Disbelief at the last minute.
#24 | Frío
500 palabras.


Esmeralda no dijo nada durante varias semanas. Ikki no sabía cómo reaccionar a ello. Mime por su parte simplemente había dejado de visitarlos tan seguido como solía hacerlo. Aquello desconcertó a Saori, quien no se había enterado de todo el escándalo que se había armado, así como a Shun, quien tampoco se hacía de enterado (no es como que teniendo un año pudiese comprender mucho de la situación pero eso no es algo que se tomaría a evaluar). Un día de esos, Saori no resistió más la incertidumbre y se acercó a su hermano, no sabiendo qué es lo que sucedía.

—Ikki, he notado que ustedes tres han estado muy distanciados, dime qué es lo que sucede. —dijo un día, mientras le ayudaba a cuidar a Shun mientras este veía caricaturas en el celular de esta última. Ikki dejó la lectura que en esos momentos tenía en las manos y soltó un suspiro.

—No es algo de lo que quiera hablar.

Saori le observó, todavía más preocupada. —Por favor, dime qué es lo que te pasa. Estoy preocupada, no sólo por ti, sino por Mime y por Esmeralda también.

Ikki negó con la cabeza. Shun comenzó a pedirle que le cargase en sus brazos, cosa que hizo después de dudarlo durante un par de minutos.

—Por favor, no ahora, Saori. No

—¿Entendería? —interrumpió la chica, sintiéndose inevitablemente enojada con la terquedad de su hermano. Soltó un suspiro—. Ikki, aunque soy menor que tú, comprendo más cosas de las que podrías hacerlo. Es cierto, tú te has desanexado de todo lo que significa tu apellido, pero la experiencia que ganas al trabajar tu propio dinero no es lo mismo a la experiencia que ganas siendo sobreprotegido. ¿Sabías de lo mucho que me costó lograr que papá me permitiera salir de la mansión? ¿Sabías que no estaba ni un segundo sola, por temor a que algo me fuese a pasar? No podía respirar.

Ikki escuchó aquello con cuidado, no entendiendo el punto al que quería llegar su hermana.

—Me descoloqué cuando finalmente tuve libertad, y la utilicé erróneamente; obviamente con consecuencias para nada encantadoras. ¿Cómo me dices que no podría entender?

Ikki quiso responderle, pero antes de poder hacerlo, escuchó la puerta del departamento abrirse. Ambos se giraron a ver a Mime, quien se notó curioso de la repentina atención que recibía.

—Hola.

Saori se giró a ver a Shun, quien al ver al recién llegado se fue caminando torpemente hacia él. Mime sonrió de medio lado, y con una mano le apretó un cachetito.

—Chichi 'tá trite. Haha 'tá trite. Shun 'tá trite —dijo el bebé, todavía haciendo muecas—. Mime vino y ayuda a Shun a hacer que Haha y Chichi se alegren.

Mime se giró a ver a Ikki, y le dirigió una mirada más fría que el hielo. Después se giró a ver al bebé.

—No es tan sencillo, Shun. 'Ki hizo algo malo.

—¿Chichi Abo' hizo malo? —preguntó, ladeando la cabeza.

Mime asintió. Saori vio a su hermano.


Notas: El apodo que Shun le dio a Ikki es referencia a otro fic (una especie de precuela de este, lmao) que había escrito antes de organizarme con todo esto. En resumen, (Ik)ki significa árbol (la segunda sílaba), y estaban decorando el árbol navideño, así que... eso. Y Chichi significa papá. Unamos puntos.

—gem—