Héroes Crepusculares de Hyrule
Capítulo 7
La mayoría de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a la historia del videojuego "The Legend of Zelda Twilight Princess"
¡Vamos a leer, gente!
Sala del trono - Castillo de Hyrule
Mercy y Link se acercaron e intentaron entrar, pero chocaron al intentar hacerlo al mismo tiempo.
- Tú primero- le dijo Link, dando un paso hacia atrás para dejarla pasar.
- Gracias- le contestó, pasando enfrente de él y entrando por el hueco.
Mientras Mercy estaba encaminándose a través de la puerta, Link notó que las líneas que tenía a los lados se encendieron de color azul celeste e iluminaban el túnel a su paso. En cuanto salió del agujero, las líneas perdieron su brillo. Link quedó asombrado, y miró su par de líneas que tenía en cada costado, esperando que también hicieran algo especial.
- No hay monstruos- le avisó Mercy sonriente, asomando la cabeza por la puerta. También el símbolo que tenía en la frente estaba brillando.
- De acuerdo- le replicó Link, extrañado de la naturalidad con la que le había avisado sobre monstruos, como si fuera común para ella. Mercy asintió y comenzó a retroceder para dejarlo pasar. El símbolo brillaba un poco más en las oscuridades más densas y le servía como una linterna, ya que hacia el lugar a donde volteara, éste se iluminaba con un destello ligeramente azulado hasta el último rincón.
En cuanto salió, su frente se apagó y ella se incorporó para continuar caminando por la sala.
Link entró por el túnel y se entristeció al comprobar que ni su frente ni sus costados se encendían en la oscuridad. Continuó arrastrándose por el piso hasta que llegó a la sala del trono.
A pesar de la oscuridad, notó que la habitación era muy hermosa. Una alfombra alargada, probablemente roja, se extendía desde la puerta principal hasta los pies del trono, cubriendo incluso los escalones. El trono y el piso eran de mármol blanco, y había grandes puertas en todos los lados, menos detrás del trono. Una enorme escultura coronaba la prepotente silla: en el centro estaba colocado el emblema de la Familia Real de Hyrule, y tres hermosas doncellas se encontraban alrededor, como si quisieran protegerlo. La escultura era de piedra, y el emblema estaba bañado en oro.
- Es muy bonito, ¿verdad?
Link se sobresaltó al oír a su lado la voz de Mercy, quien también estaba contemplando la escultura. Al ver su rostro, Link observó que sonreía tristemente. Mercy lo miró a los ojos y él, avergonzado, regresó su vista a la escultura, mirando a la loba de reojo de vez en cuando.
- Zelda y yo jugábamos aquí cuando éramos más pequeñas- continuó Mercy. Link volvió a verla, y cuando ella le devolvió la mirada él no apartó sus ojos de los de ella.
- ¿Desde hace cuánto la conoces?- inquirió Link, ladeando un poco la cabeza.
- No hagas eso. Pareces más perro de lo que ya eres- dijo riendo, y cuando Link se incorporó, añadió:- Pues… en realidad no lo sé. Creo que desde que tenía tres o cuatro años.
Ahora fue Mercy quien desvío la mirada y se comenzó a pasear lo la sala.
- Si encuentras una bolsa café me avisas- le dijo en voz alta, sin mirar en su dirección.
Link comenzó a buscar, pero la oscuridad no era de mucha ayuda. Tuvo que tropezarse con la alfombra para darse cuenta que caminar a ciegas no iba a dar ningún resultado.
- ¡Oye! ¡Ten cuidado, pedazo de basura!- le gritó Midna desde su espalda.
- Lo siento… ¿cuánto tiempo llevas ahí arriba?
- No mucho. Anda, comienza a olisquear. No nos va a sacar de este palacio hasta que no encuentre sus cosas.
- De acuerdo- le contestó. 'Pero, ¿cuál es el olor que debo buscar? No le puedo pedir amablemente a Mercy que me deje olfatearla… ¿o sí?…'
- ¿Ya encontraste algo?
- Paciencia…
Estaba rastreando el suelo en busca de un olor diferente al de aromatizante para piso y naftalina, con tal de encontrar alguna otra cosa que no fuera originaria del castillo. Después de un rato encontró un olor fuerte, y no exactamente placentero. Mientras más se acercaba, más intenso se volvía. Al llegar al origen del hedor, Midna ahogó un grito y Link dio un brinco hacia atrás, horrorizado.
El olor provenía del cadáver de un soldado, que estaba tendido boca abajo y le escurría sangre por la frente. Link, levantando la mirada y, acostumbrando sus ojos a la oscuridad, obtuvo la terrible vista de docenas de soldados, desparramados en el suelo y cubiertos de sangre. La sala del trono debía ser muy grande, pues cuando entraron no olía a nada. Atemorizado, buscó desesperadamente a Mercy hasta que encontró una línea azul brillante y corrió hacia ella.
- Encontré mis cosas, pero como no tengo manos no puedo tomarlas. Necesito que Midna las lleve- dijo alegremente al ver que Link y Midna llegaban a su lado. Sin embargo, su sonrisa no duró mucho.- ¿Qué sucede?
- Soldados… por allá…- dijo Midna, indicando con la cabeza.
- ¿Soldados? ¿Monstruos?- preguntó alarmada.
- No… - le dijo Link, mirando el piso y rascándolo con la pata.
- ¿Entonces?- le preguntó Mercy -…oh…
- ¿Muertos?
- Mhmm…
Mercy giró su cabeza en dirección a los cadáveres y olisqueó el aire. Después resopló, metió la cabeza por el asa de su bolsa y comenzó a caminar, arrastrando sus cosas hacia la puerta por la que habían entrado.
- Vengan. Salgamos de aquí.
