Héroes Crepusculares de Hyrule

Capítulo 2

Ya saben: si les gusta pueden dejar comentarios, y si no les gusta…pues no.

La mayor parte de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a la historia del videojuego "The legend of Zelda Twilight Princess".

Les dejo un pedacito de mi alma para que lo lean .


Fuente Ordona

Al abrir los ojos, Link se dio cuenta que estaba en medio de la fuente de Ordona. Sentía fuertes punzadas de dolor en todo el cuello y la espalda. Se sentó, pero al instante recordó las imágenes de los monstruos levándose la mitad de la Villa Ordon.
- Piensa, Link, piensa. ¿A dónde demonios pudieron ir?- se repetía mientras corría camino al bosque.

En la entrada al bosque de Farone se encontraba una pared negra con símbolos extraños. Link se quedó plantado, decidiendo si alejarse o acercarse. Algo negro parecido a una mano salió de la pared y lo arrastró hacia ella. Él forcejeó, pero fue inútil: ya iba a medio camino.

Al traspasar la pared no sólo le dolía el cuello, sino todo el cuerpo. Se estremeció y gritó de dolor mientras una bestia, probablemente dueña de la mano que lo trajo, lo observaba. El "lunar" de Link en forma de medio triángulo que le cubría la mano derecha comenzó a brillar. Link lo miró en el segundo en el que brilló con más intensidad.

Sintió algo extraño en sus piernas. Al voltear descubrió que estaban cambiando de forma, al igual que su torso y sus brazos. Sus orejas no cambiaron mucho de forma, sólo se acortaron un poco y pasaron a una posición más alta en su cabeza. Vio que su nariz se juntaba un poco con su boca y se alargaban, formando una especie de hocico. ‛¿Pero qué…?'

Le empezó a crecer pelo blanco en el pecho y el vientre y negro en toda la parte superior, a excepción de dos líneas blancas en cada uno de los laterales, un símbolo en la frente, y se formó una cola justo en donde la espalda pierde su nombre.

Todos estos cambios no ocurrieron en ausencia de un dolor aún más terrible. Al final, Link aulló y se desplomó, exhausto. La bestia lo agarró por lo que antes era su tobillo y se lo llevó arrastrando.

Alguien observaba la escena detrás de un árbol, sonriendo.
- ¡Ehee hee!
Link, a pesar de que lo estaban arrastrando, se quedó dormido.


Sala Del Trono-Castillo de Hyrule

Mercy despertó adolorida y tirada en el suelo. Al voltear alrededor, se dio cuenta de que la sala del trono estaba mucho más oscura de lo normal. En cuanto se levantó notó que ya no era la misma persona. Es más, ya ni siquiera era una persona. Era un perro, o algo parecido. Era completamente blanca, y tenía una línea a cada costado y un símbolo en la frente de color azul claro, incluso un poco brillante.

Movió la cola de un lado a otro, sacudió las orejas y se rascó el costado con una pata trasera. Nada de esto fue por necesidad, sino por mero ocio.

Notó que sus sentidos del olfato y el oído habían mejorado, dándole un poco de ayuda en aquel lugar oscuro. De no haber sido por estas mejoras, no se había dado cuenta de que un animal (igual al que había visto antes) estaba a punto de atacarla. Esquivó con rapidez y se abalanzó sobre su cuello. Le lanzó numerosas dentelladas y logró destruirle la garganta. Escupió (con tremendo asco) la sangre negra y se dedicó a encontrar una salida. Optó por entrar a un pasillo que la llevaría al patio central del palacio. Al llegar a la puerta de salida, buscó por alguna ventana abierta. Subió la mirada y recorrió otro pasillo que se cruzaba con el anterior.
- Bingo
Alguno de los idiotas de la guardia del castillo se olvidó de su único trabajo: cuidar el castillo. Saltó por la ventana y aterrizó en un arbusto que, extrañamente, le pareció increíblemente cómodo. Había muchas luces alrededor que se movían de un lado a otro y hacían sonidos de voces, pero no tuvo tiempo de contemplarlas debido a más animales que la rodeaban.
- ¿Más?
Saltó sobre uno y lo mató. Hizo lo mismo con el segundo. Iba por el tercero cuando éste lanzó una especie de aullido ensordecedor que aturdió a Mercy y resucitó a los otros dos como si nada hubiera pasado. Ella intentó deshacerse de ellos, aunque a la quinta vez consecutiva el cansancio la volvió lenta y pesada. Al final, consiguieron derrotarla y se la llevaron.