Héroes Crepusculares de Hyrule

Capítulo 11

La mayoría de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a la historia del videojuego "The Legend of Zelda: Twilight Princes".

Mā, yonde kudasai.


Villa Ordon

- Podemos entrar por ahí- dijo Link, señalando una ventana abierta en uno de los costados de la casa-, pero está muy alto.
- Podemos subir por este molino- contestó Mercy-. Está justo debajo de la ventana.
- Va a dar vueltas
- Sí sé cómo funcionan los molinos, Link- dijo con una sonrisa-. Si subimos al mismo tiempo por ambos lados no girará, pero tenemos que organizarnos.

Link se posicionó en frente de la enorme rueda y esperó indicaciones de Mercy. Mientras, ella lidiaba con un ligero problema. ‛¿Cómo demonios voy a subir por el otro lado si está bajo el agua?- pensó con amargura- Debí haberme dado cuenta antes.'

- Mercy, ¿todo bien?- preguntó Link susurrando.

- ¿Eh? Ah, sí, ya voy.

Mercy se sumergió lentamente en el arroyo para no hacer ruido. ‛¡Rayos! ¡Está helada!'. Nadó lentamente hasta el otro extremo del molino, castañeando los dientes.

- Link, necesito que subas a una de las palas del molino cuando te diga que lo hagas.

- Muy bien. Cuando estés lista.

Mercy se acercó un poco más al molino y apoyó las patas delanteras, para subir con mayor facilidad.

- ¡Ahora!

Link saltó a la plataforma curvada y Mercy se impulsó con las patas traseras. Una vez que el molino se estabilizó con su peso, continuaron escalando se manera simétrica. Cuando llegaron a la cima, la ventana por la que iban a entrar se había cerrado.

- ¿Ahora qué hacemos?- preguntó Link, cansado.

- Pues tenemos que abrir la ventana, de una manera u otra- dicho esto, se asomó por el cristal y divisó a una persona, probablemente la que había cerrado su única entrada- ¿Quién es ella?

Link juntó su cabeza con la de ella y vio a una mujer sentada frente a dos camas pequeñas.

- Es Pergie, la esposa de Jaggle.

Pergie se cubrió la cara con las manos y comenzó a temblar.

- ¿Qué sucede?- preguntó Mercy, afligida.

- Ella es la madre de Talo y de Malo, pero se los llevaron los monstruos, al igual que al resto de los niños.

- ¿Monstruos? Déjame adivinar: eran verdes, con cuernos pequeños y cabalgaban en jabalíes salvajes.

- Algo por el estilo…

- Son bulblins. No te preocupes, rara vez hacer daño a sus prisioneros cuando son pequeños. Prefieren a los adultos. Si los encontramos, aún habrá tiempo de rescatarlos.

Después de echar un último vistazo a Pergie, Mercy tomó una maceta que se encontraba fuera de la ventana y la lanzó hacia el frente de la casa. Con su puntería, cayó a escasos centímetros de la puerta.

- Agáchate- ordenó a Link.

Con el pecho en la superficie del molino, vieron cómo Pergie se levantaba asustada de su silla y bajaba las escaleras. Una vez que ya no se encontraba en la planta superior, Mercy abrió lentamente la ventana e indicó con un ademán a Link que entrara. Justo cuando Link saltó dentro de la casa, el molino giró.

- ¡Ah!

Lo siguiente que escuchó fue un chapoteo y un gruñido, ambos provenientes de Mercy. Rió por lo bajo y subió unas escaleras que daban al ático.

- Muy bien, ahora busca el escudo- le aconsejó su sombra.

- Hazlo tú, yo no veo nada

- Está tu derecha… dije que a tu derecha… cuidado con esas mantas… bien, está justo enfrente de ti.

Link tomó el escudo con el hocico y bajó las escaleras, tratando de no hacer ningún ruido. En cuanto puso una pata en la segunda planta, alguien ahogó un grito. Giró la cabeza y vio a Pergie, con una mano sobre la boca y otra sosteniendo la maceta rota. Se miraron unos segundos y Link inclinó ligeramente la cabeza, a lo que ella respondió con genuina confusión. Antes de que algo pudiera ocurrir, saltó de la ventana y cayó al agua. Nadó, siguiendo la corriente, hasta llegar a un espacio de tierra sumergido en la sombra.

- No fue difícil, ¿cierto?- le dijo Midna, flotando fuera de su sombra.

Link la miró con recelo y comenzó a caminar hacia la casa de Rusl. Mantuvo una distancia prudente para que ni Uli ni Rusl lo descubrieran. Estaban charlando, y Uli se veía muy preocupada. Link aguzó el oído.

- Voy a hacer otra ronda para buscar a los niños, tú quédate en casa- le dijo Rusl a su mujer. Link observó con pesar las vendas que cubrían gran parte de su pierna y su brazo.

- Pero cariño, ¡estás herido!

- Eso no es lo que importa ahora. Es mi deber proteger esta villa… y ya fallé una vez. Debo corregir mi error.

- …

- Si Bono viene en busca de la espada de la Familia Real, dásela. Está sobre el sofá.

- De acuerdo. Ten mucho cuidado.

Link miró cómo se despedían y después Rusl comenzó a alejarse lentamente de la casa. Uli lo seguía con la vista.

- Link, tenemos un problema- le dijo Midna-: esa mujer va a entrar a la casa, y Mercy trata de hacer lo mismo.

El lobo buscó la luz que obviamente debía estar envolviendo a Mercy, y la vio entrando por un pequeño agujero en la casa. El pánico lo invadió.

- ¿Qué hacemos?- preguntó alarmado.

- No lo sé, aúlla, ladra, haz algo.

Link pensó que ladrar era la mejor opción. Se escondió entre la maleza y dio su mejor esfuerzo por hacer cualquier ruido que llamara la atención de Uli. Para su felicidad, el simple de hablar ya era un ladrido a oídos de un humano. Uli se dio la vuelta, y en ese instante, Mercy salió por el agujero. Esperaron que Uli entrara a la casa y ambos caminaron juntos hacia la Fuente Ordona.

- ¿Por qué te caíste?- le preguntó Link, riendo, una vez que se encontraban bastante lejos de la villa.

- Los molinos giran, Link- le contestó, empujándolo.

Pasaron junto a la Fuente, y se quedaron helados al ver que ésta estaba iluminada.

- Acérquense- les dijo una voz tenue.