Hola queridas lectoras, me te o que si no comentan 4 personas mínimo este capítulo borro el fic Celo
Capítulo 4: ¡Ayuda!
Habían pasado ya dos semanas desde que Piper y Jason vivían bajo un mismo techo, a este último le atormentaba el deseo de tenerla, cada noche se veía inmerso en dulces torturas y debía despertarse antes de terminar, correr a una habitación vacía y "calmarse" de no hacerlo Piper se despertaría empapada de semen y dioses eso sería enserio vergonzoso,¿Qué era lo peor de todo? Que Venus/Afrodita tenía razón aunque fueran muy pocos días ya se había acostumbrado a dormirse con Piper en brazos, despertarse oliendo su dulce aroma a manzanas y básicamente a su presencia, si al principio cuando a penas le conocía le había asustado que se fuera ahora la idea le aterraba, no quería que se la llevaran! ¡Ella le pertenecía! Aunque aún no lo supiera, tomó una decisión, si ella se iba la seguiría, no iba a soportar separarse de ella. No, podían mandarlo a pelear contra un drakón pero no podían alejarlo de ella, eso sí que sería una muerte segura, al drakón podía matarlo como ya lo había hecho antes pero a la sensación de vacío no podía matarla, no había matado al vacío que su difunta madre dejó ¿cómo lo haría con el que quedaría si Piper se iba? No, no podía dejarla ir. Solo quedaba un pequeño detalle ¿Qué sentiría ella por él?
Por su parte Piper podía decir que estas habían sido sus mejores dos semanas, Jason Jason Jason ahh el pretor llenaba hasta el último de sus pensamientos, su mente estaba dividida entre la parte que quería volver a casa y la parte que quería quedarse con Jason, dioses el chico era tan perfecto, lo había visto combatir el solo a un drakón, tres cíclopes y dos dracaenaes y salir vivo, era estricto, fuerte, valiente, amable, paciente y tan lindo, todas las noches se acostaba semi-desnudo y la abrazaba como a un oso de peluche obligándola a sentir su marcada musculatura cómo no sentirse atraída a él?, sin mencionar que cuando hablaba con el se sentía diferente, como más confiada y toda su aura la hacía sentir protegida. Al principio no estaba segura pero ahora lo estaba, se había enamorado de él. Seguro el no sentiría lo mismo, es decir el tenía 21 y ella era una niñata de 16 y medio, el bien podría ser un modelo masculino, ella a duras penas se arreglaba ¿Qué podría ver semejante hombre en ella? Nada, absolutamente nada.
Como de costumbre Piper trató de levantarse y Jason se lo impidió, abrazándola con fuerza a su pecho, hundió su cabeza en el cuello de Piper y aspiró su aroma, a la chica la recorrió un escalofrío, lastimosamente el se retiró rápido y se fue a vestir para poder ir a desayunar y luego a entrenar.
Un rato después de desayunar Piper fue a pasear por el bosque, como todas las mañanas, caminó sin rumbo un buen rato, pero algo estaba mal, esta vez se sintió... Observada
Iba a emprender la vuelta, seguro el almuerzo estaría cerca, pasó por entre los árboles cuando de pronto alguien la estrelló contra un árbol y le sujetó las manos.
- ¡Suéltame Octavian! - el muy maldito señaló con su mano libre a sus orejas y ella pudo ver los tapones de cera que se había colocado, esto había sido completamente premeditado, llevó la mano de su oreja a sus labios como pidiéndole que se callara pero ella le mordió el dedo sobresaltándolo, el lo sacudió y lo llevó a su boca.
- Sabes, Piper, estoy algo celoso de Jason, el tiene a la hija de Venus como puta personal y algo debes de tener para que te halla mantenido por dos semanas seguro tienes el paraíso entre las piernas para mantener a alguien como Jason contigo... Haz de saber complacer a un hombre, bueno yo también te quiero probar - sonrió malicioso.
Piper podría tener ambas manos inmovilizadas pero Octavian había olvidado que ella era una guerrera, le pegó un buen rodillazo en la entrepierna y soltó sus dos manos, lista para darle su merecido, cuando de desde atrás apareció Jason y le tiró un gancho derecho que lo noqueó.
- ¿Te ha tocado? - estaba haciendo correr a sus hombres cuando escuchó fuerte y claro cómo la voz de Piper pedía a Octavian que la soltara, ese desgraciado a cualquier lugar al que atacaba tomaba mujeres como parte del botín y no para esclavas, no, las violaba y las dejaba para que se murieran, el lo sabía pero no podía hacer nada con un botín que no le pertenecía por más pena que le causaran esas mujeres, si Piper le gritaba a él, entonces ella estaba en peligro, mandó a sus soldados a correr diez kilómetros más y se fue directamente hacia donde escuchó el grito de Piper, llegó justo cuando Piper se había librado, pero aún estaba enojado, ella estaba llorando, descargó la bronca en un gancho derecho que si no lo mataba al menos lo noquearía y luego sería expulsado de la legión, se encargaría personalmente de que lo corrieran - ¡Responde Piper! - estaba furioso, nadie, nadie, enserio NADIE –aparte de él– tocaría a Piper, era suya carajo! Le importaba un cuerno que ella aún no lo supiera, le pertenecía. El llanto de Piper se agudizo, se había asustado y el le gritaba aplausos señores! Se merecía un gran aplauso! Sarcasmo? Dónde?
- No - la voz le temblaba - pero me ha empujado con demasiada fuerza contra el árbol y me ha insultado - su voz se quebró, sabía que ella era fuerte, pero hay cosas que realmente duelen más que los golpes, Jason no podía imaginar lo que se sentía pero imaginaba que no quería saber realmente lo que pasaba por la cabeza de Piper - me ha dicho que soy tu puta y que me quería probar y yo le he pegado un rodillazo de pura bronca, pero es que no sabes lo mucho que una mujer se siente insultada cuando la tratan de prostituta si no lo es, ósea nada en contra de las prostitutas pero no es algo que yo haría, es honestamente ofensivo y creo que aún quiero golpearlo - Jason asintió gravemente como dándole permiso, ella instantáneamente comenzó a patear el cuerpo de Octavian una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho veces. Ahí se detuvo. - dioses me siento mejor - así como así, tan rápido como habían llegado las lágrimas se fueron.
Fueron al gran comedor situado en el centro del montón de tiendas de campaña para almorzar, y por hoy Jason no entrenó soldados, se dedicó toda la tarde a la destitución de Octavian, salió de su "oficina" murmurando que nadie intentaba tocar a su mujer y salía impune.
Llegó la hora de la cena demasiado rápido, Jason comió sin apetito, no podía creer que Piper se había recuperado tan rápido, o bien eso le pasaba a menudo y había decidido no deprimirse o estaba acostumbrada a los ataques constantes y superó el intento de violación con la misma facilidad que superaba un ataque.
