¡Hola! Quiero que me prresten mucha atención! Este es el primer lemon en todo su nombre, es el de lo más malditamente fuerte que he hecho, si quieren el próximo cap de celo para este año comenten, o los mato a todosss comentenn!
Como todas las noches Piper se fue a dormir primero y él se quedó abajo un rato pensando en lo que había pasado solo por dejarla sola un rato ¿Qué si eso se repetía? No podía permitirlo, a la próxima ocasión podría ser distinto además su deseo por ella era cada vez más fuerte, y hoy al ver cómo se había defendido del idiota de Octavian no había hecho más que aumentar.
Subió las escaleras y se metió en la cama. Enroscó su brazo al rededor de la cintura de Piper y la apretó contra su cuerpo, pero se ve que todavía no estaba del todo dormida, se removió y terminó por darse vuelta, ahora, de frente, estaba apretada contra el, sentía sus voluminosos pechos apretados a su pecho, con la luz de luna que llegaba desde la ventana veía sus rosáceos labios, carnosos y tentadores. Mentiría si dijera que nunca se había aprovechado para besarla mientras dormía, sabía que el sabor de su boca era delicioso, mentiría si dijera que no le había apretado los senos mientras ella dormía como tronco, mentiría si dijera que no aprovechaba para tocarla tanto como pudiera mientras estaba dormida, no estaba orgulloso pero no podía evitarle, con el paso de los días se hacía más y más necesario.
Con cuidado se movió entre las pieles y se puso sobre ella, quería besarla, no, necesitaba besarla. En cuanto posó sus labios sobre los de ella una especie de fuerza se ciñó sobre él, no pudo evitar abrirse paso en su boca, no se sentía dueño de sus acciones pero tampoco podía frenarlas, antes de darse cuenta tenía la lengua estancada en su garganta y no podía parar.
Piper despertó, Jason estaba besándola con una pasión arrolladora, sabía que eso estaba mal qué le pasaba a los hombres el día de hoy? primero Octavian ahora Jason, quién más? Trató de empujarlo pero no pudo, no la libró hasta que se les acabó por completo el aire
- Piper - jadeó - lo siento ah no puedo - jadeó de nuevo, falto de aire - no he querido hacer esto, pero no me he podido contener - Piper sintió como la erección bajo la ropa de dormir del romano estaba tocando su entrepierna - me haz gustado desde que te conocí y he llegado a enamorarme de ti ¿Qué me haz hecho? ¿Con qué me embrujaste mujer? No sales de mi cabeza, me he contenido por dos largas semanas teniéndote aquí- omitió el hecho de que la tocaba mientras dormía, no era algo que ella debiera saber - hueles tan rico que me marea y podría perderme en tus raros ojos cambiantes ¿Qué le haz hecho a mi cerebro? Estoy enloqueciendo, no sé que sientes por mí pero te necesito, por favor no me odies por esto, entiendo si quieres irte pero por favor no me odies - estaba enserio desesperado, cualquier otro la habría tomado sin s consentimiento, pero no podía, que el cielo lo perdonara quería que ella lo quisiera, no que lo odiara. Piper estaba encantada con todo lo que le había dicho, algo dentro de ella se encendió, no sabía qué era, era como si fuera instintivo, no pensó lo que hizo.
- Jason - ronroneó su nombre, de alguna forma se posicionó sobre él de forma que el rubio no pudo más que excitarse - no estoy enojada - acercó su mano más y más hacia el miembro de Jason - ahh estás muy duro - Piper le acarició el pene - y dioses eres muy grande y está caliente - su voz sonaba falsamente inocente - dime se siente bien esto? - envolvió en su mano tanto como pudo, lo apretó y lo movió de arriba abajo
- Ahh Piper, de-deja eso, no me tortures así - Piper lo miró con fingida inocencia y se mordió el labio
- No te gusta? - Jason tomó las dos manos de Piper y la juntó en su cabeza, en un movimiento rápido la puso bajo su cuerpo y rompió a besarla con salvajismo, le arrancó la camiseta de piyama que tenía puesta con sostén incluido, tomó lo más cercano –el sostén– y le ató las manos para después comenzar a estrujarle los pechos mientras la besaba con desesperación.
- Ahhh ¡electrocútame! ¡hazlo! - Jason cumplió la orden inconscientemente y vio como ella se arqueaba de puro placer, bajó sus labios hasta el cuello de la chica repartiendo besos húmedo que la hacían gemir, siguió bajando hasta que sustituyó una de sus manos con su boca. Cada célula en su cuerpo se removió de puro placer, mientras el se turnaba para chupar, lamer y morder deliciosamente sus pechos mientras los exprimía como si buscara leche. Hechó la cabeza hacia atrás incapas de soportar tanto placer, su sexo palpitaba en busca de atención mientras se expandía y flexionaba los muslos.
Pronto se desató otro beso apasionado y salvaje como el que encendió toda esa pasión.
Piper echó para atrás su cabeza otra vez cuando sintió que Jason invadía su intimidad con dos dedos, aún bajo las bragas se sintió sus dedos deliciosamente empapados.
'Dioses, Piper me encantas...' dentro fuera dentro fuera, Jason convinaba el enloquecedor vaivén con ocasionales electrocuciones y sin duda sus pechos sensibles no se la ponían fácil con los pezones duros como piedras, tan sensibles que le quitaba el aliento el sentir uno de ellos entre los los, literalmente, eléctricos dedos de él.
El placer la volvía loca, su vientre se quemaba y casi no sentía las piernas, Jason no se detuvo ni cuando sintió sus dedos ser exprimidos y luego empapados con el estruendoso orgasmo que liberó Piper acompañado de un largo suspiro.
"Por Júpiter" Jason la veía derrumbada de espaldas con los ojos cerrados, semi-desnuda y jadeando, solo verla así lo hacía querer penetrarla de una vez y hundirse hasta lo más profundo de ella.
Piper volvió a sentir esa rara sensación de saber y no saber lo que estaba haciendo, se desató las manos, se sentó y se acomodó a horcajadas sobre Jason
- ¿Pi-Piper? ¿Qué estas haciendo ahora? - le sonrió arrebatada por la lujuria.
- Complacerte - le ronroneó con voz gatural.
Piper bajó su pantalón con una rapidez que no le dio tiempo a replica antes de que se diera cuenta ella introdujo su miembro ¡en su boca! Nunca había sentido algo tan tremendamente placentero, Jason gruñó con fuerza, no podía no creer lo que le estaba haciendo pero no podía detenerla, de hecho cuando comenzó a mover la cabeza no pudo pensar nada más que en sujetar su cabeza para que no dejara de hacer eso.
- Piper - gimió algo aturdido
Su cabeza daba vueltas y los gemidos que Piper ahogaba en su boca llena lo mareaban de placer aún más, su entrepierna dolía de necesidad, su erección se endurecía cada vez mas y con eso se volvía más sensible al juego de lengua que la castaña le imponía, podía sentir como se lo metía mas profundo, hasta su garganta.
- Stercore - gruño retirando su miembro de la boca de la chica - Piper enserio te amo, si me dejas poseerte no te dejaré ser de nadie más, nunca - volvió a posicionarse sobre ella.
- Jason también te amo, hazlo - la besó con todo el amor que llevaba medio mes escondiendo, Jason guió su miembro hasta su entrada y la penetró tan rápido como pudo esperando reducir el dolor de perder la virginidad que las mujeres sentían, rompió su barrera con inmensa facilidad y ella gimió
- ¿Estas bien? ¿Te lastime? - el parecía realmente consternado
- Nah, ha sido solo la impresión de sentirte dentro tan de golpe no dolió casi nada - Jason la besó de nuevo y empezó a moverse
- Ay dioses - jadeó el
Sus caderas se golpeaban entre sí, gemían y jadeaban con fuerza, Jason demostró una fuerza y habilidad dignas del hijo de dios más iditoa/lujurioso –jaja no me resistí– del Olimpo. Mientras, Piper estaba ida, cabeceando contra la almohada, disfrutándolo grandiosamente.
- Por los dioses Piper estas tan apretada mm ¡qué delicia! - Jason estaba fuera de sí
El pretor aumento el ritmo, embistiéndola contra el respaldo de la cama de manera brutal
- Ah ah ah ah ah ah! - Piper gemía rebotando entre las envestidas salvajes de su amante.
- Por Venus, ¡que mojada estas! - Jason estaba que se le iban los ojos del placer
- Y tú estas tan duro - gimió con fuerza de nuevo, mientras Jason aumentaba la velocidad
Las manos de Jason buscaban sus pechos para apretarlos, estrujarlos entre sí, rozar los pezones y electrocutarlos, dioses le encantaba que la electrocutara! Sus labios se encontraron en un beso tan salvaje y apasionado que Piper se esforzó por no desmayarse de placer,
- Más más más más - exigió Piper
- ¿Quién es tu amo? - preguntó Jason enroscando su mano en el cabello de Piper y tirando para presionarla a responder
- Ahh TÚ! Soy tuya Jason, soy TUYA! - Jasón elevó más la velocidad.
- Más duro por favor! - pidió, él se lo concedió.
Ella atrapó su cintura con las piernas.
- Por los dioses más rápido - pidió Piper
La penetraba más rápido mientras su embruja-habla se salía de control y le ordenaba electrocutarla o besarla, jo cómo amaba que usara su embruja-habla, sus senos apretados contra su pecho, su sexo ardiendo, arrasando con sus entrañas, su cuerpo tenso y duro de excitación
Jasón volvió a besarla, de su comisura bajaba un pequeño hilo de saliva, la cama casi rebotaba con todo el peso y la agitación que tenía que soportar, no sería de sorprender que se rompiera por su salvaje primera vez juntos, porque estaba claro que no era la primera vez de Jason.
-Me vengo! - Piper gimió en cuanto la alcanzó el orgasmo
Jasón gruñó ferozmente, la abrazo con fuerza, aplastando sus pechos aún agitados por el movimiento, y se dejó llevar por el orgasmo más fuerte que había tenido en su vida.
En cuanto recuperó la consciencia notó que Piper se había desmallado, no lo había resistido, pobre, era su primera vez y el iba de salvaje. No, si era un genio ¡Súper considerado! Sarcasmo? Dónde?
Jason se encogió de hombros y tendió las pieles sobre ellos. Lo hecho, hecho staba y no podía decir que se arrepintiera.
AHORA UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL SEXO EN ROMA
Bueno eh, quiero contarles un par de cosillas sobre la antigua Roma, en esta época, antes del cristianismo, la castidad era solo para las damas importantes y ni siquiera era exactamente fieles, una vez casada la pareja –y normalmente con hijos– el hombre era tan infiel como quisiera, la mujer lo mismo pero en secreto, sí podían matarla por adúltera, pero no sino la descubrían, el amor en la Antigua Roma no existí, era considerado debilidad, no había muchos -por no decir ningún– romano que se rebajara a darle placer a su mujer –prostitutas no cuentan– una vez un miembro del senado admitió –porque hablar de sexo entonces era tan normal como ¿qué vamos a cenar? a día de hoy– que a él le gustaba que su mujer también disfrutara del acto tanto como él, y eso le valió un destierro así que se imaginarán que si alguien supiera de esta nochesita (y no me refiero al sexo sino a que ambos lo disfrutaron y Jason se esforzó en que ella lo disfrutara igual que él) es probable que Jason sea desterrado (si no perteneciera al senado bien podrían matarlo) bueno y con eso concluyo mi clasesita de historia sexual romana.
