Héroes Crepusculares de Hyrule

Capítulo 13

Duré un poco más de una semana escribiendo esto, pero ya terminé, y eso es lo que importa, ¿no?

La mayoría de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a las historia del videojuego "The Legend of Zelda Twilight Princess".

Y porque la lectura es algo así como la comida… Itadakimasu!


Bosque de Farone

A pesar de que en Ordon ya era de noche, Midna tuvo que esperar a sus dos acompañantes, quienes aún no podían ver.
- No está tan oscuro -se quejó-. ¿Es que no pueden hacer nada bien?
- Nos mantenemos tridimensionales y físicamente sólidos en ambos mundos, ¿eso cuenta? -murmuró Mercy. Midna abrió la boca para contestar, pero no encontró las palabras para hacerlo.
- ¿Ya puedes ver? -preguntó Mercy, refiriéndose a Link.
- No, ¿y tú?
- Tampoco...
- ¿Para qué tienen un olfato y oído súper-desarrollados si nunca los van a usar? -volvió a quejarse Midna. - Por cierto, ¿consiguieron la espada y el escudo que les pedí?
- Sí - contestó Link -están en... Oh, demonios
- ¿En dónde los dejamos? -preguntó Mercy, aguantando la risa.
- Creo... que están cerca de la Fuente Ordona -contestó en dirección a una piedra, creyendo que ahí se encontraba Mercy.
- De todos modos ya no las quería -dijo Midna, examinándose las uñas.
- ¿¡Qué!?
- Las armas de su mundo son muy simplonas. No hay manera de que una criatura del Mundo de las Sombras utilice esas armas inferiores.
Link bufó y olfateó para llegar a donde estaba Mercy. Comenzaron a caminar a tientas, siguiendo su olfato y oído. Cuando se adentraron más en el bosque, con la vista más acostumbrada, se dieron cuenta de que estaban caminando en círculos. Sin decir palabra se sentaron, y en su silencio escucharon un leve susurro.
- ¿De qué dirección viene eso?- preguntó Link, más a si mismo que a alguien más.
- Creo que viene de allá- contestó Mercy-. Se escucha como un llanto…
-Acertaste- dijo Midna-. Lo que se escucha son los lamentos del Espíritu del bosque. Si lo que quieren es restaurar esta zona, lo mejor será que encuentran su Fuente.
Mercy se detuvo y se concentró en su frente. Hasta entonces se dio cuenta de que le dolía. La tensó y estiró varias veces, sin recordar cómo encenderla.
- No puedo encender mi frente, así que no puedo iluminar nuestro camino… pero siento que algo la está atrayendo.
- ¿A tu frente?- pregunto Midna, incrédula.
- No lo sé, pero es hacia esa dirección.
La frente de Mercy no podía encenderse, pero funcionaba como si fuera una brújula. No sabían a donde, pero al menos no estaban caminando en círculos.
- Hmm…- se detuvo Mercy.
- ¿Sucede algo?- Link se detuvo junto a ella.
- Ya no siento nada en la frente, pero tampoco puedo encenderla. Aún.
- Eso es porque ya llegamos a la Fuente- dijo Midna, desperezándose sobre el lomo de Link.
Ambos lobos caminaron en línea recta hasta que una corriente de esferitas luminosas brotó del centro de la Fuente, apenas divisada por ellos.

- Hijos de Farore…

Se acercaron al borde del agua de la Fuente y esperaron. Se escuchó un tronido y al levantar la mirada vieron con horror cómo en el cielo volvía a aparecer un agujero negro, parecido al que ahora se encontraba sobre la Fuente Ordona.

- Si esto va a pasarnos en cada Fuente que visitemos…- dijo Midna con coraje, pero fue interrumpida por tres Bestias Twili que salieron del agujero y las cuatro estacas simbólicas.- Y ahora son tres… ¡Bravo!

- Link- dijo Mercy, alcanzándolo antes de que se lanzara contra la primera Bestia-, cuando sólo queda una de esas cosas, resucita a las demás.

- Sí, lo he visto.

- Necesitamos matar a una primero, y luego a las otras dos -

- Al mismo tiempo… de acuerdo. Primero ésta.

Saltaron encima de una de ellas y tras varias dentelladas y zarpazos, le destrozaron el cuello.

- Yo ayudaré con aquella- se ofreció Midna.

Ambos asintieron con la cabeza, y con una señal de Midna se abalanzaron sobre uno de los monstruos. Repitieron la masacre del primero y dirigieron la mirada hacia Midna, quien en ese momento aplastaba a la Bestia contra el borde del cuadrilátero y lo dejó inmóvil. Las estacas desaparecieron, al igual que los monstruos, en pequeños cuadraditos que ascendieron hasta el agujero y cambiaron el color de las runas.

- Hijos de Farore…- repitieron las lucecitas- tengan cuidado… el bosque ha cambiado… Las nubes del Crepúsculo lo cubren… y ahora se encuentra bajo él… - su voz se escuchaba apagada, como si les fuera difícil hablar- Yo soy el espíritu que solía proteger estas tierras… y he fallado terriblemente…

- ¿Hay alguna manera en que podamos ayudarle?- preguntó Mercy.

- Ordona los ha enviado, si no me equivoco- dijo con una risita-. Son los hijos de la diosa Farore, así que pueden llamarme como su igual.

-Muy bien- asintieron. ‛ ¿Cómo nuestro igual? ¿A esto se refería Ordona con "semejante"?' se preguntó Mercy.

- Pequeños: sí hay algo que pueden hacer por mí

- ¿Qué es?- se apresuró Link.

- Por favor, busquen mi luz… Se encuentra en forma de lágrimas, dentro de los insectos.

- Insectos- repitió Midna con disgusto.

- Esa es la forma que tomaron las Bestias… al contacto con mi luz… Son invisibles, como los demás espíritus transformados… Lamento que tengan que buscarlos…

- ¿Cómo los encontramos? Puedo ver a los espíritus iluminándolos con mi frente, pero en este momento no puedo encenderla.

- Te pido disculpas nuevamente… Cuando entraron al bosque, sentí tu luz y la llamé, sin saber que también te estaba llamando a ti…- dijo a Mercy- La utilicé como último recurso para sobrevivir a esta oscuridad, y aún la necesito… Y luego sentí tu presencia- dijo ahora a Link- cuando se acercaron a mi Fuente… Desde la infancia has vivido cerca de la Fuente más cercana a mi… y la que reconozco mejor… Eso ha dejado marcas en tu espíritu…

- ¿Eso es bueno?- preguntó.

- Son huellas espirituales… por supuesto que son buenas… Ahora, tengan…

Las esferas se unieron y formaron un racimo vacío, el cual flotó y se detuvo enfrente de ellos, a la altura de sus ojos. Dudoso, Link lo pasó por su cabeza hasta que colgó de su cuello.

- Pongan las lágrimas en el racimo… y entréguenmelas… Hijos de Farore: pongo mi vida, y la de este bosque, en sus manos…

- No te fallaremos- asintió Link

- Entonces, nos vemos- dijo el espíritu. Las pocas lucecitas que quedaban suspendidas en el aire entraron al agua sin alterarla.

Los lobos y Midna se alejaron un poco de la Fuente y comenzaron a caminar sin un rumbo fijo.

- Si no puedes iluminar tu frente, ¿cómo vamos a encontrar los insectos?- le preguntó Link.

- Si los lobos pueden ver en la oscuridad, nosotros también.