Héroes Crepusculares de Hyrule

Capítulo 5

Sumen una más a mis súplicas: por favor, dejen comentarios. Tan solo hago lo que me gusta y lo comparto con los demás para que me digan qué piensan. (P.D. No necesitan sentir lástima por mí, en serio)

La mayor parte de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a la historia del videojuego "The Legend of Zelda Twilight Princess".

Bueno, suficiente súplica. ¡A LEER!


Habitación de Zelda - Castillo de Hyrule

- Apártate. De. Ella.
El sonido que profirió fue un gruñido de advertencia, uno de "Te atacaré si te mueves, imbécil". Zelda parecía no comprender los diálogos, pero miraba al animal con cierta nostalgia, limpiándose las lágrimas.
- Aléjate. De. Ella.- repitió, con un gruñido más fuerte.
Ni Link ni Midna se movieron de sus posiciones defensivas, pero Zelda se acercó tan suavemente que ninguno de ellos dos la escucharon. Cuando se dieron cuenta, Zelda ya estaba lejos de su alcance.
Al acercarse, comenzaron a temblarle las manos, las piernas y el labio inferior, y sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas. Los ojos del animal, por su parte, se volvieron mucho más dóciles y dejaron de mirar por completo a Link y a Midna, y dirigieron su atención a la princesa. Zelda tomó con sus manos temblorosas la cabeza del animal y le examinó los ojos. Se le escapó un sollozo.
- ¿Mercy?- preguntó, aunque ya sabía la respuesta
- Zelda…- respondió ésta a su vez, con la voz llena de tristeza y alivio.
Debido a la expresión intacta de la princesa después de su respuesta, optó por poner su cabeza al lado de la de ella, en la mejor forma posible de un abrazo improvisado por un perro. Zelda abrazó el cuello de Mercy y comenzó a llorar.
- Creí que estabas muerta- le dijo en susurros entre un hipo y otro. Mercy acarició su mejilla contra la de Zelda, sin poder pronunciar una sola palabra en hylian.

Mientras Zelda lloraba, Mercy regresó su vista hacia Link y Midna, quienes las miraban con expresiones confusas, y frunció el ceño. Sin querer, un pequeño gruñido se le escapó de entre los labios, pero Zelda estaba tan ocupada llorando que no se dio cuenta. Con el gruñido, Link volvió a tomar una posición defensiva y Midna se sentó sobre su lomo. Mercy miró a los ojos a Link, y éste, buscando algo más en que concentrarse, vio la pata derecha de Mercy. Estaba ensangrentada en el mismo lugar en el que él tenía el grillete.
Cuando Zelda dejó de llorar unos minutos después, miró a Midna con su natural expresión de sabiduría, mientras acariciaba las orejas de Mercy.
- Midna, los demonios andan en tu búsqueda, ¿a qué se debe?
Midna flotó lejos de los demás y simuló estar sentada en el aire, mirando a todos lados menos en su dirección.
- Eso digo yo, ¿A qué se debe? ¡Ehee hee!
- Los guardias que rondan por los pasillos no deben tardar en venir- miró a Midna, a Link, y por ultimo a Mercy- deberían irse
Mercy la miró con confusión y tristeza, y empujó delicadamente el costado de la princesa, ya que no podía hacer pucheros.
- Yo estaré bien- le dijo Zelda con una sonrisa suave- ahora vayan.
Midna se sentó sobre Link y ambos salieron por la ventana. Mercy, antes de salir, le dirigió una mirada a Zelda.
-'Regresaré por ti'.
Y ella contestó ladeando un poco la cabeza con elegancia y cariño.
-'Lo sé'.