Héroes Crepusculares de Hyrule
Capítulo 16
Ahora no me retrasé tanto :D.
La mayoría de los personajes y lugares no me pertenecen, y la historia es una adaptación, por lo que es MUY similar a la historia del videojuego "The Legend of Zelda Twilight Princess".
¡Al fin son humanos! O bueno, más o menos… Desde mi punto de vista, ya va a estar un poco más interesante…
Bosque de Farone
- Sí, ustedes son los Héroes Escogidos por las diosas.
Esta afirmación los dejó helados. Si las historias eran verdaderas, entonces, ¿el Reino de Hyrule dependía de ellos? Todas esas personas convertidas en espíritus… los niños de Ordon… el tío de Mercy… sus dos mejores amigas…
‛Zelda…'
‛Ilia…'
- Pero, ¿cómo es posible que los dos seamos el Héroe del Tiempo?- preguntó Mercy. Entre las muchas cosas que odiaba se encontraba tener dudas.
- No lo sé exactamente. El que podría decírselos es Lanayru, pero su región aún se encuentra dentro del Dominio de las Sombras- contestó Faron. Mercy suprimió un puchero.
- Faron- comenzó Link con inseguridad-, ahora, ¿qué tenemos que hacer?
- Qué bueno que preguntaste: como los Héroes de Hyrule, deben terminar con todo mal que acecha estas tierras.
- Entonces, tenemos que devolver la luz a todas las demás regiones, ¿verdad?
- Sí, pero devolver la luz al Espíritu de esa región no es suficiente.
- ¿A qué te refieres?
- En el Templo del Bosque, el que se esconde en lo más profundo del Bosque de Farone, se encuentra un poder oscuro. Es un poder prohibido que nosotros, los Espíritus de la Luz, sellamos hace siglos. A pesar de esto, el Tirano de las Sombras logró romper el sello y lo contaminó para sus fines perversos- Mercy se rió ante la palabra "perverso"-. Por su simple naturaleza, incluso antes de su modificación, los seres que habitan el mundo de la Luz jamás deberían acercarse a él. Sin embargo, ese poder ahora es necesario para salvar este mundo del Tirano, y ustedes ya cuentan con alguien que puede purificarlo y manipularlo para bien.
- ¿Qué es ese poder?- preguntó Link.
- Las Sombras Fundidas- dijo Midan desde la sombra proyectada por Mercy.
- Exactamente. Ahora, diríjanse al Templo del Bosque, extraigan ese poder y utilícenlo por el bien de Hyrule. Todos nosotros contamos con ustedes- Faron comenzó a volverse transparente, y su imagen estaba descendiendo hacia el agua.
- Faron, si necesitamos ayuda-
- Estaré en sus espíritus, Hijos de Farore- dicho esto desapareció, y las manos de Link y Mercy brillaron brevemente. Luego se apagaron.
Link estaba lidiando con toda la información que acababa de escuchar, pero su cerebro no era el más rápido de Hyrule, ni siquiera de Ordon. Sus sentidos, al contrario, estaba lo suficientemente alerta para darse cuenta de que alguien lo estaba mirando. Giró la cabeza en la dirección del presentimiento y no vio nada.
- Es hacia el otro lado, genio- dijo una voz femenina que había escuchado sólo un par de veces.
De acuerdo, sus sentidos no estaban tan alerta como creía.
Volvió a girar la cabeza, esta vez hacia el otro lado, y se sobresaltó al ver a una muchacha que estaba exactamente a su lado.
Era solo un poco más baja que él, tenía ojos oscuros, cabello marrón claro, ligeramente cobrizo, peinado en una larga trenza y piel clara. Lo que más le llamó la atención a Link eran sus orejas puntiagudas. Nunca había visto a otro, u otra, hylian. Era comprensible, ya que era el único en todo Ordon y nunca había salido de las fronteras de la pequeña villa o del bosque. Tenía un pendiente en cada lóbulo, y tenía dos más en la parte alta de la oreja derecha.
- ¿Ya terminaste?- le preguntó.
Link se quedó perplejo, y ella le sonrió.
- ¿Terminar? ¿De qué?
- De examinarme. Nada más nos habíamos visto como lobos, y ambos teníamos curiosidad, ¿a que no?
Link guardó silencio, pues no sabía cómo contestar. Mercy no le dio importancia y le miró el cabello.
- Nunca imaginé que fueras rubio…
- ¿Q-Qué?
- Que nunca imaginé que fueras rubio- repitió-. Como tenías el pelo oscuro cuando eras lobo, no creí que fueras rubio. Tenías lo ojos azules, y por tu pendiente en la oreja supuse que eras hylian, pero rubio…
AL fin, Link entendió lo que decía y se echó a reír. Mercy rió con él. Reían sobre algo absurdo, en verdad, pero el hecho de volver a ser personas y poder mantener una conversación a base de palabras y no gruñidos y ladridos les daba suficiente regocijo para reír incluso de una ardilla que buscaba alguna bellota.
- Entonces, ¿todos los hylian tienen pendientes?- preguntó Link, después de calmarse.
- ¿Nunca has visto a más?- preguntó a su vez Mercy. Ante la respuesta negativa de Link, respondió-: No todos tenemos pendientes, aunque la mayoría si lo hacemos. Los humanos hombres nunca usarían un arete, así que deduje que eras hylian.
- Entiendo… y, ¿por qué tienes cuatro?
- ¡¿Cuatro?! ¡Ay, no! De seguro se me cayó uno- dijo con tristeza-. Bueno, ya lo repondré. Respondiendo a tu pregunta: número uno, las mujeres hylian tenemos uno en cada oreja como mínimo; y número dos, ¿qué voy a hacer con tanto espacio? Nuestras orejas son largas, y se ven un poco extrañas sin nada colgando de ellas. Por eso también los hombres usan pendientes.
‛Es agradable hablar con alguien de mi especie' pensó Link, mientras Mercy hablaba sobre una mujer que tenía muchos más pendientes que ella.
- ¿No deberían ir por la espada y entrar al templo?- preguntó Midna, interrumpiéndolos.
- Ah, claro. ¿Vienes, Link?- dijo Mercy, ya corriendo hacia la Fuente Ordona.
- ¿Qué? ¡Oye, espérame!- contestó, corriendo tras ella.
Midna dijo algo parecido a ‛par de infantiles' por lo bajo, pero no le dieron importancia.
