Disbelief at the last minute.
#13 | Fantasía
500 palabras.
kki despertó a mitad de la noche sobresaltado.
Abriendo alerta los ojos, soltó un gran exhalo y observó a su lado. Esmeralda dormía apacible. Al menos no había tenido pesadillas como creía que era la razón por la que se despertaba. Menos mal nada malo le ocurría a Esmeralda. Casi se podía escuchar a sí mismo diciendo 'Okagesamade.'
Se sentó y se pasó una mano por la cara, de ahí fue alargando el recorrido hasta que cruzó por todo su rostro. No podía estar del todo seguro de la hora, debido a que no tenía un reloj despertador además de su móvil, lo cual no servía de mucho. Soltó un suspiro y observó a la oscuridad por lo que le pareció fueron horas.
Todo bien. Tardó al menos otros veinte segundos en darse cuenta de que había algo raro con el ambiente, aunque no podía estar del todo seguro de qué era exactamente.
Hasta que se reacomodó. Abrió los ojos con sorpresa, sintió cómo su respiración se cortaba. No estaba pasándole por amor a…
Cerró los ojos tan rápido como los abrió. Vale, quizá sí estaba sucediendo pero quizá no es lo que creía que pasaba, ¿o sí?
Veamos, si no mal recordaba su sueño había sido… bastante raro, con muchas referencias a películas americanas y artistas pop de los cuales sólo había escuchado en toda su vida reputación de borracheras en Florita o como se le llame. Realmente no entendía cómo lo que sea que haya habido en su sueño fue lo que propició su actual dilema. Simplemente no lo entendía.
Tardó minutos y minutos, pero por alguna extraña razón no llegaba a una conclusión que le convenciera de que hubo algo malo con sus sueños, no recordaba nada excitante ni nada que… volvió a soltar otro suspiro. Dejó de pensar en sí mismo cuando sintió que Esmeralda se revolvía en sueños. Alarmado, se giró a verla. Afortunadamente, sólo había sido para reacomodarse y quedarse viendo al otro lado de la cama. Al menos, llevaban hasta ahora dos semanas de matrimonio sin incidentes mayores a los primeros tres días, y eso era algo que le sentaba de maravilla.
De repente un pequeño trozo de la última escena de sus sueños regresó a su memoria, y sintió cómo un balde de agua helada cruzaba por su espalda al ver quién era el personaje principal de ello.
No. Podía. Ser.
Es que… simplemente no podía… no le cabía que fuera… es que…
Hundió su cabeza contra la almohada, y contó varios segundos hasta decidir que no podía respirar más dentro de la almohada y salir de ahí dentro. Quizá y al hacerlo la realidad no sería tan vergonzosa como lo era en aquéllos momentos.
Sin embargo…
El ver a su esposa, durmiendo tan apacible, tan tranquila a su lado, tan inocentemente le hacía creer que realmente había cometido un pecado imperdonable el haber soñado semejante barbaridad. Soltó un suspiro. Maldita sea con Mime Folkensen, maldito Mime Folkensen y su atractivo cuerpo.
Notas:
Okagesamade: Gracias a Dios, en, si no mal recuerdo, keigo.
Dios, este drabble fue bastante divertido.
Me acabo de dar cuenta de que esta historia la hice basándome en una previa (Ikki/Mime) que tenía basada en "Locura de Amor en las Vegas." Medianamente, al menos. No sé exactamente cómo terminé escribiendo esto, pero no me arrepiento.
—gem—
