Disbelief at the last minute.
#10 | Caricia
500 palabras.


El quinto día, Esmeralda se veía particularmente nerviosa. Ikki no quiso preguntarle qué era lo que le sucedía, simplemente dejaría que ella le dijera si quería, y de alguna forma, sabía que terminaría enterándose de qué era lo que la acomplejaba. Estaba relacionado con él, sino, ¿entonces por qué se encontraba tan callada?

Pasadas las nueve de la noche, salió de bañarse y se encontró con que se encontraba sentada en la cama, balanceando nerviosa sus pies. Se acercó a ella, todavía con la toalla secándose muy superficialmente el cabello, y le besó la frente. Eso la hizo todavía encogerse en su lugar.

― ¿Te sucede algo? ―inquirió al observarla temblar ligeramente.

La escuchó musitar algo rápidamente en sueco, y arqueó una ceja. Esmeralda estaba completamente consciente de que no le había entendido, menos con su falta de estudio en el sueco (mas no quiere decir que no haya intentado con todos los medios estudiar el idioma), e Ikki decidió que no valía la pena preguntarle qué era lo que sucedía. Se sentó a su lado, y le pasó un brazo por los hombros.

Esmeralda tomó su mano y comenzó a trazar círculos en el dorso de esta, primero era buscando tranquilizarse, y luego intentando sentirse menos desconfiada. El nipón no volvió a comentar al respecto, y dejó que se tranquilizara. Después de un par de minutos así, en silencio, se quitó la toalla y la lanzó a alguna parte de la habitación. Esmeralda parecía todavía más nerviosa con ello.

Lentamente, y mordiéndose un labio, se levantó de su asiento y se posicionó en frente de Ikki. Este la miró extrañado, pero se acercó un poco al ver que la chica no planeaba avanzar. Después de darse cuenta de que él se había movido, se acercó despacio y comenzó a besarlo. Ikki le respondió el beso casi de inmediato, acercándola a él.

Dándose cuenta de que era una posición bastante incómoda para su esposa, decidió deshacerse de su equilibrio y tumbarla a la cama. Eso la descolocó por un segundo, e Ikki casi temió haber abierto viejas heridas. Se regresó a devorar su boca casi de inmediato, así que supuso que esta vez podía estar seguro de que no le lastimaría si finalmente avanzaba lo que tanto había querido hacer.

Con una mano, le quitó despacio el vestido, mientras acariciaba su muslo y notaba cómo la rubia le rodeaba la cintura con sus piernas. Al inicio creyó que la chica gritaría apenas pasara algo, pero parecía reaccionar completamente normal a toda la situación. Quiso ser suave con ella, casi sentía como si con un solo error pudiese destruir lo que le había costado años de amistad y buena fe en reconstruir. Pero Esmeralda había insistido en que quería que marcara su piel, en que no fuera suave. En que la hiciese olvidarse del mundo por un segundo.

Y ahora que veía su figura durmiente, no podía sino recordar cómo las caderas de Mime eran más grandes, a comparación de Esmeralda.


Notas: Creo que estoy medianamente satisfecha con este Drabble. JURO que va a haber Ikki/Mime... en algún punto, aunque no estoy muy segura de cuándo. Agregué cosas a Esmeralda, para darle personalidad, y para no hacerla más que un personaje secundario, pero ahora no estoy muy segura de que hacerlo haya sido bueno para la idea inicial que tenía... ya veremos cómo surge el resto de la historia.

―gem―