La chica llevaba inconsciente toda la tarde, había ido a entrenar, había vuelto y ella no se había movido del sillón. Empezaba a hacer frío y antes de darse cuenta había puesto una piel de oso para cubrirla. Entonces se dio cuenta que la estaba cuidando como si fuera una esposa o una hija. Tapada con la piel de oso, los ojos cerrados, las trenzas semi-sueltas y la cara pacífica parecía una niña...

Las chispas comenzaron a brotar de sus manos por lo que se recordó no acercarse mucho a ella, era una mujer, las mujeres eran delicadas, podría electrocutarla o literalmente romperla por error con su fuerza brutal.

Sin embargo, no se sentía capas de echarla o de despertarla para que se fuera. No supo por cuánto tiempo estuvo mirándola pero para cuando se dio cuenta ella estaba despertándose, tenía unos preciosos ojos azules, no verdes, no grises, no marrones, ¡no jodas! Sus ojos cambiaban de color!

- Kyaaaa! Where the shit am I? Who are you? - Jason no tenía idea de en qué idioma estaba hablando pero estaba seguro de que estaba completamente asustada y tal vez algo enfadada. Bueno tenía sus buenas razones, si fuera mujer y se despertara en un lugar desconocido, tapada con una piel de oso y con un hombre mirándola fijo también se asustaría y enojaría.

- Calma está todo bien, no te he tocado te lo juro - entonces pensó que tal vez ella no hablara latín

- ¿Quién eres? - preguntó para su sorpresa en latín

- Jason Gratia, praetor de la quinta cohorte de la duodécima legión fulminnata, hijo de Franco Gratia y Atina de Gratia - la chica lo miró con los ojos muy abiertos como si estuviera sorprendida

- ¿La quinta cohorte? ¿Duodécima legión fulminnata? ¿Es broma madre? ¿Me enfrenté a una diosa loca para que me traigas aquí? ¿Qué te hice? - Jason estaba lejos de entender lo que pasaba pero pareciera que ella estaba relacionada con su legión y su cohorte.

- Em ¿Señorita...? - se acababa de dar cuenta de que no conocía su nombre

- Piper McLean - que nombre más raro

- Bueno señorita Piper, como verá está en mi casa y quisiera hacerle unas preguntas, puesto que la he encontrado en las afueras del campamento, con una daga y no es un legionario ni un familiar de ningún legionario - Jason pensó que recordaría a una mujer tan atractiva -

- Ni aún aquí escapo de interrogatorios, ¿verdad? - la miró sin comprender pero enseguida dejó el tema

- Dime por favor quién eres - comenzaba a sospechar que había algo raro con ella

- Bien, soy Piper McLean, la familia me dice Pipes, tengo 16 primaveras. Soy jefa de la cabaña Afrodita en el campamento Mestizo. Mi padre es actor mi madre es Afrodita. Soy vegetariana, ósea no como carne - Jason la miró horrorizado - peleé en la guerra contra Gaia hace poco, derrote con mi daga Katropis a la diosa de la nieve Khaione, engañé a Heracles para que me dejara pasar por el mare nostrum y le quité a Aqueloo su otro cuerno, amo el surf y por si no lo notaste soy una semidiosa griega - antes de que Jason pudiera procesar la información o preguntar qué carajos era el surf, ella se levantó y se acercó a él y le tocó la frente en una caricia que se extendió hacia su mejilla derecha, por dos segundos sintió una corriente eléctrica recorrerlo de pies a cabeza, nunca le había pasado, usualmente las corrientes eléctricas no le afectaban pero esta lo golpeó como reuniendo todas las que el mismo había provocado - Ya decía yo que tenías los ojos de Thalía - mirada confusa por parte del pretor - señor-no-le-digo-a-la-chica-que-encontré-que-en-realidad-soy-hijo-de-Zeus ah no perdón Júpiter - cómo lo sabía?

- ¿Cómo lo haz sabido? - Jason estaba francamente impresionado, y a un semidiós que ha peleado con monstruos y humanos toda la vida no lo sorprenden muchas cosas

- Tienes los ojos de mi amiga Thalía, ella es hija de Zeus la versión griega de tu padre, además llevo un año viviendo rodeada por semidioses, ninfas, náyades, un centauro, Dionisio para mí, Baco para ti, sátiros, una perra gigante del Inframundo... Y no recuerdo qué más, el punto es que descubro al tacto a veces de vista quién es un semidiós y quién no, sobre quién es tu padre divino ha sido porque tus ojos me recuerdan a los de Thalía sino no lo habría sabido - se encogió de hombros y le restó importancia

- ¿Entonces eres verdaderamente una semidiosa? - eso explicaba varias cosas y habría otras interrogantes, además de su extraña ropa.

- Sí, ¿lo dije antes, no? ¿Oye tengo curiosidad, puedes volar, o invocar tormentas, rayos o resistir y controlar la electricidad? - había detallado sus poderes a la perfección

- Sí, normalmente nadie sabe la parte de volar, pero adivino Thalía también puede no? - comenzaba a tener curiosidad sobre su media hermana

- Nop, le dan miedo las alturas, eso de volar era un poder agregado que supuse no tendrías, pero un día muéstrame - la miércoles, cada vez le caía mejor, ¿estaría embrujandolo?

- Estás hechizándome hija de Ve-Afrodita? - si así de directo era, por eso tenía una montaña de pretendientas de la cual deshacerse, no entendía cómo no lo encontraban insoportable, pero bueno allá ellas...

- ¡Qué! No! ¿Cuántas veces voy a decirlo? No puedo hacer hechizos de amor ni de nada! no se me dan, solo manejo el embruja-habla - Piper parecía cansada de esa pregunta, iba a preguntarle por el embruja-habla cuando ella se le adelantó y le respondió de antemano - el embruja-habla es la capacidad que poseen algunas hijas de Afrodita para persuadir verbalmente a las personas de hacer lo que ellas quieran, dicen que funciona mejor cuando la persona en cuestión se siente atraída hacia ti pero esa capacidad solo la utilizo en los enemigos o para evitar tareas - esto último lo dijo con voz pícara, sin saber por qué, su tono le hacía querer rodearla con los brazos, aún así ignoró el sentimiento y siguió interrogándola.

- ¿De dónde vienes? - la curiosidad lo hizo olvidarse momentáneamente de la creciente atracción hacia Piper

- Soy de Estados Unidos, California, pero vivo en Long Island Sound en el Campamento Mestizo - contestó ella

- ¿Dónde está eso? - se sentía perdido sobre los lugares a los que mencionaba

- En América, un continente que será descubierto dentro de muchos siglos, está muy al oeste, allí será la futura cede de la Duodécima Legión Fulminnata - el tono melancólico en su voz le hizo pensar si su pareja estaba allí

- ¿Cómo lo sabes? - sería una oráculo? Como tantos otros griegos...

- Soy del futuro amigo, en el tiempo al que pertenezco tu legión es la única que queda y está conformada solo por semidioses o su descendencia, una amiga, Reyna, es pretora - ¿mujeres ocupando cargos militares? Eso no se lo creía - junto con el novio de mi mejor amiga Hazel, el es hijo de Marte es muy buen chico se llama Frank, pero no sé, yo no podría salir con él, es decir su vida pende de un hilo o mejor dicho de un leño. Hazel es centuriona es muy buena, todos le huyen por ser hija de Plutón pero dioses es tan tierna no veo cómo pueden ser tan crueles con ella, sabes ella me obligó a aprender latín, otra de las muchas cosas que le agradezco - parecía que iba a largarse a llorar o a reír, ahí mismo. Y la verdad, no sabía por qué pero creía en su palabra

- Bueno está claro que serías una oponente digna en batalla no? - ella había hablado de sus proezas, si lograba impresionarlo le creería completamente que era una semidiosa

- Si, queres pelear verdad? - cuando lo dijo pareció como re-animada quería verla así seguido

- Eso iba a sugerirte - contestó con simpleza

- Vale - Piper cerró los ojos y los volvió a abrir - cuando quieras - en cuanto el se acercó para atacar y lanzó un puñetazo, ella lo desvió y lo tomó por la muñeca, giró la misma y aplicó presión logrando retorcerla y hacer que el se arrodillara, pero en el momento en que sus rodillas tocaron el suelo Jason le envió una descarga eléctrica que la hizo soltarlo, cosa que él aprovechó para tomar el control de la situación y ponerla a ella contra el piso de forma brusca, Piper gimió, el sonido lo excitó - Jason suéltame por favor - lo pidió tan agradablemente y con una voz tan melodiosa que todo su cuerpo le pedía obedecerla, la soltó - Jason recuéstate contra el piso - una vez más su voz le hechizó le hizo obedecerla incapas de querer desobedecer, la castaña desenfundó la daga y la puso contra su cuello - aún quieres pelear J-a-s-o-n? Quieto - su tono le hizo cuestionarse si quería pelear, y entonces entendió que había utilizado su embruja-habla en él, estaba comprobado era una semidiosa, se resistió a escuchar sus palabras dulces y obligó a sus miembros a responder, en un rápido movimiento los dio vuelta y ahora ella estaba abajo, de la impresión había soltado su arma

- Mm no, no quiero pelear, creo que he ganado - sin darse cuenta comenzó a a acercar su boca a la de ella, no podía negar la inmensa tentación que sentía de besarla, cuando por la puerta entró el otro pretor, Octavian. Ese sujeto le caía mal.

- ¿Dioses Octavio? Creí que habías muerto en la guerra contra Gaia y... ah si cierto estoy en el pasado - el hombre le dedicó una mirada confusa y señaló la pose comprometedora en la que estaban e instantáneamente se separaron y sentaron en el suelo

- Jason no sé cuántas veces te lo diré pero no sexo en el campamento, y si las estabas matando estoy seguro de que sabes que está mal - Jason quería atarlo a una piedra, revolearlo bien lejos e invocar un rayo para asegurarse de que no vuelva, esa chica Piper NO tenía que saber eso

- En realidad estábamos peleando - se guardó el y gané - está comprobado eres una guerrera y una semidiosa - lo dijo más para aclarárselo a Octavian que a ellos mismos.

- ¿No me creías? Creo haberte dicho expresamente que soy hija de - vio a Octavian y se tragó el Afrodita que iba a decir, sabía que no era el Octavio que había conocido pero we parecía y mejor curar que prevenir - Venus

- Bien bien ahora te creo - se paró y le dio la mano para ayudarla pero ella la rechazó y se levantó sola, y todo esto ignorando olímpicamente a Octavian

- Em sigo aquí, mira Jason, venía a darte el reporte con tus nuevo legionarios, pero te dejo con tu nueva adquisición diviértete haré la vista gorda... - y ahí Piper no pudo contenerse, tenía carácter jo cada vez le apetecía más dominarla, sí tenerla para él sonaba bien.

- ¿Disculpa? ¿Cómo que adquisición? Yo no soy de NADIE - quería hacerla comerse esas palabras, si definitivamente le le apetecía oír Jason soy TUYA - puede que tu veas a las mujeres como objetos pero de donde vengo somos tratadas como iguales, he peleado al lado hombres y me han tratado como a un igual, te exijo lo mismo, no me dejo pisotear por nadie, así que repite eso y te haré comer bronce celestial señor nieto de Apolo - Octavian la miró anonadado

- Cómo? - confusión!

- Reconoce a los semidioses por tacto y te ha tocado el brazo - innegable era una semidiosa, sino es que era la propia Afrodita

- Y por si no lo sabes el bronce celestial es letal para los semidioses y su descendencia, qué pasaría si entierro mi daga en tu estómago eh? - linda, violenta y obviamente inteligente porque no muchos semidioses pueden aprender otros idiomas es muy difícil, por lo que era definitivamente inteligente. Completamente su tipo

- N-no ya entendí no yo-yo me-me voy adiós Jason buenas noches a tu chica - Piper le dedicó una mirada de puro odio

- No digas tú chica eso suena a propiedad, he dicho que no le pertenezco a nadie más que a mí misma ¿haz entendido? - algo nervioso Octavio salió del lugar

- Te ganaste mi respeto - cualquiera capás de hacer a Octavian cerrar la boca y amenazarlo todo al mismo tiempo era digno de su respeto

- Bueno si eso es todo, creo que me voy no pienso causarte problemas y debo ser una molestia así que ¡Que seas feliz! - al instante Jason se asustó, si esa era la palabra, no quería que se fuera, era una semidiosa como el, sabía lo que era ser perseguida por monstruos, debía entender lo que era no terminar de encajar con los humanos, dudaba alguna vez encontrar a una mujer que le causara la misma impresión

- ¡Espera! Si eres como yo, sabes que afuera a esta hora hay monstruos, además hace frío, te ofrezco mi casa para que descanses - Jason estaba seguro de que eso había sonado lógico, bueno casi.

Un rato después de intentar convencerla de quedarse Piper accedió por fin y se quedó a dormir en la casa de Jason. Ella se fue a dormir primero, Jason se quedó revisando lo de los nuevos legionarios.