La trampa del subordinado.
Hoy es un buen momento para vender lo que me dio Annie y promocionar entre mis clientes del Capitolio. Me reconforta tanto que a pesar de todo el daño que le he provocado por mis impulsos de ser feliz, ser feliz un momento, ella todavía me ama y me espera en casa. En ese tiempo todo se derrumbaba y nadie me salvó sino ella. Nunca había imaginado que encontraría a alguien como Annie. Es algo muy inesperado lo que el deseo provoca en las personas como yo.
Nunca imaginé que me terminaría enamorando de una chica así. Recuerdo que en el orfanato ella estuvo conmigo aunque nunca le puse una atención, yo estaba muy ocupado intentando vengar la muerte de mis padres entrenando como tributo. Hubo una triste tarde gris en la que escuché una conversación de dos amigas:
"Cuéntame un secreto"- dijo una de ellas.
"Entré a la academia para entrenar como tributo profesional"- mencionó la otra.
"Eso no es un secreto. En clase todos hablaban de eso"- replicó la primera.
"Mi secreto es que entro no por fama y riqueza o para saber defenderme como la mayoría, entro para defender a mi compañero de distrito y morir sabiendo que alguien disfrutará de las recompensas"- explicó la segunda.
"¿Por qué? ¿Cuál es tu motivación para suicidarte así?"- cuestionó una.
"Yo sé cosas, cosas desagradables del capitolio, cosas que muchos no quisieran que fueran divulgadas, y cuando entre como voluntaria será mi oportunidad para divulgarlas y hacer sufrir a las personas por las que ellos murieron"- defendió la otra.
"Te voy a extrañar, ya no tendré amigas"- expuso la primera.
"No, Annie encontrarás a alguien que te hará feliz"- finalizó la segunda.
Un año después, ella y yo fuimos elegidos como tributos representando el Distrito 4 en los 65° Juegos del Hambre. Desde los entrenamientos ella ofreció formar una alianza y dentro de la arena pudo asesinar uno a uno a sus contrincantes, cuando casi al final, revelaba cada uno de los secretos de lo que tenía conocimiento en televisión en vivo frente a todo Panem. Yo pude observar como los vigilantes le llegaron a mandar para-caídas intentando persuadirla de callarse, claro, cuando las cámaras no grababan eso. Pude percatarme de que otros tributos habían sido convencidos de matarla para evitar que siguiera diciendo cosas. Ella me protegió todo lo que la vida se lo permitió y pudo comentarme unas evidencias importantes.
Me dijo que mataron a sus padres y los de Annie por pertenecer a la rebelión, que fueron descubiertos por charlajos, y que Annie no tenía conocimiento de eso. Ella me enseñó a considerar un Panen sin Snow y que los secretos son de las cosas más atemorizantes.
Durante mucho tiempo no entendía que provecho era posible de sacar como un "acompañante" hasta que recordaba a mi mentora, mi compañera de los juegos, la amiga de Annie.
Me preparaba para regresar a mi hogar, al Distrito 4, pronto vería a mi pequeño ángel... pero unos vigilantes se acercaron a golpearme contra el suelo de mi habitación y amenazarme:
"Te tenemos vigilado rebelde, no se te ocurra hacer algo loco o tu linda chica del 4 podría sufrir por eso..." temblando me levanté pensando en lo peor. Pero pude pensar... "¿Este nosotros es producto de nuestra imaginación?".
