Antes que nada quería disculparme por la tardanza, lo que pasa es que había dejado la historia por varios motivos, pero en cuanto leí sus comentarios me di cuenta de que había un par de personas a las que les gustaba y para mí eso es suficiente, así que decidí continuarla.
Ya tenía este capítulo escrito pero no lo había publicado porque no lo había revisado, así que en cuanto leí sus reviews decidí empezar a revisarlo, pero como he estado muy ocupado casi no he tenido tiempo, así que tardé un poco en hacerlo, además tuve que releer el resto de la historia porque ha pasado tanto tiempo desde que dejé de escribirla que ya había olvidado algunas cosas.
Por cierto, no he escrito el capítulo siguiente y además sigo ocupado con tareas de la universidad y otras cosas, así que tal vez tarde un poco en subir el capítulo 6. Como sea, sé que no están aquí para leer esto, así que les dejo el capítulo.
Capítulo 5: El caballo de guerra de Ares.
==Mansión de Ares, Monte Olimpo==
Después de separarse y seguir cada quien por su lado, el grupo formado por Shun y Flora recorría un amplio y largo corredor, el cual daba demasiadas vueltas y estaba atravesado por varios muros de mármol que dividían el camino, en varias ocasiones se encontraron con la necesidad de elegir entre más de un camino, lo cual les hizo pensar en separarse para encontrar más fácilmente el sendero correcto, pero decidieron permanecer juntos confiando en que llegarían con Ares.
Flora y Shun continuaron caminando hasta que algo atrajo la atención de Shun, el cual se detuvo momentáneamente para observarlo mejor.
–Flora, mira esto –dijo el caballero de Andrómeda mientras observaba una región más amplia del laberinto –estoy seguro de que te encantará.
Flora fue a ver de qué se trataba, al verlo se maravilló tanto que sus ojos se llenaron de emoción. En aquella región más amplia del laberinto había varios muros de mármol de los cuales colgaba una inmensa variación de diferentes tipos de plantas, en las esquinas había columnas en las que estaban rodeadas otro tipo de plantas y en el centro una fuente de mármol con tanta agua que esta se desbordaba y caía al suelo, se trataba de un enorme jardín que hacía recordar a los jardines colgantes de la antigua Babilonia.
– ¡Es hermoso! –exclamó Flora.
–Gracias, me alagas –se escuchó una misteriosa voz –veo con gusto que te agrada mí jardín.
De atrás de uno de los muros salió un hombre portando una armadura color azul celeste, con un esponjado y rizado cabello color rosa pálido que llegaba a la altura de su cintura, sus enormes ojos
azules rodeados de largas y rizadas pestañas eran bellos y brillantes, su cabeza estaba cubierta por un casco del mismo color que el resto de su armadura, con la forma de la cabeza de un fiero caballo de guerra con la crin erizada simulando ser lo que llevan los cascos romanos en la parte superior. La armadura de aquel hombre era mucho más compleja que la que era portada por los peones de Ares, a diferencia de estas, esta armadura cubría todo el torso y tenía más segmentos para facilitar el movimiento de su portador, también tenía algunos grabados que la hacían lucir más elegante y una pequeña gema rosada en forma de rombo en el centro de la parte del cuello, la cual era alta y recta, con los bordes del mismo color que los grabados de la armadura, sushombros eran protegidos por hombreras triples que sobresalían una cierta distancia más allá del hombro, al igual que el cuello, las hombreras exteriores tenían bordes y pequeños y finos grabados, sus antebrazos y la mitad de sus brazos estaban protegidos y cerca de las manos tenía una placa curveada que asemejaba la forma de pezuñas de caballos, bajo la cintura su protección consistía en tres amplias placas unidas de tal forma que formaban una especie de "falda" similar a la de las armaduras de los guerreros griegos, pero con las piezas más amplias y estilizadas, la protección de las piernas cubría completamente las pantorrillas y continuaba cubriendo hasta llegar a medio muslo, esta estaba dividida de tal forma que el usuario pudiera doblar sus rodillas con facilidad, por lo que estaba articulada con una pieza en forma de elipse que protegía las rodillas, la protección de los pies era grande y gruesa, simulando la apariencia de los cascos de un caballo.
– ¿Quién eres? –preguntó Flora confundida.
–Mi nombre es Equus de Caballo –respondió aquel hombre –soy uno de los centinelas de Ares de más alto nivel y no permitiré que seres viles como ustedes pasen por este lugar sagrado.
–No quiero lastimar a nadie –dijo Shun –pero en verdad necesitamos pasar.
– ¿No quieres lastimar a nadie? –Dijo Equus con un tono de burla –es una lástima, porque yo sí, ¡GRAND GALLOPING FIST! –exclamó fuertemente el centinela.
El guerrero lanzó su puño fuertemente contra el santo de Athena, arrojándolo por los aires hasta estrellarse contra uno de los muros, posteriormente, Equus se acercó a Shun, quien aún continuaba en el suelo y dirigió su puño nuevamente contra él, pero esta vez su brazo fue detenido por una gruesa enredadera, cómo si esta hubiese cobrado vida.
–Creo que te olvidas de mí –señaló Flora desde la parte de atrás –Equus, no queremos lastimarte, así que déjanos pasar.
–Hahahahaha –Equus lanzó una malvada risa – ¿en verdad creen que pueden lastimar a un centinela de Ares?
Equus rompió con facilidad la planta que sujetaba su brazo y posteriormente dirigió su veloz puño contra Flora, azotándola contra el piso.
– ¡Floraaa! –Exclamó Shun –Equus, no quiero hacerte daño, pero no permitiré que le hagas daño a mis amigos.
Entonces, la Pandora Box de Shun se abrió y de su interior salió su armadura para cubrir su cuerpo, al mismo tiempo, Flora se levantó del suelo e inició su transformación.
–Ya veo –comentó Equus –así que se trata de un caballero de Athena y un hada.
–Así es –respondió Shun –soy Shun de Andrómeda.
–Yo soy Flora, hada de la naturaleza.
– ¿Qué importa? –Comentó Equus con un tono indiferente –un caballereo de bronce y un hada, ¿en serio creen que con esa patética transformación y esa armadura tan deteriorada pueden hacerme algo?, ¡GRAND GALLOPING FIST!
Eqqus se colocó en posición de ataque, tras él se proyectaba la imagen de un feroz caballo de guerra en un coliseo en posición de galope, con las patas delanteras levantadas, inmediatamente después, el centinela lanzó su puño contra el hada.
– ¡NEBULAR SADDLE! (silla de montar de Andrómeda) –gritó Shun lanzando su cadena.
La imagen del caballo de guerra proyectada detrás de Equus se tornó en la de un caballo atado del cuello sin poder moverse, esta proyección se desvaneció tras unos segundos para mostrar que Shun había detenido el puño de Equus con su cadena antes de que este alcanzara a Flora.
–Ya te he visto usar ese ataque antes, Equus –señaló Shun –no volverá a funcionarte.
–Eso lo veremos –respondió molesto el guerrero de Ares.
Equus sujetó la cadena que sujetaba su brazo con la mano que tenía disponible y la jaló con fuerza, impulsando por los aires velozmente a Shun hacia donde este se encontraba, una vez que el caballero de Athena pasó junto al centinela de Ares, este aprovechó para golpearlo fuertemente haciéndolo azotar contra el suelo.
– ¡No!, ¡Shun! –Exclamó Flora – ¡WRAPPING IVY!
Del suelo empezaron a crecer dos fuertes y gruesas hiedras que se enredaron alrededor de Equus, sujetando fuertemente ambos brazos y piernas.
–Veo que no lo has entendido –expuso Equus dirigiéndose a Flora –en la cadena alimenticia, los caballos están sobre las plantas.
Tras decir esto, Equus rompió las hiedras que lo sujetaban y se dispuso a atacar a Flora, pero fue detenido por algo.
– ¡NEBULA CHAIN!
La cadena de Andrómeda se dirigió rápidamente contra Equus, golpeando su cabeza por atrás, derribando de esta manera el casco que la cubría, el cual cayó al suelo y empezó a rodar por el jardín hasta que se detuvo.
–Ustedes dos se han vuelto una plaga muy molesta –dijo Equus con un tono sombrío –no tendré más compasión contigo, Andrómeda, ¡GRAND GALLOPING FIST!
El guerrero de Ares se dio la vuelta y posteriormente se lanzó salvajemente contra Shun, pero antes de que pudiera siquiera tocar al santo de Athena, su cara fue golpeada violentamente con una larga enredadera de alrededor de treinta centímetros de diámetro, el impulso generado por el golpe causó que Equus fuera lanzado varios metros por el aire hasta que su cuerpo se estrelló contra uno de los muros y posteriormente calló al suelo.
– ¿Creen... creen que eso es suficiente para detener a un centinela de Ares? –dijo Equus con un tono jadeante mientras intentaba levantarse.
De la boca y frente de Equus empezaban a descender delgados hilos de sangre y su cara tenía unos cuantos rasguños, el centinela empezaba a levantarse cuando se dio cuenta que uno de sus brazos estaba siendo sujetado con una hiedra que crecía del suelo.
–No tan rápido, Equus –dijo Flora.
– ¿En verdad crees que... –antes de que Equus pudiera terminar su frase se dio cuenta de que no solo era su brazo, sino que ambos brazos y piernas eran sujetados por las hierbas.
Las hiedras crecían e invadían todo su cuerpo, del suelo cada vez surgían más de ellas y la presión que ejercían era tanta que algunas partes de su armadura empezaban a agrietarse y quebrarse, las plantas seguían cubriendo su cuerpo y ejercían una gran presión contra el suelo hasta que el mármol de este empezó a romperse, el cuerpo de Equus se cubrió casi por completo, hasta el punto en que llegaron a enredarse en su cara y empezaron a meterse en su boca, que no dejaba de gritar intentando liberarse. Las enredaderas ejercieron un empuje tan grande contra el suelo que una gran parte de este quedó destruido y todo el cuerpo del centinela fue enterrado por completo en la tierra por las plantas, llevándolo cada vez a niveles más profundo hasta que se perdió por completo y gradualmente sus gritos dejaron de escucharse.
El hada se dirigió rápidamente hacia donde se encontraba el santo.
–Shun, ¿estás bien? –preguntó Flora mientras extendía su mano hacia el joven caballero.
–Descuida, no es nada –respondió este mientras tomaba su mano y se levantaba del suelo –gracias, ¿sabes?, tienes unas manos muy lindas.
–Gracias –el rostro del hada se sonrojó un poco –tú también tienes lindas manos
El caballero se sonrojó levemente –es una pena que un lugar tan bello como este haya tenido que terminar así, ¿no crees?
–Así es –respondió Flora mientras observaba los daños que había dejado la pelea –era un jardín hermoso.
–Es verdad –agregó Shun –pero no podemos perder tiempo con esto, ahora que Equus está derrotado debemos aprovechar para llegar con Ares.
–Tienes razón –respondió el hada –debemos darnos prisa, vamos.
Shun y Flora se disponían a salir del jardín para continuar con su camino hasta que un crujido que provenía del suelo los detuvo.
– ¿Escuchaste eso? –preguntó Flora.
–Sí, también lo oí –respondió.
El hada y el caballero se dieron la vuelta para ver de qué se trataba, al principio solo se escuchaban ruidos cada vez más cercanos y posteriormente en el suelo se abrió una amplia grieta, permitiendo
que Equus surgiera de la tierra con una gran fuerza, su cara llena de rasguños se veía invadida por una ira incontenible.
– ¿En verdad creen que me vencieron? –Cuestionó Equus –creí haberles dejado claro que necesitarán algo mejor que eso para acabar conmigo. ¡THUNDERHOOVES!
Del puño de Equus se disparó una potente ráfaga de energía color lavanda brillante que impactó contra los cuerpos de Shun y Flora, haciéndolos estrellarse violentamente contra una de las paredes del jardín, la cual quedó destruida a causa del impacto.
El caballero de Andrómeda, quien había perdido su tiara y la hombrera izquierda a causa del ataque, se levantó lentamente y lanzó su cadena contra Equus, pero este la detuvo con su mano y la impulsó hacia él de tal manera que Shun salió impulsado con una gran velocidad en dirección al centinela, una vez que Shun estuvo lo suficientemente cerca de él, colocó su mano en el vientre del caballero y generó una esfera de energía del mismo color que la ráfaga, la cual golpeó a Andrómeda con tanta fuerza que fue arrojado varios metros en el aire.
– ¡Shun! –Exclamó Flora – ¡WATER LILY WHIRLPOOL!
Flora lanzó una ráfaga de flores y energía color verde contra Equus, pero este la detuvo fácilmente con su mano derecha, comprimiéndolo formando una esfera y conteniéndola en su mano.
– ¿En verdad crees que puedes herirme con esto? –Señaló Equus – ¿con flores?, qué ridículo.
El guerrero de Ares lanzó la esfera de energía que tenía en su mano contra Flora, golpeándola en el vientre y derribándola al suelo.
–Te mostraré como herir a alguien de verdad –continuó Equus – ¡THUNDERHOOVES!
Equus lanzó su ráfaga de energía contra el hada, pero antes de que pudiera alcanzarla, Shun descendió rápidamente, rodeó el cuerpo de Flora con su brazo izquierdo y con su otro brazo lanzó su cadena circular, la cual giró alrededor de ambos, protegiéndolos del ataque del centinela.
– ¡ROLLING DEFENSE! –gritó el santo al invocar su cadena.
El ataque de Equus chocaba contra la cadena sin poder pasar al interior, por lo cual la energía que colisionaba era dispersada en todas direcciones destruyendo gran parte del jardín. En ese momento Shun notó que algo le sucedía a Flora.
–Flora, ¿te encuentras bien? –Le preguntó Andrómeda –te noto un poco débil.
–El ataque de Equus está destruyendo las plantas del jardín –respondió el hada –es empatía con la naturaleza, siento todo lo que le pasa a las plantas.
–Así que empatía con la naturaleza –murmuró el centinela con una sombría sonrisa en la boca mientras detenía su ataque –pero que habilidad tan más estúpida.
Tras decir esto, Equus abrió los brazos y empezó a lanzar ataques a las plantas que aún quedaban en el jardín mientras lanzaba carcajadas siniestras. Flora gritaba de dolor debido a los fuertes dolores de cabeza que sentía mientras se debilitaba poco a poco hasta caer inconsciente en el suelo.
–Qué patético –murmuró Equus con una sonrisa en el rostro.
– ¿En verdad crees que ella es patética, Equus? –Interrumpió Shun con más seguridad de la habitual – ¿crees que es patética por sentir lo que sienten otros seres vivos?, ¿crees que eres mejor que ella por poseer el poder que posees?, ¿por no tener respeto por la vida y arrancar la vida de seres inocentes sin piedad?, en este momento Flora, yo y nuestros amigos estamos luchando por salvar millones de vidas inocentes, Equus, ¿de qué te sirve todo el poder que tienes si solo lo usas para arrancar la vida de los demás?
–Por favor, soy uno de los elegidos por los dioses para habitar en el Olimpo, no me vengas con tonterías.
–No quiero lastimar a nadie, Equus, pero tampoco puedo dejar que lastimes a mis amigos, ¡NEBULA CHAIN!
Shun lanzó su cadena velozmente varias veces contra Equus pero este la esquivaba fácilmente con hábiles movimientos.
– ¿En verdad ese es todo el poder de un caballero de Athena? –Dijo Equus mientras de un salto se paraba sobre una de las cadenas que se encontraba tensa y se acercaba rápidamente hacia Shun –me decepcionas, ¡GRAND GALLOPING KICK!
Equus dio un gran salto e impactó uno de sus pies con gran fuerza en la cara de Shun, el cual cayó violentamente en el suelo.
–Ya no tendrás que preocuparte más por tu amiga, Andrómeda –dijo Equus con una sonrisa confiada mientras se preparaba para atacar –ya que pronto le harás compañía, ¡THUNDERHOOVES!
Antes de que Equus pudiera lanzar su ataque, la cadena triangular se dio la vuelta y se dirigió rápidamente contra el centinela y lo atacó por la espalda, perforando su costado derecho a la altura del abdomen. Equus lanzó un grito de dolor.
–Te dije que no permitiría que lastimaras a nadie más –aclaró Shun.
– ¡AAGH!, maldito Andrómeda, libérame en este instante.
–Sólo si prometes dejarnos ir y decirnos cómo llegar con Ares.
–No digas estupideces.
Equus se lanzó furioso contra Shun y empezó a atacarlo, pero la otra cadena también se dirigió hacia él, siendo esta vez su costado izquierdo, a la altura de las costillas, el que fue perforado por la cadena.
–No lo hagas más difícil, Equus, solo dime cómo llegar con Ares.
–No quería hacer esto, Andrómeda –Equus tosió un pequeño chorro de sangre – pero tú me has obligado –Equus concentró una gran cantidad de cosmos en su puño derecho y luego atacó a Shun – ¡TROJAN HORSE!
Equus extendió su dedo índice y expulsó una pequeña esfera de energía de color índigo de no más de un milímetro de diámetro, la cual impactó contra el pecho de Shun con una gran velocidad, causándole al caballero una pequeña herida de la cual emanaban unas cuantas gotas de sangre.
– ¿Eso es lo mejor que puedes hacer, Equus? –cuestionó Shun, quien no había sentido más que un ligero dolor a causa del ataque de Equus.
–Honestamente, Andrómeda, así es –respondió el centinela con una sonrisa confiada –aunque si eso no funciona aún tengo esto, ¡GRAND GALLOPING FIST!
Equus lanzó su puño contra Shun, golpeando violentamente su vientre haciendo que el caballero escupiera un pequeño chorro de sangre, posteriormente lanzó otro golpe a su cara, lanzándolo varios metros hasta impactar su cuerpo contra una de las columnas, el impulso de las cadenas que atravesaban el cuerpo de Equus provocaron que el centinela fuera desplazado por los aires junto con Shun, una vez ahí, Equus empezó a golpear salvajemente al santo de Athena hasta que la cadena triangular se dio la vuelta y se dirigió a atacar la cara de Equus, pero este pudo esquivar el ataque fácilmente.
–Tus cadenas no son rival para mí, Andrómeda –señaló Equus –además tu cadena circular está tan ocupada conmigo que no puedes usar tu Rolling Defense, por lo cual quedas desprotegido, prepárate para pagar las consecuencias de tu error, ¡THUNDERHOOVES!
Estando a menos de un metro de la cara de Shun, Equus lanzó su ráfaga de energía contra el caballero.
– ¡Ataca cadena! –exclamó impulsivamente Shun.
La cadena triangular volvió a dar vuelta y golpeó a Equus de Caballo en la nuca antes de que su ataque alcanzara a Shun, lo cual causó que, debido al movimiento brusco del centinela, la ráfaga se desviara y pasara apenas a pocos centímetros de la cara del santo de Athena.
–No me subestimes, Equus –sugirió Shun.
–Ya me cansé de ti, Andrómeda –señaló Equus con un tono de ira –debo admitir que a pesar de no ser más que un caballero de bronce ya me has dado demasiados problemas, pero esto termina aquí, tendrás el mismo destino que tu amiga.
Equus sujetó las cadenas que salían de su cuerpo y empezó a agitarlas con fuerza de tal manera que Shun era azotado violentamente contra las columnas y muros del jardín, posteriormente enredó las cadenas en dos columnas cercanas, una en cada columna.
–Dime, Andrómeda –cuestionó Eqqus con una sonrisa malévola en el rostro – ¿cómo piensas proteger a Athena y la paz en la Tierra sin tus brazos?
El centinela de Ares tiró de las cadenas abriendo y estirando de esta forma los brazos del santo de Athena con tanta fuerza que los brazos casi se le separaban del cuerpo, los gritos de dolor de Shun podían escucharse por todo el jardín.
–Deberías sentirte orgulloso, Andrómeda, por ser aniquilado por uno de los elegidos por los dioses para morar en el Olimpo.
Equus se disponía a tirar una vez más de la cadena y así arrancar los brazos de Shun de su cuerpo, pero antes de poder realizar su movimiento, la parte de su brazo descubierta por su armadura se vio enredada por un tallo con largas espinas, el dolor causó que Equus se distrajera y soltara las cadenas con las que sujetaba a Shun.
– ¡AAGH!, ¿¡qué demonios... –exclamó Equus adolorido –¿tú? –Exclamó sorprendido al ver a Flora intentando levantarse mientras controlaba la planta que enredaba su brazo – ¿qué no deberías estar muerta?
– ¡Flora! –Exclamó Shun emocionado – ¡me alegra ver que estás viva!
–También me alegra verte, Shun –respondió Flora.
–Qué conmovedor –comentó Equus con un tono sarcástico
Equus sujetó las cadenas y las agitó arrojando a Shun contra Flora, causando que ambos chocaran contra una de las paredes del jardín después del impacto, Equus se aproximó a ellos lentamente.
–Hubiera sido mejor que hubieras muerto, hada –Equus se dirigió a Flora –ahora tu muerte será más dolorosa, ¡THUNDERH...
El ataque de Equus se vio interrumpido por la cadena de Shun, la cual sujetó el brazo con el que Equus iba a lanzar su ataque.
–Te dije que no iba a permitir que lastimaras a nadie más, Equus –aclaró Shun.
–Suéltame ahora, Andrómeda –exclamó Equus molesto mientras se preparaba a atacar a Shun con su otra mano.
Esta vez fue una gruesa rama lo que detuvo el ataque de Equus.
–Ya has hecho bastante mal, Equus, no permitiremos que hagas más –señaló Flora.
– ¡GREAT CAPTURE! –aclamó Shun mientras lanzaba su cadena.
– ¡WRAPPING IVY! –aclamó Flora justo después de Shun.
Las cadenas de Andrómeda y varios tallos que salían del suelo empezaron a cubrir el cuerpo de Equus, quien intentaba liberarse, pero su cuerpo cada vez se veía más enredado hasta que en poco tiempo quedó totalmente inmóvil y debilitado.
–Es suficiente, no necesitamos continuar peleando –señaló Flora –vámonos, Shun.
Shun asintió con la cabeza. De repente Shun tosió un chorro de sangre y poco después empezó a crecer una especie de bulto en su pecho, lo que empezó a agrietar su armadura, como si algo quisiera salir de ahí.
– ¡Shun! –Exclamó Flora – ¿qué sucede?, ¿estás bien?
–Díganme algo, ¿alguna vez han escuchado la historia del Caballo de Troya? –Intervino Equus –la leyenda cuenta que durante la batalla de Troya el ejército griego le obsequió a los troyanos un
enorme caballo de madera como muestra de su rendición, así, los troyanos introdujeron dicho caballo dentro de la ciudad; lo que los troyanos no sabían era que los griegos no se habían rendido realmente sino que en vez de eso introdujeron varios soldados en el interior del caballo y mientras los troyanos dormían, los griegos destruyeron Troya desde su interior, de esta forma, lo que parecía no ser más que un inofensivo caballo de madera terminó por convertirse en el fin de los troyanos. Así como el caballo de Troya, mi Trojan Horse, a pesar de parecer una inofensiva y pequeña bola de energía, lo que realmente hace es permanecer dentro de tu cuerpo y expandirse lentamente, hasta que termina matándote desde el interior, y se expande más y más con cada movimiento que realizas.
Al terminar de hablar, Equus se liberó de las cadenas y plantas que lo ataban, lo cual se le facilitó debido a que Shun se debilitó tanto que la cadena de Andrómeda liberó automáticamente a Equus y salió de su cuerpo y Flora se distrajo, lo que disminuyó la fuerza con que las plantas lo sujetaban. Equus se dirigía lentamente hacia el hada y el caballero, Flora creó una barrera hecha de gruesos tallos para protegerse a ella y a Shun pero Equus la destruyó fácilmente.
– ¡THUNDERHOOVES! –exclamó el centinela lanzando su ataque contra Shun y Flora.
Tras ser atacados, Shun intentaba levantarse lentamente pero Flora lo detuvo.
–No lo hagas, Shun –sugirió Flora –recuerda lo que dijo Equus, cada uno de tus movimientos hace que su ataque crezca.
–Pero, Flora...
–No te preocupes, yo me encargo de Equus.
Flora construyó una esfera de energía color verde y la lanzó contra Equus, pero este la detuvo fácilmente con su mano, rápidamente Flora voló hacia la parte superior del jardín y descendió rápidamente atacando la cara de Equus con un destello de energía aún más grande, pero Equus se reincorporó rápidamente y con un fuerte golpe en el vientre seguido de uno en la cara azotó a Flora contra una pared cercana. Equus se aproximaba lentamente a Flora, pero el hada invocó algunas plantas que sujetaron a Equus contra el muro, posteriormente otra planta salió del suelo, era una gran flor color negro con una especie de aguijón de treinta centímetros de largo y cinco de diámetro que salía del centro, Flora apuntó el aguijón contra Equus.
–Thanato Herbae –comentó Equus –personalmente mi flor favorita de mi jardín, probablemente la flor más rara en el universo, existen muy pocas de ellas y en pocos mundos, su belleza solo es comparable con el Olimpo mismo.
–Si sabes tanto de ella seguramente sabes que posee el veneno más letal en el universo, capaz de matar a cien hombres en cuestión de segundos –dijo el hada en tono amenazante mientras usaba su magia para aproximar el húmedo aguijón a la cara de Equus.
–Su letalidad es parte de su belleza natural –respondió Equus –vamos, Flora, ¿qué esperas?, asesíname, usa ese veneno en mí, al menos tú llegarás con el señor Ares.
– ¿De qué hablas? –cuestionó Flora intrigada, retractando su amenaza.
–Hablo de que Andrómeda aún se encuentra afectado por mi Trojan Horse y si yo muero no habrá nadie más que pueda salvarlo de una muerte segura.
Flora empieza a retroceder lentamente, así como el aguijón de la flor se aleja lentamente de la cara de Equus.
– ¡No lo escuches, Flora! –Gritaba Shun desde el fondo –solo trata de confundirte, prometimos que llegaríamos con Ares, al menos uno de nosotros tiene que hacerlo.
Pero Flora ignoró las palabras de Shun y canceló su ataque.
–Sabía que no serías capaz de hacerlo –dijo Equus con tono burlón.
Equus se liberó de sus ataduras y posteriormente golpeó la cara de Flora con un destello de energía, azotándola violentamente contra el suelo, el centinela se disponía a lanzar un segundo ataque pero Flora contraatacó desde el suelo.
– ¡NATURE'S SYMPHONY! –exclamó Flora.
El hada emitió una potente ráfaga de energía color verde contra Equus, azotándolo contra el mismo muro que estaba atado anteriormente y destrozando parte de su armadura. Flora se acercó a Equus pero este la recibió con un fuerte golpe en el vientre y posteriormente la sujetó con fuerza del cuello dificultando su respiración.
– ¿Así que querías jugar con el poderoso veneno de mi Thanato Herbae, huh? –Murmuró Equus mientras sujetaba el cuello de Flora con una mano y el aguijón de la extraña flor con la otra –bien, pues yo te mostraré su verdadero poder.
En un movimiento rápido Equus se dispone a clavar el aguijón en el cuello de la casi inconsciente Flora, pero cuando el aguijón está a punto de tocar su cuello la mano de Equus se ve detenida por una fuerza desconocida. Una pacífica corriente de aire cálido impedía el movimiento de la mano del centinela.
– ¿Qué demonios... –se pregunta intrigado Equus –¿qué es este maldito aire que detiene mi mano?, ¿de dónde proviene?, ¿será acaso que... no, eso imposible, Andrómeda está prácticamente muerto.
–Te equivocas, Equus –respondió Shun –aún me queda suficiente cosmos para un último ataque.
–Como sea, ¿en serio crees que este vapor puede dañarme?
–No, Equus, no quiero dañarte, solo quiero que nos dejes en paz, pero si no lo haces el Vapor Nebular aumentará su velocidad por cada movimiento que hagas hasta convertirse en una poderosa tormenta.
El vapor fluía cada vez más rápido.
– ¿Una tormenta, dices?, no me hagas reír, ¡THUNDERHOOVES!
Equus lanzó su potente ráfaga de energía contra Shun.
–En verdad lo siento, Equus, no digas que no te lo advertí ¡NEBULA STORM!
La velocidad y fuerza del Vapor Nebular aumentaron considerablemente convirtiéndose en una enorme tormenta que arrastró violentamente a Equus por los aires, una vez que la tormenta se
disipó, el cuerpo de Equus impactó violentamente contra el suelo, destruyendo su armadura casi por completo, así como sus huesos.
– ¡Flora!, ¿estás bien? –gritó Shun preocupado mientras corría hacia donde se encontraba Flora.
–Estoy bien, Shun –dijo Flora con voz débil intentando levantarse.
Shun ayuda a Flora a levantarse.
–Pero, ¿qué hay de ti? –Preguntó Flora –aún tienes el Trojan Horse de Equus en el cuerpo.
–No importa, debemos salir de aquí rápido.
–A... Andrómeda –se escuchó la débil voz de Equus, quien intentaba levantarse a pesar de tener todos los huesos rotos y estar prácticamente muerto – ¿en verdad... en verdad crees que eso es suficiente para vencerme? –Equus tosió unas cuantas gotas de sangre.
–Tal vez no, Equus –respondió Shun –pero si mi Nebula Storm no te mató estoy seguro de que el veneno de la Thanato Herbae sí lo hará.
– ¿De qué hablas, Andrómeda? –cuestionó el centinela confundido.
Equus bajó la mirada y se dio cuenta de que tenía el aguijón de la flor clavado en costado derecho a la altura del abdomen, el aguijón se le había clavado al caer al suelo tras recibir la Nebula Storm. El veneno empezó a invadir su cuerpo debilitándolo cada vez más hasta que eventualmente cayó muerto al suelo. Una vez que Equus murió, el Trojan Horse que estaba destruyendo internamente el cuerpo de Shun se disipó por completo, regresándole la movilidad que tenía antes.
– ¡Shun, mira! –Exclamó Flora –el Trojan Horse se ha ido.
–Tienes razón, debe ser porque Equus ahora está muerto, pero ya hemos perdido demasiado tiempo con él, debemos darnos prisa si queremos llegar con Ares antes de que el Sol se ponga.
Shun y Flora abandonaron el lugar y continuaron recorriendo el laberinto.
Mientras tanto, los otros equipos también vagaban por el laberinto intentando llegar a la salida.
