Hola, no olviden leer los pensamientos finales

CAPITULO III ODIO

Tanta oscuridad, me hace recordar esos años negros donde mis ojos solo veían la luz cuando me sacaban de ese asqueroso y húmedo calabozo. Fue tanto el tiempo que pase ahí que yo había perdido totalmente la noción del tiempo ya no recordaba que era ver el cielo azul, sentir el sol calentando mi rostro, admirar la luna en su zenit haciendo parecer tan mágico el mundo cuando con su luz tocaba la tierra.

En esos largos momentos de soledad donde solo mis oídos escuchaban alguno que otro lamento de algún pobre desdichado siendo torturado, me preguntaba, porque seguía viva, porque mi cuerpo se reusaba a morir, porque no solo podía cerrar mis ojos y dejar de sufrir, porque aun dentro de mi existía una remota esperanza, donde Harry Potter me sacaría de ahí y me diría que todo había sido una horrible pesadilla, que él seguía aun a mi lado, respirando y burlándose de mi como era su costumbre, cual era la razón de mi existir. Lo había perdido todo, hasta mis padres habían desaparecido, estaba totalmente sola en este mundo, encerrada en ese húmedo agujero.

Mis ojos de repente fueron cegados debido al fuerte rayo de luz que se filtro al abrir la puerta, mis muñecas se tensaron y juntaron hasta dejarlas inmovilizadas. Recuerdo tan bien como mi piel se rasgaba debido a la deformidad del suelo mientras me iban arrastrando para llevarme a mi tan ya conocida sala de tortura donde siempre me espera mi querida Bellatrix dispuesta a jugar conmigo con alguno de sus nuevos experimentos. Así llamaba ella a las diferentes formas de tortura que usaba en mí.

—¡Esa mirada!—con brusquedad me tomo de la barbilla —Como odio esa mirada— me apretó con aun más fuerza, pese a que estaba hecha pedazos por dentro. jamás le iba dar el gusto de verme destrozada, más de lo que ya me encontraba, si podía hacerla rabiar, con gusto lo haría, era mis pequeños momentos de gloria, en tan pútrido lugar —Retadora, orgullosa, soberbia, aun después de todo lo que te he hecho— sus uñas las enterró haciéndome sangrar, pero aun así deje que mi rostro dibujara una sonrisa burlona, seguramente muy parecida a las que él hacia —No sé si te odio o te admiro por eso— esa fue la primera vez que recibí algo parecido a un elogio de su parte —¿Que te aferra a la vida, querida sangre sucia?—Seguramente debió de a ver visto mi desconcierto reflejado en mi rostro ya que su sonrisa por fin después de tanto tiempo se dibujo en el suyo, el coraje que sentí al verla sonreír hizo que recompusiera mis facciones, ya que a la muy perra no le iba dar el gusto de verme mal. No lo había podido evitar, ya que esa era la pregunta que tantas veces yo misma me había hecho, porque no podía morir.

—Muy buena pregunta querida Bella—Esa fue la primera vez que lo veía después de lo que fueron años de encierro en aquel lugar, su mirada mostraba un total interés, justo en ese momento fue cuando tome conciencia del frio suelo que me calaba mis débiles huesos, del asqueroso olor que desprendía mi piel después de a ver tenido sobre mí a tantos malditos tomando mi cuerpo.

—Mi señor, este no es lugar para usted— escuche decir a Bellatrix de una manera tan sumisa y pasiva, que aún me sigue asqueando recordarla.

—¡Vete!— fue la simple respuesta de mi Lord, pero suficiente para hacer temblar el asqueroso cuerpo de Bellatrix que aun permanecía a lado mío.

—Pero mi señor...

Frunció levemente la boca, un oscuro brillo cruzo por sus ojos, para muchos esa expresión hubiera pasado imperceptible, pero para mí que lo miraba tan fijamente no fue así, junto a mi pude percibir como Bellatrix se quedaba sin aliento, temblando tal cual gelatina, a paso torpe cruzo la puerta sin voltear una sola vez hacia nosotros, aunque sé que se moría de ganas de saber por qué tan extraña petición, pero al parecer el miedo era superior.

—Lo he pensado tanto— escuche su voz rodeándome, fría, peligrosa, sugerente. Podía sentir que me ahogaba su fuerza mágica, era abrumadora, pero aun así levante la mirada con el orgullo que siempre me caracterizo, yo añoraba la muerte y si ese ser que tanto desprecio podría dármela lo retaría mil veces hasta cumpliera mi propósito. — No entienda como una impura, una sangre sucia como tú es capaz de despedir tanta fuerza mágica como lo estás haciendo tú en este momento a pesar de tu deplorable estado. Tu alma grita por la muerte, pero aun así tu cuerpo se resiste y miras a todos con ese orgullo y soberbia que ha irritado a más de uno de mis fieles servidores. Y ahora lo se.

Lentamente vi como se fue acercando a mí, nuestras miradas se cruzaron ya que él se encontraba tan solo unos centímetros de mi rostro, muchos se hubieran abrumado al tener a ese ser tan cerca o tal vez hubiera llorado de emoción, como la estúpida de Bellatrix al tener las atenciones de nuestro señor. Pero yo en ese momento solo tuve curiosidad, curiosidad de saber lo que yo al parecer ignoraba.

—El odio—sonrió ampliamente al ver la expresión de sorpresa que seguramente yo había hecho al escuchar tan reveladoras palabras — Tu odio ciego hacia Potter, el hombre que te traición. No es así pequeña impura— En todos esos años yo jamás pude ponerle nombre a esos sentimientos que ahogaban mi ser hasta que los escuche de su boca, sé que los sentí cuando él lo aparto de mi lado. Jamás pude atreverme a mencionarlo, ni siquiera dentro de mi mente, era un sacrilegio para mi — Hay un odio abismal que se encuentra dentro de tu oscuro corazón, hay odio hacia ese hombre que te quito al ser amado— con su magia había impedido todos mis movimientos, mi Señor quería apreciar cada una de mis reacciones — Odio al que no ha hecho nada para salvarte, sientes odio hacia Harry Potter porque se encuentra junto a sus seres queridos, mientras que tú estás aquí, para satisfacer los oscuros deseos de quien decida tomarte,

Mis ojos se comenzaron a nublar debido a mi incontrolable llanto, de todas esas lágrimas que no derrame cuando mancillaban mi cuerpo una y otra vez, de esas lágrimas que dejaron de salir después de cien cruciatos.

En ese momento cuando mis barreras mentales se desmoronaron el muy maldito entro en mi mente y me mostro ese momento que yo me negaba recordar, cuando él, Harry Potter juro que jamás lo tocaría, que confiaba ciegamente en mí, porque yo era su hermana.

—¡SI!—recuerdo que grite tan fuerte que me rasgue la garganta— ¡Lo odio! Lo odio más que a ti, lo odio por quitarme a Draco, por traicionarme, por mentirme. Lo odio porque yo confié ciegamente en él, lo dio porque él era mi hermano, lo odio porque yo hubiera dado la vida por él, lo odio porque solo le pedí una cosa, que confiara en mí Lo odio porque dejo que me violaran, torturaran, lo odio porque nunca me saco de aquí, — En ese momento comprendí la razón de mi existencia, la cual me impedía estar su lado.

—Únete a mi—Por un momento había olvidado que ese ser se encontraba a mi lado, y lo mire —Dame tu poder, tu lealtad y yo te ayudare a cumplir lo que con tanto ahincó tu corazón desea— Estiro su mano, jamás entendí su actuar, de cómo él deseaba tocarme —Se una más de mis siervos, pelea en mis filas, abraza la razón de tu existencia y cobra tu venganza—Al escuchar sus últimas palabras no lo dude y tome su mano cerrando así un pacto, la cual quedo grabada a fuego en mi brazo izquierdo, con una serpiente saliendo de la boca de una calavera.

Continuara…

Su sangre me asquea, pero su mente me intriga. Harry Potter ha perdido a su reina, ahora yo, tomaré su fuerza y con ella lo destruiré.

Nota de Autora: Voldemort está inspirado con en la mama de mi queridísima Ashamed kawaii cual parecido con la realidad es mera coincidencia, espero me haya salido bien jajajajaaj