Jason tuvo el sueño más erótico de su vida, protagonizado por la chica que acababa de conocer, dioses quería tenerla.
Al final del sueño escuchó la voz de la madre de la semidiosa que había capturado la atracción de hasta la última célula de su cuerpo.
- Jason, no la dejes ir, te haz sentido atraído a ella pero no es solo eso, pronto el sentimiento que se forma en tu pecho será más fuerte, si sigues te enamorarás de mi hija, solo necesitas unos días y tus sentimientos hacia ella serán incontrolables, te lo advierto si dejas que se valla hoy serás reconocido por siempre, pero si te enamoras de ella terminarás por hacer un largo viaje, tal vez te ganes prestigio pero no como el que ganarás si la dejas ir ¿Afrontarás una vida solitaria, jamás volverás a sentir por una mujer lo que sientes hoy por mi hija, estás dispuesto a perderla?
A la mañana siguiente Piper se despertó con algo pesado rodeándole la cintura, abrió los ojos y se encontró a Jason, levantó las pieles y comprobó estar vestida, suspiró de alivio, el por su parte estaba usando pantalones y nada más, las mejillas le ardieron, trató de separarse pero Jason apretó su agarre.
- Quédate quieta, hace mucho frío y aún quiero dormir - su voz sonaba ronca del sueño. Se quedó quieta y volvió a dormirse, el rubio la apretó más contra su pecho como si temiera que se esfumara de un momento a otro.
Cuando se levantó Jason acababa de hacerlo también y estaba vestido en su totalidad, le hizo una seña con la mano y le indicó que lo siguiera, terminó en la habitación que le había pertenecido a su madre, sacó algo de ropa y se la tendió, era un vestido que se ajustaba al hombro izquierdo con una tela colgando del derecho largo hasta los pies, y un cinto en la cintura, a Jason se le hizo agua la boca al verla.
- Repíteme, por qué debo usar esto? - pareciera que ella no notaba lo bien que lucía y eso estaba indudablemente hermosa
- Porque si te vas a quedar hasta que vengan a rescatarte como haz soñado y alguien se entera de que eres una semidiosa griega te odiarán - se guardó el como a mi madre, su madre era griega y no tenía una popularidad positiva
- Y por qué me preocupa que me odien - qué cabezota que era!
- Porque el odio de una muchedumbre de legionarios con familia incluida suele terminar en muerte - le explicó
- Ah vale - no se veía muy convencida pero se acomodó el vestido y salió a recorrer el campamento acompañada de Jason. Solo podía decir o pensar: nada que ver con el campamento Júpiter. Era como una mini ciudad con tiendas de campaña en vez de casas y doce casas estables demasiado grandes para las tienditas de campaña de cuero esas podrían ser los edificios solo que las "casitas"estaban remitidas a la parte Este del campamento y los "edificios" solo estaban en el Sur.
Jason observó con el corazón latiendo a prisa como los ojos cambiantes de Piper escrutaban el campamento, dividido en área de entrenamiento al Oeste, enfermería y el templo de aseo ( un gigantesco y excéntrico super baño) al norte, tiendas de campaña al este y casas de centuriones al Sur. Perfecta organización, debía estar asombrada de la tan perfecta forma en que los romanos organizan todo prolijamente.
- Me gusta más el campamento Júpiter - decepción, si esa palabra le iba bien, esperaba impresionarla y hacer que quisiera mudarse permanentemente al campamento, tal vez fuera un poco acelerado o ilógico pero funcionaba muy bien... En su cabeza...
- Pues según tú, un día esto será el campamento Júpiter, así que quédate y espera la transformación - Jason se preguntaba si Venus lo había hechizado para enamorarse de su hija, y si en el proceso también lo había vuelto idiota, tal vez eso explicaría porque tanto esfuerzo en hacer que una casi-desconocida se quedara consigo y por qué estaba diciendo, pensando y sintiendo cosas tan estúpidas.
- El campamento Júpiter estará en otro continente ¿lo olvidas? No veré como se transforma en El campamento Júpiter y Nueva Roma, Nueva Roma es la pequeña ciudad junto al campamento donde van todos los que han cumplido diez años de servicio y quieren retirarse, allí estudian, trabajan y forman sus familias, acortándolo quiero volver a mi tiempo y ni bien cumpla los 18 mudarme a Nueva Roma - la ilusión destellaba en sus ojos de forma encantadora, Jason pensó que preferiría que le hiciera la misma ilusión quedarse con él, de preferencia en su casa sin interrupción de esclavos/as, ahora que lo pensaba de ayer a hoy no había visto a la esclava de su madre, esa que prácticamente lo había criado.
- Bueno, te llevaré con las familias de los legionarios tal vez hagas amigas o aprendas tareas de esposa, seguramente te servirán cuando vuelvas a tu tiempo con tu prometido - dioses del Olimpo, le hervía la sangre de pensar que alguien la esperaría en su tiempo, era suya! Aunque ella aún no lo sabía (N/T: claro que sí campeón, claro que sí – mirada sarcástica– -.-)
- Eh? ¿Cómo que tareas de esposa? ¿Y de dónde haz sacado tú que tengo un prometido? - gran metida de pata eh? Sí definitivamente gran metida de pata.
- Es que, como eres hija de Venus, me resulta difícil pensar que no estés casada o mínimo comprometida, además eres demasiado - lo cortó, antes de que terminara de hablar ella le dio un buen e inesperado golpe en el estómago, ¿por qué sospechaba que la había ofendido?
- Primero no presupongas nada solo porque mi madre es la diosa del amor, segundo vuelves a hacer un comentario machista como "tareas de esposa" y te puedes olvidar de tener hijos ¿Me haz entendido? - era muy violenta y qué carácter ¡Jo! Cada vez le gustaba más.
- Hecho - y con eso dio fin a la conversación.
Piper se hizo amiga de las mujeres del lugar con asombrosa rapidez, se enteró de que Jason estaba en la legión desde los diez años, aún cuando no se podía entrar hasta los dieciséis, le explicaron que en tiempos de guerra el reclutamiento era menos exigente, aún así era el pretor más joven que hubiera existido. Había muchos chismes sobre Octavian el que los había sorprendido luego de la pelea, todos indicaban que su puesto era comprado y varias cosas más que no pudo recordar.
En cuanto les comentó que había dormido en casa de Jason, ellas le preguntaron qué tal la había pasado en su cama, es decir la trataron de prostituta, ella les explicó que el la había encontrado en el bosque, que se había desvanecido y que la había llevado a su casa para atenderla, para cuando despertó era de noche por lo que no la dejó marchar y ahora le había ofrecido vivir con él hasta que la vinieran a buscar, tuvo que imprimir poder en su voz para convencerlas de que no había tenido relaciones sexuales con el sexy pretor Jason. Omitió que habían dormido en la misma cama, sabía que si lo decía no habría magia en el mundo que las convenciera de que nada había pasado.
Por su parte Jason había ido a entrenar, para su desgracia el rumor de que tenía a una mujer joven que no era su esclava y que era demasiado hermosa ya se había extendido, causando algunas risas entre sus hombres, claro, tuvo su pequeña venganza haciéndolos correr a todos 32 kilometros cargando a cuestas diez kilos de maderas astillosas. De vez en cuando le gustaba estar a cargo.
Llegó la hora del almuerzo y se reencontró con ella, estaba en la mesa de las mujeres, no estaba seguro si era el único que la veía brillar pero tenía una pequeña pregunta ¿Cómo es que su cabello estaba tan... Limpio? Es decir, no sabía cómo eran los templos de Aseo de donde venía pero debían tener muy buenos aceites de limpieza para que el cabello le durara limpio tanto tiempo.
La luz que parecía rodear a Piper se hizo más fuerte hasta cobrar un tono rojizo, una paloma voló a su hombro, era completamente blanca, la gente a su al rededor la miró, ella estaba engullendo un melón y se atragantó en cuanto notó el brillo rojo rodeándola.
- Dioses, díganme que no es la bendición de mi madre de nuevo! - todo el mundo la miró interrogante - estoy maquillada de la nada? - asentimiento general - noooo! La última vez estuve así por dos días! Esto no se va con nada! - ella continuó engullendo vegetales y sopa de pan, mientras todo el mundo murmuraba que era hija de Venus y que recién se daban cuentas, que con razón el pretor Jason la había acogido y valla una a saber qué más, pero Piper se obligó a no escuchar y a comer nada más, ahora todo el mundo le llamaría hija de Venus.
Hija de Venus tenía que ser...
