Capítulo 11: El final del laberinto

==Salem, Oregon==

Una mujer se encontraba gritando desesperadamente en medio del bosque cuando se encontró con una patrulla con dos policías a bordo. La mujer les explicó que su esposo había sido atacado por un monstruo que salió de lo que parecía un portal. Los policías pensaron que la mujer se encontraba alcoholizada, o que tal vez había consumido drogas. Sin embargo, en ese momento salió de entre los arbustos una extraña y enorme criatura humanoide color azul con largo cabello color negro, la cual empezó a atacar a la mujer y a los policías. Sorprendidos y asustados, los policías pusieron a salvo a la mujer y atacaron a la bestia, pero sus armas eran incapaces de herir la gruesa piel de la criatura.

==Inverness, Escocia==

Dos amigos de alrededor de diecisiete años se encontraban paseando por las cercanías de un lago cuando notaron a dos hermosas chicas nadando desnudas. Al percatarse de la presencia de los dos amigos, las chicas empezaron a coquetear con ellos y finalmente terminaron invitándolos a donde ellas se encontraban. Así, los dos jóvenes accedieron y se apresuraron a introducirse al agua y dirigirse a donde se encontraban las bellas mujeres, pero en ese momento, las chicas decidieron sacar por completo su cuerpo del agua, revelando que en realidad se trataba de un par de sirenas, las cuales usaron sus seductoras voces para hipnotizar y manipular a los chicos.

==Condado de Arlington, Virginia ==

En las oficinas del Pentágono, un hombre que vestía un uniforme militar de alto rango se dirigía a la planta donde trabajaban los científicos de la milicia.

–Dr. Weinberg –dijo dirigiéndose al jefe del departamento científico – ¿algún avance en el caso 0238?

–Lo siento, general –respondió –pero aún no sabemos qué es lo que está generando este extraño fenómeno. Parece que el mismo espacio-tiempo se está curvando hasta romperse, generando esas fisuras, pero no sabemos qué es lo que causa esa curvatura.

– ¿Cree que pueda tratarse de algún nuevo armamento ruso, o tal vez coreano? –preguntó el general.

–No lo creo, ya que estás "grietas espacio-temporales" están apareciendo en varias partes de mundo –respondió el científico –sin embargo, mientras estudiábamos una de esas fisuras, pudimos ver que algo salió de ella, como si se tratara de una especie de portal. Se trataba de una mujer joven, y tras algunos exámenes de ADN llegamos a la conclusión de que su código genético no pertenece a este planeta, y no solo eso, sino que en su espalda llevaba un par de alas que podía usar para volar.

– ¿Acaso es una broma? ¿Estás diciéndome que un ángel alienígena salió de ese portal?

–Bueno, no en realidad, de hecho por la taxonomía de sus alas parece más un hada que un ángel.

El general se molestó con el jefe del laboratorio pensando que este trataba de burlarse de él, pero en ese momento, el científico le dio especificaciones a su personal de llevar a la chica. Así, los científicos que trabajaban ahí llevaron una jaula en cuyo interior se encontraba una joven rubia de cabello ondulado con dos alas en su espalda. La chica se encontraba asustada y llorando, puesto que no tenía idea de lo que sucedía o de porqué la habían capturado.

–Ella es la chica de la que le hablamos, general –dijo el científico –nos costó mucho trabajo capturarla debido a que continuamente traba de escapar volando.

–Entiendo –dijo el general –esto puede sonar descabellado, pero es posible que nos encontremos ante la amenaza de una invasión de otro planeta. Dr. Weinberg, quiero que diseccionen a esa chica y me entreguen un informe detallado de su anatomía y su funcionamiento biológico a más tardar el martes.

–Pero, señor, esta chica no le hace daño a nadie, dudo que se trate de un organismo hostil.

–Probablemente, pero no podemos decir lo mismo del resto de los habitantes de su planeta, y necesitaremos toda la información posible acerca de cómo neutralizarlos en caso de una invasión.

==Santuario de Athena, Grecia==

Shaina había sido congelada y los caballeros de bronce habían sido derrotados por las tres brujas que se dispusieron a invadir el santuario. En ese momento, apareció una pelirroja enmascarada, rompiendo con una patada el hielo en el que se encontraba atrapada Shaina.

–Marin –murmuró Shaina temblando de frío –estas brujas están tratando de robar el poder de los caballeros dorados que perdieron la vida en la batalla de las doce casas, no dejes que lo hagan.

Marin se lanzó a atacar a las tres brujas, pero Stormy lanzó uno de sus rayos contra la caballero de plata, dejándola tirada en el suelo. La bruja se disponía a atacar nuevamente a Marin, pero en ese momento Geki apareció y sujetó fuertemente a Stormy por la espalda con la intención de romperle la columna, pero la bruja usó su magia para hacer caer un potente rayo sobre ella y el caballero de Ursa Major, dejándolo malherido en el suelo, pero en ese momento Ban y Nachi aparecieron y noquearon a Stormy.

–Stormy –exclamó Darcy –malditos caballeros, ¡SPHERE OF MIDNIGHT!

Darcy lanzó grandes esferas de neblina oscura contra Nachi y Ban, dejándolos heridos en el suelo. Marin se levantó e intentó atacar a la bruja, pero se trataba de una ilusión creada por ella, luego volvió a intentar atacarla pero sólo era otra ilusión. Así, Darcy creo varias réplicas de sí misma y empezó a atacar a los santos desde ángulos diferentes.

– ¡EAGLE TOE FLASH! –exclamó la caballero de águila mientras saltaba al aire para impulsarse.

Marin se dejó caer rápidamente contra la Darcy real, dándole una fuerte patada en el vientre y dejándola tirada en el suelo junto con Stormy.

–Cometiste un gran error, Darcy –dijo Marin –ninguna de tus ilusiones proyectaba una sombra, así que fue fácil identificarte.

En ese momento, Marin fue golpeada por la espalda por un rayo congelante.

–No te olvides de mí –dijo Icy con una mirada malvada mientras preparaba un segundo ataque – ¡GLACIAL SLEE…

El ataque de Icy fue interrumpido por Ichi de Hyidra, quien clavó las afiladas garras de su armadura en el costado de la bruja.

–Ya no hay nada que puedas hacer, Icy –dijo Ichy –el veneno de mis garras correrá por todo tu sistema circulatorio hasta llegar a tu corazón y finalmente te matará.

–No seas imbécil –respondió la bruja con tono de ira –tu ridículo veneno jamás podrá penetrar mi cuerpo congelado.

Entonces, el cuerpo de Icy empezó a enfriarse y luego las garras de Ichi se congelaron junto con su brazo, así que la bruja le dio un puñetazo en su brazo congelado, el cual empezaba a agrietarse.

–Despídete de tu brazo, ridículo caballero –dijo la bruja con una sonrisa malévola.

Icy se disponía a destrozar el brazo congelado de Ichi, pero Jabu apareció para ayudarlo.

– ¡UNICORN GALLOP! –exclamó el caballero, derribando a Icy con una patada en la cara.

Sin embargo, la bruja se reincorporó rápidamente y atacó a los caballeros.

– ¡ICICLE FURY! –exclamó la bruja.

Icy lanzó afilados cristales de hielo a una gran velocidad contra Ichi y Jabu, dejándolos heridos y con las armaduras agrietadas en el suelo.

– ¡FROST STORM! –exclamó Icy.

Entonces, la bruja generó una impetuosa tormenta de nieve, alterando el ambiente del lugar. Shaina intentó atacarla, pero Icy la atacó primero.

– ¡BLACK ICICLE! –Exclamó la bruja, lanzando un rayo congelante contra la santo de Ofiuco.

Tras esto, Marin llegó y le dio una patada a Icy en la cara, y luego ella y Shaina atacaron a Icy juntas.

– ¡EAGLE TOE FLASH! –exclamó la caballero Águila.

– ¡CLAWS OF THUNDER! –exclamó la caballero Ofiuco.

Así, finalmente lograron derribar a Icy, dejándola herida en el suelo junto con sus hermanas. Tras esto, Shaina se disponía a darles el golpe final a las brujas, pero fue detenida por una voz.

–Detente –se escuchó una voz masculina.

–Lárgate de aquí, Mu –respondió Shina –estas brujas intentaron robarse el poder de los caballeros dorados que murieron en la batalla de las doce casas.

–Lo sé –respondió el caballero dorado –pero ellas no son el verdadero enemigo, además no pertenecen a este mundo y si las matamos podríamos meter a Athena en problemas con los dirigentes de otros mundos. ¡CRYSTAL WALL! –El caballero generó cuatro paredes de energía psíquica alrededor de las brujas –listo, con esto ya no podrán escapar.

– ¿Otro mundo? –Cuestionó Marin intrigada – ¿crees que hayan venido de aquellas misteriosas brechas que se están abriendo en diferentes partes del mundo?

– ¿Brechas? –Preguntó Shaina confundida – ¿de qué demonios están hablando?

–El tejido cósmico en esta región del universo se está rompiendo a causa de una extraña curvatura y la Tierra está entrando en contacto con un mundo paralelo llamado Magix –explicó Mu –El causante de esas grietas es el dios Ares, enemigo de Athena desde la era mitológica, quien planea seguir rasgando el tejido cósmico hasta que la Tierra y Magix colisionen. En estos momentos Athena se encuentra en la cámara del patriarca usando su cosmos para contrarrestar el de Ares e impedir que aparezcan más fisuras, y Seiya y los demás, junto con un grupo de hadas que vienen aquel mundo, se dirigen al templo de Ares en el Olimpo para tratar de impedir que lleve a cabo su plan.

–Hahahaha –rio Icy – ¿así que un grupo de hadas? Seguramente es la imbécil de Bloom y sus amigas, esas ridículas hadas siempre se están metiendo en lo que no les importa. Cómo me gustaría estar ahí sólo para ver cómo ese dios las aplasta y las hace sufrir lentamente hasta la muerte.

–Cierra la boca –exclamó Marin – ¿no te das cuenta de que si ellos fallan ustedes también morirán?

–No vale la pena, Marin –dijo Mu –Sin embargo, hay algo que me intriga, Athena me contó que Ares nunca ha estado interesado en castigar a la Tierra. Además, aún con la intervención de Athena, las grietas aparecen cada vez más lentamente y no corresponde con la hora a la que los dos mundos deberían colisionar. Ares es un excelente estratega, y en muchas ocasiones deshonesto, dudo mucho que muestre sus verdaderas intenciones desde un principio. Sólo nos queda esperar que Seiya, Bloom y los demás tengan éxito.

==Mansión de Ares, Monte Olimpo==

Tecna y Shiryu recorrían el laberinto de Ares cuando fueron interceptados por lo que parecía ser un pequeño insecto, el cual se posó sobre el brazo del hada y empezó a proyectar una especie de holograma.

– ¿Qué es eso, Tecna? –preguntó el caballero.

–Es un nano dron equipado con un scanner –respondió el hada –lo envié a escanear el laberinto para encontrar la salida desde que nos separamos.

–Ya veo –respondió Shiryu – ¿y ha encontrado algo?

–Sí, al principio las lecturas eran confusas, era como si el laberinto se moviera por sí mismo, pero ya se estabilizó, de hecho parece que ya estamos cerca de la salida.

–Genial, vayamos.

El hada y el caballero continuaron su recorrido hasta que llegaron a lo que parecía un amplio jardín rodeado de arbustos y algunos árboles, el suelo estaba cubierto de verde césped y coloridas flores, también había largas columnas y pequeñas construcciones de mármol, y en el centro había una enorme fuente de piedra con varios niveles, la cual desbordaba agua cristalina que corría por todo el suelo como si fueran pequeños arroyos.

– ¿Dónde estamos? –Preguntó confundido Shiryu – ¿es este el final del laberinto? ¿Qué hay del templo de Ares?

–No lo sé –respondió el hada igual de confundida –de acuerdo con las lecturas del scanner este es el final del laberinto, pero no veo ninguna señal de Ares.

En ese momento se escuchó un ruido de entre los arbustos, como si alguien pasara a través de ellos. Los jóvenes se pusieron en posición de combate, preparados en caso de tratarse de algún enemigo, sin embargo se trataba de Shun y Flora, quienes también acababan de llegar.

– ¡Shiryu! –Exclamó Andrómeda lleno de felicidad –me alegra ver que también llegaste hasta acá.

– ¡Tecna! –Exclamó Flora mientras corría a abrazar a su amiga –qué bien que estés aquí.

En ese momento apareció alguien más. Se trataba de Hyoga, quien llevaba cargando a Stella en sus brazos.

– ¡Hyoga! –Exclamó Shiryu –qué bien, veo que tú también pudiste terminar el laberinto.

–Espera –interrumpió Tecna preocupada – ¿qué le ocurre a Stella? ¿Se encuentra bien?

–Ella tuvo que sacrificarse para poder derrotar a Ludwig de Torre, uno de los tres Centinelas Supremos –explicó el caballero Cisne bajando la mirada con tristeza.

– ¡Oh, no! –Exclamó Flora preocupada al acercarse a Stella –no está respirando.

–Tampoco tiene pulso –continuó Shun – ¿acaso está… está muerta?

–No, no digas eso, Shun –respondió Hyoga –aún puedo sentir una débil energía en su interior, así que criogenicé sus órganos internos para conservarla con vida unas cuantas horas más, tal vez cuando todo esto termine podamos hacer algo para salvarla.

–Es una pena –dijo Shun –esta batalla ya nos ha costado a Evan y a Stella, esperemos que Seiya y los demás se encuentren bien y que nadie más tenga que sufrir a causa de esta maldita guerra.

– ¿Qué quieres decir con eso? –preguntó confundida Tecna.

Así, el caballero Andrómeda les contó como en su camino él y Flora se encontraron con Musa y todo lo que había ocurrido después.

–Ya veo –murmuró Shiryu –así que hay incluso dioses en el ejército de Ares, al menos Ikki vino para ayudarnos.

Andrómeda bajó la mirada mientras algunas lágrimas escapaban de sus ojos.

– ¿Qué sucede, Shun? –preguntó confundido Shiryu.

–Él y su hermano se separaron –respondió Flora –Ikki se quedó a pelear contra Deimos y luego Shun sintió como su presencia desapareció, no sabemos nada sobre él, pero Shun teme lo peor.

–Ya veo –murmuró Hyoga –al parecer ni siquiera Ikki fue rival para el terrible ejército de Ares.

–No dejemos que la muerte de Stella, Evan y el hermano de Shun sean en vano –dijo Tecna –vayamos a derrotar a Ares.

–Espera –interrumpió Shun – ¿qué hay de Seiya y los demás? No sabemos nada sobre ellos.

–En verdad lo siento, Shun –respondió Shiryu –pero ya sabes que esto es así, si Seiya y los demás logran terminar el laberinto no tardarán en unirse a nosotros.

–Pero no podemos abandonar a Bloom y los demás a su suerte –exclamó Flora –son nuestros amigos, no podemos dejarlos atrás.

–De acuerdo –respondió Tecna –aún nos quedan dos horas con cuarentaidós minutos, esperaremos a Bloom y los demás quince minutos más, pero si no aparecen tendremos que seguir sin ellos.

Los cinco jóvenes aceptaron y se sentaron a esperar durante quince minutos. Tecna se sentó en uno de los bordes de la fuente y colocó sus manos sobre ella. En ese momento, el hada sintió un agudo ardor en una de sus manos, como si el agua la quemara.

– ¡Tecna! –Exclamó Shiryu al escuchar el grito de dolor del hada – ¿qué sucede? ¿Estás bien?

El hada observó detenidamente su mano y se dio cuenta de que la herida que le había hecho Machiavelle con su espada se cerraba lentamente.

– ¿Qué está pasando? –Murmuró el hada confundida –las heridas en mi mano se curan al tocar el agua, es como si el agua de la fuente tuviera propiedades curativas.

Finalmente, las hadas y los caballeros llegaron a la conclusión de que el agua de la fuente era curativa y decidieron enjuagar sus heridas en ella.

–Esto es increíble –exclamó Hyoga sorprendido –el agua no solo cura nuestras heridas, también aumenta nuestra cosmo-energía de una manera impresionante.

–Y no solo eso –añadió Tecna –chicos, miren sus armaduras.

–Es cierto, al parecer el agua también las repara –continuó Shiryu –después de todo las armaduras también son seres vivientes, así que tiene sentido que sean curadas por esta agua.

–Incluso mi armadura y mis cadenas que habían sido casi completamente destruidas por Deimos ahora vuelven a la vida más brillantes y poderosas que antes –exclamó Shun.

–Esperen un momento –interrumpió Hyoga –nos estamos olvidando de algo.

El caballero Cisne recogió el cuerpo de Stella y cuidadosamente lo sumergió en la fuente. Un par de minutos más tarde, el hada del sol y la luna salió nadando a la superficie, un poco confundida por lo que estaba pasando.

– ¿Qué sucede aquí? –Preguntó confundida – ¿dónde estamos? ¿Flora, Tecna, Shun, Shiryu, qué hacen ustedes aquí?

– ¡Stella! –Exclamó Hyoga mientras corría a abrazar al hada –creí que morirías.

–Me da gusto que sigas con vida, Stella –continuó Tecna, quien también abrazó a su amiga.

–Esperen, esto es extraño –dijo Stella – ¿Hyoga y Tecna están demostrando sentimientos? De todas las cosas que han pasado este día esta es la más extraña de todas.

–Cierra la boca –dijo Tecna en tono de broma mientras se limpiaba una lágrima que salía de sus ojos –me caías mejor cuando estabas muerta.

–También tú a mí –respondió Stella –maldición, de haber sabido que sobreviviría no hubiera roto mi falda favorita.

En ese momento, los jóvenes escucharon un sonido extraño, así que decidieron asomarse por unos arbustos cercanos y se dieron cuenta de que el agua de la fuente se desbordaba a un nivel inferior de aquel patio, como si fuera una cascada, en la cual había una mujer pelirroja bañándose. A unos metros de ella había un gran cofre metálico con una hendidura circular en la cerradura, lo que atrajo la curiosidad de los jóvenes. Cuidadosamente, las hadas y los santos se acercaron al cofre e intentaron abrirlo, ya que tenían la sospecha de que se trataba de algo importante, pero nada de lo que intentaban funcionaba.

–Shiryu –murmuró Tecna en voz baja para no ser escuchada –intenta usar tu Excálubur para cortar el cofre.

El caballero asintió e intentó usar su ataque, pero fue detenido por la mujer pelirroja.

–Deténganse ahora –dijo la misteriosa pelirroja.

Entonces, una armadura violeta voló hacia ella y cubrió su cuerpo.

– ¿Quién eres tú? –cuestionó intrigado Shiryu.

–Soy Hipólita de Reina –respondió la pelirroja –soy un centinela de Ares.

–Ha –rio Tecna con tono confiado –no nos impresionas, ya hemos vencido a Machiavelle, quien se dice es el más poderoso de los centinelas.

–Te equivocas, Tecna –respondió Hipólita –Machiavelle es el más poderoso de los tres centinelas supremos, pero por encima de ellos existe el centinela real, portador de la áspida de Reina.

– ¿Cómo sabes mi nombre? –Preguntó intrigada Tecna – ¿y qué demonios es una áspida?

–Puedo observarlos desde el templo de Ares –respondió Hipólita –como centinela real soy la única de los centinelas que tiene acceso a su templo. Y las áspidas son las armaduras que protegen a los centinelas, así como las cloth a los santos de Athena o las escamas a los marinas de Poseidón.

–Eso quiere decir que sabes cómo llegar, ¿no es así? –dijo Shiryu.

–Así es –respondió –pero están muy equivocados si creen que les diré el camino.

–Espera un momento –interrumpió Stella – ¿dices que además de los peones existen cuatro centinelas más? Eso quiere decir que Ludwig nos mintió, ¿Quiénes son entonces los dos hombres que vi desde la Atalaya?

–No, Stella, Ludwig no les mintió –respondió la centinela –incluso los tres centinelas supremos desconocen la existencia del centinela real. Como hija del señor Ares mi identidad debe ser protegida, y en cuanto a esos dos hombres, supongo que te refieres a mis medios hermanos, Phobos y Deimos.

– ¿Hija de Ares? –Exclamó Hyoga sorprendido – ¿eso quiere decir que eres una diosa o algo parecido?

–Una semidiosa –respondió Hipólita –pero ya les dije demasiado, ha llegado la hora de su fin.

Stella se transformó y lanzó una poderosa ráfaga de energía solar contra Hipólita, pero la semidiosa la detuvo sin ningún problema.

–No sean estúpidos –dijo Hipólita –no crean que seré tan fácil de derrotar como los otros centinelas, he estado estudiándolos desde que entraron a este lugar ¡ROYAL BLOOD!

Hipólita lanzó lo que parecía una lluvia de estrellas color rojo sangre contra los jóvenes. Tecna generó un campo de energía para protegerse a ella y a los demás, pero su protección fue destruida por el ataque de la centinela, dejándolos malheridos en el suelo.

–Hay algo extraño aquí –dijo la semidiosa –no es posible que tu escudo de energía pudiera soportar mi ataque por tanto tiempo, además no hay forma en que hayan peleado contra los tres centinelas supremos y salieran ilesos, además yo los vi salir heridos de batallas anteriores.

–Está bien –dijo Stella –tomamos prestada un poco del agua de la fuente que está allá arriba, no es gran cosa.

–Debí suponerlo –dijo Hipólita –no solo se atrevieron a profanar el Olimpo, sino que también profanaron las aguas sagradas de la Fuente del Génesis. El agua de esa fuente está ahí para curar las heridas y potenciar la cosmo-energía de los centinelas tras una batalla, no voy a perdonar que hayan ensuciado esa agua con sus sucios cuerpos.

La semidiosa lanzó una ráfaga de energía contra el hada, arrojándola contra una de las columnas.

– ¡Stella! –Exclamó Tecna – ¡WIRE BEAM!

El hada de la tecnología lanzó un rayo de energía contra Hipólita, pero esta lo detuvo con la mano sin ningún problema.

–Aun habiéndose bañado en las aguas del Génesis no son rival para mí –dijo la centinela de reina –además faltan cuatro de ustedes, lo que quiere decir que murieron o no pudieron encontrar la salida del laberinto.

–No digas eso –exclamó Shun – sé que mi hermano, Seiya y los demás siguen con vida y encontrarán el camino de regreso ¡THUDER WAVE!

Hipólita esquivó el ataque de la cadena del caballero Andrómeda sin ningún problema, luego se acercó a él y lo atacó con una esfera de energía color rojo.

– ¡Shun, no! –Exclamó Flora – ¡WRAPPING IVY!

Del suelo salieron varios tallos que se enredaron en el cuerpo de Hipólita, envolviéndola por completo, pero la semidiosa aumentó su cosmo-energía hasta que logró quemar los tallos en su totalidad.

–No olvides que conozco todas sus debilidades –dijo Hipólita.

La hija de Ares usó su cosmos para destruir las plantas circundantes, causándole un malestar a Flora.

– ¿Qué le sucede? –preguntó confundido Hyoga.

–Flora tiene empatía con la naturaleza –respondió Shun –ella puede sentir el dolor de las plantas, lamentablemente muchas personas malvadas se aprovechan de eso y lo usan en su contra.

Shiryu lanzó un puñetazo contra Hipólita, pero la centinela lo esquivó sin ningún problema, luego lanzó una patada desde las alturas, pero Hipólita lo detuvo con su brazo. En ese momento, Hyoga aprovechó que la semidiosa estaba distraída para meterle un golpe en el abdomen con toda su fuerza, arrojándola violentamente contra una de las construcciones de mármol, la cual se destruyó a causa del impacto y todos los escombros cayeron sobre ella.

– ¿Te encuentras bien, Flora? –preguntó Shiryu.

Antes de que el hada pudiera responder, una inmensa ola de cosmo-energía surgió debajo de los escombros y los destruyó por completo, liberando a Hipólita, quien se lanzó en contra de los jóvenes. Rápidamente, la centinela sujetó a Hyoga por el cuello y lo azotó violentamente contra el suelo, destrozando gran parte del lugar.

– ¡Hyoga! –exclamó Shiryu preocupado – ¡Excálibur!

El caballero dragón lanzó su ataque, pero la semidiosa lo esquivó sin ninguna dificultad y posteriormente se lanzó contra él, encajándole un fuerte golpe en el vientre. Tras esto, Stella intentó atacarla desde las alturas, pero Hipólita detuvo el ataque con sus manos, luego el hada descendió rápidamente, intentando meterle una patada a la centinela, pero Hipólita sujetó a Stella por su pantorrilla y la azotó violentamente contra el suelo.

–Así nunca vas a ganarme, Stella –dijo Hipólita –la única forma en que tendrías oportunidad de vencerme sería aumentando tu energía de la misma forma en que lo hiciste contra Ludwig, pero estoy segura de que no repetirás eso, después de todo no dejas de ser la niña consentida e inútil de siempre.

Molesta, el hada del sol se lanzó de forma impulsiva en contra de Hipólita, sujetándola entre sus brazos. Posteriormente empezó a aumentar su energía de forma violenta.

–Detente, Stella –exclamó Tecna –eso es lo que ella quiere, solo te está provocando para deshacerse de ti.

Tras esto, Stella se detuvo e Hipólita le soltó un golpe en el pecho.

–Tú eres Tecna, ¿no es así? –Dijo la hija de Ares –ya veo, después de todo tú eres el cerebro del equipo, sin ti estos inútiles ya se hubieran perdido desde hace tiempo, de hecho tú deberías ser la líder, aunque tal vez lo seas ahora que Bloom y Pegaso están muertos.

–Por favor –respondió Tecna – ¿crees que engañas a alguien con esos trucos baratos?

– ¿Y qué tal esto? –Respondió Hipólita – ¡ROYAL…

Antes de que la centinela pudiera efectuar su ataque, una inmensa planta carnívora salió del suelo y la devoró de una sola mordida.

– ¿Estás bien, Tecna? –preguntó preocupada Flora, quien había invocado dicha planta a atacar a Hipólita.

Antes de que Tecna pudiera responder, la planta carnívora empezó a emitir una extraña luz roja desde su interior y luego explotó por completo. Se trataba de Hipólita, quien había usado su cosmo-energía para liberarse de la flor. La semidiosa se lanzó a atacar al hada de la naturaleza, pero Shun se interpuso usando su defensa rodante.

– ¿Crees que esa ridícula cadena va a servirte de algo? –dijo Hipólita.

Entonces, la hija de Ares sujetó la cadena con sus manos y arrojó violentamente a Shun por los aires, azotando bruscamente contra el suelo unos segundos después. Tras esto, Hipólita se dirigió a donde se encontraba Andrómeda e intentó atacarlo con su puño, pero el caballero logró poner su cadena frente a él a tiempo.

–Detente, Hipólita –dijo Shun –sé que Ares es tu padre, pero no tienes que hacer lo que él te dice si no es correcto, no tienes que ser como él, tú puedes ser diferente, puedes ser alguien mejor.

–Hahahaha –rio la centinela –de todos ustedes tú eres el más patético, piensas que la vida es color de rosa y ves bondad donde no existe. Estás equivocado si crees que hago esto porque mi padre me lo ordena. De hecho, déjame decirte que todo esto es parte de mi plan.

– ¿Tu plan? –Cuestionó intrigado Shun – ¿qué quieres decir con eso?

–Silencio, Andrómeda –respondió la chica – ya te he dicho suficiente.

Tras esto, Hipólita le dio una patada a Shun en la cara, arrojándolo al suelo nuevamente. Luego empezó a pisotear su cabeza hasta que rompió la tiara de la armadura de Andrómeda, y continuó castigándolo con la intensión de romperle el cráneo, pero en ese momento la mitad inferior de su cuerpo se congeló por completo, impidiéndole moverse. Entonces apareció Hyoga, quien empezó a atacar a la semidiosa.

– ¡DIAMOD DUST! –exclamó el caballero Cisne.

El cuerpo de Hipólita siguió congelándose, pero pudo fácilmente romper el hielo que la cubría y atacar ferozmente a Hyoga. En ese momento llegó Stella, quien pudo lanzarle una ráfaga de energía solar directo en la cara. Tras esto, Shiryu y Tecna aparecieron y atacaron juntos a Hipólita, azotando su cuerpo fuertemente contra el suelo, destruyendo una gran parte de este.

–Ya veo –dijo la semidiosa mientras intentaba levantarse y limpiándose la sangre de la cara –el haberse enfrentado a Machiavelle anteriormente les dio una gran experiencia y habilidades, las cuales reforzaron con las aguas del Génesis, pero tampoco crean que me vencerán tan fácilmente ¡ROYAL BLOOD!

Hipólita lanzó nuevamente su ataque contra Shiryu, pero el caballero pudo esquivarlo con un salto.

–Ya que nos estuviste observando deberías saber que un mismo ataque no funciona dos veces contra un caballero de Athena –dijo Shiryu mientras se elevaba para atacar – ¡ROZAN SHORYU HA!

El caballero dirigió su puño ferozmente contra Hipólita, pero la hija de Ares lo interceptó en el aire y enterró su puño violentamente en el brazo de Shiryu, perforando su escudo y rompiéndole el brazo, luego le lanzó una esfera de energía, derribándolo al suelo.

– ¡Shiryu! –Exclamó Shun – ¡THUNDERWAVE!

El caballero Andrómeda lanzó sus cadenas contra Hipólita, pero ella las esquivó sin ningún problema, luego se desplazó rápidamente hacia donde se encontraba Shun y lo atacó por la espalda.

–Maldición –exclamó el caballero –es más rápida que Equus.

–Y nos conoce mejor que Ludwig –agregó Hyoga.

–Y es más poderosa que Machiavelle –continuó Tecna –pero no podemos darnos por vencidos, ya llegamos hasta aquí, no podemos perder ahora.

Entonces, Hipólita lanzó varias ráfagas de energía contra Tecna, pero fue detenida por Flora, quien hizo crecer múltiples tallos del suelo, los cuales se enredaron en los brazos y piernas de Hipólita, impidiéndole moverse. Sin embargo, la semidiosa se liberó fácilmente rompiendo las plantas que la sujetaban.

–No sean ridículos –dijo Hipólita con tono arrogante – ¿este es todo el poder de los invasores que acabaron con los tres centinelas supremos?

La semidiosa se disponía a atacar a Flora, pero una veloz ráfaga de energía la atacó antes de que pudiera herir al hada, cortando parte de la protección del hombro de la áspida de reina y haciéndole una herida profunda a Hipólita.

–No te olvides de mí –dijo Shiryu, quien se encontraba herido y agotado, y había utilizado Excálibur para herir a Hipólita –aún me queda un brazo que puedo utilizar en tu contra ¡ROZAN HO RYU HA!

El Ataque de Shiryu embistió violentamente a Hipólita y luego la azotó contra una de las columnas, la cual se partió en dos a causa del impacto. Hipólita se levantó malherida del suelo y se lanzó a atacar a Shiryu, encajándole un puñetazo en el abdomen, rompiéndole varias costillas al caballero.

– ¡Shiryu! –exclamó preocupado Hyoga – ¡AURORA THUNDER ATTACK!

–SOLAR WIND! –exclamó Stella.

Stella y Hyoga atacaron desde lados opuestos, pero la centinela se retiró rápidamente antes de que los ataques lograran golpearla, haciendo que ambos ataques colisionaran entre sí, generando una explosión que dejaría inhabilitados al hada del sol y al caballero Cisne. Mientras los dos se encontraban malheridos en el suelo, Hipólita llegó y bruscamente le rompió una pierna a Hyoga y luego a Stella, dejándolos en el suelo sin poder moverse. Aprovechando que se encontraban débiles, Hipólita se disponía a dar el golpe de gracia a Shiryu, Stella y Hyoga, pero fue interrumpida por Tecna.

–Detente, Hipólita –exclamó el hada de la tecnología – ¡COMPUBLAST!

El hada lanzó un pequeño dispositivo contra la centinela, el cual causó una poderosa explosión que la dejó aturdida por unos instantes, los cuales aprovechó Tecna para atacarla. Sin embargo, Hipólita se recuperó rápidamente y sujetó a Tecna por uno de sus tobillos para luego azotarla violentamente contra el suelo.

–No importa cuántos de ustedes intenten atacarme –dijo Hipólita mientras extendía sus brazos hacia arriba y acumulaba una enorme cantidad de cosmos –soy una semidiosa, además soy la hija del dios de la guerra, no tienen ninguna oportunidad de ganar.

La semidiosa generó un inmenso aro de energía color rojo, el cual parecía estar hecho de fuego, y continuaba alimentándolo con su cosmos haciéndolo cada vez más grande.

–No puede ser –dijo Shun preocupado – ¿cómo es posible que le quede tanta energía después de haber peleado contra todos nosotros? Ciertamente alguien como ella no puede ser un humano ¡ROLLING DEFENSE! –exclamó el caballero, haciendo girar su cadena alrededor de él y de sus compañeros.

–Maldición –exclamó Tecna –a nosotros apenas y nos queda suficiente energía para movernos y ella ni siquiera parece cansada, jamás la detendremos a menos que unamos todas nuestras fuerzas ¡FIREWALL! –exclamó el hada, creando una barrera de energía protectora alrededor de la cadena de Shun.

–Si este es el poder de la hija de Ares, teniendo la mitad de su sangre divina, no quiero imaginarme el poder que tendrá Ares –murmuró asustada Flora – ¡ARMS OF THE EARTH! –exclamó el hada, haciendo que varios tallos salgan de la tierra y envuelvan el escudo de energía de Tecna, formando una gruesa y dura coraza.

–Hahahaha –rio la centinela de Reina –qué patéticos se ven creyendo que pueden defenderse de mí ¡BLOODY CROWN!

Hipólita lanzó el aro de energía contra los jóvenes, destruyendo con facilidad las tres barreras que los protegían y dejando a las hadas y los caballeros en el suelo, heridos y sin poder moverse.

–Maldición –dijo Stella con voz debilitada y cortada –hubiera preferido que me dejaran morir a que me salvaran para pelear contra esta chica.

–Ese ataque fue tan poderoso como el Eye of Providence de Machiavelle –murmuró Shiryu, igualmente con voz debilitada y con poco aliento –parece que este es el fin después de todo. Al final, nuestro recorrido por el laberinto fue en vano.

–Es increíble que hayan sobrevivido a mi Bloody Crown –dijo Hipólita –al parecer su defensa combinada fue útil después de todo, pero eso no importa, ya que ni siquiera ustedes serían capaces de sobrevivir a un segundo ataque, incluso si su defensa resulta exitosa nuevamente.

La semidiosa se subió a una de las construcciones de mármol, cruzó sus brazos por arriba de su cabeza y nuevamente empezó a aumentar su cosmo-energía de forma violenta, generando un aro de energía parecido al anterior.

–No puede ser –exclamó Tecna – ¿cómo es posible que tenga energía suficiente para un segundo ataque?

Hipólita se disponía a atacar, pero sus brazos fueron sujetados por tallos que salieron del suelo.

–Espera, Hipólita –murmuraba Flora con el poco aliento que le quedaba, mientras intentaba levantarse del suelo –no voy a dejar que todo nuestro esfuerzo haya sido en vano.

Entonces, el cuerpo de Hipólita se vio totalmente envuelto por ramas, tallos y otras plantas.

–Por favor, deja de humillarte a ti misma –respondió la centinela –tu muerte sería mucho más digna si aceptaras tu derrota.

Hipólita se disponía a romper las plantas que la sujetaban, pero antes de que pudiera hacerlo, la cadena de Andrómeda se enredó alrededor de ella.

–Flora tiene razón –agregó Shun, quien se encontraba herido y con la armadura agrietada y rota –nos ha costado mucho llegar hasta aquí, no podemos simplemente rendirnos ahora.

–Por favor –dijo la hija de Ares – ¿podrían ahorrarse sus discursos baratos? No dispongo de mucho tiempo para seguir escuchando sus tonterías.

Justo cuando la semidiosa estaba a punto de liberarse, su cuerpo fue congelado, impidiendo así su movilidad.

–Tienes razón, Hipólita –continuó Hyoga –no contamos con mucho tiempo, así que no podemos darnos el lujo de desperdiciar contigo el poco que tenemos ¡AURORA EXECUTION!

– ¡NEBULA STORM!

– ¡FLOWER TWISTER!

–¡PLASMA SPHERE!

– ¡RISING SUN!

–¡ROZAN SHORYU HA!

–No sean estúpidos –dijo la semidiosa mientras se liberaba de sus ataduras –no importa cuántas veces lo intenten, no son rivales para la hija del señor de la guerra ¡BLOODY CROWN!

La centinela lanzó su ataque contra los jóvenes, pero los ataques de las tres hadas y los tres santos se combinaron formando un poderoso rayo que desintegró fácilmente el ataque de Hipólita y posteriormente impactó directamente contra su cuerpo, causando una gran explosión acompañada de un cegador resplandor de luz. Los jóvenes cayeron rendidos al suelo a causa del cansancio, y una vez que la luz y el polvo se dispersaron se dieron cuenta de que el cuerpo de Hipólita había desaparecido.

–Lo hicimos –dijo Shun con voz cansada –parece que al fin vencimos a Hipólita, pero ya no me quedan fuerzas para seguir adelante.

–Tampoco a mí –continuó Shiryu mientras se levantaba lentamente del suelo –pero no tenemos otra opción, tenemos que seguir adelante.

Con ayuda de Shiryu, Tecna también pudo levantarse.

–Shiryu tiene razón –agregó el hada de la tecnología – no podemos perder más tiempo, tenemos que seguir adelante.

Así, los seis jóvenes se levantaron del suelo y continuaron con su camino.


Hipólita de Reina: https:(/)(/)i.(imgur).com(/)C0QPfBE . jpg