Pez capturado, nunca liberado.

Llego a mi casa notablemente molesta por la insistencia del vigilante en acompañarme. A pesar de su terquedad, yo camino sola a la Aldea de los Vencedores pero siento que alguien me sigue. Entro corriendo a mi hogar haciendo mucho ruido por la carrera. Cierro la puerta intentando huir cuando unos brazos me aplastan con desesperación.

-¡Annie!- Finnick tiene la respiración muy agitada- ¡¿Dónde demonios estabas?! ¡No vuelves a salir!- ya no me puedo separar de él. Estuve deseando que llegara tanto tiempo que ya no quiero terminar con su abrazo.

-Te extrañé mucho. Ya era hora que volvieras. Ignoraré tu comportamiento celoso/obsesivo si me explicas la razón de tu locura- lo llevo afuera y me siento junto a él tomándole las manos.

-Annie, nos tienen vigilados. Me amenazaron con hacerte daño, el Capitolio ya sabe de nosotros y...- Finnick se le quiebra la voz pero dedico a acariciar sus manos bronce, suaves y fuertes.

-¿Qué pasó con eso de enfrentarse a Panem y mandar a Snow al carajo? Sueles decir que hemos de buscar lo que siempre nos ha pertenecido- si me mantengo tranquila puede que él recupere la compostura.

-Las cosas se han complicado, querida. Cualquier situación que resulte sospechosa para ellos nos perjudicará en un futuro- hay suspiros por parte de los dos. Nuestro sello de brazos se estrecha un poco más para acortar el distanciamiento de nuestras mentes- Annie, me alegra tanto que estés bien-sus manos bajan a mi cintura atrayéndome a sus labios. No. No ahora. No quiero probar el motivo de mis sospechas pero he perdido la capacidad de decirle que no. Finnick ya ha invadido de nuevo. Una mirada suya puede quebrantar mi cordura.

Cuando gateo en la playa a toda prisa una red tejida a mano me atrapa. Intento salir pero Finnick se sienta a mi lado para apreciar lo indefensa que parezco, como pez capturado.

-Dilo- me reta sonriendo.

-No- digo firme-.

-Dilooo- me hace cosquillas y no paro de retorcerme- Dilo.

-Ja ja ja ja... bueno, eres la persona más odiosa que conozco Finnick Odair... Ja ja ja ja ja ...No tienes respeto por otros vencedores y tienes una mala manera de manipular a la gente...ja ja ja ja-.

-Dilo-.

-Te amo- digo ya sin reír por las cosquillas. Él se inclina sobre mí para besarme pero le doy un golpe en su abdomen y escapo de la red con facilidad. Recojo las cosas regadas en la playa y entro a su casa volando como si no hubiera un mañana. Él me atrapa por la cintura y me restriega que es escurridizo. Nos reímos por un rato hasta que habla.

-Oye Annie, ¿qué estabas haciendo ayer en la cuidad sola?-.

Me lleva el chanfle. Ya no puedo distraerlo con sexo. Lo malo de Finnick es lo insistente que puede llegar a ser en algunos momentos.

-¿Annie?-.

-Debemos hablar- ya no existe en mi voz nada más que seriedad señalando mi bolsa con la cabeza, él la toma.

-Aquí no -me indica, igual de serio, con un movimiento de cuello que debemos ir a mi taller improvisado de joyería.

Camino hasta que me canso y decido sentarme en terrenos rocosos, él me imita. No tengo ni la más mínima idea de cómo iniciar este tipo de conversación. "Adivina que, mi amor. Esas noches de enjundia dieron resultado. No me dejaste sola. No. Me quedo con un inquilino en mi cuerpo que se alimenta de todo lo que poseo. No te preocupes. Le podemos poner tu apellido para que no sientas culpable". No. Que desastre.

-¿Ya me dices?- él mueve su pie con impaciencia y se jala el cabello.

-En el centro de sanación- digo susurrando con indiferencia-. Ayer estuve en el centro de sanación-.

-¿Estás enferma? No sabía- dijo con inocencia.

-No- es irritante, ¿por qué no puede usar esas pequeñas neuronas que tiene en la cabeza.

-¿Entonces?-.

-Haz cuentas cariño, ¿cuándo fue la última vez que tuvimos que interrumpir nuestros momentos intensos por ciertas sangrientas emergencias femeninas? Cuando estabas en el Capitolio tampoco llegaron a cobrar el pago- sigo indiferente pero me molesta explicar las cosas así.

-Oh- expresa después de un eterno rato de meditación-.

-¿Eso es todo lo que tienes que decir? ¿Oh? -ya empezaba a perder la compostura. Ay, diablos. Tenía que ser hombre- Mejor regresemos a tu casa hoy están muy cerca de anunciar las medidas que tomarán en el Vasallaje 75- digo haciendo ademanes de irme.

Finnick camina con torpeza a mi lado sin decir ni una palabra.

-Por cierto, me hice una prueba que está dentro de la bolsa que tienes en mano. Si en al algún punto de tu vida la quieres ver antes de morir, me avisas- sigo molesta con él aunque no haya un motivo. Antes de llegar toma mi mano y no la suelta cuando nos sentamos y prendemos la TV. Los comerciales comienzan pero se voltea a decirme unas cosas.

-Annie, no me molesta que tengamos un hijo, al contrario, parece que es el incentivo que esperaba para comprobar que quiero estar a tu lado como pueda y defender lo que tenemos. Puede que le gusten los azucarillos como a mí, para variar- eso me hace sonreír y dejo caer mi cabeza en su hombro. Él pone su brazo entre mi cintura y mi abdomen acariciando con amor.

El anuncio empieza y Finnick se levanta decidido para tomar la bolsa.

-No le tengas miedo a las oportunidades o la verdad - dice rebuscando y sacando algo- lo peor que puede pasar es que las pierdas... A la mierda, necesito luz para ver -se acerca al contacto y prende el foco cuando dice una voz en la TV.

-"En el setenta y cinco aniversario, como recordatorio a los rebeldes de que ni siquiera sus miembros más fuertes son rivales para el poder del Capitolio, los tributos elegidos saldrán del grupo de los vencedores. Felices Juegos del Hambre y que la suerte esté siempre de tu parte..."

-Noooooooooooooooooooooooooo-. Sé que esas palabras no eran las precisas pero al menos eso entendí. El corazón se me cae 30 metros bajo tierra. Finnick volverá a la arena y yo puede que vuelva. La suerte no está de mi parte. Ese poder superior que nos protege de sobrevivir nos ha abandonado. Esto no es real. No es real. No es real... Un ruido sonoro hace ver como Finnick cae de rodillas en el piso viendo el dispositivo fijamente. Está pálido y temblando.

¿Su reacción es por descubrir que debe revivir la matanza nuevamente o porque los padres de su hijo pueden tener un futuro que no lo incluye?