Capitulo 16
Enfrentamiento
Los ojos de Lucy estaban perdidos, no lograba articular palabras, se había quedado estática sosteniendo con la mano derecha un vaso con licor en el aire, frente a ella se encontraba Shu con los ojos cerrados suspirando aliviado y a la vez nervioso, pero eso ultimo no quería demostrarlo. El silencio de la joven frente a el ya lo estaba haciendo irritar, por primera vez quería escuchar hablar, quería que de la boca de esa chica por lo menos saliera un grito, o algo.
-Tch, ¿vas a decir algo o te quedaras como idiota?- se dio un golpe mental por ser tan el en ese momento, vio como la chica parpadeaba varias veces y volvía a la realidad dejando el vaso nuevamente en la mesa con tranquilidad.
-¡SON LOS DOS DESPRECIABLES!- grito apoyando ambas manos en un golpe seco en la mesa y poniéndose de pie.
-¡A Ume jamás la lleve para eso!- hablo alto pero no lo suficiente para considerarlo un grito.- no tenía intención de que el la tocara, ella era mia… ella es mia.-
-NO NO LO ES IDIOTA….- se sentó nuevamente y hablo más calmada- Si tan solo… la hubieras cuidado… todo esto no estaría pasando… ella tenía ojos solo para ti pedazo de mierda, y tú solo la engañabas con cuan PUTA SE TE CRUZABA MALDITO HIJO DE….-
-¡YA LO SE! ¿CREES QUE NO LO SE?- la rubia cerro la boca instantáneamente al escucharlo gritar, no iba a reconocerlo pero le había dado miedo, ese estúpido con cara de "todo me importa un carajo" daba miedo cuando se enojaba. – Se que fue mi culpa perderla… pero no voy a parar hasta que vuelva a mi.-
-¿Por qué? ¿Para ganarle a tu hermano?- escupió con la mirada llena de ira.
-No quiero a Ume como un maldito trofeo, la quiero porque la amo.-
-mentira….- aunque sabía que el rubio frente a ella hablaba con sinceridad quería hacerlo sufrir más de lo que lo estaba haciendo, una por baboso, no iba a perdonar las veces que la había hecho sentir incomoda y por traicionar a su amiga, dos porque simplemente lo detestaba y tres por lo que le había contado.- tu no la amas, solo estas así porque finalmente la perdiste.-
Los ojos de Shu se oscurecieron, estaba abriendo su corazón exponiendo su pasado y confesando sus verdaderos sentimientos y la estúpida frente a el solo se le burlaba en la cara… "Te lo mereces por imbécil" su cerebro mando una patada a su entrepierna.
-¿tanto me odias?- quería sonar rudo pero eso salió casi como un susurro.
-más de lo que te puedas imaginar- respondió fríamente.-pero para ser sincera la única que me importa es mi amiga… asi que averiguare lo que sea necesario…-
-Gracias.-
-pero… si veo que Reiji realmente siente algo por ella, te vas al diablo Shu, y creo que realmente siente algo por ella…- esto último lo dijo divertida haciendo que él se tensara en el lugar.
-¿Por qué lo dices?- pregunto con miedo.
-bueno…- respiro hondo tomando de un trago el poco contenido que quedaba en su vaso.- ¿alguna vez tu hermano le dijo a una de las mujeres que compartían si le pertenecía solo a el? – una sonrisa maliciosa apareció en su rostro al ver como el joven frente a ella abría los ojos como plato.- por tu expresión deduzco que no.- soltó una pequeña risilla, si, estaba siendo una perra sin corazón, pero quería ver hasta donde llegaba el rubio por su supuesto "amor". –Acaso….¿acaso tú se lo dijiste alguna vez?-
-el no….- su corazón estaba a punto de explotar de su pecho ¿acaso su hermano también se había enamorado de ella? ese maldito estaba jugando de la mejor manera, sabia como moverse y cómo actuar.
-por lo que yo veo tu hermano es feliz con ella… y la hace feliz también.-
Al ver la cara de dolor del rubio idiota se sintió un poco culpable, sabía perfectamente que él estaba sufriendo, ¡pero vamos!, tenía que aprender que no siempre se hacen las cosas como él quiere. ¿Qué debía hacer? ¿Ayudarlo? Obviamente prestaría más atención a la "relación" que Ume tenía con Reiji, después de todo el pasado de este no era el de un santo. Sintió una opresión en el pecho al pensar como se pondría su amiga al enterarse que en un pasado esos dos hermanos se compartían a las mujeres, hasta se las follaban al mismo tiempo. ¿Se sentiría usada?
-tendrías que haberle contado lo que me dijiste esta noche… ella jamás hubiera tocado a Reiji de saber la verdad…- hizo una pausa y lo miro a los ojos.- creo que ella siente algo por el, después de todo el trata como un caballero, es atento y tierno… bueno durante el dia.- entrecerró los ojos divertida viendo como el apretaba los puños en la mesa.- porque en la noche se convier….- fue interrumpida por un golpe seco en la mesa.
-¡NO ME INTERESA SABERLO!-
-Solo quería ver tu reacción… ¿realmente quieres recuperarla?- no espero una respuesta.- demuéstrale que te importa- se levantó de la mesa y se acomodó el bolso en su hombro haciéndole una señal para salir del bar.
-Si ella siente algo por el…tch.- no termino de hablar se levantó y camino hacia la salida.
Ambos se encontraban en silencio mientras la chica cerraba las puertas del bar con la llave y las guardaba en su bolso aun pensando que haría para ayudar a su amiga. De todos los hombres en el mundo se metio con dos pervertidos y encima hermanos, rodo los ojos mientras cerraba su bolso y lo acomodaba bien sobre su hombro.
-Pelea por ella….- levanto la vista del suelo para verla seriamente.
-¿Qué?- no pudo evitar sentirse sorprendido ante las palabras de la chica que ahora lo miraba de una manera sincera y hasta con lastima.
-Que pelees por ella… puede que sienta algo por tu hermano pero también lo siente por ti… ¡PERO SI LA VUELVES A LASTIMAR JURO QUE TE ARRANCO LAS PELOTAS SAKAMAKI SHU!-
-¿Ella aun me… quiere?-
-Lamentablemente y al parecer si... si me preguntas porque, no tengo idea… yo que ella te hubiera arrancado de mi mente en un dos por tres.-
-Entonces esto quiere decir que me ayudaras…-
-NO- respondió rápidamente- esto quiere decir que voy a estudiar de cerca a tu hermano y a ti. Si veo que solo están jugando con ella los mato… o le pido a Yuma que lo haga, no va a costarle mucho ya que los odia a los dos.-
Suspiro algo cansado, siempre tenía que aparecer el nombre de ese bruto en todas las conversaciones, aunque en este momento agradeció que no estuviera ahí sino sabia como hubiera acabado todo.
-No voy a volver a herirla… lo juro.-
-Eso espero.- Se despidió de él comenzando a alejarse pero se detuvo y le chisto para que el volteara.- Habla con tu hermano… después de todo el te quito a tu chica.- le guiño un ojo divertida y se marchó dejándolo aún más furioso por su ultimo comentario.
(…)
Al otro día Reiji se encontraba en su departamento acomodando unos papeles del trabajo mientras escuchaba como su primo se levantaba con una reseca de los dioses, golpeando todo con su torpe caminar. Frunció el ceño y suspiro agotado.
-Nunca aprende…- se quejó casi para sí mismo caminando hacia la cocina. Sabía que no iba a tardar mucho en escuchar su nombre…
-Reiji….- y ahí estaba.- dame algo para este infierno.- se quejó apenas tomándose con ambas manos la cabeza.
-ten.- le lanzo unas aspirinas.- ¿Cuándo vas a madurar? O es que vivirás toda la vida con el dinero de tus padres.-
-Tch, no me jodas me duele todo… ¿Ume no está?.- dijo mirando para todos lados buscándola.
-No, se quedó en su casa dijo que tenía que hacer algo importante y yo tenía que ir a una reunión temprano así que me volví… ¿Por qué?- la pregunta sonó a celos lo que hizo que el pelirrojo sonriera malvadamente.
-Su presencia me gusta…- sintió como una mirada cargada de odio se depositaba en el…- es broma es broma… solo me extraño que no estuviera aquí o que tu estés aquí sin ella, solo eso.-
Una vez que se calmaron las cosas la cara de Ayato volvió a marcar una gran sonrisa en su rostro, esta vez una sonrisa sínica y con mucha pero mucha diversión.
-¿Sabes que ya volvió no?-
-De quien hablas.- expreso haciéndose el desentendido, no quería demostrar que estaba algo preocupado.
-Tu hermanito… el mayor… volvió ayer.- sonrió de oreja a oreja.
-¿Cómo lo sabes?- la respiración del pelinegro se aceleró un poco, aunque demostraba la seriedad de costumbre no iba a negar que quería correr a donde la chica se encontraba. ¿Y si por esa razón ella no quiso que él se quedara?
-Yo lo sé todo…- respondió orgulloso.- y no, ella no sabe que volvió.- fue como si pudiera leer la mente de su primo en ese momento.
La habitación se volvió completamente silenciosa, Reiji no tenía ganas de hablar con su primo en este momento, después de todo parecía que estaba disfrutando verlo así de nervioso y no le daría el gusto, tomo su te tranquilamente como de costumbre mirando la hora del reloj en su muñeca, eran casi las doce del mediodía, y aun ella no lo había llamado, tenía que llamarla, tenía que aunque sea saber dónde estaba o que hacía. En eso el sonido del timbre a la puerta rompió con todo el silencio que había. Ambos miraron en dirección a esta.
-No voy a ir yo esa debe ser tu chica.- hablo Ayato mientras bebía un vaso con un líquido verde, un licuado que bebía siempre después de sus noches de resaca. El pelinegro se levantó rápidamente y camino hacia la puerta, pero cuando la abrió se paralizo al ver los ojos azules llenos de ira que se depositaron en su rostro sin tiempo a reaccionar de nada sintió como un puño chocaba en su mandíbula y caía brutalmente al piso. -¿No era tu chica cierto?- miro divertido la escena mientras Shu se adentraba para tomar a su hermano del cuello de la camisa levantándolo del suelo. –Primo… ¿todo bien?- simplemente le faltaba ir por las palomitas y ya estaba completo para observar todo lo que sucedía.
-¡Hijo de puta…. Te dije que no la tocaras!.- le tiro otro golpe a la cara, y otro. Su intención era hablar con su hermano, pero toda esa paz interior con la que se había mentalizado desde que salió de su departamento se fue por el retrete al ver los ojos carmesí de aquel que se había atrevido a quitarle a su chica.
Reiji le detuvo el golpe que le iba a dar y se soltó de él logrando así quedar firme frente a el, lo miro con odio, un odio que no había sentido desde pequeños, cuando su madre intentaba llamar la atención del hermano mayor mientras que él era ignorado.
-te dije que la cuidaras…- escupió con desprecio.- pero noo… tenías que ser el macho que se acuesta con todas ¿cierto? sabes que es lo peor, ella iba a irse, ella se iba a alejar de mi por ti… pero después de descubrir que la engañabas solo basto un beso…- otro golpe cayó sobre su rostro haciéndolo retroceder un poco.- puedes golpearme todo lo que quieras, ella va a odiarte más imbécil.
El rubio se detuvo en seco, con razón su hermano no había intentado defenderse, ese era su plan, que el quedara peor de lo que era, que ella pensara que era un animal sin sentimientos como siempre demostró ser.
-Tu no la quieres, nunca la quisiste… me lo dijiste ¿lo recuerdas? Tanto te molesta que yo si la quiera y la trate como se debe.-
-Yo la amo.-
Escucho como su hermano se reía de el en su propia cara, ninguno de los dos bajaba su mirada, ambos se batallaban queriendo matarse el uno con el otro.
-¿Cuándo te diste cuenta… antes o después de tirarte a esa francesa asquerosa?-
Su hermano estaba siendo sínico al preguntar eso, pero tenía razón, había sido un completo imbécil, ya lo sabía, pero al parecer a todos les gustaba refregárselo en la cara.
-Ella es mía ahora, y no voy a dejar que la alejes de mi.-
Esta vez fue Shu quien le regalo una sonrisa irónica y despreocupada, no iba a permitir eso, no iba a dejar que Ume se quedara con el, haría lo imposible por tenerla de vuelta y demostrarle lo feliz que podía hacerla.
-Tarde o temprano te darás cuenta de que nunca te perteneció, y que ella sigue siendo mía y solo mía…. Solo está contigo por despecho.-
Se giró y salió del departamento con las manos en los bolsillos tranquilamente caminando dejando a Reiji en estado de shock por su último comentario. Las cosas se habían complicado de una manera que nunca se imaginó, sabía que su hermano se enojaría con él, pero nunca que se pondría de esa forma, después de todo ¿Qué clase de persona se da cuenta que ama a otra cuando ya no está? No, no podía ser así, su hermano estaba herido porque perdió lo que nunca creyó perder, pero él no iba a cometer ese error…
-Yo también la amo… no voy a dejar que la alejes de mi.- susurro en voz baja pero alguien lo alcanzo a escuchar.
-vaya...Asi que te enamoraste… ambos… de la misma chica… que mal…- Pronuncio su primo apoyándose en su hombro mientras sostenía un paquete de papas fritas con su otra mano. -¿quieres?- pregunto levantando el paquete mientras ambos miraban el pasillo del edificio por donde se había marchado el mayor. Reiji solo suspiro y se marchó a su habitación ignorando por completo a su primo.
-más para mi…- expreso con alegría mientras se metía un bocado de papas a la boca- ¿Quién iba a imaginarse que el vago pegaría tan fuerte?- hablo para si mismo cerrando la puerta.- O que el señor modales hablara con insultos- miro el paquete vacío y lo tiro a la basura, saco el teléfono y marco un número. Espero tres tonos y escucho que alguien atendía.- Los dos la aman, Esto se va a poner bueno ¿no crees?-
Bueno espero que les haya gustado el nuevo cap dentro de unos
dias subo el nuevo, ya lo tengo pero ando haciendo algunas modificaciones jaja
Nuevamente MUCHAS GRACIAS POR SU APOYO CHICAS! Sus comentarios me alegran muchisimo, gracias por
compartir sus opiniones y puntos de vista, para mi eso es muy importante!
Besitos y abrazos y hasta el proximo cap!
