El gran orden
El comienzo del fin: La caída del gran templo
La batalla en el templo de Salomón estaba prologándose demasiado, a este ritmo You y Mari terminarían cayendo ante el gran rey de la magia, ni Rin y Hanayo podrían hacer nada para impedirlo si el combate se prolongaba por más tiempo, ellas lo sabían perfectamente por lo que debían idear un plan para poder acabar con Salomón o si quiera dejarlo debilitado para cuando llegaran los refuerzos. Pero él se notaba tan pleno y con poder suficiente para poder seguir con el combate incluso por miles de días sin siquiera cansarse o derramar una gota de sudor, demostrando aquello cuando de un solo golpe las levanto por los aires a ambas servant's haciendo que estas azotaran contra el suelo de forma estrepitosa dejando sus cuerpos adoloridos… la regeneración de Mary con su Noble Phantasm ya no era tan efectiva como antes cosa que simplemente complicaba todo en ese momento.
Ríndanse…. ustedes no son rivales para el gran Salomón, si lo hacen considerare perdonarles la vida ambas — Su semblante demostraba una extraña y retorcida calma bajando los brazos disminuyendo la intensidad de su poder hasta el mínimo.
Nosotras… no bajaremos la cara…. ante…. un tirano…. como tú, ¡Vamos You! — La rubia al sostenerse de su estandarte se levantó y volvió a correr hacia el mayor determinada a derrotarlo.
¡Caerás Solomon! — Esas fueron las palabras de la castaña antes de incorporarse y volverse a lanzar al ataque.
Su persistencia, su perseverancia para el Avenger era realmente admirable pero totalmente absurda, no veía forma alguna de que ambas pudieran hacerle siquiera un rasguño por lo cual a tan solo unos metros de poder alcanzarle con tan solo cerrar los ojos creo un muro de energía que repelió sus ataques lanzándolas nuevamente por los aires a una gran velocidad haciéndolas caer por el suelo como piedras con sus cuerpos debilitados y con su nivel de mana demasiado bajo casi a un estado totalmente crítico. Era abrumadora la fuerza como la facilidad con la cual el podía hacerlo sin siquiera pestañar…. cuando el levanto la diestra para asestar el golpe final algo vio que le sorprendió notablemente, pero esto no detuvo sus intenciones de borrarlas de la faz del universo.
Ambas masters se hallaban junto a ellas mientras las miraban con preocupación, tratando de protegerlas de él, intentando persuadir que pararan… que llevar sus cuerpos al límite era suicido que no podrían ganarle. Pero ellas se hallaban determinadas a seguir luchando incluso de arriesgar sus propias vidas para lograr su objetivo.
Por favor… Mari… detente…. Él es demasiado para nosotras 4…. no podremos hacerlo… debemos…. huir…. debemos buscar a las demás — Hanayo sumamente preocupada intentaba hacer que entrara en razón.
Kayochin tiene razón You… nosotras no podremos hacerlo… no tenemos la fuerza para lograrlo…. — Le costaba admitirlo a la pequeña Rin, pero era absolutamente verdad aquello.
Salomón al ver aquel acto lleno de "Sabiduría" decidió que el combate ya había terminado… que no había sentido continuar… ninguna de las 2 era simplemente rival para el… con el título de Grand Servant era prácticamente imposible que lograran algo… su gran clarividencia y poder lo había dejado claro con el combate. Poco a poco el dio la vuelta para irse a su trono para después simplemente postrarse ante el observando a las menores con gran seriedad dispuesto a perdonarles la vida como acto de misericordia, entendiendo que estaban afirmando su rendición dirigiendo su mirada a Rin y Hanayo quienes estaban temerosas de lo que fuera a hacer. Pero afortunadamente para ellas el simplemente les dirigió unas breves palabras.
Retírense de mi vista…. consideren esto como un regalo en muestra de perdón por su osadía… háganlo ahora… — Lentamente levanto la diestra haciendo que sus 7 añillos brillaran, los 7 anillos demoniacos que representaban a cada pilar que aún estaba en pie.
Ni la escudera ni la general francesa estaban dispuestas a aceptar tales palabras por lo cual volviéndose a levantar con temeridad estaban arriesgándose para lograr sus objetivos por lo cual Salomón frunció el ceño realmente molesto dispuesto a destruirlas abriendo la palma de su mano concentrando una enorme cantidad de energía en está empezando a crear una gran esfera de energía luminosa la cual estaba a un punto máximo misma que disparo en ese momento. Las 4 jóvenes se quedaron de pie cerrando los ojos esperando el gran final ocurriendo una gran explosión que cubrió todo de una luz blanca haciendo temblar de nueva cuenta el templo.
Salomón confiado pensaba que las había eliminado, pero cuando este brillo se difumino la expresión de molestia paso a una llena de incredulidad total, algo andaba mal por lo cual empezó a vociferar sin control alguno.
¡Tu! ¡Que haces aquí! ¡No se supone que desde hace siglos habías dejado la lucha! — Gritaba a los 4 vientos llegándose a levantar de su trono realmente enfurecido.
Las menores al darse cuenta que estaban aún vivas, empezaron a abrir los ojos viendo a alguien delante de ellas, corpulento portando una gran armadura oscura y de aspecto imponente… cadavérico, un yelmo con cuernos, una capa deshilachada azul oscura y un gran escudo en la diestra además de una espada larga pesada en la zurda. Ese hombre caballero oscuro las había salvado ¿Por qué? ¿Quién era? No lo entendían… todas estaban confundidas mirándole cuando este lentamente giro su rostro hacia ellas viendo la parte frontal del casco viendo una máscara cadavérica igualmente, pero con unos ojos brillantes en tono azulado. Siendo ahí cuando el incognito hablo denotando un tono frio casi siniestro, pero en su tono de voz, pero sin ser hostil en ningún momento.
Salomón, no puedo entender tu odio hacia la raza humana… ni deseo entenderlo, ni soy nadie para juzgar tus motivos para que quieras aniquilarlos, pero no puedo permitir que tomes vidas inocentes para llegar a tus metas, siendo el antiguo viejo de la montaña ya no puedo permitir estar ciego a tu tiranía — Volteó de nueva cuenta hacia el albino volviéndose sus ojos carmesí — Solo alguien con el mismo título que tú, puede derrotarle… Yo King Hassan líder del mayor clan de asesinos lo hora prepárate... —
¡Tú siendo uno de los 4 Gran Servants te atreves a desafiarme… no pienso permitirlo! —Esa osada acción no podía permitirla, estaba consciente de que era una posibilidad que su ataque no podría derribarlo dado que ambos poseen un poder y un alto grado de clarividencia… casi infinito, también que si lograba asestar un golpe con su espada era seguro que podría matarle, ya que su punto a favor en el contrario era que su espada tenía el poder suficiente para hacerle un instakill.
Pero ese no era el plan de King Hassan, este empezó a moverse lentamente haciendo que su cuerpo se volviera una bruma oscura desapareciendo y reapareciendo en el mismo instante a una distancia relativamente corta de Salomón quien por primera vez en mucho tiempo se veía temeroso de su vida. El gran líder asesino levanto su espada blandiéndola contra el acertando un golpe de tajo que logro causar un gran impacto en su adversario haciéndolo caer de rodillas empezando a verse sangra caer al suelo a cuenta gotas, Hanayo… Rin y las otras 2 no habían entendido que había sucedido, pero al ver sus anillos en el suelo llenos de sangre junto a sus dedos entendieron que había hecho preguntándose con que objetivo, misma pregunta sería respondida por el propio Hassan dándole la espalda a un desconcertado Salomón quien gritaba de gran dolor mientras se desangraba rápidamente.
He destruido… sus 7 anillos demoniacos… ahora sus pilares caerán…. Escúchenme jóvenes master y Servants les habla King Hassan mejor conocido como Hassan - I - Sabbah…. líder de un antiguo clan de asesinos, ahora las defensas de los pilares han caído… destrúyanlos… así el templo caerá… el gran rey de la magia está débil — Rin, Hanayo, Mari y You estaban atónitas…. el con tan solo un golpe critico pudo dejarlo tan debilitado… en solo un respiro… sintiéndose intimidadas totalmente, su poder, su fuerza, su presencia misma eran totalmente intimidantes, se sentía el ambiente sumamente pesado.
Un caído Salomón estaba incrédulo ante lo sucedido que intento levantarse, pero el corte en su mano le había dejado casi paralizado mirando a quien alguna vez considero un gran aliado y amigo, tratando de entender porque le había traicionado desde su punto de vista. Pero la cosa empeoro cuando empezó a temblar todo el lugar… el templo empezaba a caerse a pedazos era una muestra de que sus pilares estaban cayendo. Lentamente se levantó encarándole con una gran molestia… iracundo totalmente, pero esto aún no acababa delante de las jóvenes una luz brillante pura surgió emergiendo flores del suelo apareciendo súbitamente las demás, cosa que causó alegría en la castaña y peli naranja mismas que corrieron hacia ella mientras se abrazaban todas casi al borde de las lágrimas, delante de ellas estaba un hombre encapuchado con un báculo de madera, pero poseedor de una magia antigua. Dejándose ver le mismo al quitarse la capucha revelando que era el mago de las flores, sonriendo con gran tranquilidad hacia King Hassan y el.
Oh Hassan, veo que llegaste antes que yo…. Salomón viejo amigo, veo que has tenido una disputa con el viejo de la montaña… — Apacible y tranquilo aquel exclamo con calma con una tenue sonrisa en su semblante.
Merlín…. Tú y King Hassan son los Grand Caster y Assasin como pueden estar del lado… del lado de la raza humana… tan corrupta… tan imperfecta… tan indigna… — El templo desquebrajando al grado de quedar solamente en ruinas con solamente el trono en pie era la único que quedaba del mismo el rey de la magia se levantaba con su mano ensangrentada mirando con un profundo odio a quienes consideraba hasta ese momento sus amigos.
Mi querido amigo…. Nosotros alguna vez fuimos poseedores de imperfecciones… el ser humano es imperfecto, impuro y quizás indigno ante tú, pero esa es su propia naturaleza… tu mejor que nadie debería entenderlo…. Salomón, fuiste un rey justo en tu época velabas por el bien de tus semejantes, ¿Qué te llevo a corromperte de esta manera? —
En ese momento el mago de las flores observo el santo grial en el centro del salón del templo del tiempo entendiendo en ese momento el origen de su decadencia acercándose lentamente hacia el para después mirar de nueva cuenta el grial suspirando con gran pesadez. Dándose cuenta que este le había corrompido hasta el grado de manchar su corazón noble y puro dejando solo emociones negativas, odio… rencor… sintiendo gran pena por su entrañable amigo y compañero a quien lentamente le tomo del hombro mientras este no entendía que era lo que trataba de decir. Merlín sentía una gran pena por él y haría todo lo posible para limpiar esa corrupción gracias al grial, tocando su pecho lentamente con la palma de la mano para liberar su alma de toda esa maldad que lo había manchado pero el odio era tan grande que simplemente no podio erradicarlo con su poder liberándose desde el interior de Salomón una gran descarga eléctrica que hizo retroceder al contrario confundido.
El santo grial te hizo esto… porque lo tomaste, tu que eres poseedor de una gran sabiduría, de una gran clarividencia y poder ¿Por qué tomar este objeto de gran poder incluso mayor al nuestro? —
Me di cuenta que la humanidad no merece el derecho… el privilegio de vivir… debo borrarla… para hacer que renazca sin errores, sin imperfecciones… pude haberlo hecho a no ser por estas niñas, de su interferencia —
La energía de salomón estaba llegando a niveles totalmente fuera de todo limite, estaba tan corrupto que ya no había un control en el, sus ojos se tornaron rojizos totalmente y todo su cuerpo se llenó de marcas carmesí causando una onda expansiva que hizo retroceder a los Grand Servant posándose delante de Honoka y las demás protegiéndolas del ataque escuchándose la voz del señor del templo del tiempo iracunda, irracional… perdido de si mismo y de quien alguna vez fue.
¡Los matare a todos! ¡Los matare! — Cuando estaba dispuesto a hacerlo de la nada una luz dorada salió de la atravesando el lugar impactándose contra el pecho de salomón quien caía de nueva cuenta el suelo siendo amarrado por unas cadenas que lo inmovilizaban.
Incluso siendo un rey…. te volviste alguien tan mundano… tan sucio, tan indigno de tal titulo…. de verdad siento pena por ti…. No te preocupes te voy a liberar de tu miseria… —
Todos voltearon hacia atrás viendo un joven rubio portando parte de una armadura dorada de la cintura para abajo, toda la parte superior estaba descubierta denotándose líneas rojas en sus pectorales y abdominales, este sonría con gran arrogancia sosteniendo una gran espada de hoja carmesí giratoria la cal apunto hacia el lanzado un disparo potente, certero y destructor que golpeo al contrario con la intención de matarlo.
¡Sucumbe ante la fuerza de Enuma Elish! —
Continuara….
Nota del autor: Al fin pude tomar un poco de tiempo para terminar esta historia, este será el primer capítulo de 2 que subiré hoy que tengan un buen día.
