Héroes Crepusculares de Hyrule
Capítulo 6
Los comentarios me sirven para mejorar y para saber por qué la gente no lee mi fanfic… Por favor comenten .
La mayor parte de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a la historia del videojuego "The Legend of Zelda Twilight Princess".
… (lo que vinieron a leer esta abajo…)
Castillo de Hyrule
Link salió por la ventana, con Midna sobre su lomo y Mercy detrás de ambos. Caminaron por los tejados en silencio, hasta que Link lo rompió cuando casi se cae del techo por una teja mal puesta.
- Cuidado- dijo Mercy, poniendo los ojos en blanco
- Pensé que nunca hablarías- le dijo Midna
- Y yo pensé que tú no podrías mantener el silencio- le respondió bufando (al parecer, Link le había pegado la manía).
Midna volteo la cabeza y la miró con una ligera sonrisa, y antes de volverse añadió:
- Hm… ya me caíste bien.
Llegaron a una esquina del tejado y ambos animales se detuvieron: Link esperaba que le dijeran hacia dónde quedaba Ordon (no tenía ni la más remota idea) y Mercy esperaba que se dirigieran hacia una dirección para ir por otro lado.
Midna flotó y se puso delante de ellos, mirando hacia la nube del Crepúsculo, con una sonrisa en los labios.
- ¿Qué se te ofrece?- le pregunto Mercy con exasperación al cabo de un rato.
- …¿qué dices?
- Miras misteriosamente hacia la nube del Crepúsculo y tienes una sonrizota. Algo quieres que te preguntemos o digamos, sólo estas esperando.
Midna se giró y la miró a los ojos con satisfacción.
- Vaya que eres inteligente
- Tan sólo soy observadora- le dijo desviando la mirada para que no vieran su tímida sonrisa. Su hubiera podido, se habría ruborizado.
- Hablando de observaciones, ¿qué te pasó en la pata?- le preguntó Link, quien no había hablado desde que Mercy entró por la ventana.
- No pude romper el grillete. Tuve que morderme la pata para que resbalara la sangre sobre el metal y pudiera sacarla… como si fuera mantequilla.
Link y Midna hicieron una mueca de dolor y Link, inconscientemente, se miró su pata y luego la de Mercy. Ella le dirigió una sonrisa que expresaba dolor.
- No pasa nada. Cuando pueda caminar con dos piernas de nuevo la voy a vendar.
- ¡Exacto! ¡Exacto! ¡Ehee hee hee hee!
Link y Mercy la miraron con cara de perro confundido mientras ella reía incontrolablemente a carcajadas, y al poco tiempo se detuvo flotando sobre ellos.
- ¿Han pensado en cómo van a hacerlo?
Ambos se miraron, esperando que el otro hubiera deducido la respuesta. Al ver quería ninguno la sabía, volvieron sus miradas hacia Midna.
- Yo puedo ayudarlos a averiguarlo, pero deberán ser mis sirvientes. Harán lo que yo les diga, sin excepciones.
- ¿No has pensado en que podemos hacerlo nosotros mismos?- masculló Mercy por lo bajo, pero lo suficientemente audible para que llegara a oídos de Midna
- ¿No se les olvida algo?
Después de su silencio, ella adoptó la forma de Ilia y soltó un grito desgarrador mientras fingía estar terriblemente asustada. Link se sobresaltó y luego miró hacia el piso, recordando cómo se la habían llevado. Si mal no recordaba, la habían herido en la espalda con dos flechas.
Midna, aún en la forma de Ilia, se apartó el cabello de los ojos y lo miró con burla y altanería.
- Y no olvides al pequeño- dijo con una voz tan parecida a la de Ilia que hizo que Link se estremeciera, y tomó la forma de Colin.
- Serás mi sirviente por tiempo indefinido mientras los recuperes… ¿es un trato?
- ¿Trato? ¿O no?- se estaba impacientando.
- …de acuerdo.
Mercy miraba la escena sumida en un inteligente silencio. Link no apartaba la vista del piso y Midna se paseaba alrededor de él, ahora con la forma de Beth. 'Maldita manipuladora' pensó con rabia mientras miraba a Midna, quien ahora le jalaba las orejas a Link y había robado la apariencia de Talo. Miró con lástima a Link y luego se alejó lentamente de ellos.
- ¿A dónde vas?- le preguntó Midna, recuperando su forma original.
- Voy por mis cosas, si es que siguen ahí. Ahora regreso.
- ¿No prefieres que te acompañemos? Podría haber más monstruos allá abajo- le preguntó Link, alzando la cabeza y las orejas.
- Si quieres puedes venir- contestó mientras entraba por una compuerta que se encontraba entre las tejas y bajaba una escalera. Link comenzó a caminar hacia ella, y Midna se sentó sobre él, recostando su espalda en el cuello del animal.
Bajaron una serie de escaleras en caracol y caminaron por pasillos repletos de pinturas de los anteriores gobernantes de Hyrule. Cuando pasaron por el retrato se Zelda, Mercy miró hacia otro lado y apresuró el paso disimuladamente.
Al terminar uno de los corredores llegaron a una puerta de madera de dos metros de altura que tenía el emblema de la Familia Real de Hyrule. Link se detuvo frente a la puerta, buscando alguna manera de abrirla pese a su carencia de pulgares. Como no encontró ninguna, decidió dejar de buscar una solución y comenzar a buscar a la que probablemente conocía una, así que miró hacia ambos lados y, final y exitosamente, hacia atrás. Mercy estaba mirando una de las esquinas inferiores de la puerta, la cual estaba muy desgastada.
- Zelda va a matarme- murmuró y se acercó un poco. Cuando le faltaban unos cuantos pasos se detuvo y volteó para ver a Link.
Éste, entendiendo lo que le pedía después de unos cuantos segundos, se cercó también a la puerta y juntos comenzaron a arañar la esquina.
- ¡¿Qué hacen?! ¡Van a romper la puerta!- les espetó Midna espantada, levantándose del lomo de Link y viéndolos desde arriba.
- ¿Qué te parece que estamos tratando de hacer?- le replicó Mercy entre un zarpazo y otro. Link prefirió permanecer callado, y Midna volteó hacia otro lado, como si le estuvieran haciendo el daño a una persona.
Requirió mucho tiempo y esfuerzo de ambos, y después de una hora apenas habían logrado hacer un surco que llegaba a la mitad de la puerta.
- ¿Qué tan ancha es?- le preguntó Link mientras se sentaba en el piso, cansado.
- Son como 30 centímetros- le contesto Mercy, sentándose a su lado.
- Entonces, ¿qué esperan? Si se quedan ahí sin hacer nada no van a terminar- les dijo Midna después de un rato, paseándose en el aire sobre ellos.
- Tú también podrías ayudar, ¿sabes?- le replicó Mercy, moviéndose para encontrar una posición más cómoda. No lo logró. Link se había dado por vencido y estaba recostado de lado en el suelo. Midna los vio, divertidísima, y formó con su cabello naranja una mano que doblaba su tamaño. Avanzó hacia la puerta, empuño sus manos normales, y dio un puñetazo a la puerta con su mano de cabello, convirtiendo el surco en un enorme hueco. Link, quien se estaba quedando dormido, se levantó en un brinco y Mercy observaba la escena con los ojos abiertos como platos. Después, Link y Mercy se pusieron de pie, y ella miró a Midna mientras ésta veía su hueco con orgullo.
- ¿Qué?- le preguntó, mientras una sonrisa comenzaba a formarse en sus labios. Mercy frunció el ceño y guardo silencio.- ¿Qué?- repitió, mientras su sonrisa se intensificaba.
- … te odio…
