Capítulo 4 "Que comience el juego"

Ume abrazo con fuerza a Shu mientras el depositaba un suave beso en su cuello. Tomo un bolso y se lo colgó atravesándolo por su cuerpo.

-Te veo en tres semanas hermosa.- hablo alejándose de ella sin dejar de mirarla.

veo en tres semanas hermoso.- devolvió el saludo sonriendo de oreja a oreja mientras le lanzaba un beso. Sonrisa que se le borro al ver al hermano de su novio detrás de él.

Desvió su mirada cuando Shu se enfrentó con Reiji. Podía oírlos susurrar algo pero no alcanzaba a escuchar bien. En ese momento su teléfono vibro y una sonrisa se dibujó en el rostro al ver el nombre de quien la llamaba.

-Hola bestia….-

Por otro lado los hermanos se despedían con solo algunas palabras de amor.

-Reiji te lo advierto, le tocas un pelo y te corto las bolas.-

-¿acaso se te ocurre que podría ponerle una mano encima a la NOVIA de mi hermanito?-

-Sé que te mueres de las ganas de meterte entre sus piernas.-

-Auch.- Dijo llevándose una mano al corazón haciéndose el dolido.

-pero sé que eres inteligente y que no harás nada.-

-te lo vuelvo a preguntar Shu, ¿La amas?-

-ya te lo dije… no. Pero es mía y no quiero que nadie la toque.-

-De acuerdo.- respondió con toda la elegancia que lo caracterizaba.

Ambos se despidieron dándose un fuerte apretón de manos y el rubio se fue alejando sin mirar atrás. Reiji lo veía ir y una sonrisa de satisfacción se apodero de su rostro.

-Si tan solo hubieras respondido que si…- hablo entre dientes dándose la media vuelta.

Busco con la mirada a su preciosa cuñada pero no la veía por ningún lado, inmediatamente su ceño se frunció y sus músculos se tensaron. ¿Cómo se le ocurría alejarse sin decir nada?

Comenzó a caminar por el largo pasillo y en cuando pasó la pequeña curva que dirigía a la puerta la vio recostada en la pared, dándole la espalda apoyada de su lado lateral derecho hablando por teléfono. Iba a ir a tomarla de los cabellos y llamarle la atención por hacer que la ande buscando, sin embargo a medida que se acercaba la escucho hablar y su enojo se incrementó más.

-no bestia no quiero que vengas, tu solo espérame en la estación de tren, yo te avisare cuando tenga mi maleta lista y este por abordarlo.- se calló por unos segundos.- solo espera mi llamado ¿si? Ni bien llegue junto mis cosas y…-

No pudo terminar de hablar ya que alguien tomo su mano y le quito el celular.

Se dio vuelta indignada y le lanzo una mirada de odio a Reiji.

-Escúchame "Bestia" ella no ira a ningún tren se quedara bajo mi cuidado así que no te molestes en ir a ninguna estación.- sin tiempo a nada ni a tomarse la molestia de escuchar que le contestaban, colgó.

-¡Quiero que me devuelvas ese teléfono ya!- hablo apretando los dientes con furia, sin embargo él ni se inmuto.- ¿Quién te crees que eres?-

-Mi hermano dijo que te quedas conmigo.-antes de que ella dijese algo la fulmino con la mirada para que no lo interrumpa-Me importa un comino lo que el haya dicho, lo que me importa es que yo le dije que te cuidaría y yo cumplo con lo que digo, (¡Mentira! Grito su conciencia) así que si no quieres que te castigue otra vez...- su mirada paso a ser lujuriosa y divertida a la vez, al ver lo roja que se había puesto la pequeña castaña frente a el.- pórtate bien.-

Los ojos de Ume irradiaban ira, y a la vez deseo… algo en ella le estaba diciendo a gritos… "pégale en las bolas y sal corriendo". Y otra parte le decía "quédate".

-No quieras jugar conmigo Reiji.- hablo con bronca señalándolo con su dedo índice. Se dio media vuelta y avanzo a la salida prácticamente corriendo.

-Si.- hablo con una voz ronca.- voy a divertirme mucho.-

Durante el viaje ambos se encontraban en silencio. Ambos en el asiento de atrás Ella casi pegada a la puerta mirando por la ventana, y el al otro extremo. Mientras la miraba de reojos podía ver como ella se tensaba cada vez que el hacia un movimiento, entonces se le ocurrió algo que en su vida había hecho…

Toco el botón que se encontraba al lado de su puerta y un vidrio negro comenzó a subir separando la parte del conductor y la de ellos. Ume al ver esto le dirigió una mirada rápida a Reiji que apenas asomaba una pequeña sonrisa, y al conductor que estaba muy concentrado conduciendo. Su corazón comenzó a latir a un ritmo totalmente descontrolado, como si estuviese saltando al ritmo de música electro.

¿Por qué se sentía así? En la vida hubo alguien que la intimidara tanto. Mientras el la veía dibujando una sonrisa en su rostro, ella lo miro directamente a los ojos recordando lo sucedido la noche anterior.

Flashback.

-Quiero besarte.- Hablo a centímetros de su boca.

-no.- respondió casi en un susurro.

-no suenas muy convencida.- su labios se rozaron y ella se tensó bajo su tacto. Su celular comenzó a sonar con el tono característico que sonaba cada vez que su novio la llamaba. "Try de Pink".

-Es Shu suéltame.- Reiji arqueo una ceja y la soltó lentamente, viendo cada movimiento que ella realizaba, con los dedos temblorosos tomo el móvil y apretó el botón aceptando la llamada.- ¡Shu! Ya estoy volviendo…si es que emm, estaba cerrado…..si nos vemos.- colgó, guardo su teléfono en el bolsillo de su saco y sin mirarlo tomo un impulso para salir de aquel oscuro callejón. Pero nuevamente fue detenida por aquellas manos que ya sabía a quién pertenecían.

-¿Tan difícil es la relación que tienes con mi hermano que tienes que intentarlo tanto?-

-¿De que estas hablando?-

-La canción no hablaba precisamente de "Te amo y te deseo".-

-Es solo una canción y me gusta, fin del drama.-

-Bien, y en cuanto a lo que te dije recién.-

-No…no hay problema- todo rastro de valentía se esfumo cuando supo a donde se dirigía con esas palabras..- hagamos de cuenta que no pasó nada.- se removió para soltarse, pero este la estampo contra la pared nuevamente con la sola diferencia que esta vez sus labios estaban pegados a los suyos. Sin poder reaccionar, simplemente quedó como estatua sintiendo los dulces labios de el sobre los de ella.

-Ahora si hagamos de cuenta que nada paso.- hablo haciendo que sus alientos chocaran.

-¿Por qué hiciste eso?- balbuceo con el poco aliento que le quedaba.

-Fue tu castigo por hablarme mal.- se encogió de hombros y se separó de ella.

-¿Cas…tigo?- Pregunto incrédula. ¿Quién se creía ese idiota? Acaso no se daba cuenta de que ella era la novia de su hermano? (Te encanto que te besara) grito su conciencia mientras ella sacudía su mente.- Oye no creas que…-

-¿Qué?- Hablo tomándola por la cintura acercando su rostro al de ella a la vez que esta hacia un enorme esfuerzo para echar su rostro hacia atrás.- Si le dices a Shu no te creara, soy su hermano ¿Lo olvidas?- Hizo un pequeño mohín ante su gran mentira, sabía que si ella le contaba a su hermano él lo mataría sin dudas.- Eso te enseñara a no contestarme nunca más.-

-Estas de broma? Ese es tu castigo ¿besarme?- arqueo una ceja y lo empujo chocando su pecho pudiendo separarse de el ahora ella esbozaba una sonrisa sobradora que a el lo sorprendió.

-Te sorprenderías…- respondió al recuperarse. Dejándola nuevamente en shock, con una sonrisa de victoria se dio la vuelta y le hizo una seña para que comenzara a caminar, ella soltó una queja y paso por su lado a toda prisa. Dejándole nuevamente una paisaje perfecto de su trasero contoneándose de un lado a otro.

Fin Flashback

Sus mejillas se encontraban rojas y ardían como el demonio. El por otro lado realizaba cada movimiento lentamente sabiendo que eso la ponía aún más nerviosa. Desato un poco el nudo de su corbata y a continuación se quitó los lentes guardándolos en el bolsillo de su saco. Removió su cabello y podía jurar que la escucho soltar un jadeo. La miro de reojos y noto como sus enormes orbes azules le seguían en cada movimiento.

-Puedo hacer una excepción y dejar que tomes una fotografía así puedes mirarla cuanto quieras.- soltó con ego.

-Tch, ni que fueras un sex simbol.- retruco cruzándose de brazos fingiendo indiferencia.

Sonrio ante su respuesta.

-¿Sabes? No eres lo que aparentas ser.-

-Bueno pienso lo mismo de ti.-

-¿Si? Y que aparento ser?-

-Un hombre obsesivo-compulsivo que jamás se desvia del camino, pero luego muestra lo que realmente es cuando nadie lo está viendo- Al escuchar sus palabras sin filtro se tapó la boca como si hubiese sido un error lo que habia dicho.

-tienes un 8- espeto mirándola a los ojos- Me gusta tener las cosas bajo control, que todo tenga un orden, y sobre todo que todo se haga como lo ordeno. Y con respecto a mostrarme como soy realmente…- Hizo una pausa y sus pupilas se dilataron al ver como ella lamia ligeramente sus labios mientras lo escuchaba con atención.- Solo lo hago cuando estas frente a mi.- Sus ojos se abrieron como plato a escucharse decir lo último. Ella lo miro sorprendida y con la boca abierta que casi tocaba el piso.

Dio gracias a todos los dioses cuando el auto se detuvo en la casa, y bajo rápidamente sin volver a mirarla. Dejándola totalmente pérdida en sus pensamientos.

Cerró la puerta de su habitación de un golpe y camino en esta como loco de un lado a otro, se froto la cara con ambas manos y se dejó caer de espaldas en la cama.

-¡Soy un IMBECIL!.- grito apoyando su antebrazo derecho en la frente.- Como puedo bajar así la guardia cuando ella está frente a mi… ¿Cómo?- sus dientes se apretaron con fuerza.

Simplemente no podía entenderlo, todo el mundo lo conocía por ser frio y controlador, dedicado y elegante ni siquiera sus padres sabían que podía tener un lado divertido a veces, el simplemente se dedicaba a estudiar y a hacer todo `perfectamente bien. Pero hasta a el mismo le sorprendía todo esto, ¿gastarles bromas así a Ume solo para ver su reacción nerviosa? , no, eso no era propio de él. No iba a negar que le encantaba ver el efecto de las mujeres babeando por el o al ponerse nerviosas, pero siempre habían sido detalles naturales de por sí, no porque él lo hiciese adrede como lo hacía con su preciosa cuñada.

Y una sensación que jamás sintió le oprimió el vientre.

-tengo que follarla cuanto antes para que esta mierda se me pase.-Se sentó en la cama y tiro de su corbata sacándola por completo.- Que comience el juego preciosa.-

Ume se sentó al borde de la cama y toco sus labios con sus dedos, aunque lo intentase no podía olvidar el beso de Reiji. El sonido de su celular la saco de aquellos pensamientos, esta vez sonó al ritmo de (there you'll be de faith hill) y nuevamente sonrió de oreja a oreja.

-Bestia.-

-Hey pony que sucedió hoy, ¿Quién fue el idiota que te quito el celular? Dímelo así se a quien le tengo que bajar los dientes.-

-Fue… Reiji…el hermano de Shu…el bueno el es quien va a cuidarme por órdenes de Shu.-

-¿Y desde cuando al imbécil de tu novio le preocupa la seguridad de su novia? Acaso no se ha ido millones de veces y dejado sola?-

-Lo sé pero él se va por tres semanas ahora, y no quiere que este sola.-

-¿Me estas jodiendo Ume? Sabes que yo no te dejaría sola.- el tono esta vez era de indignación.

-Santo cielo Yuma lo sé, pero es el obsesivo de Shu que no quiere que me quede allí.-

Yuma Mukami era el mejor amigo de Ume, el y ella siempre se habían contado todo, no había mentiras ni engaños entre ellos solo la verdad. Se decían las cosas sin dar vuelta en el asunto y se apoyaban mutuamente sin importar las causas ni consecuencias. Se habían conocido cuando Ume tenía 15 años, la apoyaba cuando su tía la maltrataba y demás. Y fue quien le había ayudado a conseguir el empleo en el bar. Yuma tenía la misma edad que Ume 23, era literalmente enorme media 1,90 y su aspecto era el típico chico malo y rebelde que tenía a todas las chicas que quería. Y su único propósito desde que la conoció era protegerla, y no había que ser adivino para darse cuenta lo mucho que desaprobaba la relación de su amiga con el rubio.

-¿Sabes que solo tienes que decirme que te vaya a buscar y estoy allí en cuestiones de minutos no?-

Ume sonrió ante lo dicho por su amigo.

-Bestia, ¿sabes que tu estas en Nueva York y yo en los Ángeles no? Hay aproximadamente un día y tantas horas si vienes conduciendo.

-Me importa un cuerno iría corriendo si me lo pidieses.-

-Sé que lo harías.- suspiro sabiendo que Yuma no mentía, a veces podía llegar a ser muy sobreprotector.- Hay algo de lo que necesito hablar contigo, porque si me quedo en este lugar…-

-¿Qué pasa pony?-

Tomo un largo suspiro. Y se decidió a hablar.

-Reiji me beso… bueno no fue un besos que digamos.. wow que beso pero me beso y…yo…-

-¿Reiji?- se escuchó la otra voz dudando y de pronto un grito que hizo que esta separara el celular de su oreja.- NO ACEPTES HACER UN TRIO.-

-¡YUMA!- lo regaño con un falso enfado.

-Ahora entiendo por qué quiere que te quedes con el.-

-¿Qué? Él dijo que fue porque le dio su palabra a Shu de que me iba a cuidar.-

Una carcajada muy fingida se escuchó del otro lado.

-Sí, claro que es por eso-pronuncio irónico-¡Quiere meterse entre tus piernas por eso quiere que te quedes!-

-No lo veo como esa clase de hombre sabes, bueno si, por lo que vi de él, es como si tuviera que fingir ser una persona que no es y luego no se… es distinto y por lo que me dijo en el auto….- su voz era soñolienta y delicada y sin darse cuenta estaba jugando con un mechón de su rizado cabello y mordiéndose el labio inferior.

-¡Joder!- hablo el amigo.- ¡Te gusta su hermano!-

-¡¿QUE?! Cla..claro que no.-

-Vamos Ume te conozco tanto que aunque no te esté viendo de seguro estás jugando con un mechón de tu cabello y mordiéndote el labio inferior.-

Al escuchar esto soltó rápidamente su cabello y aflojo la mordida en su labio.

-Cállate Yuma.-

-Ume dime la verdad.-

-no lo sé Yuma, no sé qué me sucede cuando él se me acerca, jamás sentí algo así ¿me entiendes? Y tengo miedo, quiero irme cuando antes de aquí, pero a la vez no quiero, quiero quedarme y entender que es lo que me sucede.- Hizo silencio y se recostó en la cama.- Soy una zorra de primera.-

-¿Por qué? Yo no lo veo mal, tienes una duda y te la quieres quitar.-

-Pero es el hermano de mi novio.-

-No me jodas pony, ese novio falso que se hace el protector, ¿enserio? Sabes que lo odio desde lo más profundo de mi corazón así que si quieres meterle los cuernos cuentas con mi apoyo para ocultarlo.-

-Ese es el problema… no quiero meterle los cuernos. Hay algo en Reiji… no sé qué pero algo, me atrae.-

-Pony, haz lo que tengas que hacer, porque a mi parecer si ese idiota hermano del otro idiota te pone así… es porque por el otro idiota no sientes amor.-

-¿Me estás diciendo que comience un juego para saber lo que siento?.-

-Exacto linda… que comience el juego.-

El silencio tomo lugar por unos cuantos segundos en aquella conversación. Y luego la fuerte voz de él lo rompió.

-Si algo sale mal, llámame que te iré a buscar de inmediato.-

-lo se.- escucho un suave golpe en la puerta.- Voy, te llamo luego ¿si?-

-Te estaré llamando y Ume… cuídate.-

Sin más corto la llamada y caminó hacia la puerta. Al abrirla los grandes ojos de Ester la miraban con cariño.

-La cena ya estará lista, como no salió de la habitación en todo el dia pensé que se sentía mal y quise pasar para preguntarle si se la traía para aquí.-

¿Había pasado todo el día? Joder ni cuenta se había dado que estuvo más de una tarde entera pensando en… Reiji.

- estoy bien Ester, gracias por tomarte la molestia, bajare en unos minutos.-

-de acuerdo señorita.-


En el transcurso de la cena lo único que se podía escuchar era el ruido de los cubiertos. Solo se encontraban ella y Reiji sentados el en la punta de la mesa y ella a un lado de él.

-¿Siempre eres tan charlatán?- Susurro irónicamente pensando que él no la escucharía pero al darse cuenta que había soltado una pequeña risilla quiso enterrar su cara en aquel plato lleno de ensalada y carne.

-Solo hablo cuando es necesario.-

Rodo sus ojos ante tal estúpida contestación y tomo un bocado de carne sin muchas ganas y lo llevo a la boca.

-Ya que quieres hablar dime… ¿Te gusto el beso que te di?-

El trozo de carne que masticaba como vaca comiendo pasto se le paso de largo provocando que comenzara a toser como loca.

Tomo agua tratando de tranquilizarse mientras Reiji le palmaba suavemente la espalda cosa que no hacía más que ponerla aún más nerviosa.

Una vez que se calmó, lo miro con los ojos abiertos de par en par y se levantó rápidamente de la silla. Para salir de allí lo antes posible sin embargo el se le adelanto y se puso en medio del camino.

-Aun no me contestas.-

-No tengo nada que contestar, si me das permiso ya no tengo hambre.-

-Creí que querías hablar.- se excusó encogiéndose de hombros. Camino hacia ella mientras esta retrocedía lentamente.- ¿Entonces?-

-Si a eso le puedes llamar beso.- Un derechazo con toda la fuerza golpeo a su estúpido cerebro, ¿Y ES QUE NO PENSABA ANTES DE HABLAR?

-Me alegro que pienses así.-

De un momento a otro la tomo por la cintura y la pego a su cuerpo.

-Soy la novia de tu hermano Reiji.- Su voz chillona hizo reír al pelinegro.

-Pero él no está… y voy a demostrarte a lo que yo llamo beso.-

En cuestión de segundos, los labios de él se encontraban sobre los de ella, nuevamente no sabía que hacer pero esta vez estaba más nerviosa que antes y si ¿alguien entraba y los veía?. El apretó sus manos contra su cintura, provocando que ella soltara un gemido lo cual aprovecho para introducir su lengua y buscar la suya. Sin poder sopórtalo más ella también comenzó a mover su lengua jugando con la de él, quien dibujo una sonrisa contra su boca y continúo con aquel beso tan desesperado. No supieron cuánto tiempo estuvieron así, las manos de él viajaban por toda su espalda y las de ellas se habían enroscado en su cuello, ambos consumidos por aquel beso cargado de pasión y deseo, como si sus bocas se hubiesen estado buscando por años y recién ahora se encontraban. Pero la urgente necesidad del oxígeno los obligo a separase con sus labios aun rozándose y el pegando su pelvis a la de ella. Al momento que estaban por juntar sus labios otra vez, el timbre de la puerta sonó. Atrayéndolos nuevamente a la realidad.

Se separaron cuando escucharon unos pasos que se acercaban a ellos. Ume recorría con la mirada la habitación nerviosamente tocándose los labios y rápidamente salió disparando de allí cuando vio a Ester entrar al comedor.

Reiji se acomodó el cabello y aunque su corazón estaba a punto de salir de su pecho, tomo la misma actitud que tanto lo identificaba y con toda la tranquilidad del mundo dirigió la mirada a Ester.

-Joven Reiji, un joven lo busca, dice que tiene que decirle algo muy importante, le dije que lo esperara en la sala.-

-Bien enseguida voy.-

Sintiendo la sangre hervir ante aquella interrupción se dirigió a la sala para encontrarse con un pelirrojo de mirada verde con ropa casual sentado en el borde del sofá. Tomo un suspiro para así no matarlo y camino hacia él.

-En que puedo ayudarte, Ayato.-

-¿Acaso no puedo pasar a ver a mi primo? ¿Oye quién era el bombonaso que paso corriendo para las escaleras? Quise saludarla pero ni se dio cuenta de mi presencia. ¿Es tu nuevo polvo? Porque si no lo es yo me ofrezco, tiene unos pechos…- levanto sus manos a la altura de su pecho e hizo un gesto que al pelinegro no le gustó nada.

-Es la novia de Shu.-

-La… novia…de… Shu.- hablo saboreando cada palabra, antes de explotar en una carcajada.- ¿Me estas jodiendo? ¿Shu de novio? –

-No, no lo estoy así que mejor no te fijas en ella. ¿Ahora puedo saber a qué venias?- Rodo sus ojos al ver que el recién llegado no paraba de mirar hacia el piso de arriba y podía imaginarse lo que el otro pensaba… en UME.- Ayato, si no vas a hablar te puedes ir.-

-Si si es que… wow hermano como haces para estar conviviendo con esa mujer y no querer enterrarte entre sus piernas.-

"¿Quién dijo que no quiero hacerlo?" pensó internamente. Para soltar un bufido bastante fuerte llamando la atención del pelirrojo.

-Si bueno, Shu suertudo hijo de puta.- expreso como último comentario al respecto.- venía a decirte que no te olvides de la fiesta de mañana.- hablo para dirigir un rápido vistazo hacia arriba otra vez

Joder, se había olvidado por completo de esa estúpida fiesta de trabajo, que para colmo se realizaría en su casa. Por suerte para él, Ayato no se había dado cuenta de su expresión por estar ocupado mirando para otro lado.

-Cómo voy a olvidarme de algo donde yo mismo seré el anfitrión.- mintió descaradamente. Y dio gracias al estúpido que acababa de interrumpir aquel delicioso momento por recordárselo.- ¿Algo más?-

-Si…¿La relación de esa chica con Shu va enserio o crees que pueda…-

No lo dejo terminar de hablar.

-LARGATE.-

-Esa es manera de tratar a un familiar.- se quejó mientras se dirigía a la puerta. Saludo con la mano no sin antes chequear si la bombona se asomaba nuevamente, pero Reiji le cerró la puerta en la cara.

Luego de pensar unos segundos una sonrisa de victoria se dibujó en su rostro.

-Mañana toda esta mierda se termina, es mi oportunidad.-


Recostada en la cama con los ojos cerrados, analizaba todo lo sucedido.

-enuméralo Ume… UNO; tu novio se fue a Francia y no se te ocurrió ni pensar si llego o no. DOS; no paras de pensar en el hermano de tu novio. TRES; acabas de tener un súper beso caliente con él. CUATRO; te encanto.¡MIERDA! no puedo.. no puedo hacerle esto a Shu no puedo.-

Tomo el celular y busco entre los contactos hasta llegar a "dulce bestia"

Ume: "Acabo de tener un beso súper caliente con Reiji"

En cuestiones de segundo su teléfono vibro notificando un mensaje.

Bestia: "¿Y que sientes?

Ume: "Culpa…aunque te mentiría si te dijese que no me encanto."

Bestia: "¿qué es lo que harás entonces?

Ume: "nada no puedo hacerle esto a Shu… mañana se termina esto voy a hablar con Reiji. No voy a quedarme aquí."

Bestia: "Cualquier decisión que tomes, avísame."

Ume: "Gracias Yuma"

Bestia: "te quiero pony".

Dejo caer el teléfono aun lado de la cama y se recostó de lado abrazando con fuerza la almohada. Deseaba dejar de pensar en todo lo sucedido, pero simplemente no podía… entonces supo que solo había una manera de terminar con todo eso y era irse de ahí cuanto antes.

Bueno acá les dejo el nuevo cap espero que lo disfruten!

¿Que les pareció la aparición de Yuma? Y la de Ayato?

En fin muchas gracias por leer la historia :) hasta el prox cap!