Héroes Crepusculares de Hyrule
Capítulo 4
Disculpen las molestias, pero me gustaría COMENTAR que no les hace ningún daño dejar COMENTARIOS… ¿al menos están familiarizados con el concepto de "dejar un comentario amistoso en fanfiction"? ... pues deberían
La mayor parte de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a la historia del videojuego "The legend of Zelda Twilight Princess".
Lean: es una orden… (Y si pueden dejar comentarios estaría de pelos)
?
- Bueno, ¿Entramos?
La puerta rechinó, causando que la figura encapuchada que se encontraba viendo a la ventana se diera la vuelta. Link comenzó a gruñirle, como a todas las demás cosas vivas que había visto recientemente. Midna soltó una risilla y rodó los ojos.
- Midna...
- Ah, veo que aún te acuerdas de mí.
Esta vez, la persona que estaba en frente de ellos puso los ojos en blanco. Ahora que Link se había acercado y había escuchado su voz, se dio cuenta de que la figura era una mujer.
- Así que, este es a quien buscabas...
- Sip, es él. Esperaba algo mejor, pero en estas situaciones una no puede ser muy exigente.
Link bufó ofendido (últimamente lo hacía mucho), pero no dijo nada. Tal vez no era el ser más inteligente, pero no era un tonto. Si le demostraba a Midna que se molestaba por cada cosa que decía, el tiempo que estuvieran juntos iba a ser muy largo. Además, cuando Midna hablaba con la mujer, usaba el lenguaje hylian, pero cuando hablaba con él, usaba uno distinto. Aunque él pudiera entender ambos dialectos, sabía que los demás no lo entenderían a él (a excepción de Midna).
- Veo que estabas cautivo…- le dijo tomando su pata entre sus manos y observando el grillete- siendo ver que hayas sufrido un trato tan cruel…
- Pobrecito, aún no sabe en dónde está ni qué le ha pasado. Así que, por que no le haces un favor y le cuentas lo que hiciste… ¿Princesa del Crepúsculo? ¡Ehee hee!
- De acuerdo, Midna. Escucha…- dijo, dirigiéndose a Link antes de levantarse y volver a la posición en la que se encontraba cuando entraron Midna y Link- Esta es la tierra donde se cuenta que antaño dominaban los poderes de las diosas. Esto era antes el reino de Hyrule. Pero esta tierra bendecida ha sido transformada por el Tirano de las Sombras. Se ha convertido en uno de sus dominios bajo las nubes oscuras del Crepúsculo… Ese día, sonaron las campanas de alerta, y yo me encontraba en el salón del trono, aguardando la amenaza, cuando entró una niebla densa y oscura e invadió la habitación. Aun así, no deje caer mi espada. No iba a darle la espalda a mi reino. De la niebla, como si ella estuvieran hechas, aparecieron criaturas que atacaron a todos los soldados que se encontraban a mí alrededor. Detrás de la niebla, surgió el Tirano, y me dijo: "Debes elegir: rendirte o morir." Debía elegir por todo mi reino… "¿Vida? ¿O muerte?" repitió. Yo habría decidido luchar por la vida de mis súbditos, pero al llegar el grupo de soldados de las puertas del este… y estaba entre ellos… decidí que no podía dejar que muriera… y solté mi espada… Las sombras cubrieron Hyrule y mis súbditos, despojados de toda luz, acabaron transformados en espíritus. Ellos aún no son conscientes de su transformación, pero viven aterrados por los seres de las sombras. Este es ahora mi reino. Y yo su princesa… - en cuanto dijo esto, se dio la vuelta y se quitó la capucha, dejando que vieran su rostro ligeramente enrojecido y sus ojos tristes. Había estado llorando.- Mi nombre es Zelda.
Dentro de la cabeza de Link se creó un remolino de preguntas y sus respuestas. '¿En dónde estoy? En el castillo de Hyrule. ¿Quién es ella? La princesa Zelda, gobernante de todo el reino, incluyendo mi insignificante villa. ¿Qué fue lo que pasó? No lo sé exactamente…'
- No pongas esa cara tan triste, princesa- dijo Midna, interrumpiendo los pensamientos de Link. Se elevó en el aire y simuló como si estuviera caminando- solo es cuestión de que se acostumbren a la oscuridad, eso es todo…
- Tú no entiendes, Midna. No es sólo por eso…- sus ojos comenzaron a brillar con tristeza
- Entonces, ¿por qué lloras, princesa?- lo dijo con un tono burlón, pero no logró ocultar la ligera preocupación que tenía por Zelda.
- Ella… ella… de seguro…- una lágrima rodó por su mejilla.
Link miró el rostro de la princesa, y luego dirigió su atención hacia la ventana. Algo se movía afuera de ella. Y… Link comenzó a gruñir, como era de esperarse.
Olfateó el aire en busca de un olor parecido al de la rata que había asesinado hace unos minutos, pero no era el mismo. Olía a una sangre más pura, más limpia y sagrada, y el olor era más intenso. Se acercó hacia la ventana y comprobó que la criatura ya lo había identificado a él, pues también le estaba gruñendo.
- ¿Qué pasa? ¿Hay alguien afuera?
En cuanto Zelda habló, lo que sea que se encontraba afuera de la ventana se silenció un instante. Link se movió un poco, sin saber qué hacer, y su cadena rechinó suavemente contra el piso. El animal volvió a gruñirle, pero aún más fuerte, y se escucharon sus cuatro patas inquietas contra el piso (el techo, en realidad): se estaba preparando para saltar a la habitación.
- Midna… dile a Zelda que se aparte- dijo Link en voz queda. Si algo no quería hacer era sobresaltar al animal…
- ¿Quién eres tú para darme órdenes?- Le espetó indignada, deteniéndose en el aire y apretando los puños. 'Estúpida', pensó. El animal se movió una vez más, y después se quedó quieto. Ya iba a saltar.
- ¡APARTENSE! ¡AHORA!
Midna no necesitó traducir. El fuerte ladrido de Link fue suficiente. La princesa se había escondido detrás de su cama, Midna flotaba sobre ella y Link permanecía delante de ellas dos cuando el animal, blanco como la luna, entró a la habitación con un aullido y aterrizó pesada pero silenciosamente sobre el lugar en donde se encontraba Link unos segundos atrás.
- Apártate. De. Ella.
