Disbelief at the last minute.
#27 | Aroma
500 palabras.
A pesar de que ya no lo discutían, se notaba todavía un asunto pendiente. Saori lo notaba, aunque hacía comentarios al respecto. A Shun le gustaba su compañía, siempre que podía, se dedicaban entre ella y los otros tres adultos a consentir al nene. Shun por su parte no se quejaba de la atención, en realidad necesitaba los ojos de los cuatro sobre él en todo momento, o de lo contrario el departamento estaría ya destruido.
Aquel día el trabajo había sido realmente agotador. No sólo para Ikki, sino para todos. Shun supo leer el ambiente, y por primera vez en su vida pudo mantenerse quieto en su mismo lugar por el resto de la tarde. Saori estuvo conversando con el niño, para que de alguna forma no se aburriese, siendo la única con energía suficiente para todavía consentirlo. Ikki no sabía cómo había llegado su hermana a madurar de tal forma, pero le agradecía a lo que sea que le haya hecho madurar infinitamente.
Al llegar la noche, recordó una conversación que había tenido con su hermana y se dirigió a donde descansaba Esmeralda. Esta al verlo acercarse arqueó una ceja, el nipón le dijo que necesitaba hablar con ella en privado, algo que le dejaba todavía más intrigada. Ikki agradeció que Saori no les estuviese prestando atención y continuó dirigiendo a su esposa por uno de los pasillos. Esmeralda lo detuvo, e Ikki se tomó un par de minutos para poder hablar.
—Hay algo que quiero hacer por Saori.
Esmeralda no se veía más informada que hace 7 palabras.
—¿Cómo pretendes hacerlo? —inquirió su esposa, pro primera vez interesada en lo que sea que Ikki tuviese en mente. Es cierto que Ikki no era la persona más altruista, vivía en una especie de régimen de 'vive y deja vivir' y a menos que fuese de vital importancia, no se metía en los asuntos de los demás. Curiosamente, su mente divagó hacia Mime, quien también parecía manejar una forma de vida parecida.
Fuera de la nada, la mente de la mujer, llegó una imagen de su niñez. Recuerda que estaban en la mansión de Ikki (la primera vez que entraba a su mansión de hecho, dos semanas después de haberse mudado definitivamente a Japón) en donde los tres se habían escondido en una habitación con una caja de chocolates que le habían regalado a la hermana de Ikki. Recuerda haberse sentido mal por comer algo que no les pertenecía, pero también recuerda a Ikki asegurándole que su hermana recibía tantos que no notaría una caja menos. El aroma del chocolate dentro de sus recuerdos le llenó las fosas nasales, haciendo que una sonrisa se instalase en sus labios. Era en ocasiones como aquella en la que quería darle una vuelta al tiempo, y volver al sus años tiernos.
Volviendo a la realidad, notó que Ikki miraba hacia donde su hermana estaba sentada, sonriendo ligeramente. Vio en sus ojos una luz.
—Dándole una visita a la Casa Hogar Child Star.
Notas: No sé si es mencionado en el manga (sé que en el anime obviamente no), pero la Casa Hogar Child Star es el nombre del orfanato en el que Seiya se crió. Creo que desde que incluí a Saori en este reto comencé a hacer cambios muy radicales en la trama, y a pesar de que son inesperados, no me arrepiento. Al menos no de la mayoría, ni de cómo la trama ha ido formándose. Le haré una side story a Disbelief at the last minite, narrando el punto de vista de Saori, algún día. Por el momento, no puedo. Me encariñé con ella al escribir esto, es sólo… ah.
Btw, la información de que el nombre es Casa Hogar Child Star lo saqué de 'Saint Seiya - Outside Story.' No estoy muy segura de qué sea con exactitud, si es una escena eliminada del anime o algo así, puesto que tiene partes que sucedieron en el mismo, pero hay información extra que es no tan relevante. Ahora sí, ya terminé las notas. Bye.
—gem—
