna joven mujer incluso de origen humilde y hacerla su esposa. Todo era posible decían y más se emocionaban.
¿Pero qué sucedía con el ex príncipe? Debió ser un duro golpe, renunciar por su propia voluntad al compromiso con alguien por quien sentía un amor tan profundo. En su vida pocas veces había visto un amor y una devoción tan grande como la que el hijo menor de la ex maoh le profesaba a su majestad; debía ser ciego para no verlo. Era tan evidente y hermoso pero a la vez tan triste de ver.
Siempre supo que el rey era inocente, pero jamás pensó que fuese a tal grado, o es que quizá se daba cuenta pero no quería hacerlo. No lo sabía.
Estos meses que el ex príncipe estuvo fuera se imaginó que había sido por su propio bienestar, quizá aceptó esa misión para poder sanar su roto corazón y olvidarse de todo un tiempo. El amor es una cosa demasiado hermosa y cruel a la vez; podía darnos la mayor felicidad de nuestra vida o hacernos la persona más miserable del mundo.
Esperaba que pudiera olvidar a su majestad con el tiempo y encontrar un buen amor que le brindara la felicidad que se merecía. Todos merecen ser felices.
Escuchó la inconfundible voz del rey cercana, quizá se uniría al día de campo o actuarían como amigos frente a la princesa al menos para tener un momento agradable; nadie podía enojarse con él, era una persona tan amable y siempre sonriente…..o eso creía ¿Su majestad había gritado? ¿Qué fue lo que dijo? ¿Casarse?
Al instante levantó su vista de la mata de flores en la que se encontraba trabajando con cierto asombro. No sabía si era a causa del grito, del estado alterado del rey o de las palabras dichas. Volvió su vista a su labor y fingió no escuchar nada, si eso era lo mejor, fingir sordera y hacer caso omiso a un tema que no era de su incumbencia.
Volvió a escuchar una nueva voz y la reconoció como la de su alteza el gran sabio, esperaba que este fuese razonable y calmara un poco las cosas entre todos los presentes. No por nada era el gran sabio.
Cuando la palabra "esposo" llegó a sus oídos su mandíbula cayó, al igual que la del rey, igual que la de la princesa; si, había instantáneamente girado su vista (de nuevo) al lugar dónde aquello se llevaba a cabo. No podía creerlo, simplemente no podía, pero tampoco es que fuera a decir nada al respecto. Sólo esperaba que nadie más escuchara esa conversación; demonios, una sirvienta lo escuchó también.
Ahora todo el castillo, el pueblo, las sacerdotisas del templo de Shinou y el reino lo sabrían ese mismo día.
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Cuando Yuuri se dio cuenta de que eran observados se sintió algo avergonzado, no esperen, es el jardinero, no lo conocía mucho pero sabía que era una persona bastante discreta; perfecto, nadie más lo sabría. Cuando su vista fue hacia el pasillo se dio cuenta de que todos lo sabrían y con lujo de detalle.
¿Es que no podían tener privacidad?
Aunque eso era lo que menos le interesaba en este momento. Quería respuestas, quería saber todo; bueno, no todo pero lo importante.
-Murata ¿Por qué?- fue lo que salió de sus labios después del shock inicial
-¿Por qué?- preguntó con una expresión inocente y estrechando entre sus brazos al rubio
-¿Porque….te casaste con Wólfram?- preguntó un tanto incómodo
Le observó directamente y notó como acomodaba sus lentes y como estos reflejaban la luz -Lord Bielefeld no tenía más el compromiso contigo y a decir verdad, siempre me he sentido atraído por él; lamento mucho no habértelo informado, queríamos mantenerlo como un secreto hasta dentro de un tiempo ¿no es así Honey-chan?- le dedicó una sonrisa al mencionado y este asintió con la cabeza –se lo pedí hace unos meses y él aceptó, estoy dedicándome a consentirlo y enamorarlo cada que podemos, en realidad, lo he estado haciendo desde mucho antes de que terminara tu compromiso y aunque mis avances no eran muchos en ese tiempo, sé que al final aceptó desposarse conmigo porqué mis sentimientos son correspondidos-
-Pero….- él no te ama pensó Yuuri completando su frase, notó que el otro pelinegro le miró casi como si leyera su pensamiento; Wolfram le observó de la misma forma también; este suspiró y se apartó ligeramente del otro pelinegro
-Correspondo a sus sentimientos- respondió el rubio –lamento mucho todo esto majestad, no sabrá más acerca del tema si le es incomoda la relación- observó a la menor quien permanecía inmóvil y callada – lo lamento Greta, sé que debí mencionarlo antes- le dedicó una breve sonrisa –hay que recoger las cosas; te leeré el nuevo libro de Anissina y terminaremos la tarde tranquilamente ¿está bien?- la niña asintió –espero no le moleste me esté tomando tantas libertades con su hija, majestad- observó al rey de nuevo
-….No me molesta- dijo respondiendo a la pregunta; observó a Wolfram y Gereta recoger las cosas, Murata les ayudaba también –Wolfram tú….-
-¡Majestad!- fue interrumpido por una nueva voz, se giró a verle y notó se trataba de Conrad ¿Acaso nadie quería que hablara a solas con Wolfram? Al parecer no. Ni siquiera tuvo ánimos de corregir y decirle que le llamara "Yuuri"
-¿Qué sucede?- preguntó sin mucho ánimo
-Tiene una visita, acaba de llegar al castillo- dijo con una leve sonrisa y observó de reojo a su hermano pequeño y al resto, supo que algo había pasado implicando a todos los presentes; después preguntaría, sutilmente, como quien no quiera la cosa a su majestad; o se enteraría por los rumores en el castillo; lo que sucediera primero.
-¿De quién se trata?-
-De su majestad Saralegui; está esperándolo en la sala del trono-
-Ve Shibuya, no es bueno que el rey deje esperando a sus invitados; yo me ocuparé de mi Honey-chan y de Greta- le dijo con una sonrisa en el rostro
Yuuri no supo si agradecerle o golpearlo. Observó el rostro del mazoku de fuego y no vio cambio en sus expresiones, se sintió desilusionado y desde hace un rato, algo en su interior se removía inquieto y furioso. Escuchó dentro de sí un "Golpearle sería lo idóneo considerando el hecho de que osa tocar MI consorte" lo ignoró, de todos modos no sabía de dónde salía esa voz, probablemente el maoh dentro de él, pero en estos momentos no quería prestarle atención; lo pensaría más tarde. Queriendo o no, debía ver a Sara y saber cuál era su asunto en el castillo.
Más tarde buscaría de nuevo a Murata y tendría una seria charla con él. Pero antes buscaría a Wolfram y tendría otra muy seria charla con él.
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Wolfram había estado evitando a Yuuri a toda costa a lo largo del día; era lo mejor, no quería interrogatorios ni más drama del que ya se había originado. Tenía suficiente con saber que a estas horas, todo el reino sabría lo que sucedió en el jardín; intuía que, hasta sus propios hombres lo sabían considerando como le miraban. Si, ellos lo sabían.
Suspiró y preparó sus cosas para partir, se iría de nuevo y regresaría en algunos meses con algo de suerte duraría más o menos tiempo. Ya no sabía si quería regresar o no.
El sonido de algo caer le hizo colocar una mano sobre su espada, lista para desenvainar; se giró con rapidez esperando atacar cuando notó que todos sus hombres yacían en el suelo inconscientes ¿Qué estaba pasando?
Un aura azul se acercó con calma en su dirección, retiró su mano de la espada y se puso erguido en su lugar. Debió suponer le vería de nuevo esta noche.
-¿Por eso es que ni los guardias ni nadie más sabe que te colabas a mi habitación durante las noches? ¿Hiciste esto con todos? Y ahora con mis hombres- suspiró de nuevo –se suponía partiríamos en unos minutos-
-Ellos regresarán a su estado normal una vez que parta al interior del castillo- dijo con seriedad -¿Por qué has permitido que otro coloque sus manos en tan exquisita piel que sólo yo he tenido la fortuna de probar y sentir?- acortó la distancia que entre ellos había haciéndola casi nula –He sentido mi corazón inquietarse en el transcurso del día debido a ese suceso- rodeo con sus manos la cintura del otro –tu cuerpo, tu alma y tú corazón sólo pertenecen a un solo ser- acercó el cuerpo ajeno al suyo
-¿te sientes celoso?- preguntó con incredulidad para después esbozar una leve sonrisa, rodeo con sus brazos al pelinegro –sabes bien lo que sucedió y por qué resultó de esa manera; aún si estoy "casado" con el Gran Sabio soy sólo tuyo- se recargó en el pecho del contrario -¿Dudas de mis sentimientos?-
-No, no tengo en duda los sentimientos que profesas hacia mí- acarició la espalda del rubio –me disculpo por mi actitud de unos momentos atrás-
-Está bien- levantó la vista y se acercó a sus labios, depositó un beso corto y suave en ellos – deseo estar contigo pero tengo que partir pronto-
-Extrañaré tu agraciada presencia, tu piel tan suave como la misma seda, tus labios que me incitan a probarlos sin descanso alguno y todo lo concerniente a tu exquisita persona- un nuevo beso se dio entre ellos, esta vez iniciado por el pelinegro, fue más intenso y apasionado que el anterior.
Al separarse una pequeña sonrisa se instaló en los labios del rubio –intentaré volver lo más pronto posible, aunque, puedes visitarme como en ocasiones anteriores, sabes que siempre me gusta descansar cerca de dónde hay agua- dijo con un toque de picardía en su voz, le guiño el ojo coqueto y se separó de él
-Estaré esperando con demasiada ansía tu regreso a mis brazos, si la espera se hace insoportable a mi corazón me transportaré a tu lado para reunirme contigo y aliviar la soledad que siento sin tu persona-
Wolfram sonrío ante esas palabras –entonces nos veremos más pronto de lo que piensas- sujetó el rostro contrario y depositó otro beso en este –debo irme, cuida de todos-
-Nos veremos pronto mi amado consorte-
-Por supuesto-
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Yuuri no tuvo un sueño húmedo esa noche; más bien, su sueño fue bastante extraño. Primero despidió al rubio con palabras diferentes a las que en su vocabulario habitual menciona y se dieron unos cuantos besos (lo cual no fue extraño, se sintió muy bien y fue agradable en muchas maneras); posteriormente tuvo otro sueño, en otro lugar y momento. En este se encontraban el mazoku de fuego y él mismo en el templo de Shinou.
Pudo visualizar a Murata y a Shinou en el lugar pero no había nadie más en este. Eso era extraño.
¿Qué hacían ahí solo ellos cuatro?
-Mi descendiente- observó que los labios de Shinou se movía, estaba hablando y observando a Wolfram, no entendía lo que decía, era como si de repente todo sonido se desvaneciera, las imágenes se volvieron borrosas también y lo último que escuchó no logró entenderlo con claridad.
¿Quién aceptaba a quién?
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Bueno es todo por hoy, me disculpo de nuevo por los errores, tengo algo de sueño y me siento algo cansada. Agradezco de nuevo sus comentarios en capítulos anteriores y les invito a comentar y dar su opinión o teorías, pensamientos u otra cosa que tengan, me harán muy feliz.
Este fanfic llegará a su fin en uno o dos capítulos más.
¡Hasta la próxima!
